martes, 6 de octubre de 2026

Todas las medidas del decreto ley de vivienda rechazado

                                         

El segundo decreto ley aprobado ayer, el de renovación automática de alquileres, se publicó en el BOE un día después.











                                                                              Sindicato de Inquilinas e inquilinos de Madrid


El 2 de octubre, este decreto ley fue derogado en el Congreso.

El BOE de hoy recoge un decreto ley con medidas sobre vivienda, tras el desahucio de Mari Carmen y las protestas masivas que le siguieron. Entra en vigor mañana jueves, aunque cuánto dure dependerá de su convalidación o no por el Congreso.

El segundo decreto ley sobre vivienda aprobado ayer en Consejo de Ministros, que se tramitó por separado y contenía una de las reivindicaciones clave del Sindicato de inquilinas, la renovación automática de contratos de alquiler -el alquiler indefinido-, no se ha publicado en el BOE de hoy. La Ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ya adelantó ayer que este texto estaba “menos trabajado” con los grupos y dejó entrever que no contaban con conseguir su convalidación en el Congreso.

Un decreto ley, decenas de medidas

Veto, con matices, a compra por parte de fondos buitre

Una de las medidas más importantes anunciadas ayer, el veto a la compra de viviendas por fondos buitre, se llena de excepciones sobre el papel. La duda estaba en cómo se iba a definir un fondo buitre y lo que hace la norma no es acotar por tipo de entidad, sino vetar a empresas y entidades la compra de vivienda residencial gratis o a menos del 70% de su precio de mercado hasta que acabe 2028, pero con muchísimas excepciones.

Así, las entidades que en su objeto social incluyan la adquisición de inmuebles no podrán adquirir vivienda residencial (en uso o con certificado de fin de obra y que cumplan las condiciones para tener cédula de habitabilidad), gratis o a menos del 70% de su precio de tasación de mercado excepto si la dedican a vivienda habitual a precio asequible o social durante cinco años, a residencias sociosanitarias o lugares de protección de víctimas de violencia machista o, en casos de entidades del tercer sector, a colectivos vulnerables. Este límite tampoco aplica, claro, a las entidades públicas de promoción y gestión de vivienda social. Ni a las compras que ya estén en escritura pública (aunque no se pueden modificar después), ni si derivan de ejecuciones judiciales, como ejecuciones hipotecarias.

Pero, incluso si no cumplen ninguna de esas condiciones, las empresas podrán comprar a bajo precio sin que se les aplique este veto si firman un Código de buenas prácticas con “la autoridad competente en materia de vivienda”. El decreto ley no deja claro si deja este papel a las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias, o si lo hará el propio Ministerio. Además, no desarrolla cómo será ese código ni qué requisitos o exigencias mínimas incluirá.

Nueva vía para frenar desahucios a personas vulnerables

En cuanto a los desahucios, la protección cambia con respecto a rondas anteriores. La norma distingue entre aquellos que lleven a cabo entidades dedicadas a comprar inmuebles o carteras de préstamos hipotecarios impagados, a un precio “claramente” inferior al de mercado, con objeto de “eludir la función social de la vivienda” o maximizar su rentabilidad, esto es, especular, ya sea con alquileres o precios de reventa “desproporcionados” o para destinarlo a usos no residenciales. En esos casos, siempre que la persona que vaya a ser desahuciada acredite su vulnerabilidad, se suspenderá. No importa en qué momento del proceso esté o si se ha suspendido antes, siempre que la persona aún no haya sido echada de su casa. Al menos, hasta que acabe 2030.

En el resto de casos, cuando no se trate de empresas que especulen con la vivienda según esa definición, las reglas cambian. La norma crea un nuevo sistema en el caso de alquileres impagados que establece que, si la persona es vulnerable y las administraciones públicas no le han dado una alternativa, serán esas mismas administraciones quien se tengan que hacer cargo. Así, el tribunal dará dos meses para ofrecer una vivienda o pagar el alquiler. Si no hace nada, la deuda irá a la administración y el contrato se mantendrá mientras se mantenga la vulnerabilidad. La Administración General del Estado compensará a las comunidades autónomas por estos gastos, excepto la parte que se deba a sus retrasos en la aplicación. Este nuevo sistema, además, es estructural y no tiene fecha de fin.

