jueves, 15 de octubre de 2026

ALFON FERNÁNDEZ. El socialismo será nuestra venganza


Octubre de 2026











Nunca he escrito sobre esto, pero viendo cómo se están poniendo las cosas, creo que ya toca.

Para quien no lo sepa, hace 14 años fui detenido, acusado de portar explosivos. Pasé cinco años en prisión, la mitad en régimen FIES.

¿Qué papel jugaron ciertos medios de comunicación?

Yo, como casi cualquiera, había crecido pensando que los monstruos, como todo lo que salía en los medios, era algo que al fin y al cabo existía. En la tele, en el parque, en la peluquería o en la barra del bar, todos siempre hemos oído hablar de ellos. Y, en todos los casos, todos hemos coincidido siempre en que hay que tenerles miedo. Históricamente la mayoría de monstruos son fruto de la imaginación, o de la propaganda, que acaso son lo mismo. Y es que, sin ciertos monstruos no habría motivos para temer, ya sea ser devorados por ellos o convertirte en uno de ellos. El Zombie, el vampiro, el licantropo y el antisistema de la kale borroka. Todos igual de temibles, todos perfectamente capaces de matarte o, peor aún, convertirte en uno de ellos.

Resulta que a veces estos monstruos son chavales de Palomeras de 21 años que por muy macarras y gamberros que sean, su imagen e historia no concuerdan con la idea de monstruo que tenemos todos en mente. Y es ahí cuando entra en juego la propaganda; cuando la manipulación, la mentira, la hipérbole y el rumor sustituyen a la sinceridad y la honestidad.

La burguesía, como toda clase social históricamente vencedora necesita de un proyecto civilizador que legitime su imposición del poder, su uso de la fuerza para perpetuarse y reproducirse socialmente. Y, ese proyecto, como todo proyecto civilizador, necesita de monstruos, mitos y leyendas que despierten el recelo y el pavor de las masas ante cualquier alternativa a su mundo.

Así, de la noche a la mañana, me convertí en un monstruo. Inventaron historias aterradoras sobre mi; me vilipendiaron, me pusieron en la picota para que el pueblo temeroso de Dios lanzara la fruta podrida contra mi figura y, no contentos con ello, hicieron lo propio con cuantos se me acercaron o tuvieron el coraje y la osadía de permanecer en mi trinchera.

Lloré, de rabia y de dolor, juré vengarme de todos ellos, noches y noches sin dormir, días y días de patio caminando de muro a muro rumiando y pensando en todos ellos, en sus nombres, sus caras. El que me detuvo y mintió en la declaración. Los que manipularon las pruebas. La que me sentenció. Los que trataron de arrastrarme una y otra vez por el fango…

Yo mismo me dejé caer y lo he seguido haciendo. Yo mismo he vagado por el mundo sin rumbo desde entonces a salto de mata, roto y perdido entre la idea humanista de una bondad inconmensurable y un cinismo que todo lo pudre, desde el alma a las flores que me rodean.

Pero pasa que somos comunistas. Pasa que, por mucho que nos lleven, o bajemos por voluntad propia, a los infiernos, por mucho que la vida parezca decirnos al oído con sorna que todo está perdido y aceptemos nuestro destino de proletario embrutecido, la ciencia que permuta las palabras y los hechos y por la que tanta pasión y esfuerzo hemos entregado en conversaciones y lecturas vuelve para recordarnos que hay fuera hay todo un universo esperando a ser conquistado. Y que, además, ya hemos sangrado y sudado demasiado como para dejar esta obra a la mitad. De eso sí que sabemos los obreros, de la obstinación ante lo que ya está empezado. Si los burgueses supieran…

La cuestión es que, y es por lo que me decidí a escribir algo tan personal, quien acepta y asume el órdago de la revolución tiene que estar dispuesto a que le intenten convertir en monstruo. Pero, sobre todo, el resto debemos estar prevenidos de tal cosa. Todo militante revolucionario, sin excepción, se ha visto expuesto en mayor o menor medida a esta prueba, la de resistir el intento de escarnio y humillación pública. Sólo dos cosas nos blindan ante ello: la fortaleza interior, una fortaleza que no siempre estará pero que tenemos que ser capaces de encontrar, ya sea en las ideas, en los recuerdos o en las ilusiones, pero que está en nuestro propio interior. Y, para mi la más importante y de la que depende la primera, el cariño, la ternura, el respeto, la amistad, el amor y todas esas cosas buenas que somos capaces de darnos entre humanos cuando ponemos el bien común estrictamente desinteresado por delante de cualquier cosa.

