En las últimas semanas, las calles de Albania han vuelto a convertirse en el escenario de una juventud movilizada que se niega a resignarse. Las protestas estudiantiles contra el gobierno de Edi Rama no son un hecho aislado; constituyen el síntoma innegable del agotamiento del modelo capitalista que sofoca a las nuevas generaciones mediante tasas universitarias abusivas, la degradación del sistema educativo y el continuo deterioro de las condiciones de vida.
Ante la justa indignación popular, la respuesta del Estado ha sido la represión policial y la intimidación. Frente a esta escalada, el Partido Comunista de Albania (PKSH), a través de su presidente Qemal Cicollari, ha manifestado su pleno respaldo a la juventud movilizada, calificando sus reclamos como «completamente justos y legítimos» y denunciando abiertamente las penurias a las que se ven sometidos los jóvenes bajo la lógica del libre mercado desregulado.
resulta indispensable combatir tanto al gobernante Partido Socialista de Rama como al opositor Partido Democrático de Sali Berisha. Ambas fuerzas representan los dos rostros de la política burguesa
El descontento, sin embargo, debe cuidar su independencia de clase. Como advierte la declaración del PKSH, resulta indispensable combatir tanto al gobernante Partido Socialista de Rama como al opositor Partido Democrático de Sali Berisha. Ambas fuerzas representan los dos rostros de la política burguesa tradicional que buscan explotar y desvirtuar el malestar social para sus propios intereses de poder. Frente a las tentativas de distorsión y las consignas anticomunistas instrumentalizadas durante las marchas, los comunistas albaneses recuerdan el papel histórico del pueblo y del legado antifascista en la construcción de los derechos sociales.
El contraste histórico es clarificador: mientras bajo el capitalismo la educación se transforma en una mercancía inalcanzable y la juventud se enfrenta a la precariedad y al desempleo, durante la Albania socialista la educación era un derecho gratuito y universal, y cada graduado universitario tenía garantizado un puesto de trabajo digno. Estas conquistas históricas no son utopías del pasado, sino horizontes necesarios e irrenunciables para la clase trabajadora.
Conectando las movilizaciones albanesas con el auge de las luchas estudiantiles y obreras en Francia y en toda Europa, la solidaridad entre los estudiantes y la clase obrera resulta la única vía para quebrantar la política de austeridad del régimen de Tirana.
Haciendo propio el llamamiento del partido a sus miembros, a la clase trabajadora y al conjunto del pueblo para sostener la movilización en las calles hasta las últimas consecuencias, la consigna es clara y categórica:
«El Partido Comunista de Albania hace un llamamiento a los estudiantes para que continúen protestando hasta que se cumplan sus demandas justas y legítimas.»
El profesor Pedro Gómez Martin-Romo, de la Universitat Politècnica de València (UPV) cuestiona los miles de millones pagados a los bancos por las reservas excedentarias
El profesor Pedro Gómez Martin-Romo, de la Universitat Politècnica de València (UPV), plantea una de las críticas más contundentes a la reciente política monetaria del Banco Central Europeo (BCE): la decisión de pagar intereses sobre las reservas voluntarias que los bancos comerciales mantienen en el banco central. En su trabajo disponible en este enlace, el autor sostiene que esta medida no solo rompe con la tradición histórica de la banca central, sino que también genera distorsiones económicas, beneficia al sector financiero y traslada costes indirectos a los ciudadanos y a las finanzas públicas.
Según el profesor Gómez, durante los últimos tres años, el Banco Central Europeo ha subvencionado de hecho al sector bancario en más de 40.000 millones de euros. No se trata de un fenómeno aislado: pueden observarse formas similares de apoyo en los principales bancos centrales de todo el mundo, incluidos los de Estados Unidos, Reino Unido, Japón y Brasil.
La tesis de Gómez parte de un hecho fundamental: durante los años de expansión monetaria, el BCE inyectó enormes cantidades de liquidez en el sistema financiero, lo que llevó a los bancos europeos a acumular aproximadamente 2,5 billones de euros en reservas voluntarias. Cuando la inflación comenzó a dispararse, la institución decidió subir los tipos de interés y, al mismo tiempo, pagar intereses a los bancos por mantener esa liquidez depositada en el BCE. Para el profesor de la UPV, esta estrategia representa una contradicción: el banco central está remunerando precisamente el exceso de dinero que él mismo había creado durante los años anteriores.
