martes, 21 de abril de 2026

Subida del SMI y mercado laboral, más allá de la propaganda oficial


Seguimos sin entender que la sociedad en la que vivimos es fruto de la lucha de clases y que por lo tanto, de poco sirve una buena legislación si la clase obrera no esta concienciada y organizada sindical y políticamente. Las instituciones del estado incluidas las gobernadas por la izquierda, obedecen el ideario legislativo burgués y las leyes logradas por reformas que mejoran la legislación, el empresario cuando no tiene la presión del sindicato y la asamblea de trabajadores detrás las incumple, incluidas las impositivas si puede, porque igual que no se puede poner un policía detrás de cada mujer maltratada, tampoco un inspector de trabajo de cada empresario y eso pensando que el inspector se ajusta a la ley. Solo la clase trabajadora organizada en sindicatos de clase puede denunciar el incumplimiento de la ley, mediante la denuncia a Inspección de trabajo, los juzgados y la denuncia pública ocupando el centro de trabajo y la calle si es necesario, por la sencilla razón de que una demanda por incumplimiento de contrato o por cualquier otro tema, solo la puede presentar el trabajador perjudicado actuando el servicio jurídico por poderes, pero eso significa entrar en las listas negras de la patronal porque, para acceder a un empleo debes entregar tu currículum donde constan los anteriores controlando así la contratación a quienes les interesa, desde que las oficinas de empleo publicas hicieron la dejación legislativa de la contratación laboral. Si los sindicatos de clase tuvieran presencia real además de dar protección sindical legal y solidaridad también organizarían la solidaridad de clase. 
Camaradas tenemos dos opciones: una, seguir haciendo economicismo sacando la lucha política de los sectores de producción y servicios, en la acción que configura la lucha de clases basados en la crítica al gobierno y sindicatos de clase burocratizados, que tampoco van más allá de la acción economicista, al tiempo que se les ruega que limiten los abusos de la patronal, cuando ese ámbito excede tanto de la capacidad de gobierno como de la propia legislación o dos; entender la lucha económica como la principal batalla política de la clase trabajadora con conciencia de clase, que entiende perfectamente bajo la dirección política de su vanguardia comunista, que la lucha por el poder en las instituciones del estado solo se puede lograr ganando en los centros de trabajo y barrios la hegemonía política y cultural mediante el buen gobierno en la dirección política de la lucha de clases, situándose ante el pueblo y la clase trabajadora como alternativa de poder y gobierno transformador del estado burgués. Nota de Alonso Gallardo 

                                  
                                                                                                                                          
Juanjo Llorente    9de abril de 2026













Se ha producido una mutación perversa de la inestabilidad laboral bajo el fenómeno del falso indefinido, una etiqueta legal que otorga una ilusión de seguridad mientras mantiene la desprotección más absoluta. Es un escándalo democrático que el 57,6% de los nuevos contratos supuestamente estables sean, en realidad, modalidades a tiempo parcial o fijos discontinuos.

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El pasado 19 de febrero el Gobierno aprobó la subida del SMI para 2026 en un 3,1%, lo que fue publicitado como un gran avance y saludaron con entusiasmo las organizaciones y sindicatos “progresistas”. Sin embargo, yendo más al detalle de la situación de la clase trabajadora en nuestro país, conviene situar esta medida en el cuadro grueso de una estructura sociolaboral con amplias brechas y desacatos, consecuencia directa de décadas de políticas social-liberales impulsadas por unas y otros partidos en el gobierno… y de una “baja” respuesta organizada.

Según el informe sobre «Condiciones laborales», elaborado por esta misma web con amplias referencias, el panorama laboral español para 2025 y 2026 presenta una clara contradicción entre la mejora de datos estadísticos generales (que tanto aplauden Sánchez y la ministra de Trabajo, secundados por CCOO y UGT) y el deterioro de la calidad del empleo y de las relaciones laborales (hablaremos de las pensiones en otra entrada).

A pesar de que las tasas de temporalidad y desempleo han bajado, tenemos una gran precarización estructural que se manifiesta en contratos indefinidos inestables, salarios bajos y un volumen masivo de horas extra no pagadas.