Nos van a intentar joder la vida, mintiendo y manipulando, harán todo lo que haga falta sin ningún tipo de compasión ni miramiento, así que estad preparadas y prevenidas. Llegará nuestro día, tarde o temprano. El socialismo será nuestra venganza.

@Afernandez1924 

¿Pactó Junts la vuelta de Puigdemont a costa de sacrificar a las personas inquilinas y en peligro de desahucio?

         


                                                                                                                                             


   06/10/2026



Carles Puigdemont | Fuente: or Generalitat de Catalunya
Carles Puigdemont | Fuente: or Generalitat de Catalunya


La oligarquía, la derecha y la ultraderecha creían que haciendo caer los decretos de vivienda iban a quebrar la voluntad de lucha del pueblo por el derecho a la vivienda tras el salvaje desahucio de Maricarmen. Más bien ha pasado lo contrario y a la ola de indignación popular, que se ha levantado tras años de lucha y organización del Sindicato de Inquilinas, se suman las gigantescas manifestaciones y la extensión de las acampadas, mostrando la entrada en la escena política de una nueva generación de jóvenes con banderas rojas, ideas socialistas y vivas a la clase obrera, que han culminado con la convocatoria de una huelga general por parte de CC.OO., UGT y CGT, en un contexto de nuevas elecciones generales.

Está enorme movilización social está poniendo en la palestra política los principales problemas y reivindicaciones de la mayoría trabajadora y, de paso, ha equilibrado la balanza en la calle frente a la ultraderecha y su discurso racista. Creían que sus intrigas para hacer caer los decretos de vivienda hundirían la protesta en la frustración, y solo han conseguido encender más la cólera contra la injusticia, por eso la derecha está histérica y rabiosa. Es curioso que durante estos días de fuerte movilización popular, se den una serie de viajes, encuentros y hechos que podrían no tener un carácter casual, más bien un carácter causal.

¿Casualidad o causalidad?

Cuando todo el mundo creía que el PSOE había hecho dos decretos, donde el primero estaba marcado por concesiones a las posiciones del PNV y Junts, el partido de la derecha catalana acabó anunciando su voto contrario, en una maniobra de alto coste político y electoral, que se da en un momento en el que Junts está de capa caída frente al ascenso de la ultraderecha de Aliança Catalana. ¿Es posible que hayan analizado que solo con la vuelta de Puigdemont puede ser un revulsivo para detener la sangría electoral de Junts? Está pregunta cobra fuerza, y más cuando acabamos de saber que el TC ha abierto la vía a Puigdemont y que el juez Llarena (vinculado a sectores conservadores) le levante su orden de detención.

Y claro, una pregunta lleva a la otra, ¿De quién depende que vuelva Puigdemont a Catalnunya? Del poder judicial ¿Quién tiene influencia en el poder judicial? Ya sabemos que el PP, que al principio de la legislatura había bloqueado la amnistía de Puigdemontal al grito del «quien pueda hacer que haga» que hizo el criminal de guerra Aznar. ¿Es casual ahora este viaje que abre la vía a que vuelva?

Tampoco parece casual el viaje de Feijóo el pasado martes 29 de septiembre a Catalunya en la Patronal egarenca de la CECOT (Terrassa). ¿Casualidad o causalidad? Evidentemente fue a atacar de nuevo el derecho de la clase trabajadora a estar enferma, a tener bajas médicas y prestaciones y complementos salariales dignos, (en atacar nuestros derechos no se diferencian en nada la derecha española y catalana), pero no deja de ser otra casualidad un encuentro con los jefes de la derecha catalana. ¿Aprovecharon para pactar el cambio de voto de Junts contra los decretos de vivienda a cambio de la vuelta de Puigdemont? Los hechos y las casualidades hablan solas… ¿Creéis en las casualidades o en las causalidades? 