Uno de los argumentos centrales del artículo es el carácter excepcional de esta política. Según Gómez, la remuneración de las reservas voluntarias es una práctica relativamente reciente y se encuentra muy alejada de los instrumentos tradicionales utilizados históricamente para combatir la inflación. Durante décadas, los bancos centrales se basaron principalmente en el aumento de los coeficientes de reservas obligatorias, una herramienta que reduce directamente la capacidad de los bancos para expandir el crédito sin exigir transferencias de recursos al sector financiero.
El autor recuerda numerosos precedentes históricos. La Reserva Federal de Estados Unidos aumentó los requisitos de reservas en 1936 y 1937 para absorber el exceso de liquidez; el Banco de España los elevó hasta el 7,75 % en 1983; y tanto el Bundesbank alemán como el Banque de France utilizaron ampliamente este instrumento durante las décadas de 1970 y 1980. En cambio, la remuneración de las reservas no se generalizó hasta bien entrado el siglo XXI, primero en el Banco de Inglaterra y posteriormente en la Reserva Federal y el Banco de Japón.
Desde una perspectiva económica, Gómez sostiene que las dos políticas producen efectos radicalmente diferentes. Mientras que aumentar los requisitos de reservas limita directamente el crédito y enfría la economía, pagar intereses sobre las reservas voluntarias crea un incentivo para que los bancos mantengan su liquidez inactiva en lugar de canalizarla hacia actividades económicas productivas. En su opinión, esto altera la relación entre ahorro e inversión y contribuye a una asignación menos eficiente de los recursos financieros.
El profesor también rechaza la idea de que el dinero sea neutral cuando su cantidad y su precio se manipulan artificialmente. Sostiene que una expansión monetaria excesiva no solo se refleja en la inflación de bienes y servicios, sino también en el aumento de los precios de los activos, como la vivienda y las acciones, alimentando así las burbujas financieras y ampliando las desigualdades sociales. En este contexto, la remuneración de las reservas refuerza un modelo que, según él, beneficia de manera desproporcionada a las instituciones financieras.
Otra de las grandes críticas se refiere a las consecuencias fiscales de esta política monetaria. Gómez señala que los beneficios de los bancos centrales nacionales, como el Banco de España, normalmente se transfieren al Tesoro. Sin embargo, cuando el BCE paga millones de euros en intereses sobre las reservas y esto reduce los beneficios o genera pérdidas, también disminuyen los ingresos públicos. El resultado es un déficit cuasifiscal que termina afectando a los presupuestos nacionales y, en última instancia, a los contribuyentes. El autor resume esta dinámica con una idea contundente: la sociedad podría pagar dos veces, primero a través de la inflación y después mediante el deterioro de las finanzas públicas.
Más allá del debate económico, el profesor de la Universitat Politècnica de València plantea una cuestión jurídica relevante. En su opinión, el marco jurídico europeo otorga al BCE competencias claras para establecer requisitos mínimos de reservas, pero no reconoce expresamente la autoridad para remunerar las reservas voluntarias. Aunque no afirma que esta práctica sea ilegal, considera que existe una cuestión legítima acerca de la solidez de su base jurídica y de los límites de la discrecionalidad del banco central.
Como alternativa, Gómez propone una profunda reforma del sistema monetario europeo mediante lo que denomina el “Patrón Interés”, una arquitectura en la que la creación de dinero estaría vinculada al volumen de intereses generados por la economía real durante el período anterior. Bajo este modelo, la expansión monetaria ya no dependería principalmente de decisiones discrecionales sobre los tipos de interés, sino que seguiría una regla vinculada a la actividad económica, reforzando el equilibrio entre ahorro, inversión y consumo de capital.
La conclusión del profesor es clara. El verdadero debate no consiste simplemente en decidir si los tipos de interés deben subir o bajar, sino en determinar cómo se crea el dinero, quién se beneficia de su creación y quién termina soportando sus costes. Desde su perspectiva, la remuneración de las reservas voluntarias representa un cambio histórico que merece ser reconsiderado tanto desde el punto de vista económico como institucional, ya que favorece las transferencias hacia el sector bancario al tiempo que traslada los riesgos al conjunto de la sociedad.
Juan García. Universitat Politècnica de València (UPV)
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
El acelerado desarrollo de la IA (inteligencia artificial) y las advertencias de científicos especializados en ella sobre la posibilidad de que se independice y se torne destructiva para la especie humana, lleva a analizar si esta fuerza productiva es compatible con el sistema económicosocial capitalista.
La historia muestra que los sistemas económicosociales han sido reemplazados por otros, de carácter social cualitativamente más elevados, cuando el desarrollo de las fuerzas productivas se tornó incompatible con el sistema anterior, generando condiciones objetivas para su reemplazo por el sistema superador de condiciones económicosociales compatibles con ese desarrollo de las fuerzas productivas.