En los casos en los que no aplique ese nuevo sistema, como ejecuciones hipotecarias, siempre que no se trate de empresas especuladoras (que se regirán por las reglas anteriores), y también hasta el 31 de diciembre de 2030, se suspenderán los desahucios si las administraciones no han ofrecido una alternativa habitacional “digna y adecuada”. Pero, eso sí, igual que en decreto ley de marzo, esta suspensión no aplica si quien demanda tiene menos de tres viviendas o si acredita que él mismo está en situación de vulnerabilidad. Ni grandes tenedores ni entidades o empresas podrán alegar esa vulnerabilidad.

El tribunal, entonces, pedirá un informe a los servicios sociales para que ofrezcan alternativas. Si no lo hacen, se mantendrá la suspensión, que será revisada cada 12 meses y hasta tres años, excepto si la persona vulnerable rechaza las opciones alternativas que le ofrezca la administración “sin causa justificada”. Durante la suspensión habrá compensaciones para los demandantes, pero solo si son personas físicas o entidades que lo destinen al alquiler social o asequible y para suplir los ingresos dejados de recibir por alquileres o gastos de suministros, pero no lucros cesantes “hipotéticos” ni daños morales.

Prórrogas de alquileres y topes de precios

El decreto ley establece que la prórroga obligatoria de dos años que se aprobó en marzo y estuvo vigente solo unas semanas hasta que el Congreso la derogó es válida, esto es, quienes la pidieron mientras estuvo en vigor tienen derecho a que se aplique.

Además, aprueba una nueva prórroga extraordinaria de dos años, en las mismas condiciones y obligatoria, como la de marzo, para los contratos que acaben desde la entrada en vigor de este decreto ley, mañana, y hasta el 31 de diciembre de 2028, siempre que se esté al corriente de pagos y se haya estado los ocho meses anteriores. De hecho, quienes pidieron la de marzo, si esa prórroga de entonces acaba antes de que acabe 2028, podrán pedir esta nueva.

En cuanto al tope a la actualización de precios de alquiler anuales, que también estaba en el decreto ley de marzo, cambia: no es de un 2% máximo para todos, como entonces, sino para aquellos alquileres que no superen el límite superior del índice del Ministerio. A quienes superen ese umbral no se les podrá subir el alquiler nada. El resto podrán negociar esa subida y, si no hay acuerdo, será del 2%. Estas reglas afectarán a todas las revisiones anuales que se hagan desde mañana hasta que acabe 2027.

Modificaciones en la LAU para topar subidas y reforzar derechos

La norma modifica varios aspectos de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Una de las más relevantes es la regulación de los alquileres temporales y por habitación, que pasan a entrar dentro del ámbito de aplicación de la norma.

Solo se permitirán alquileres temporales si su causa está justificada de forma explícita en el contrato y de entre 31 días y un año (salvo en casos excepcionales en los que la causa que justifique la temporalidad se mantenga). Si se incumple cualquiera de estos parámetros, el contrato pasará a entenderse como de vivienda habitual, con todos los derechos que eso implica. Estas reglas se aplicarán a los contratos temporales que se firmen a partir de mañana.

En cuanto a los de habitaciones, la suma de los alquileres de cada una no podrá suponer más que la renta completa de la vivienda y se les aplicarán los topes de subida en las zonas tensionadas.

Además, y esto es muy importante, y aplica de forma general (cuando se acabe el tope temporal de este decreto ley al 2%), la revisión máxima del alquiler ya no está limitada por el IPC sea cual sea el pacto entre las partes en el contrato, como hasta ahora, sino por el Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV), que ahora mismo, por ejemplo, está en un 2,47%, muy por debajo del IPC. Además, el IRAV también se aplicará a los contratos temporales y a los contratos anteriores a la entrada en vigor de este decreto ley y de la Ley de vivienda, ya no solo a los posteriores. A esos contratos más antiguos también se les aplicará las prórrogas obligatorias y las excepcionales en casos de vulnerabilidad (de un año por regla general, de tres en zonas tensionadas).