Primero frenar al fascismo, después reconstruir una izquierda de clase


El problema esta bien planteado pero se salta la solución, porque el reformismo de izquierda en estos momentos es el único que tiene fuerzas para impedir la toma del gobierno por el fascismo, por lo tanto, parar el fascismo es apoyar a la izquierda reformista al parlamento y descubrir, que sin presentar candidaturas se puede intervenir en el proceso electoral y cierto es, que como comunistas no deberíamos dar palos de ciegos por eso, priorizando nuestra intervención desde la asociación del barrio y el sindicalismo de clase y sin abandonar los centros de estudio, trabajar estratégicamente para organizar a la clase obrera donde trabaja, vive y estudia y en el partido, pero ambas cosas en paralelo porque el partido como vanguardia se construye con el avance de conciencia política y organización de la clase trabajadora, sin esperar milagros por parte de la socialdemocracia y reformistas porque armados ideológicamente, podemos enfrentar el debate ideológico y político sin miedo a contaminarnos y vencerlos superándolos en militancia e influencia social, porque como bien dices, lo importante es tener claro quién es el enemigo principal centrado en la oligarquía española, con un marcado carácter fascista e imperialista. Nota de Alonso Gallardo


André Abeledo Fernández   7 de octubre de 2026


Primero frenar al fascismo, después reconstruir una izquierda de clase.


Hay momentos en que la política exige ordenar las prioridades, y este es uno de ellos. Antes de discutir cómo queremos que sea la izquierda del futuro, tenemos que asegurarnos de que ese futuro todavía sea posible. Y para eso hay que frenar, sin medias tintas, al fascismo, a la ultraderecha y a esos liberales sin empatía ni humanidad que ven a las personas como una partida más en su cuenta de resultados.

La ultraderecha, un equipo de demolición.

Que nadie se engañe: la derecha de hoy ya no es la derecha de hace veinte años. Hoy la derecha es, directamente, la ultraderecha. Y viene con la piqueta en la mano. Lo poco que nos queda de Estado del bienestar, de derechos laborales, de sanidad y educación públicas y de justicia social es, para ellos, un estorbo que hay que derribar. Lo hacen con sonrisa, con bandera y con discurso de odio, buscando un enemigo entre los de abajo —el migrante, el pobre, el trabajador de baja— para que no miremos hacia arriba, hacia donde están los verdaderos responsables de nuestra precariedad.

Frenarlos no es una opción ideológica entre otras: es una cuestión de supervivencia para la clase trabajadora.

La socialdemocracia solo sabe poner parches.

Pero tampoco nos vale esperar la salvación de quienes se presentan como el mal menor. La socialdemocracia no tiene soluciones para nuestros problemas por una razón muy sencilla: es sistémica. Forma parte del mismo sistema que genera la desigualdad y, por eso, como mucho, puede poner parches. Un parche aquí, una subvención allá, un decreto que se queda a medias, mientras los grandes poderes económicos siguen intactos, los fondos buitre siguen especulando con la vivienda y las grandes empresas siguen exprimiendo a sus plantillas.

Lo digo desde la experiencia de quien lleva casi dos décadas en el mostrador y en el comité de empresa: los parches no pagan el alquiler ni llenan la nevera a fin de mes. Y quien administra el sistema sin cuestionarlo no puede cambiarlo.

Reconstruir una izquierda de clase.

Entonces, ¿qué hacemos? Primero, cerrar el paso al fascismo con todos los instrumentos a nuestro alcance: en la calle, en los centros de trabajo, en los barrios, en las urnas. Y después, sin esperar a que nadie nos lo conceda, empezar a reconstruir una verdadera izquierda de clase: una izquierda que no sea una agencia de colocación, que no cambie de nombre cada dos años para repartirse cargos, que esté organizada entre los trabajadores y que sea capaz de defender nuestros derechos y nuestros intereses sin pedir permiso a los poderosos.

Esa izquierda no se decreta desde un despacho. Se construye con sindicalismo combativo, con organización en los barrios, con conciencia de clase y con internacionalismo. Se construye sabiendo quiénes son nuestros enemigos y quiénes, simplemente, nunca estuvieron de nuestro lado.

El orden de las tareas está claro: frenar al fascismo hoy para poder construir mañana. Ni un paso atrás ni una ilusión con quienes solo saben administrar nuestra derrota.

Até á vitoria sempre!