Del esclavismo al feudalismo y del feudalismo al capitalismo
Sucintamente, las principales revoluciones históricas de ese tipo fueron las siguientes:
-En la transformación del sistema esclavista al feudal, en el imperio romano, la producción basada en la explotación extensiva de tierras por parte de los propietarios, amos esclavistas, mediante el trabajo de los esclavos, principal fuerza productiva, dependía de capturar cada vez más esclavos mediante nuevas conquistas territoriales. Cuando el imperio llegó a sus límites, la escasez de esclavos aumentó su precio en el mercado y dejó de ser rentable su explotación, porque el costo de los mismos y su mantenimiento ya no permitían la rentabilidad. Entonces los grandes propietarios gradualmente parcelaron sus tierras y se las cedieron a colonos y a esclavos liberados para que la trabajaran y le pagaran al dueño con renta o parte de la producción. Los esclavos devinieron siervos. Ese sistema se generalizó en propiedades feudales, donde legalmente el siervo estaba ligado a la tierra, explotaba una parcela propia y, en general, trabajaba para el señor feudal el grueso de la tierra. Así, la principal fuerza productiva de aquella época, que era la fuerza de trabajo humana, evolucionó desde el esclavo, que no tenía interés en la producción, al siervo, más interesado en la producción.
-En la transformación del sistema feudal al capitalista, en la Europa medieval, el desarrollo, entre otros, de la manufactura, el comercio y la navegación, generaron una creciente burguesía urbana, que necesitaba de obreros libres, de libre circulación de mercancías, que la tierra pudiese comercializarse, y otras libertades económicas que chocaban con las relaciones feudales de propiedad hereditaria, siervos atados legalmente al feudo, gremios de artesanos y poder político absoluto de las monarquías, lo cual terminó provocando revoluciones, impulsadas por la emergente burguesía, tales como la Revolución Liberal Inglesa y la Revolución Francesa, a lo que se sumaron las revoluciones independentistas en América. El proceso capitalista consecuente transformó a los siervos en obreros objetivamente obligados a vender su fuerza de trabajo en el mercado.
En el capitalismo
En la evolución del sistema capitalista, surge actualmente la cuestión de si el nivel de desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas, muy particularmente por el advenimiento y posibilidades de la IA y su vinculación con la robótica, no ha generado ya las condiciones objetivas de su superación por un sistema de carácter social más elevado.
En efecto, las perspectivas de la IA, particularmente si alcanza el nivel de superación de la inteligencia humana e independencia respecto de nuestra especie, denominado “nivel general”, provocan en general, y particularmente en los especialistas que la desarrollan, profundas preocupaciones sobre su evolución y comportamiento si no se logra controlarla mediante una regulación.
La IA abre ilimitadas posibilidades positivas, si se logra utilizarla como herramienta al servicio de la sociedad; pero también implica graves riesgos, si se la utiliza negativamente para el interés social, o si actúa por su cuenta siendo que no se tiene idea de cuales podrían ser las consecuencias para la sociedad humana.
Una de las tendencias del desarrollo de la IA con la robótica, es que podría liberar al ser humano de la carga del trabajo, siempre que se la controlara socialmente de manera positiva. Pero otra tendencia podría ser que elimine el trabajo humano, sin un control social, lo que expulsaría a los seres humanos al desempleo sin protección, o en el mejor de los casos, recibir algún tipo de subsidio decidido por los dueños de las grandes tecnológicas.
En cuanto a instaurar una regulación de la IA, para controlarla positivamente, debería ser internacional. En tal sentido China es el país que encabeza las propuestas en esa dirección: En 2023 presentó una “Iniciativa Global de Gobernanza de la IA” ante la ONU, y el 16 de julio del 2026 encabezó la constitución de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO, por sus siglas en inglés), integrada por 29 países. Por el contrario, el gobierno Trump, de los EEUU, se ha opuesto públicamente a cualquier tipo de regulación internacional, e incluso ni siquiera del Estado estadounidense, argumentando que debe ser libremente desarrollada, para asegurar a EEUU su dominio económico y militar mundial. Lo que es aún más grave, Trump ha decidido la irracional idea de que las grandes desarrolladoras de IA se autorregulen.