El decreto ley elimina la posibilidad de que el casero cobre una indemnización si el arrendatario se va antes de acabar el contrato, algo que hasta ahora se permitía de forma explícita y de hasta un mes de renta por año. Eso sí, avisando con un mes de antelación y tras los seis primeros meses, como ahora ahora. En caso de viviendas temporales, ese aviso es de diez días.

También delimita qué gastos pueden obligar a pagar a una persona que alquile una vivienda, que en todo caso no pueden subir más del doble del porcentaje en el que lo haga el alquiler. Por un lado, prohíbe de forma clara que tenga que hacer cargo de tributos sobre la casa, como el IBI, y acota la posibilidad de que las agencias intermediarias le cobren gastos de gestión, que no están permitidos, camuflados: no puede cobrárselos, “ni directa ni indirectamente”, “bajo ningún concepto o denominación”. Y si le cobra por otros servicios, que no pueden ser esenciales para la firma del contrato, será solo si el arrendatario lo pide por escrito y tras ser informado de que es opcional y su coste.

En cuanto a posibles arreglos, crea un nuevo sistema que permite que si estás de alquiler informes por escrito al casero de daños en habitabilidad, seguridad o salubridad adjuntando un presupuesto para las reparaciones. Si no responde en 15 días aceptándolo o con una alternativa, puedes hacer las obras y descontárselo del alquiler. Esta regla también se aplica a alquileres temporales, pero aquí el casero tiene cinco días para responder a ese requerimiento.

También mejora, y mucho, el derecho de tanteo (hacer una oferta si la vivienda en la que estás alquilada se pone en venta) y retracto (pedir que se pare una venta a una oferta menos ventajosa que la tuya). Si el decreto ley sale adelante, ese derecho sigue vigente aunque la vivienda se venda en bloque con otras propiedades y no se podrá renunciar a él en el contrato de arrendamiento.

En cuanto a las fianzas, aunque el tope de extras que se pueden pedir sigue estando en dos mensualidades más, la novedad es que en temporales ese tope está en una mensualidad y que, por regla general, se prohíbe la posibilidad de obligar a contratar seguros de impago o similares. Además, cuando se acabe el contrato, ambas partes deberán firmar un documento por escrito en el que se deje constancia de cómo está el piso. Si en ese documento no se declaran desperfectos, la fianza tiene que ser devuelta íntegra.

Además, quienes alquilen un piso pueden obligar al casero a que el contrato sea por escrito. En los casos en los que no lo sea, seguirá siendo válido.

Bonificaciones fiscales a caseros, también si suben precios

El decreto ley también incluye deducciones fiscales a los caseros, incluso si suben el precio en un porcentaje altísimo o ponen una vivienda por primera vez en alquiler a precios muy superiores al índice del Ministerio. Eso sí, no podrán pedirla los grandes tenedores (con diez o más viviendas).

En el caso de los caseros que firmen un nuevo contrato, las deducciones máximas al rendimiento neto del alquiler en la declaración de la renta será para aquellos que rebajen su precio más del 5% con respecto al contrato anterior: van del 100% (mismo arrendatario o precio inferior al Índice de precios de referencia del Ministerio de Vivienda) al 70% si se rebaja pero no en zonas tensionadas ni para jóvenes de entre 18 y 35 años. Si la vivienda se mantiene en el mismo precio, la deducción es del 50%. Incluso si sube, hay deducciones, dependiendo del porcentaje de la subida. Las menores, del 15% de bonificación, son para quienes suban más del 20% el precio del alquiler, sin límite.

Contratos de alquiler sucesivos

En el caso de quienes pongan por primera vez el piso en alquiler, o sean nuevos arrendadores porque han adquirido la vivienda, por ejemplo, esto es, que el arrendador no sea el mismo que el de un contrato anterior, las bonificaciones van del 100% cuando el precio no supera el índice del Ministerio hasta el 50% de deducción fiscal aunque se supere ese tope, sin límite de precio. Ese porcentaje sube, incluso con precios altos, si se alquila a jóvenes (85%) o en zonas tensionadas.