André Abeledo Fernández 

miércoles, 14 de octubre de 2026

Orwell: 2+2=5


Octubre 7/2026

Publicado por Octubre


En 2017, Raoul Peck, prestigioso cineasta, guionista y productor comprometido, nacido en Puerto Príncipe, Haití, en 1953, nos sorprendió muy gratamente con el interesante e instructivo filme, El joven Karl Marx. Antes, en 2000 y 2016, ya lo había hecho igualmente con dos producciones muy sugestivas, una, el biopic Lumunba, sobre la vida, el ascenso político y el cruel asesinato, en 1961, de Patrice Lumumba, líder anticolonialista africano y primer ministro electo de la República Democrática del Congo tras su independencia de Bélgica; y otra, el magnífico documental I Am Not Your Negro (literalmente, Yo No Soy Su Negro), referente al activista estadounidense James Baldwin y el movimiento afroamericano en la América moderna. Todas absolutamente recomendables por su calidad artística y por su sustancioso contenido político.

Confusa exposición

Ahora, con Orwell: 2+2=5, producción francesa del año pasado, el director haitiano, calado al tiempo de pesimismo y desgarro políticos, y persistiendo en su labor de documentalista, indaga, según sus palabras,  sobre el “autoritarismo actual”. Un tema que no debería dejar indiferente a nadie. En verdad, una preocupante crónica histórica con dos vertientes claramente definidas: la de una obra cinematográfica valiente sobre la denuncia de los peligros inherentes al “totalitarismo económico, político y cultural del mundo actual”, y la de una especie de ensayo que instrumentaliza la figura del escritor y periodista británico George Orwell (1903-1950), en aras de evidenciar la validez de sus polémicas tesis sobre la defensa de “la verdad objetiva” y “la libertad individual frente a cualquier poder totalitario”.

De hecho, es un artificioso Orwell, provisto de sus dos novelas distópicas, Rebelión en la granja (1945) y 1984 (1949), quien, mezclando sesgadas imágenes de archivo, construye el relato desde prácticamente su nacimiento hasta nuestros días. Una narración en la que nadie escapa a sus críticas “antitotalitaristas”: países, regímenes, revoluciones, contrarrevoluciones, etc. Una confusa exposición que deja sin expectativa de cambio a las espectadoras y espectadores al no ver la causa de todo ello.

Y es que cuando se elude el análisis materialista, todo parece un capricho de la naturaleza. Y no es así. Sabemos que desde que existe la propiedad privada y las divisiones sociales (origen del totalitarismo), el desarrollo histórico ha tenido lugar a través de la lucha de clases, condicionando ese combate su devenir y consecuencias. Buenas o malas, todo en función del objetivo por alcanzar.  Sabemos también que desde que se consolidó el capitalismo en el siglo XVIII, ha hecho lo innombrable por perdurar: masacrar, colonizar, mentir, desinformar, explotar, expoliar, etc. Hoy también. Incluso, intentar hacernos tragar esa falacia lógica que es 2+2=5. Quizá, en la ausencia que señalamos esté que Peck, en esta ocasión, no haya logrado una obra trascendental. Otra vez será.

Rosebud

Fuente: unidadylucha.es 

El callejón sin salida en la soberanía de Ceuta y Melilla

Fuentes: Rebelión

         El desarrollo de la crisis por el salto masivo a la ciudad Ceuta el pasado julio y su gestión por parte del gobierno han conseguido calar el discurso de odio y la crispación en la opinión pública. WhatsApp y Facebook fueron los canales de difusión utilizados para el cruce masivo de la frontera, coincidiendo en el tiempo con el Día del Trono en Marruecos donde, paradójicamente, el rey hacía un discurso sobre el avance económico y social del país. Son muchos los argumentos que acusan a Marruecos de convertir a la empobrecida población en un instrumento de presión política. Mohamed VI habló de “territorios ocupados” y del legítimo derecho a recuperar Ceuta, Melilla y las islas vecinas; a lo que la portavoz del Gobierno español, Elma Saiz, respondía: “Ceuta y Melilla son españolas (…) Son nuestras fronteras meridionales, así como las fronteras de Europa”.