A su vez, incluso algunos de los propietarios de las tecnológicas más importantes en el desarrollo de IA de los EEUU, han hecho propuestas para enfrentar los riesgos que supone su evolución: Sam Altman (OpenAI), ha propuesto que los ciudadanos tengan participación accionaria en el capital generado por la IA; Elon Musk (xAI / X) ha afirmado que la evolución de la IA y la robótica harán necesaria la institucionalización de un sistema de renta básica universal para las personas; Dario Amodei (Anthropic), plantea que los beneficios de la IA se gestionen por instituciones internacionales, evitando que solo algunos países se beneficien.
Regulación internacional de la IA, sistema de ingreso universal, participación de la sociedad en la propiedad de acciones de las empresas de IA, gestión internacional de los beneficios de la IA; Propuestas que son claramente de formas típicamente socialistas, contrarias a las formas típicamente capitalistas basadas en la concentración creciente de la propiedad de medios de producción y distribución de bienes y servicios, por oligopolios que, a su vez, impulsan las políticas del neoliberalismo, totalmente opuestas a ese tipo de regulaciones estatales y sociales.
El acelerado desarrollo de la IA y la robótica y su vinculación, constituyen un disruptivo nuevo paradigma en el desarrollo de las fuerzas productivas, que ya no pueden ser incorporadas por el sistema capitalista sin ahondar profundamente, y tal vez catastróficamente, la crisis; lo cual crea la objetiva necesidad de que la clase trabajadora y demás sectores populares impulsen un cambio de sistema hacia otro de carácter social más elevado, que se expresaría en cada país en diversas formas de sociedades de tipo socialista, según las realidades e historia de cada uno.
*Carlos Mendoza, ingeniero, especializado en temas políticos y económicos, escritor, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
El analista político José Manuel Rivero ha alertado de que España se encuentra en las «fases últimas de un golpe de Estado» destinado a derrocar al Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez. Durante una intervención en Radio San Borondón el pasado miércoles 2 de septiembre, Rivero afirmó que esta operación no es un fenómeno simple, sino el resultado de una estrategia de deslegitimación que involucra a sectores mediáticos, judiciales y policiales de derecha desde el inicio de la legislatura. Según el analista, esta ofensiva combina el acoso judicial interno (lawfare) con presiones geopolíticas internacionales.
Rivero detalló que la campaña contra el Ejecutivo se ha manifestado en protestas frente a la sede socialista de Ferraz y en un constante intento de denigrar la imagen pública y la dignidad de Pedro Sánchez y su entorno familiar. Como ejemplos de este acoso, citó los procesos judiciales dirigidos contra la esposa del presidente, Begoña Gómez, y su hermano. El analista mencionó la reciente admisión a trámite de una querella por denuncia falsa interpuesta por Vito Quiles contra la esposa del presidente, tras archivarse una causa previa en un restaurante, señalando que estos movimientos forman parte de un engranaje diseñado para desgastar al mandatario. Asimismo, vinculó a esta corriente los casos de José Luis Rodríguez Zapatero y Leire Díez.
La filtración policial y la clave geopolítica
El núcleo de la actual fase golpista, según el politólogo, se articula en torno a la filtración a un medio de comunicación derechista de un informe policial solicitado por la magistrada de la Audiencia Nacional, María Tardón (ex concejala del Partido Popular del Ayuntamiento de Madrid bajo el mandato del alcalde José María Álvarez del Manzano y ex consejera de Caja Madrid nombrada por el PP), a raíz de una denuncia del grupo Justicia Europa. Este documento vincula a la gendarmería marroquí con la entrada masiva de personas y la violación de la integridad territorial española ocurrida los días 30 y 31 de julio. Rivero sostiene que estas personas desposeídas fueron utilizadas como un «ariete geopolítico» para forzar un colapso en la capacidad de respuesta del Estado español.
Para el analista, esta crisis fronteriza no es casual, sino una represalia internacional coordinada que cuenta con la cobertura de Estados Unidos y la entidad sionista, debido a los estrechos lazos de Marruecos con Israel. Las tensiones vendrían motivadas por las reticencias de Sáncheza invertir el 5% de su PIB en gasto militar, la postura del Gobierno español contraria al genocidio en Palestina y el veto al uso de las bases militares de Morón y Rota para los bombardeos de Washington y Tel Aviv contra Irán. Rivero recordó además que la Administración de Donald Trump ya había advertido previamente sobre posibles consecuencias judiciales y represalias contra el Ejecutivo de Sánchez.