Alquiler por primera vez (o con nuevo arrendador)

Si quienes alquilan son administraciones públicas o entidades sin fines de lucro que destinen las viviendas a alquiler social o para personas vulnerables, la bonificación es del 70%. Si se han hecho obras de rehabilitación, del 60%. En cada caso, se aplicará la bonificación más beneficiosa y estará vigente durante toda la duración del contrato, aunque solo continuará en las prórrogas tácitas, y al 80%, si no se supera el índice del Ministerio. Esta última también aplicará a los contratos ya en vigor, siempre que acabe el periodo inicial de cinco años después del 1 de diciembre próximo.

Quienes vendan vivienda a las administraciones públicas para alquiler asequible podrán deducirse buena parte de la ganancia patrimonial: hasta el 100% si la casa se vende por menos de 200.000 euros y en porcentajes superiores si sube el precio, hasta los 800.000 euros de precio de compra.

Bonificaciones para quienes vivan de alquiler y cobren menos de 33.000 euros anuales

También hay bonificaciones fiscales para quienes alquilen, una medida que desapareció hace años en las deducciones estatales. Se podrán deducir, en su declaración de la renta, un 10% de lo que hayan pagado en alquiler durante el año, hasta un límite de 1.163 euros si ingresan menos de 23.000 euros al año. De 23.000 a 33.000 de renta, ese limite irá bajando progresivamente: a más ingresos, menos te puedes deducir. Si superas esos ingresos, no te aplica.

El IVA de los alquileres turísticos pasa al 10%, como el de los hoteles, excepto si quien alquila una habitación reside en la casa. También pasa a ese IVA del 10% las obras en vivienda aunque el propietario no viva en ella, siempre que la tenga alquilada.

La norma establece que, a la hora de calcular las propiedades para decidir si alguien es o no gran tenedor, los edificios con unidades susceptibles de ser viviendas ya no se podrán calcular como una sola propiedad, sino por todas las que pudiera contener, aunque no esté inscrita la división horizontal.

Y define qué es vivienda asequible: su precio no puede ser de más de un 30% de la renta mediana del municipio.

Línea de avales Tu Casa

El Gobierno crea, a través de esta norma, un nuevo sistema de préstamos para aquellos que quieran comprar una casa pero no cuenten con el dinero para la entrada. Se trata de un préstamo a través del ICO, sin comisiones y sin intereses, del 20% del valor de la vivienda hasta 50.000 euros. Se podrán pagar hasta en diez años y su singularidad es que se empieza a devolver una vez se acabe de pagar la hipoteca, que no puede superar los 30 años.

Pero el texto no aclara quiénes podrán acogerse a esta medida (se habló de que es solo para jóvenes pero no ha quedado claro por el momento) ni cuáles son sus condiciones, solo una: si se vende la casa más adelante, solo se podrá hacer al precio de compra incrementado por el IPC.

El decreto ley también incluye nuevas sanciones, de hasta un millón de euros o un 2% del volumen de negocio, para las plataformas de alquiler de corta duración que no cumplan las reglas de la Ventanilla Única Digital que marca Europa.

La norma limita además a 31 días como máximo los alquileres turísticos. Además, permite a los ayuntamientos de zonas tensionadas aplicar a las viviendas de uso turístico recargos en el IBI de hasta el 150%, dependiendo del número de viviendas, como ya se permite ahora para viviendas desocupadas de forma permanente.

También modifica las reglas de las Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (SOCIMIS), aplicándoles recargos en los impuestos si no dedican un porcentaje amplio de su cartera a alquiler asequible.

Y crea y regula la cuenta de ahorro e inversión Financia Europa, una cuenta de ahorro con beneficios fiscales para fomentar la inversión en bolsa europea, así como las reglas de cesión de vivienda a Casa 47. 

China en la Fiesta del PCE: lazos históricos que se estrechan

                                                                                         


 (*)   30/09/2026



































El Espacio de China, lleno durante la presentación del libro de José Luis Centella, Introducción al estudio del pensamiento de Xi Jinping, con la participación de Gloria Aguilar y Wang Xueyong


La fiesta que cada año organiza el Partido Comunista de España cuenta con multitud de espacios, en los que se hacen todo tipo de actividades (charlas, debates, talleres, etc.) de manera simultánea. Desde hace ya años, se decidió consagrar un espacio específico a la formación sobre un tema que ha venido despertando un interés creciente: la realidad de la República Popular China.

