jueves, 22 de junio de 2023

Elecciones generales y los dilemas de la izquierda posmarxista y del marxismo leninismo



Alonso Gallardo militante comunista … junio del 2023

En general, la oligarquía y sus medios de comunicación, a la que se suma la izquierda radical con la misma artillería aportada por la derecha, con su burda e infantil crítica fuera de todo contexto de crisis global y sistémica, por no entender el momento histórico que vivimos desde los años setenta del siglo pasado, de reducción de los beneficios empresariales por la crisis global del capitalismo de libre mercado y que, por mucho marxismo leninismo que nos adjudiquemos sin una línea política de masas en la táctica, el programa y las alianzas, fruto de un análisis histórico de las experiencias del movimiento obrero y comunista español e internacional, no van acertar como hasta ahora.

Tenemos cuatro dilemas que superar y sin tiempo para el debate, desde la perspectiva de la mejor solución para los intereses de la clase obrera, que nunca son los del cuanto peor mejor que prima el pequeño burgués radicalizado, sino aquel, que mejor permita mantener las actuales condiciones de vida de la clase obrera y que de tiempo aunque sea un sueño, a que el movimiento obrero comunista coja fuerza en la fábrica y el sector, en el barrio y el pueblo, en el instituto y la universidad, pasando de la defensiva desorganizada a una defensiva organizada; cosa que socialmente se notaría.

El primer dilema a resolver, es el por qué la convocatoria exprés de elecciones generales en pleno y verano sin entrar a quien favorece, cuando el rico está de vacaciones y el pobre, que apenas vota, soñándolas. Creo que Pedro Sánchez, de acuerdo con Yolanda Díaz y direcciones de CC.OO y UGT, convocaron elecciones muy conscientes de que las posiciones radicales continuadas desde las identidades por Podemos, arruinaban mediáticamente los aciertos en política económica, laboral y social, al dar armas para la crítica a la derecha reaccionaria y al fascismo, también a la izquierda radical posmoderna, inmediatista, anarcoliberal y trotskista, que a falta de referentes propios en el análisis es de quien se nutre. Con esta decisión apresurada atajaron de momento, el problema de la confrontación permanente promovida por los medios de comunicación burgueses y públicos, dando pie a resolver las contradicciones surgidas con Podemos y confluencias de forma rápida y segura, como al parecer ha sucedido.

El segundo dilema es aclararse, si la derrota electoral municipal y autonómica, fue fruto de errores en la política de reformas económicas, laborales o sociales acordadas con más o menos fortuna en el pacto de los cincuenta puntos de gobierno o fue fruto de la incomprensión por sectores reformistas, que en su hacer político confrontaron directamente con la derecha fascista incrustada en los aparatos del estado, sin medios ni organización política con influencia de masas, con prácticas ideologizadas y políticas muy lejanas de los intereses generales de la clase obrera, al centrarse en problemáticas de identidades del feminismo de género, sexualidad o nacionalidad. Sobre la valoración de las políticas económicas y laborales, independientemente de que puedan ser mejorables con otra correlación de fuerzas y componentes, en comparación con Europa y con las etapas anteriores, son las mejores de todas y si hay problemas como en la aplicación de la reforma laboral, está en la débil organización sindical de la clase obrera, incapaz de dar una respuesta contundente política y jurídica a la patronal en los centros de trabajo y sector, a los incumplimientos en la contratación precaria, subcontratación laboral, impago del convenio al que pertenecen o al despido generalizado en pruebas.

La obsesión de la izquierda radical y la prensa oligárquica, ante la baza política dejada al PP por no tocar lo fundamental de la reforma de Rajoy por presión del PSOE, no elimina que con la anulación de la reforma de Felipe González de 1984 del contrato por obra y servicios, anuló lo fundamental de la precariedad y la subcontratación laboral y de ello, da cuenta la estadística de empleo y el aumento de las cuotas de la seguridad social sin subida de PIB y esto son datos no especulaciones. La mayor debilidad, sin despreciar la necesidad de mejorar el Estatuto del Trabajador, está en los sindicatos sumisos, desorganizados, burocratizados, despolitizados, desclasados y sin capacidad de respuesta política. La valoración es clara, Yolanda Díaz que representa la opción de los derechos económicos y sociales con Sumar, cuenta con el grueso del apoyo popular e Irene Montero, que representa al feminismo de género con la división creada por la inclusión de nuevos géneros de forma acientífica, más el de empecinada por el sí es sí, a pesar de las advertencias de los juristas: negada.