El objetivo final: una acusación por traición
La maniobra jurídica y mediática busca, a juicio de Rivero, desmentir las declaraciones del presidente del Gobierno en la Cadena SER y contradecir la postura oficial del Ministerio del Interior. A pesar de que los servicios informativos de TVE recogieron una carta del ministro Fernando Grande-Marlaska asegurando que el Gobierno no tenía conocimiento previo de dicho informe, el analista advierte que la oposición busca un objetivo mayor. Sectores de la extrema derecha, representados por Vox, pretenden utilizar el procedimiento abierto en la Audiencia Nacional para elevar la causa al Tribunal Supremo y encausar a Pedro Sánchez por un presunto delito de traición, bajo el argumento de estar encubriendo las acciones de Marruecos frente a los criterios de la Policía y la Guardia Civil.
Aislamiento parlamentario y auge del fascismo
El analista político subrayó que los promotores de esta operación están aprovechando los errores propios y la mala gestión del Gobierno en la crisis geopolítica para acelerar los plazos. Esta situación deja al presidente en una posición de extrema vulnerabilidad, aislado, sin apoyos parlamentarios claros de cara a la sesión en el Congreso y con la dificultad añadida de no contar con unos Presupuestos Generales del Estado. Las manifestaciones recientes, supuestamente convocadas en apoyo a Ceuta, mostraron según Rivero «el verdadero rostro del fascismo», caracterizado por insultos graves al presidente y agresiones directas a los profesionales de los medios de comunicación.
Finalmente, Rivero criticó con dureza la postura del Partido Popular, al que considera «abducido por el fascismo de Vox», especialmente en lo relativo a la política migratoria. Censuró la supuesta solidaridad esgrimida por las administraciones del PP, denunciando que sus ayuntamientos han bloqueado la acogida de los migrantes que permanecen en las calles de Ceuta. El analista concluyó señalando que si cada uno de los miles de municipios españoles asumiera la acogida de una sola persona, el problema en la ciudad autónoma desaparecería de inmediato, evidenciando una falta de voluntad política real.
Hay una vieja ilusión que identifica las redes sociales con un espacio neutral donde millones de individuos expresan libremente sus opiniones y donde, de manera espontánea, se manifiesta la voluntad política de los pueblos. No es así. Detrás de una parte cada vez más importante del debate político digital existen intereses económicos concretos, estructuras organizadas y tecnologías capaces de fabricar, amplificar y dirigir estados de opinión.
No estamos ante una simple evolución tecnológica de la propaganda tradicional. Estamos ante algo cualitativamente diferente: la posibilidad de intervenir de manera permanente, individualizada y masiva sobre la percepción política de millones de personas. Granjas de bots, cuentas automatizadas, ejércitos de perfiles falsos, campañas coordinadas, algoritmos de recomendación, segmentación de usuarios y sistemas de inteligencia artificial forman hoy parte de un nuevo arsenal de dominación política.
Y este arsenal choca con la concepción caduca del Estado Nación. Una parte de las grandes fortunas, corporaciones tecnológicas, fondos de inversión, grupos mediáticos y organizaciones vinculadas a la extrema derecha internacional han comprendido perfectamente sus posibilidades. El algoritmo no necesita tener ideología. Basta con que tenga propietario y actuará conforme a sus intereses de clase.
Cuando observamos simultáneamente fenómenos políticos aparentemente desconectados en diferentes países, empiezan a aparecer elementos comunes: discurso contra la inmigración, demonización de la izquierda, desprecio por las organizaciones obreras, nacionalismo agresivo, conspiracionismo, ataque a los servicios públicos, reivindicación de una autoridad política fuerte…
Pasamos de la propaganda fascista del siglo XX, que necesitaba periódicos, emisoras de radio, carteles, mítines y organizaciones militantes a un capitalismo digital que está rompiendo todo el entramado de relaciones democrático-burguesas y se adentra en un fascismo del siglo XXI con herramientas infinitamente más sofisticadas que en el pasado. Un fascismo que no necesita camisas negras, que se inserta desde las instituciones y que, curiosamente, desarrolla una de las características más significativas del fenómeno contemporáneo: su dimensión internacional.
Las derechas extremas de diferentes países pueden presentarse como movimientos nacionalistas, incluso, enfrentados entre sí. Sin embargo, comparten discursos, estrategias, asesores, plataformas digitales, recursos financieros, marcos ideológicos y formas de comunicación. Se trata, pues, de una verdadera internacional fascista.
Es una paradoja profundamente reveladora.
Quienes proclaman defender la soberanía nacional participan, en ocasiones, de circuitos internacionales perfectamente organizados. Las fronteras que consideran infranqueables para los trabajadores parecen desaparecer cuando circulan capitales, asesores, técnicas de propaganda, información y recursos.