Esta vulnerabilidad afecta con mayor rigor a los jóvenes, las mujeres y la población migrante, consolidando una profunda fractura social y económica. La brecha salarial de género persiste mientras el acceso a un puesto de trabajo ya no garantiza escapar de la exclusión social.

De este modo, la reforma laboral de 2021, impulsada por el Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos, lejos de atajar estos problemas estructurales los ha consolidado y extendido.

Veamos ahora, un resumen (ver informe completo en el enlace), la situación del mercado laboral español durante 2025-2026.

El espejismo de las cifras macroeconómicas

El relato oficial que emana de los despachos ministeriales se empeña en vender una España de éxito, parapetándose tras un barniz estadístico que poco o nada tiene que ver con la supervivencia diaria en los barrios obreros. Bombardean con el mantra de una bajada histórica de la temporalidad, que se sitúa en un 15,1% general y cae hasta el 12,4% en el sector privado, pretendiendo que ésta ha sido erradicada por decreto. Pero no es cierto.

Tras el espejismo cuantitativo señalado se oculta la precarización estructural profunda que describe el Informe del propio Ministerio sobre las Condiciones Laborales en España. Las cifras macroeconómicas se han convertido en un velo que invisibiliza, premeditadamente, una realidad cualitativa muy grave para los eslabones más débiles del sistema: jóvenes, mujeres y población migrante.

La trampa del contrato indefinido: precariedad con nuevo nombre.

Se ha producido una mutación perversa de la inestabilidad laboral bajo el fenómeno del falso indefinido, una etiqueta legal que otorga una ilusión de seguridad mientras mantiene la desprotección más absoluta. Es un escándalo democrático que el 57,6% de los nuevos contratos supuestamente estables sean, en realidad, modalidades a tiempo parcial o fijos discontinuos.

La volatilidad del modelo es tal que, para generar apenas 509.000 afiliaciones reales, el sistema ha necesitado triturar 8,35 millones de contratos fijos discontinuos entre 2022 y 2025. Esta rotación demencial se traduce en una estadística devastadora: el sistema requiere actualmente la firma de 30 contratos para generar una sola afiliación neta.

No hay estabilidad posible cuando el 21,5% de los contratos firmados en 2025 tienen una duración inferior a una semana, convirtiendo el derecho al trabajo en un parpadeo administrativo. Como bien denuncia la organización USO, la denominación del contrato es irrelevante si la norma sigue siendo la precariedad y la incertidumbre vital del trabajador.

El robo institucionalizado: horas extra impagadas y beneficio empresarial.

El crecimiento económico de la patronal española no es fruto de la innovación, sino de un robo salarial sistemático ejecutado a plena luz del día. Según los datos del Gabinete Económico de CCOO, cada semana se realizan en España 2,5 millones de horas extra impagadas, un volumen de trabajo gratuito que ni se abona, ni cotiza, ni se compensa, y que equivale a la destrucción directa de 62.000 empleos a jornada completa.

Este saqueo supone un ahorro ilícito para las empresas de 3.243 millones de euros anuales, extraídos directamente del esfuerzo no remunerado de la clase trabajadora. El fenómeno adquiere tintes dramáticos en territorios como la Comunidad de Madrid, convertida en el epicentro de esta explotación con 582.000 horas extra robadas semanalmente a más de 107.000 trabajadores.

Se trata de una transferencia masiva de riqueza desde las familias hacia el beneficio empresarial ante la pasividad de los mecanismos de control estatal.

La fractura generacional y de género: los perdedores del modelo.

La desigualdad en España ha abierto una brecha generacional y de género que amenaza con fracturar definitivamente la cohesión social. Los jóvenes españoles ganan hoy un 20% menos que sus padres a su misma edad, una condena que mantiene a 2,5 millones de ellos en una situación de exclusión social de la que es imposible escapar mediante el empleo. A esta miseria salarial se suma la humillación de la sobre-cualificación, que afecta al 35% de los menores de 25 años y se dispara hasta el 41,1% entre aquellos que han perdido su primer empleo.