El tercer dilema está en situar como elemento central del fracaso electoral, lo que voces críticas les dijeron sobre las identidades como elemento central de las contradicciones en la actualidad política, por encima de la lucha de clases o lucha económica. La realidad sociológica, económica y política está sobradamente publicada por los organismos públicos y privados, nada está oculto a la visión de las personas mínimamente inteligentes en pobreza social y marginación, desempleo y precariedad, del proceso de la privatización de la sanidad o la enseñanza y su profundo deterioro, del abandono de las políticas de cuidados que aboca a la mujer trabajadora, a la otra no, al abandono del trabajo con derechos, de la falta de viviendas públicas, de lo caro del transporte público y comunicaciones o del abandono a manos de quienes puedan pagarlo, de la dependencia en la tercera edad o infancia y así muchas más por delante de la problemática de identidad de género, sexualidad o nacionalidad.

Ejemplos de hacer cosas buenas pero a medias: se reforma la ley de aborto, pero sigue en manos del negocio de las clínicas privadas gestionadas por los médicos de la sanidad pública, sin dar la batalla por las incompatibilidades laborales como en justicia o enseñanza o planificar en el aire, un subsidio social para los más necesitados en un país que carece de un poder de estado, dependiendo de la voluntad de los gobiernos municipales y autonómicos para su ejecución, entre otros muchos problemas burocráticos. Expongo solo estos ejemplos, pero caben muchos más por delante de la problemática de genero, sexo, nacionalidad o de la violencia machista, que culpabiliza al hombre en vez de la reaccionaria y patriarcal sociedad capitalista, y sin entrar en animalismos, veganismos y negacionismo, que por cierto, son los problemas genéricos culturales y sociales de la clase obrera, por detrás de los problemas que provocan cientos de asesinatos laborales al año de la patronal, de miles de suicidios al año de hombres, mujeres y adolescentes, por esta sociedad tan competitiva y elitista, que no da salida social con proyección de futuro, sin que uno no sea superior al otro.

Como último dilema situar; que el principal error de Yolanda Díaz y de todas las corrientes que la apoyan, es la de no haber expuesto públicamente de forma argumentada los motivos del veto a Irene Montero, que en lo fundamental están situados en la base de la derrota electoral de Podemos, al dar prioridad política a la problemática de identidad como por su radicalismo pequeñoburgués. Cuando se rechaza el marxismo por dogmático y abrazamos el dogma posmarxista y posmoderno, donde todo es relativo y determinado desde la subjetividad individual de cada uno, acabamos en proyectos excluyentes como el del feminismo de género, que lo sitúa exclusivamente en el ámbito de la mujer por ser mujer excluyendo al hombre y no, por el comportamiento solidario e igualitario con la mujer y con toda persona oprimida, al tiempo que desde la individualidad, se anula el trabajo colectivo en el ejercicio de la autocrítica, del rendimiento de cuentas y del reparto de tareas y más allá que en el Sumar de Yolanda Díaz se muestre desde otra perspectiva, sigue siendo su principal problema.

Por eso el llamamiento a los marxistas leninistas, para aprovechar la amplia apuesta social política por Sumar en estas elecciones, de darles un apoyo crítico pero sincero y de unir fuerzas en pro de la construcción de una opción política proletaria unitaria, entorno a líneas de demarcación: El yanqui y la OTAN enemigo principal de la humanidad y la oligarquía española su aliada. Unir todo lo unible contra la guerra imperialista yanqui y la oligarquía española. Defensa de una República unitaria en España de la clase trabajadora, donde todas las personas tengan los mismos derechos y deberes y a la cultura y lengua que voluntariamente procesen, más una línea política de trabajo y debate con las masas en las organizaciones sindicales, vecinales y estudiantiles de masas.