La postura de la izquierda española ante la crisis ha sido crítica con la gestión socialista, reclamando una respuesta humanitaria más eficaz y el traslado a la península de manera inmediata de 1.000 menores y 2.500 solicitantes de asilo debido a los conflictos en sus países de origen. La respuesta desigual de la UE no ha mostrado la esperada solidaridad con su frontera exterior; varios socios europeos han acusado a la política de regularización aplicada por Madrid. PP y Vox, junto con los gobiernos de EEUU, Italia e Israel, han criticado con dureza al Gobierno de Sánchez por su manejo de la crisis, al hacer prevalecer los derechos de los migrantes sobre el uso de la coacción y la represión policial.

Se ha abierto un debate sobre la “colonialidad” de las dos “plazas” españolas. Analistas y movimientos sociales afirman que, más allá de la legalidad de la soberanía, ambas ciudades han sido una frontera fortificada europea del poder militar, comercial y, ahora, del control migratorio en el Norte de África. Las ciudades de Ceuta y Melilla fueron ocupadas por España al final de la Edad Media, durante la Reconquista; son contemporáneas a los virreinatos españoles en el continente americano, estos territorios serían liberados por los generales Simón Bolívar y José de San Martín. La resistencia anticolonialista en las plazas africanas estalló a principios del siglo XX con las guerras de las tribus rifeñas, lideradas por Abd el-Krim, contra el protectorado franco-español. La Sociedad de Naciones se negó a intervenir en la Guerra del Rif tras las demandas por el uso de gas venenoso del ejército peninsular. Tampoco Naciones Unidas aceptó en 1975, a petición de Marruecos, incluir las dos ciudades en su lista de territorios pendientes de descolonización, aludiendo ser jurídicamente una parte integral del Estado español.

A pesar del estatus de “ciudades autónomas” españolas, en realidad la exclusión de la población árabo-musulmana es innegable. La mitad de la ciudadanía es árabe, siendo el sector más castigado por la segregación económica y residencial. Izquierda Unida y el PCE han defendido la descolonización de Ceuta y Melilla hasta la década de los 90. Julio Anguita propuso un referéndum donde fuera la población quien decidiera su destino, más tarde Llamazares reclamó un mayor autogobierno de los enclaves, y después, nada: sin referencias en los programas de Podemos ni de Sumar.

La exaltación nacionalista del Gobierno de Rabat sobre las localidades ha sido una estrategia política y militar que se ha ampliado en el tiempo: en 2019 decidió imponer un bloqueo económico a las dos ciudades bajo el pretexto de poner fin al contrabando; y años después ha reforzado su presencia militar construyendo la principal base de defensa antiaérea próxima a Ceuta; además de una instalación de misiles de largo alcance junto al Estrecho de Gibraltar. El reino alauita es un socio estratégico de la OTAN al que, durante las anteriores presidencias de Trump y Joe Biden, se le permitió adquirir grandes cantidades de armamento de última generación del Pentágono; y tras normalizar las relaciones con el régimen de Israel, este último se ha convertido en un importante proveedor de material de defensa.

Los vínculos reales entre Marruecos y España son los de una “guerra híbrida”, lo que los especialistas consideran actuaciones agresivas entre la paz y la guerra: espionaje, chantaje o manipulación de flujos migratorios para condicionar las decisiones políticas del otro. La cronología de lo sucedido en 2022 es una evidencia. Rabat es acusado de espiar al Gobierno español a través del programa israelí Pegasus; y también es inculpado por la fiscalía belga en el caso Qatargate del Parlamento Europeo por sobornar a diputados para que modifiquen sus decisiones. La conexión marroquí en el caso señaló a intereses particulares en la oferta de “autonomía” en el Sáhara Occidental o los flujos migratorios. Fue en este escenario cuando el presidente Pedro Sánchez envió una carta a Mohamed VI en la que apoyaba su plan autonómico para el territorio saharaui, dando la espalda al programa político del PSOE.

En mayo el embajador de EEUU ante la ONU, Mike Waltz, pronunciaba esta frase: “Lamentablemente, habrá conflictos en el futuro y, ya sea en el estrecho de Malaca, en el de Gibraltar o en el de Ormuz, el mundo no puede permitir que se asiente el precedente de que una de las partes intenta castigar a las economías mundiales». El mensaje es claro e inquietante, alerta sobre futuros focos de conflicto donde podrían actuar si los intereses norteamericanos se vieran amenazados. Y estas declaraciones se hicieron durante la crisis diplomática con el Gobierno español por no autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para atacar a Irán.