Por su parte, la brecha de género sigue siendo una herida abierta: las mujeres perciben un 23,9% menos que los hombres, con el agravante de que 4,1 millones de trabajadoras ni siquiera alcanzan el SMI en el cómputo anual debido a la parcialidad forzosa.

Es un modelo que condena a la mujer y al joven a ser ciudadanos de segunda, atrapados en una precariedad que se hereda y se perpetúa.

El gueto laboral de la población migrante.

La procedencia se ha convertido en un estigma que garantiza la exclusión laboral,  confinando a la población migrante a un gueto de precariedad extrema. Mientras la tasa de paro nacional se sitúa en el 10,61%, la de las personas extranjeras escala hasta el 15,79%.

Las mujeres jóvenes migrantes sufren una triple discriminación que las encadena a la sobre-cualificación y a una parcialidad involuntaria asfixiante, especialmente en los sectores de cuidados y servicios domésticos. En este escenario, el trabajo ha dejado de ser el ascensor social prometido por el sistema capitalista para convertirse en una trampa de pobreza trabajadora; hoy, más de un tercio de quienes viven en exclusión severa tienen un empleo  que no les permite abandonar la miseria.

La exclusión se ha vuelto estructural y el origen extranjero es el factor que acelera la caída hacia la vulnerabilidad más absoluta.

Una «subida» del SMI que apenas empata al IPC y no compensa lo perdido.

El incremento propuesto, del 3,1 %, se mueve en una franja muy similar a la inflación prevista. Esto significa que, en términos reales, el SMI no sube con esta medida: simplemente evita seguir cayendo, y ni siquiera lo garantiza si se consideran gastos básicos como vivienda, energía o alimentación, que han crecido por encima del IPC general. Por lo tanto, estas subidas del SMI son más nominales que reales.

Conviene recordar que los salarios en su conjunto arrastran una pérdida de poder adquisitivo acumulada desde antes de la pandemia. Entre 2019 y 2023, la inflación fue muy superior al crecimiento medio de los salarios reales, especialmente en los tramos más bajos. Según un informe de la OCDE, los salarios reales en el Estado español en el primer trimestre de 2025 se mantuvieron un 4,2 % por debajo de su nivel del primer trimestre de 2021. En este contexto, una subida del SMI que solo acompaña al IPC no compensa lo perdido: consolida la pérdida.

Propuestas de acción: hacia una transformación real.

  • Para revertir este escenario de injusticia sistémica, es imperativo abandonar la cosmética política «progresista» y acometer reformas estructurales valientes que pongan los derechos y la dignidad humana por encima de los balances de resultados.
  • Sería necesario exigir un control efectivo y sancionador del tiempo de trabajo a través de una Inspección de Trabajo reforzada con recursos y capacidad ejecutiva real; capaz de erradicar el fraude de las horas extra y devolver a la población trabajadora lo robado.
  • Es urgente una regulación estricta de los contratos fijos discontinuos que impida su uso como herramienta de temporalidad encubierta, asegurando que la fijeza sea una realidad material y no un simple epígrafe en la Seguridad Social.
  • La justicia social requiere también el incremento decidido del Salario Mínimo Interprofesional, pero hasta alcanzar el 60% del salario medio real, blindando el poder adquisitivo frente a la avaricia rentista.
  • Asimismo, el Estado debería implementar planes de choque integrales contra la precariedad juvenil y la brecha de género, garantizando la igualdad de trato y oportunidades para la población migrante.
  • No puede haber paz social mientras el mercado laboral siga siendo un mecanismo de fragmentación y de explotación en los niveles señalados.
  • Más allá de las medidas paliativas a las que el gobierno nos tiene acostumbrados, en el mejor de los casos, es necesaria una transformación económica (social y política) de nuestra sociedad y régimen de monarquía parlamentaria.

lunes, 20 de abril de 2026

El camino de la guerra conduce al terrorismo de Estado en Europa


Juan Manuel Olarieta   abril 8/2026

Publicado por Octubre

Caso del periodista alemán Hüseyin Dogru. Por Juanma Olarieta.