Un sector de la clase dominante transnacional comparte intereses, financia determinados proyectos, proporciona plataformas, normaliza determinados discursos y utiliza fundaciones, medios de comunicación, redes sociales, «think tanks», consultoras y empresas tecnológicas para crear las condiciones políticas adecuadas.
Y aquí entran en juego los peones y los líderes. Personajes como Cerimero y otros equivalentes nacionales pueden ser extraordinariamente útiles para esta operación. También los dirigentes: los Milei, Fujimori o Espriella; Orbán, Meloni o Abascal.
Los peones no son el tablero. La política del capital tiende a presentarnos a determinados líderes como fenómenos excepcionales: individuos carismáticos, con gran capacidad de dirección política, capaces de solucionar los desmanes de nuestra sociedad.
Estos individuos pueden ser importantes e incluso llegar a creerse los protagonistas de la partida, pero no son el tablero. De hecho, seguirán unas reglas ajenas a lo que prometieron servir y serán sustituidos como juguetes rotos cuando se quemen, mientras los intereses ocultos tras miles de bits digitales seguirán trabajando para mejorar la posición de clase de una minoría.
Frente a su internacional fascista deberemos anteponer nuestro internacionalismo proletario.
La respuesta debe ser política. Si el capital utiliza mecanismos internacionales para organizar la reacción, la clase trabajadora necesita recuperar esa perspectiva internacionalista.
Frente al trabajador español enfrentado al trabajador inmigrante, internacionalismo.
Frente a la gigantesca máquina de manipulación digital, organización y lucha.
No, no es la emblemática canción de Led Zeppelin. Es una historia de las mujeres que participaron en la Larga Marcha china de 1934 (se inició el 16 de octubre) y que tan amablemente, como suele hacer, envía la entrañable Meili Yueguang. Tenía que haberlo publicado en su fecha, pero quería terminar antes con la trilogía sobre Francia, que aún colea con la convocatoria formal de huelga general el 5 de noviembre y la prohibición de manifestaciones desde la de este fin de semana, convocada por los «chalecos amarillos». Veremos.
La Larga Marcha la comenzaron 86.000 integrantes del Partido Comunista y solo la terminaron vivos 8.000 el 22 de octubre de 1936. Fueron dos años de combates y caminatas –recorriendo casi 12.500 kilómetros, atravesando 18 cordilleras y 24 ríos, calzando sandalias hechas de hierbas secas, marcharon un promedio de 50 kilómetros diarios y participaron en alguna batalla cada 72 horas, mientras eran perseguidos por ataques aéreos y cientos de miles de soldados enemigos del Kuomintang (KMT)
La Larga Marcha fue una retirada estratégica, después de que los comunistas comprendieran que ya no podían resistir el Quinto Cerco del KMT, pero no fue una retirada hacia la nada. Quien tenga interés en profundizar, que lo haga por su cuenta. Pero tened valor: pasad de esa mierda conocida como wikipedia, una página directamente vinculada a la CIA.
Porque lo que envía Meili es totalmente diferente de la interpretación clásica: la participación de las mujeres en ella. De esos 86.000 integrantes del PC no más de 3.000 eran mujeres, y de ellas apenas 390 terminaron la Larga Marcha con vida. Un aporte para quienes se han entusiasmado con ese cuento de hadas de las kurdas, de los destacamentos de mujeres que han vendido como «los únicos del mundo». La ignorancia es muy atrevida: ya hubo un regimiento aéreo en la Unión Soviética compuesto únicamente por mujeres, el que ha pasado a la historia como «Las brujas de la noche», en la lucha contra los nazis en la II Guerra Mundial, y hubo un Regimiento Independiente Femenino (500 integrantes), dentro del Ejército Rojo chino, que durante esta Larga Marcha tuvo un papel fundamental en el buen éxito de la misma. Pero claro, estas historias nunca tendrán acogida en Occidente. Sobre todo, viendo el papel que han tenido los y las kurdas como fuerzas de choque pro imperialistas.
Este es el texto de Meili.
Mujeres soldados del Ejército Rojo durante la Larga Marcha
Desde octubre de 1934 hasta octubre de 1936, fue un instante fugaz en el largo curso de la historia, pero para aquellas mujeres soldado del Ejército Rojo que valientemente se embarcaron en la Larga Marcha, representó una serie de pruebas a vida o muerte. Miles de mujeres soldado del Ejército Rojo participaron en la Larga Marcha sin temor a las dificultades.