La monarquía alauita emerge como el nuevo socio estratégico de EEUU en la zona del Estrecho de Gibraltar mientras, desde Madrid, se mantiene una actitud defensiva. Los expertos advierten sobre el peligro de una “pinza” entre EEUU, Israel y Marruecos para presionar a España respecto a Ceuta y Melilla, como ya sucediera por dejación con la soberanía de la República Árabe Saharaui Democrática. Esta coalición antipalestina no debería establecer cuál ha de ser el destino de las plazas autónomas; España habría de asumir con responsabilidad el diálogo sobre la soberanía de sus posesiones en el Norte de África. El reconocido especialista en política árabe, Joseph Massad, en un reciente artículo afirma que “el futuro debe basarse en un verdadero impulso hacia la descolonización, que se aplique por igual a Ceuta y Melilla, el Sáhara Occidental y todos los territorios palestinos, libaneses y sirios colonizados por Israel”, al que podría añadirse, además, el dominio británico sobre el Peñón.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 

China reprende a países occidentales por difundir mentiras sobre derechos humanos


Nadir Siguencia
    7de octubre de 2026

Articulo publicado por: "GLOBAL TIMES NOTICIAS"























China reprende a ciertos países occidentales por sus críticas a la situación de los derechos humanos y afirma que no tienen derecho a darle lecciones.
Según Global Times: Sun Lei, Representante Permanente Adjunto de China ante las Naciones Unidas, respondió el martes durante el debate general de la Tercera Comisión de la Asamblea General de la ONU a las críticas de los países occidentales, instando a algunos de ellos a que dejen de fabricar y difundir mentiras sobre China y de utilizar los derechos humanos con fines de manipulación política.
China condena enérgicamente y se opone firmemente a las acusaciones infundadas y las difamaciones maliciosas sobre la situación de los derechos humanos en China formuladas por países como el Reino Unido, Australia, Japón, Irlanda, la República Checa y Lituania en sus respuestas durante el debate general de la Tercera Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, declaró Sun, según un comunicado emitido el martes por la Misión Permanente de China ante la ONU.
Estos países se consideran superiores a otros y a menudo se autoproclaman "maestros de los derechos humanos", pero tienen graves problemas de derechos humanos propios, afirmó Sun, añadiendo que estos países no están en posición de dar lecciones a otros sobre derechos humanos, y mucho menos de hacer comentarios irresponsables sobre China.
Según Sun, China ha seguido protegiendo y mejorando el bienestar de la población mediante el desarrollo, erradicando la pobreza extrema en todo el país. Casi 100 millones de personas han salido de la pobreza y se ha consolidado un grupo de ingresos medios de más de 400 millones de personas.
Por el contrario, la pobreza ha seguido empeorando en el Reino Unido en los últimos años, con más de 14 millones de personas viviendo por debajo del umbral de pobreza, la mitad de las cuales se encuentran en "pobreza extrema". En Japón, la tasa de pobreza relativa entre los hogares se sitúa en el 15%, mientras que la pobreza infantil se ha acentuado cada vez más. China expresa su profunda preocupación por la situación de los derechos humanos en Japón, concluyó Sun.
Mientras tanto, China ha continuado impulsando la democracia participativa integral y garantizando que el pueblo gobierne el país, con un apoyo público y una satisfacción con el gobierno que superan el 90% desde hace años. La ley de seguridad nacional en Hong Kong marcó un punto de inflexión histórico para la ciudad, llevándola del caos a la gobernanza y de la estabilidad a la prosperidad, al tiempo que mejoraba y desarrollaba su sistema democrático, ganándose un amplio respaldo en toda la ciudad, afirmó Sun.
Por el contrario, las encuestas muestran que alrededor del 75% de la población del Reino Unido está preocupada por el futuro de la democracia. En Australia y la República Checa, la confianza pública en el gobierno ha caído a mínimos históricos, y la confianza de los jóvenes en la democracia también ha disminuido significativamente, añadió Sun.
Sun afirmó que todos los grupos étnicos en China son miembros iguales de la familia de la nación china y están estrechamente unidos como las semillas de una granada. Los derechos políticos, económicos, culturales, religiosos y otros derechos de las personas de todos los grupos étnicos en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang y la Región Autónoma de Xizang están efectivamente protegidos. La promulgación e implementación de la Ley de Promoción de la Unidad y el Progreso Étnico tiene como objetivo fomentar la prosperidad y el desarrollo comunes entre todos los grupos étnicos.
Por el contrario, Japón no ha cumplido sus compromisos de eliminar la discriminación racial y no ha tratado a los pueblos ainu y ryukyu como grupos étnicos iguales, poniendo en peligro su supervivencia y desarrollo. En el Reino Unido, Australia e Irlanda, el colonialismo ha causado daños duraderos hasta el día de hoy, y estos países enfrentan graves problemas sociales, incluyendo el racismo y las divisiones étnicas, afirmó Sun.
Sun señaló que, en medio de la turbulencia global y los obstáculos que enfrenta el multilateralismo, China ha contribuido a la causa internacional de los derechos humanos mediante su desarrollo y esfuerzos concretos para promover el diálogo, la cooperación y una gobernanza global de los derechos humanos más equitativa.
Por el contrario, países como el Reino Unido, Australia, Japón, la República Checa y Lituania invocan frecuentemente la moralidad, pero permanecen indiferentes ante el trato injusto que sufren los pueblos de Palestina, Irán y Cuba. Sun añadió que utilizan repetidamente los derechos humanos como pretexto para interferir en los asuntos internos de otros países e imponer medidas coercitivas unilaterales, vulnerando los intereses de los países en desarrollo y desempeñando un papel sumamente vergonzoso.
Sun afirmó que la tendencia global hacia la multipolaridad y unas relaciones internacionales más democráticas es irreversible y abogó por una mayor solidaridad y cooperación en materia de derechos humanos. Declaró que China seguirá una senda de desarrollo de los derechos humanos acorde con sus condiciones nacionales, participará en un diálogo constructivo y se opondrá a la politización de los derechos humanos, al tiempo que instó a un pequeño grupo de países a que dejen de fabricar y difundir mentiras sobre China y de utilizar los derechos humanos con fines de manipulación política. De lo contrario, solo se perjudicarán a sí mismos.
Global Times