Después de un año en que se han puesto de manifiesto los riesgos autoritarios que se alzan en el orden internacional, piénsese en el impune secuestro del presidente de Venezuela, es de esperar que aumente la atención sobre China, único gran polo que continúa apostando por unas relaciones multilaterales basadas en reglas. Pero China es mucho más que un actor geopolítico. Allí se está dando un desarrollo espectacular, enmarcado en un proceso de construcción socialista, que ni los más cerriles detractores del comunismo pueden negar. Ya ha demostrado que es mucho más que un “taller del mundo”, abocado a la producción en masa de productos baratos; se trata de una modernización multifacética y profunda que compite en los ámbitos tecnológicos punteros. El auge de los automóviles eléctricos y los sistemas de inteligencia artificial chinos lo atestigua.

Todo esto no se ha dado de espaldas al aparato político. Al contrario. Esa profunda modernización ha sido el objetivo declarado y en vías de conquista del “socialismo con peculiaridades chinas para la nueva era” que impulsa el presidente Xi Jinping.

Las actividades en la fiesta han estado diseñadas para dar a conocer esta situación. No para tratar de calcar un modelo que se define por su situación geográfica e histórica, sino para aprender de él y así intervenir mejor sobre nuestras condiciones. Se trata de una apuesta decidida por ambas partes para estrechar los lazos históricos entre el Partido Comunista de España y el Partido Comunista de China.

Cuando hablamos de “lazos históricos”, no lo hacemos en abstracto. Desde su apertura y durante toda la fiesta, en la carpa se mantuvo expuesta una amplia serie de fotografías que ilustraban la relación entre ambos partidos, poniendo el énfasis en el apoyo que los y las comunistas chinas ofrecieron a la República durante la guerra civil. China no miró para otro lado en la guerra “antifascista”, como la definió en su intervención Wang Kun, subdirector del Museo de Historia del Partido Comunista de China, la institución que obsequió al PCE con los paneles que conformaron la exposición.

Otro hito importante fue la presentación del libro Introducción al estudio del pensamiento de Xi Jinping (Atrapasueños y Mundo Contemporáneo eds.), del presidente del PCE y del Centro de Estudios y Trabajo de la Nueva Ruta de la Seda, José Luis Centella. En ella se contó con la participación de Gloria Aguilar, directora del espacio y responsable de solidaridad del PCE, y del distinguido invitado Wang Xueyong, miembro del Departamento Internacional del Comité Central del PCCh (IDCPC). Fue ahí donde los oradores tuvieron la oportunidad de mostrar la íntima relación entre la modernización que hoy día tiene lugar en China y los planteamientos teóricos que lleva a cabo el Partido Comunista. Es el Partido, y no el mercado, quien comanda el proceso de desarrollo, y al que se deben los éxitos que en ese ámbito se están obteniendo. También los que posiblemente continúen granjeándose en un futuro: la modernización china no ha terminado. Será, según su propia hoja de ruta, en 2049, coincidiendo con el cien aniversario de la República Popular, cuando se alcance un socialismo moderno.

Wang Kun hace entrega a José Luis Centella de una placa conmemorativa de la participación de brigadistas chinos en la guerra que se expondrá en la recién inaugurada casa del libro chino, en Madrid

En la extensa y apretada jornada del sábado también tuvimos la oportunidad de conocer las virtudes del desarrollo concretadas en una ciudad muy especial: Chongqing. Ubicada en el suroeste de China, brinda una experiencia importante, que muestra que el atractivo del país va más allá de las ya archiconocidas Beijing y Shanghái. Una ciudad que además está apostando decididamente, y más allá de sus fronteras, por profundizar en la sinificación del marxismo. Contamos con una delegación proveniente de ella, en la que se encontraban personalidades como Li Bin, del grupo editorial Shinhua en esa ciudad, o miembros del cuerpo diplomático chino como Qu Xun.