En el Ejército Rojo Central había solo 32 mujeres, entre ellas 30 cuadros y 2 soldados. De estas, 27 cuadros y 2 soldados completaron la Larga Marcha. Entre ellas figuraban destacadas revolucionarias como Cai Chang, Kang Keqing, Deng Yingchao, Liu Ying y He Zizhen. Ocupaban puestos de relativa importancia en aquel entonces: en 1934, Cai Chang y Kang Keqing fueron elegidas miembros y suplentes del Comité Ejecutivo Central de la República Soviética China, respectivamente; Deng Yingchao y Liu Ying fueron secretarias generales del Buró Central durante la Larga Marcha; y He Zizhen fue secretaria confidencial de la Comisión Militar Central.
En el Segundo Ejército del Frente había más de 20 mujeres soldados del Ejército Rojo. En noviembre de 1935, Ren Bishi y He Long dirigieron el Segundo y el Sexto Cuerpo del Ejército Rojo desde el oeste de Hunan para iniciar la Larga Marcha. Entre ellos, el Sexto Cuerpo del Ejército Rojo incluía a Li Zhen, Zhang Jilan, Chen Luoying, Chen Congying, Zhou Xuelin y Qi Yuande, mientras que el resto eran mujeres soldados del Ejército Rojo pertenecientes al Segundo Cuerpo del Ejército Rojo. Fue en esta fuerza donde nació la primera generala de la República Popular China: Li Zhen, la única mujer generala que recibió rangos en la primera ceremonia de ascensos del Ejército Popular de Liberación en 1955.
El Cuarto Ejército del Frente contaba con el mayor número de mujeres soldados del Ejército Rojo durante la Larga Marcha. Según estadísticas incompletas, el número total de mujeres soldados del Ejército Rojo en el Cuarto Ejército del Frente era de aproximadamente 3000. Poseía el único regimiento femenino organizado e independiente en la historia del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China, y dos de estos regimientos participaron en la Larga Marcha.
En el 25.º Ejército Rojo solo había siete mujeres soldados. En noviembre de 1934, después de que el hospital general del 25.º Ejército Rojo atendiera a su último grupo de heridos, doce mujeres soldados del Ejército Rojo, encargadas de su cuidado, recibieron repentinamente órdenes de formar un equipo de atención provisional y viajar a través de las montañas para presentarse en el cuartel general del ejército. Entre ellas, Zhou Dongping, Dai Juemin, Yu Guoqing y otras tres fueron autorizadas a acompañar al Ejército Rojo en su traslado como enfermeras acompañantes, y fueron conocidas como las «Siete Hadas». Cinco de ellas sobrevivieron a su llegada al norte de Shaanxi.
Al igual que sus compañeros varones, las mujeres soldado del Ejército Rojo lucharon con valentía y soportaron arduos viajes. Superaron numerosas dificultades, consiguieron provisiones para las tropas, rescataron a soldados heridos y cantaron inspiradoras canciones de batalla, escribiendo así un glorioso capítulo en la historia de la Larga Marcha.
El Regimiento Independiente Femenino, especialmente. Ya era conocido por su arrojo desde que en 1933 resistió un ataque contra el Hospital General del IV Ejército del Frente. La comandante del Regimiento, Zhang Qinqiu, consciente de la superioridad del enemigo y la inferioridad de sus propias fuerzas, decidió superarlo tácticamente. Ordenó a sus soldados que ocuparan rápidamente las alturas, permaneciendo en silencio hasta que el enemigo se acercara y entrara en el rango de tiro óptimo. A su orden, las mujeres soldados desataron toda su potencia de fuego, sembrando el caos entre las filas enemigas. Zhang Qinqiu ordenó pasar al contraataque, consiguió derrotar al enemigo, ejecutó a su comandante y se logró capturar un importante número de armas y municiones.
Las mujeres soldado también participaron en la captura del Paso de Jianmen (1935), ya durante la Larga Marcha, que permitió la construcción de la «escalera del cielo» para que las tropas posteriores pudieran ascender las montañas nevadas y las sangrientas batallas libradas junto al Ejército de la Ruta Occidental en el Corredor de Hexi.
El Ejército Rojo Central contaba con relativamente pocas mujeres soldado. Para facilitar la acción unificada, poco después de su partida, fueron reunidas en un destacamento femenino, con Liu Qunxian como capitana y Jin Weiying como comisaria política.