 

martes, 13 de octubre de 2026

¡Venceremos!

Fuentes: Rebelión [Imagen: Lula da Silva en su primera intervención tras conocerse los resultados del primeo turno de las elecciones celebradas el 4 de octubre de 2026. Créditos: Paulo Pinto/Agencia Brasil]



N. ed.- Reproducimos un ‘texto urgente del camarada Valter Pomar’, dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, escrito en la noche del domingo 4 de octubre de 2026, una vez conocidos los resultados de los comicios presidenciales.


Angustia y pánico: esos fueron, probablemente, los sentimientos predominantes entre las personas que creían en la victoria de Lula en la primera vuelta, al seguir el escrutinio la noche del domingo 4 de octubre.

Parte de este pánico deriva de la actitud irresponsable de dirigentes que no tuvieron el coraje de decir la verdad sobre la situación electoral. Verdad que incluía, entre otras cosas, la posibilidad de un “giro colombiano”.

Al final, se confirmó la segunda vuelta, pero en condiciones muy difíciles.

El resultado contrasta fuertemente con la imagen de los últimos días de campaña y con las escenas de la votación, donde el voto por Lula fue visualmente predominante.

Lo que confirma que, mientras el electorado de izquierda se expone públicamente, el de derecha muchas veces vota callado. Pero quien hizo campaña en las calles pudo percibir las señales de lo que ocurrió en la primera vuelta.

Si comparamos los resultados de la primera vuelta de 2026 con los de 2022, constatamos dos curvas: la nuestra descendente, la de ellos ascendente.

La superposición de las dos curvas forma el dibujo de una tijera. Esa tijera tiene nombre: Galípolo. O, para ser justos, “Marco Galípolo”. Pero este perjuicio causado por la política económica ya está descontado y solo podrá corregirse después de nuestra victoria en la segunda vuelta.

Dicho esto, nosotros, que teníamos la certeza de que habría segunda vuelta, también tenemos la certeza de que Lula puede ser reelegido, en la segunda vuelta, por una pequeña diferencia.

Lo venimos diciendo desde que terminó la última elección municipal, en octubre de 2024. Por lo tanto, a diferencia de quienes creían en una victoria en la primera vuelta y ahora están más que preocupados, nosotros seguimos con el mismo mantra: ¡venceremos!