Para completar la jornada, se alojó un amplio diálogo académico titulado “Significado mundial de la modernización china”, asistido por equipos de interpretación simultánea. Entre las muchas autoridades que participaron, por la parte española destacan Marta Martin, del Área Internacional del PCE y Marga Ferré, presidenta de la red Transform!  Por el lado chino, fue la doctora Yu Haiqing, vicepresidenta de la Academia de Marxismo de la Academia de Ciencias Sociales de China, quien encabezó el conversatorio. En él se abordaron temas centrales sobre los diferentes ejes (civilizatorio, histórico, ecológico, etc.) que vertebran la agenda de desarrollo china. Como punto de partida, se puso en valor la importante publicación de la serie de seis libros sobre las “Seis perspectivas de la modernización china”, coordinada por Jiang Hui, que ha publicado CLACSO junto con Chongqing Publishing House.

Foto de grupo de los intervinientes en el simposio “Significado mundial de la modernización china”

Como broche final a las actividades del espacio, ya el domingo, se contó con la presentación del libro Por qué China está ganando (El Garaje, ed.), con su autor, Pedro Barragán y Antonio Segura, de Cátedra China. Un texto de rabiosa actualidad dedicado a explicar las condiciones de partida y perspectivas que ofrece la confrontación económica que, más o menos explícitamente, está teniendo lugar entre Estados Unidos y China.

Como balance general, solo cabe recalcar lo evidente. Pese a su modesto recorrido, el Espacio de China se ha convertido ya uno de los más importantes puntos de interés de la Fiesta del PCE. Puede decirse que es uno de sus lugares más emblemáticos por su singularidad y por el concurrido programa de actividades que alberga. Cada una de ellas despertó interés entre las muchas personas que las llenaron y que participaron activamente con preguntas y reflexiones. Por no hablar de los y las curiosas que se acercaron a contemplar la exposición de fotografías o a adquirir algún libro o artículo de la tienda propia. Este innegable atractivo está ligado indisolublemente a una relación histórica que, no obstante, se estrecha cada año: la que une a los Partidos Comunistas de China y de España.

Crédito de las fotografías: Carlos Bielsa

Profesor de sociología en la Universidad de Huelva y director de la revista Pensar desde abajo. 

La estafa del realismo político: ideólogos del imperio dictando obediencia

Cierta la crítica en muchos aspectos menos en el realismo de la actual situación política, porque la crítica a la socialdemocracia y a la derecha se hace por separado y decir que el PSOE de Pedro Sánchez es el mismo que el PSOE de Felipe González, es vivir anclado en la metafísica del pasado siglo XX obviando de forma mecanicista, el análisis concreto de la realidad concreta del marxismo leninismo. No se trata de quedarse uno ancho después de soltar todo lo que tiene guardado se trata, de orientar con tácticas que ayuden a unir a la clase obrera, a elevar su conciencia política de clase y a organizarla sindical y políticamente. Decir que el PSOE de Pedro Sánchez representa igual que los del PP y VOX a la oligarquía española subordinada al yanqui, es no solo no haber entendido nada de lo sucedido desde la caída del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con la ruptura por la oligarquía española del pacto social de la transición, es cometer un error estratégico fundamental y más ahora, insertos en un proceso electoral que nos jugamos todo lo ganado desde el 2018 con el gobierno de coalición.     