                                     Hüseyin Drogu

 El periodista Hüseyin Dogru, cuya familia es de origen turco, nació en Berlín y es ciudadano alemán. Como periodista, criticó a Israel, adoptó una postura firme contra el genocidio en Gaza y escribió en apoyo de la causa palestina.

Fuente: presos.org.es

 

PIX, el sistema público de pagos de Brasil odiado por Trump (y que para un Nobel de Economía es el futuro del dinero)

 
Por Bernardo Gutiérrez | 11/04/2026 | Economía

Fuentes: El diario [Imagen del sistema de pagos brasileño PIX PIX]

El FMI ha fichado al ‘padre’ de PIX para incorporar el ‘know how’ brasileño a las finanzas globales. Los intermediarios bancarios están en el punto de mira: con la instauración de un PIX global, 45.000 millones de dólares retenidos por las empresas de envío de remesas internacionales podrían volver a los más pobres

En julio de 2025, unos días después de que Donald Trump anunciara el tarifazo del 50% a Brasil, el presidente brasileño, Lula da Silva, divulgó en sus redes un mensaje con una frase: “O PIX é nosso, my friend”. PIX, el sistema público de pagos digitales desarrollado por el Banco Central de Brasil (BCB), estaba en el epicentro de la disputa comercial entre los dos países.

Un día antes del post de Lula, la agencia federal responsable de la política comercial internacional del Gobierno estadounidense había incluido a PIX en su investigación por “perjudicar la competitividad de empresas estadounidenses que actúan en esos sectores”, en alusión velada a las corporaciones de tarjetas de crédito VISA y Mastercard, a las que PIX ha arrebatado el liderazgo de los pagos electrónicos en Brasil.

Una semana después del tarifazo de Trump, el premio Nobel de economía Paul Krugman escribió un artículo en defensa de PIX, tecnología que definió como el dinero del futuro del mundo: “Las transacciones en PIX son casi instantáneas (tardan 3 segundos, frente a los dos días de las tarjetas de débito y 28 de las tarjetas de crédito). Los costes son bajos: el sistema es gratuito para personas físicas y cobra apenas el 0,33% del valor transferido para empresas (frente al 1,13% de la tarjeta de débito y el 2,34% de las de crédito)”.

En su texto, Paul Krugman destacaba que PIX “parece estar substituyendo rápidamente tanto el dinero como las tarjetas”. En efecto, el dinero físico casi ha desaparecido de Brasil. En las tiendas nadie tiene cambio. Apenas el 6% de los brasileños usa billetes y monedas, frente al 90,9% que utiliza PIX. En 2025, PIX pulverizó todos los récords: 35,32 billones de reales en transacciones (58,69 billones de euros) y 63.500 millones de operaciones. Además, PIX está incorporando nuevas funcionalidades, como el pago automático de la cuenta de la luz, el agua o Internet, entre otras cosas. “Como medio de pago preferido de los brasileños, PIX ha mostrado ser práctico, rápido y más seguro, especialmente evitando la necesidad de sacar dinero en los cajeros de los bancos”, explica a elDiario.es Frederico Glitz, abogado especialista en derecho internacional, fundador de Glitz & Gondim Consultoría Jurídica. Por si fuera poco, PIX va consolidándose como medio de pago en el mundo empresas. Las transacciones entre personas y empresas han aumentado del 30% a finales de 2022 al 55%, informa el Banco Central de Brasil a este medio.

PIX muere de éxito. Y su proyección internacional, a pesar de Donald Trump, es imparable: se prepara una especie “PIX internacional” (Proyecto Nexus) y una expansión de PIX al universo económico de los BRICS, el bloque de economías emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que busca contrapesar la influencia financiera y política de Occidente. 

