viernes, 29 de mayo de 2026

Reino Unido condena a activistas antisionistas por protesta contra empresa militar israelí


Mayo 6/2026


Publicado por Octubre


El Tribunal de la Corona de Woolwich dictó sentencia contra los manifestantes que incursionaron en la sede de Elbit Systems en Bristol, en protesta por la ofensiva de Israel contra el pueblo palestino.





Activistas de Acción Palestina han denunciado reiteradamente el uso de tecnología militar fabricada por Elbit Systems en los ataques contra la población civil en Gaza. Foto: JonPauling / Pixabay


El Tribunal de la Corona de Woolwich, en Londres, declaró culpables a cuatro activistas del ahora prohibido grupo Acción Palestina por daños tras una protesta en las instalaciones de la empresa de defensa israelí Elbit Systems, en la ciudad de Bristol.


Ocurrió en agosto de 2024, diez meses después del inicio de la campaña de exterminio israelí contra Gaza, que desde octubre de 2023 dejó 72.615 palestinos asesinados y 172.468 heridos. Los activistas irrumpieron en el centro de investigación y desarrollo de Elbit en Filton para inutilizar drones y equipos militares. La fiscalía estimó los daños materiales en un millón de libras esterlinas (1,36 millones de dólares).

Los condenados son Charlotte Head (30 años), Samuel Corner (23), Leona Kamio (30) y Fatema Zainab Rajwani (21). El jurado declaró inocentes a Zoe Rogers (22) y Jordan Devlin (31). Samuel Corner fue hallado culpable de infligir lesiones corporales graves tras golpear a un oficial de policía con un mazo durante la acción.

Durante el juicio, los acusados admitieron los daños y recalcaron que intentaron salvar vidas en Palestina mediante la inutilización de armamento, lo cual a su vez denunció la colaboración militar entre Reino Unido y el sionismo.

El equipo de defensa señaló que los activistas «fueron al juicio con la cabeza en alto», destacando que previamente fueron absueltos del cargo de robo agravado y que la Fiscalía retiró las acusaciones por desorden violento.

El grupo Acción Palestina fue proscrito por el Gobierno del Reino Unido bajo supuestas leyes antiterroristas en julio de 2024. Aunque el Tribunal Superior de Londres declaró ilegal dicha prohibición, el grupo permanece vetado mientras se resuelve una apelación gubernamental presentada la semana pasada.

Elbit Systems es un gigante tecnológico de defensa que emplea a 20.000 personas y reporta ingresos anuales de 2.000 millones de dólares. Sus instalaciones en territorio británico han sido blanco recurrente de protestas desde el recrudecimiento del conflicto en Gaza. Empresas como estas son consideradas cómplices del genocidio israelí contra la población palestina.

El Lince: Que cien años no son nada


Mayo 2026


Hace casi diez años que utilicé este mismo titular para hablar de los 100 años de la Revolución de Octubre en Rusia. Entonces era para recordar una esperanza.

 

Ahora lo vuelvo a hacer para hablar de una realidad, de los algo más de cien años transcurridos desde la operación neocolonial occidental contra China que se conoce en la historia como el «Protocolo Bóxer». Seguro que no mucha gente ha oído hablar de él (tal vez los cinéfilos si recuerdan una película titulada «55 días en Pekín» que lo relata a la manera occidental, por supuesto).

Entonces, allá por 1901, unos 52.000 soldados occidentales de Alemania, Austria-Hungría, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y la Rusia zarista marcharon hacia la capital china, saquearon la Ciudad Prohibida y el Antiguo Palacio de Verano, destruyeron volúmenes del Yongle Dadian (en esa época la mayor enciclopedia del mundo que recopilaba todo lo escrito hasta entonces sobre el canon confuciano, agricultura, artes, religión, tecnología, filosofía, astronomía, ciencias naturales, historia, literatura, incluso acontecimientos extraños de la naturaleza en unos 12.000 volúmenes, de los que solo quedaron unos 400) y el Siku Quanshu (en esa época la mayor colección de libros antiguos del mundo, con casi 37.000 volúmenes, muchos de ellos copiados a mano de entre los años 1400 y 1780) e impusieron el punitivo y humillante «Protocolo Bóxer» a China que incluía indemnizaciones masivas a los invasores, zonas exclusivas para los occidentales en Beijing, desmilitarización de China y prohibición de compra de armas y municiones a lo que quedaba del ejército chino.

Cien años después, los occidentales siguen destruyendo culturas (en Irak, en Gaza, en Irán y en todas partes cuando bombardean librerías, universidades, museos, monumentos), pero cien años después los colonialistas y neocolonialistas hacen cola para visitar China y rendir pleitesía al nuevo poder del mundo. Menos Austria y Japón, todos los demás han estado en China en los últimos 7 meses. En cien años China ha puesto de rodillas a todos los neocolonialistas occidentales.

El caso de Rusia es aparte, dado el papel que tuvo la URSS en el apoyo a la China revolucionaria y al nuevo país tras el triunfo de Mao. Esto lo vamos a ver con claridad en la nueva visita de Putin de mañana y pasado.