La situación de minoría parlamentaria del gobierno e incluso la de Pedro Sánchez entre los dirigentes institucionales del PSOE, debiera obligar a los comunistas a hilar bien fino dejando los trazos gruesos para la derecha y fascistas. El gobierno de Pedro Sánchez depende del apoyo del nacionalismo de derechas de la mediana y pequeña burguesía vasca y catalana, que por razones históricas huye de la derecha nacionalista española, pero eso no quiere decir que esa derecha sea tonta y más ahora, que ambas están perdiendo influencias por la izquierda nacionalista, cosa que les obligará más tarde o temprano a definirse sobre sus intereses de clase o nacionales y ya lo están haciendo. Los socialistas son conscientes, de que solo con Pedro Sánchez tienen la posibilidad de un gobierno del PSOE por su unidad táctica con la izquierda reformista, y conscientes que cualquier acuerdo de gobierno con la derecha significa la derrota como en Francia, Italia o Alemania y Pedro Sánchez, es consciente de que la única posibilidad de gobierno lo tiene apoyándose en la izquierda reformista y que para eso, en los tiempos en crisis donde el poder financiero no va a ceder nada sin que la movilización social en la calle los obligue, solo le queda guardar el equilibrio interno del PSOE con el apoyo de la militancia, pero sin el apoyo mayoritario de los dirigentes institucionales de tendencias neoliberales, a lo que hay que añadir, el equilibrio en la gobernanza legislativa con la derecha nacionalista, más el equilibrio con la izquierda reformista y sindicatos mayoritarios de clase, donde los avances en pequeñas reformas son muy necesarios para mantener el gobierno y para la unidad y confluencia de la izquierda. 

Por eso las reflexiones se deben hilar fino y sin idealismos infantiles, sabiendo leer las diferenciaciones en los detalles más que en las palabras, como por ejemplo el desarrollo de armamento de matriz nacional o europeo sin aumentar la dependencia de la matriz yanqui o el acuerdo con Argelia más que las cesiones ante el sátrapa marroquí, y estas tendencias son la que indican la línea del gobierno progresista en una tendencia soberanista, como bien saben leer los países del Sur Global y los palestinos con su apoyo y los dependientes del yanqui con sus críticas, semejantes a la de las derechas española y las oligarquías financieras europeas y occidentales. Y esto no quita espacio ni valor sino que los da, a las tareas de los comunistas con respecto al momento actual de insertarnos entre la clase obrera, para conseguir la hegemonía en disputa con la burocracia socialdemócrata y el posibilismo y ganarla para la lucha contra el fascismo y la guerra, como táctica para impedir en las próximas elecciones con la unidad por principios de la clase obrera, del pueblo y la confluencia electoral de la izquierda en pacto con el PSOE como partido del pueblo, impedir la entrada en el gobierno de la extrema derecha y el fascismo: porque no somos el ala crítica de la socialdemocracia ni la izquierda, somos la alternativa de poder de mañana de la clase trabajadora. Nota de Alonso Gallardo  

                                                                                                                   

                                                                    

Justo Soto    





                                                            Ilustración por IA: Fernando Francisco Serrano.

En España, el llamado “realismo político” se ha convertido en una estafa intelectual repetida con solemnidad por quienes no entienden lo que pronuncian. Se usa como palabra talismán, como muletilla académica, como etiqueta que da prestigio sin exigir comprensión. Pero su función real es otra: fabricar obediencia.

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Lo grotesco es que muchos de sus defensores no saben lo que significa. Confunden una teoría elaborada por los ideólogos de las grandes potencias, los arquitectos intelectuales del dominio estadounidense y europeo, con un manual de instrucciones para países subordinados que deben callar y obedecer. El realismo político no dice que España deba agachar la cabeza; dice que las potencias actúan sin moral. Pero aquí se ha convertido en la coartada perfecta para legitimar la sumisión estatal. No es realismo: es servilismo con pretensiones académicas.

Este catecismo imperial se presenta como análisis riguroso, pero su función es disciplinar a la población para que acepte sin rechistar el orden existente. Se predica que el Gobierno —sea del PSOE o del PP— actúa con sabiduría cuando calla, traga y sonríe ante las agresiones de Marruecos o ante las exigencias de Washington y Bruselas.

La obediencia se disfraza de prudencia; la sumisión, de madurez institucional. Es la pedagogía del siervo: la enseñanza de que la dependencia es virtud, la sumisión es estrategia y la obediencia es sentido de Estado. El realismo político, convertido en dogma, sirve para que la ciudadanía interiorice que España no debe aspirar a soberanía, sino a gestionar correctamente su subordinación.

La frontera sur de Europa es el ejemplo perfecto de esta liturgia. No es un espacio diplomático, sino una infraestructura imperial diseñada para blindar el acceso al Mediterráneo, controlar rutas energéticas y comerciales, contener la migración africana y sostener el orden neocolonial en el Magreb y el Sahel.