Sistema público

Krugman destacaba en su artículo el carácter público de PIX: “La industria financiera de Estados Unidos no permitiría nunca que un sistema público compita con sus servicios, especialmente si el sistema público es superior”. Aunque otros países de los BRICS tienen sistemas de pago electrónico parecidos a PIX (SBP en Rusia, UPI en India, WeChat Pay en China), ninguno es 100% público. Por su parte, el Bizum de España fue lanzado por un consorcio de bancos. En la mayoría de los casos, las operadoras privadas acaban siendo favorecidas. En el UPI indio, la participación de empresas privadas acabó provocando la concentración de los pagos instantáneos en multinacionales como Google o Walmart.

Carlos Eduardo Brandt, considerado el padre del PIX, que en 2025 dejó el Banco Central do Brasil (BCB) para incorporarse al Fondo Monetario Internacional (FMI), considera imprescindible el carácter público de los sistemas de pago. “Para alcanzar un ecosistema de pagos realmente inclusivo, lo más apropiado es tener un agente neutro. En el caso brasileño, el agente neutro por excelencia es el Banco Central de Brasil”, aseguró Brant a la BBC

Para la economista Carla Beni, profesora de la Fundação Getúlio Vargas de São Paulo (FGV-SP), la administración Trump está incomodada con PIX porque no solo compite con las empresas de tarjetas de crédito, sino con las big tech, las grandes tecnológicas. “Sustituye gran parte del uso de tarjetas de débito y de crédito, especialmente tras el lanzamiento de servicios como PIX crédito (crédito) o Pix parcelado (pagar a plazos). También hubo reclamaciones de que el Banco Central habría impuesto barreras al WhatsApp Pay, algo que fue muy bueno para PIX y para Brasil, y eso acabó impactando negativamente también a Apple Pay y Google Pay”, asegura Beni en una conversación con elDiario.es.

¿Hacia un PIX global?

Una de las funciones de Carlos Eduardo Brandt como Experto Senior del Sector Financiero del FMI es estudiar cómo PIX puede aplicarse en una escala global. Simplificar los pagos instantáneos entre diferentes países es uno de sus cometidos. Los intermediarios bancarios están en el punto de mira. Con la instauración de un PIX global, 45.000 millones de dólares retenidos por las empresas de envío de remesas internacionales podrían volver a los más pobres, según Tobias Adrian, director del departamento de Mercados Monetarios y de Capitales del FMI.

Brandt ha acompañado de cerca el sistema que pretende intercomunicar el sistema de pago de los dieciséis países de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) y el Proyecto Nexus, bautizado como el “PIX internacional”, que ya está siendo implementado en cinco países asiáticos (India, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia). Carla Beni considera que 2026 es el año de transición en el que PIX va a pasar de ser un sistema de efectuar pagos domésticos para ser una herramienta de integración global y geopolítica. La especialista cita como referencia el Proyecto Nexus, del Banco de Compensaciones Internacionales (BIS). “Va a interconectar los sistemas de pagos instantáneos de más de sesenta países, incluso algunos como Italia, de la zona euro”, matiza.

Frederico Glitz considera que, al margen de decisiones geopolíticas, la expansión internacional de PIX ya está en marcha. “El consumidor brasileño ya encuentra establecimientos extranjeros que aceptan PIX, porque permite una mayor simplificación de operaciones internacionales”, sostiene Glitz. En Argentina, existen incluso aplicativos como Belo o PagBrasil que ya permiten pagar vía PIX. Carla Beni también destaca el crecimiento del PIX en el exterior por medio del sector privado. “Algunos establecimientos comerciales en Portugal, Italia, Francia, Estados Unidos, Argentina, Uruguay y España también aceptan pagar con códigos QR vía PIX, con conversión inmediata para el real brasileño”, afirma Beni

Por si fuera poco, para desconsuelo de Trump, PIX ha sido el primer sistema de pagos digitales que tiene la tecnología lista para conectarse al sistema de pago BRICSPay, una especie de “Pix de los BRICS”, que aspira a acabar con la hegemonía mundial del dólar.

Fuente: https://www.eldiario.es/economia/pix-sistema-publico-pagos-brasil-odiado-trump-nobel-economia-futuro-dinero_1_13118450.html