Pero para que eso ocurra, es necesario, entre otras cosas, una inmediata y profunda corrección de rumbo.

En verdad, la corrección ya comenzó, por obra y gracia de la militancia y de Lula.

La militancia, frente a la desgana y la incompetencia de parte de la dirección partidaria y de la campaña, salió a las calles por su propia cuenta y riesgo.

Y Lula, en las últimas semanas, tomó varias decisiones muy acertadas, a contramano del sentido común que predominó en nuestro gobierno. Sentido común que desembocaba en una autoevaluación que podía ser estadísticamente correcta, pero que era políticamente mezquina y no contribuyó en nada a dialogar con parte del sentimiento popular.

La corrección iniciada debe tener continuidad. Para eso, la dirección nacional de la campaña y del PT debe realizar, en las próximas 48 horas, un balance político detallado del resultado electoral nacional y también del resultado en los estados.

Específicamente en este caso, el resultado dejó en evidencia que se cometieron no solo “equívocos” o “errores”, sino cagadas homéricas, por ejemplo la decisión adoptada en la disputa de los gobiernos de Rio Grande do Sul y de Rio de Janeiro, donde no tener una candidatura petista al gobierno contribuyó a la victoria de la derecha en la primera vuelta. Sin hablar de la demora en tener una candidatura a gobernador en Minas Gerais.

Que otros resultados estatales eran posibles quedó demostrado, por ejemplo, por lo ocurrido en los estados gobernados por el PT, donde destacamos la tarea de ganar en la segunda vuelta para gobernador de Rio Grande do Norte, completando el excelente resultado de la primera vuelta potiguar [gentilicio de los habitantes de ese estado].

De inmediato, podemos decir que venceremos, siempre que hagamos como decía un inglés que vivió hace 400 años: “cree en Dios y mantén la pólvora seca”. O, en la versión atea de la misma idea, venceremos si tenemos un poco de suerte y si realizamos mucho trabajo duro —¡pero mucho, de verdad!

Eso significa campaña militante 24 horas al día, 7 días a la semana, hasta las 17 h del 25 de octubre.

Prioridad para el sector social que nos dará la victoria: los trabajadores de menor salario, las mujeres, los negros y negras, la juventud y el pueblo de corazón nordestino, incluso el que habita el sudeste del país y que se abstuvo, votó blanco, nulo o incluso por el cavernícola, corrupto, fascista y miliciano candidato de la extrema derecha.

Es principalmente en ese electorado, que no votó por nadie en la primera vuelta, donde están los votos que nos llevarán a la victoria. No se debe perder tiempo buscando “ampliar apoyos” en los diferentes segmentos de la derecha.

En este punto, es decisivo recuperar el espacio de la izquierda en el estado de São Paulo, donde nuestros resultados electorales son producto de la casi inexistencia del Partido y la consiguiente ausencia de una verdadera oposición a un gobierno desastroso, amigo de los ricachones y enemigo del pueblo.

Nuestro discurso debe enfocarse en el futuro de Brasil, con reformas estructurales que cambien nuestra sociedad y nuestro lugar en el mundo, garantizando soberanía, democracia, bienestar, medio ambiente y desarrollo.

Polarización sin tregua, para derrotar al crimen, a las milicias, a Faria Lima, a los mercaderes del templo, a los feminicidas, a los racistas, a los fundamentalistas, a los negacionistas y —sobre todo— a los imperialistas, a los golpistas y a los traidores de la patria.

Trabajar para que la coordinación de la campaña y la dirección del Partido estén a la altura de la tarea. Lo que incluye prepararse para una redoblada injerencia externa y operaciones golpistas.

Y, como más vale prevenir que curar, que cada uno de nosotros cumpla con su deber, como lo hizo la Nación Petista en los últimos quince días, enrojeciendo las calles y las redes.

Venceremos. Pero recordemos: mantengamos la pólvora seca. Y más aún porque la guerra no terminará con nuestra victoria del 25 de octubre.

Por último: a los dirigentes que juzgan imposible ganar remontando, les pedimos que no estorben y abran espacio para quienes creen que en la vida solo existe una alternativa adecuada para la clase trabajadora: ¡la lucha!

Orientación Militante a las 20:48 del 4 de octubre de 2026

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.