Marruecos cumple el papel de gendarme externalizado: la UE y EE.UU. lo financian, lo arman y lo legitiman para que haga el trabajo sucio. La monarquía marroquí no es un actor soberano, sino un instrumento del capital occidental. Y cuando la academia española defiende la “prudencia” del Gobierno ante las agresiones marroquíes, lo que está defendiendo es esta arquitectura de dominación. Es imperialismo con bata blanca, el tipo de imperialismo que se enseña en PowerPoint y se celebra en congresos universitarios.

La migración, presentada como arma marroquí, es en realidad producto del saqueo. La perspectiva marxista recuerda lo que el discurso liberal oculta: que la migración masiva desde África es consecuencia directa de la extracción de recursos, de las cadenas globales de valor, de la destrucción de economías locales y de las guerras promovidas por Occidente.

Europa crea el incendio, Marruecos gestiona el humo, y la academia culpa al humo para no hablar del fuego. Es una forma elegante de culpar al subordinado para ocultar al responsable. El realismo político, mal entendido, convierte esta injusticia estructural en un asunto técnico, como si la historia no existiera y la explotación no tuviera autores.

La misma hipocresía se observa en el caso de Ucrania, convertido en la guerra proxy más descarada de nuestro tiempo. Se repite el relato moralista de la defensa de la democracia, pero se oculta que el conflicto beneficia sobre todo al capital estadounidense y a las oligarquías europeas dependientes, mientras arruina a los pueblos del continente.

Europa se ha convertido en un peón sacrificado: energía disparada, industria debilitada, inflación crónica y una dependencia militar de Washington que hace imposible cualquier proyecto autónomo. Se llama “solidaridad”, pero es subordinación; se llama “defensa de valores”, pero es obediencia estratégica.

La guerra no ha fortalecido a Europa: la ha encadenado. Y la academia que aplaude esta “altura de miras” es la misma que bendice la sumisión ante Marruecos: cambia el escenario, pero no la función ideológica. El realismo político, convertido en catecismo, sirve para justificar que Europa actúe como vasallo mientras se proclama como potencia moral.

Aquí aparece la parte que jamás se menciona en los análisis académicos: la política exterior española no cambia con el color del Gobierno. Cambia el envoltorio, pero no el contenido.

El PSOE vende la subordinación con lenguaje inclusivo, multilateralismo y sonrisas institucionales. El PP la vende con uniforme, bandera y discursos de “orden y seguridad”. Pero ambos sostienen exactamente lo mismo: externalización del control migratorio, legitimación del régimen marroquí, militarización del Mediterráneo, ocupación del Sáhara Occidental, alineamiento acrítico en la guerra de Ucrania y subordinación a la UE y a EE.UU.

La socialdemocracia y la derecha no son polos opuestos: son dos marcas del mismo detergente ideológico. Uno promete suavidad, el otro promete fuerza, pero ambos lavan la misma ropa: los intereses del capital. El realismo político, convertido en dogma, sirve para que esta continuidad parezca sensatez y no obediencia.

La academia, en este contexto, funciona como aparato ideológico del régimen. Cuando un profesor universitario afirma que el Gobierno “hace lo correcto” al callar ante las agresiones marroquíes o al alinearse sin fisuras en la guerra de Ucrania, está normalizando la subordinación de España, blanqueando el autoritarismo ajeno y convirtiendo la política exterior en un asunto técnico para evitar el debate democrático.

Ese discurso no es análisis: es propaganda de Estado. Y lo más irónico es que estos académicos se presentan como “críticos”, cuando en realidad son los monaguillos del consenso imperial, los encargados de explicar a la ciudadanía que la obediencia es sensatez y que la sumisión es madurez institucional.

La crítica marxista no se limita a señalar errores: rompe el marco entero. Porque el realismo político es la máscara del imperialismo; la prudencia, la obediencia; Marruecos y Ucrania, instrumentos y no socios; y PSOE y PP, dos caras del mismo proyecto del capital. 

La academia que legitima este orden no es neutral: es cómplice. Y la tarea del pensamiento crítico no es justificar la sumisión, sino desenmascarar la estructura que la produce y señalar sin miedo a quienes la sostienen.