Tras la entrada del Ejército Rojo en zonas de minorías durante la Larga Marcha, las ventajas de las mujeres soldado del Ejército Rojo para la recopilación de suministros y el apoyo logístico se hicieron evidentes rápidamente. Cuando el Ejército Rojo Central atravesó por primera vez la región de Ma’erkang, el Segundo Regimiento Independiente de Mujeres del Cuarto Ejército del Frente se encargó del aprovisionamiento de alimentos. Para garantizar que las tropas tuvieran suficiente para comer, cumplieron las órdenes con firmeza y trabajaron diligentemente en la recolección de grano. Sin embargo, el Kuomintang llevaba a cabo propaganda anticomunista en la zona, coaccionando y sobornando a los jefes locales, y difundiendo rumores de que el Ejército Rojo era extremadamente peligroso, afirmando que nadie podía prestar ayuda si llegaba el Ejército Rojo y que cualquiera que infringiera esta norma sería severamente castigado según la ley militar. Además, la población local no hablaba mandarín, lo que creó una barrera lingüística en la comunicación. Por lo tanto, el equipo de recolección de grano tuvo que encontrar comerciantes que entendieran mandarín para que actuaran como traductores. En ese momento, la ventaja de género de las mujeres soldados del Ejército Rojo se hizo patente; la población local, al ver que las traductoras iban acompañadas de mujeres aparentemente frágiles, sintió menos temor. En definitiva, las mujeres soldados del Ejército Rojo no solo dieron a conocer las políticas del Ejército Rojo, sino que también recaudaron una cantidad considerable de grano.
La consigna del Partido era «No le quites ni una sola necesidad, ni un solo hilo al pueblo». Esto formaba parte de las «Tres Reglas de Disciplina y Ocho Puntos de Atención», publicadas en 1928. Las Tres Reglas incluían: Obedecer las órdenes en todas las acciones; no tomar nada de la gente, ni siquiera un hilo; y entregar todo lo capturado. Los Ocho Puntos eran: hablar con cortesía; pagar con justicia por lo que se compra; devolver todo lo que se pide prestado; pagar por cualquier daño causado; no golpear ni insultar a la gente; no dañar los cultivos; no abusar de las mujeres; y no maltratar a los cautivos. Con estas prácticas bien definidas, que contrastaban enormemente con el enfoque brutal de los nacionalistas, los terratenientes feudales y los señores de la guerra, los comunistas obtuvieron apoyo popular allá donde iban. Más que una retirada, la Larga Marcha se convirtió en una oportunidad para la masificación del Partido en el interior del país.
Gracias a la escrupulosa observación y cumplimiento de ello durante la Larga Marcha, en la que se recorrieron diez regiones de minorías étnicas, donde vivían los pueblos Miao, Yao, Zhuang, Dong, Tujia, Shui, Li, Buyi, Gelao, Naxi, Yi, Tibetano, Bai, Qiang, Hui, Dongxiang y Yugu, se pudo no solo avanzar, sino conseguir el apoyo de todos estas minorías. En especial, sin el apoyo del pueblo Yi el Ejército Rojo jamás habría logrado atravesar Daliangshan, en Sichuan. En consecuencia, allí se formó un destacamento especial del Ejército Rojo del Pueblo Yi Chino.
Las mujeres soldado del Ejército Rojo tienen un lugar en la historia de la Larga Marcha. En ese largo viaje, al igual que sus camaradas varones, superaron dificultades fisiológicas y ambientales, enfrentando sin temor las adversidades y los peligros, y sin miedo al derramamiento de sangre ni al sacrificio. Jamás buscaron un trato especial por su género, ni utilizaron sus posiciones para beneficio personal. Siempre respetaron conscientemente la disciplina revolucionaria, manteniendo la autodisciplina y la vigilancia. A menudo arriesgaron ser perseguidas por el enemigo para salvar a sus camaradas. Las mujeres soldado del Ejército Rojo que completaron la Larga Marcha son un valioso activo para el Partido y el país, y pioneras y modelos a seguir para las mujeres de hoy.
Foto de algunas de las 390 supervivientes de la Larga Marcha e imagen de la última viva, Wang Quanying, con 106 años.
Meili Yueguang
P.D.- Las elecciones en Brasil son determinantes para el futuro de América Latina. No siento ninguna simpatía por Lula ni por lo que representa (podéis echar un vistazo a lo que pienso en la etiqueta Brasil), pero es tal la inmensidad de la injerencia que está habiendo a favor del neofascista Bolsonaro que casi hay tentación de apoyarle. Sin embargo, con los resultados de la primera vuelta a nivel parlamentario, Brasil ya está perdido a nivel de política interna. Solo hay un clavo al que agarrarse para apoyarle: los BRICS. Ningún otro.
Así que nada mejor que esta canción de un clásico cantada por otro clásico (con ayuda). Por si alguien tiene la tentación de llorar tras este domingo.