La historia viene a cuento no solo como un necesario ejercicio de memoria de lo que fue y es Occidente respecto a otros pueblos, sino a que estos días se están publicando cifras y más cifras no solo sobre la deuda de EEUU (450.000 millones más desde que comenzó la agresión a Irán) sino sobre el papel del petrodólar en la economía mundial. Pues bien, ahora ya se considera que el 20% de todo el comercio petrolífero mundial no se realiza en dólares sino en otras monedas, especialmente en yuanes.

P.D.- Bolivia parece que despierta y hay una importante movilización sindical e indígena contra las políticas del gobierno. Es la tercera semana de lucha y los bloqueos no ceden.

Solo para los cretinos de siempre y de quién apoya a quién.

Lo mismo hace el pirata EEUU: «Expresamos nuestra preocupación por la crisis social y humanitaria que atraviesa Bolivia a causa de los bloqueos y enfrentamientos registrados en distintas regiones del país. Las protestas y cortes de ruta provocaron escasez de medicamentos, alimentos y combustible, principalmente en La Paz y El Alto. Los bloqueos y disturbios han creado una crisis humanitaria. Condenamos todas las acciones dirigidas a desestabilizar al gobierno democráticamente elegido de Rodrigo Paz y expresamos respaldo a las acciones impulsadas por el Ejecutivo boliviano para recuperar el control de las rutas y restablecer el abastecimiento de productos esenciales. Apoyamos sus esfuerzos por restablecer el orden para la paz, la seguridad y la estabilidad del pueblo boliviano».

Comparad a estos dos psicópatas con lo que dijeron y mantienen sobre Irán.

El Lince

Fuente: El Lince 

Declaración oficial sobre la huelga general en Kenia

Declaración oficial sobre la huelga general en Kenia: ¡El FMI fuera de Kenia! ¡Ruto debe dejar el poder!

[Declaración de la Plataforma Mundial Antiimperialista]

¡El FMI fuera de Kenia! ¡Ruto debe dejar el poder!

En toda Kenia, el país se ve sacudido por una huelga general y un levantamiento popular generalizado contra las subidas sin precedentes del precio del combustible. Tras el anuncio repentino de la Autoridad Reguladora de Energía y Petróleo de Kenia (EPRA) el 15 de mayo de un aumento brutal del 23,5 % en el precio del diésel y del 8 % en el de la gasolina, los sindicatos del transporte y los trabajadores del transporte público iniciaron una huelga nacional indefinida el 18 de mayo. Tras el aumento del 24,2 % del mes pasado, las últimas subidas récord han llevado a la población al límite, impulsándola a las calles en protesta. El régimen fascista de Ruto, de brutal represión, ha respondido con violentas represiones en las que participan el ejército y los servicios de inteligencia. Hasta el 18 de mayo, se han confirmado al menos cuatro muertos, más de treinta heridos y más de trescientos detenidos. El ministro del Interior de Kenia, Kipchumba Murkomen, declaró cínicamente que "es lamentable que las protestas de hoy hayan sido secuestradas por actores políticos con fines políticos", utilizando la huelga como pretexto para intensificar la represión contra los activistas progresistas y los comunistas.

Esta huelga general es el levantamiento inevitable de un pueblo que ha sufrido ataques implacables contra su sustento desde que Ruto llegó al poder. El régimen ha implementado sistemáticamente la agenda neoliberal de saqueo del FMI a través de la Ley de Finanzas de 2023 y el Proyecto de Ley de Finanzas de 2024, reduciendo a las masas kenianas a la servidumbre por deudas. El gobierno afirma que los recientes aumentos en el precio del combustible se deben a las presiones de la oferta mundial derivadas de la guerra en Asia Occidental; sin embargo, mientras que los precios mundiales del petróleo aumentaron solo un 10,7%, los precios del diésel en Kenia se dispararon un 23,5%, lo que deja al descubierto quién es el verdadero culpable de la crisis económica de Kenia. Además, a través de la reciente "Cumbre África-Francia", Ruto cerró un acuerdo de "inversión conjunta" colusorio de 23.000 millones de euros con Francia y acordó expandir la presencia del gigante energético francés TotalEnergies en Kenia, vendiendo el sector energético del país a las potencias occidentales. Estas acciones constituyen un acto histórico de fraude y traición: explotar a las masas kenianas hasta agotar sus recursos para entregar todo el país a los amos imperialistas occidentales a los que sirve.

La esencia fascista del régimen de Ruto, que pisotea incluso las legítimas demandas del pueblo por el derecho a la supervivencia bajo sus botas militares, ya ha quedado al descubierto ante el mundo entero. Recientemente, el régimen de Ruto detuvo ilegalmente a la delegación internacional de la Plataforma Mundial Antiimperialista, que realizaba una protesta pacífica, reteniéndola durante 69 horas, confesando así ante la comunidad internacional que se trata de un régimen dictatorial fascista que viola tanto su propia constitución como el derecho internacional. Simultáneamente, está perpetrando desesperadamente el secuestro y arresto de miembros del Partido Comunista Marxista de Kenia (CPMK), así como tiroteos e intentos de asesinato contra el secretario general Booker Omole. El hecho de que el régimen de Ruto —que ha enfrentado una feroz resistencia del pueblo durante todo su mandato— esté impulsado fanáticamente a eliminar a la organización de vanguardia del pueblo keniano y a sus líderes demuestra, paradójicamente, cuánto teme este régimen fascista al poder unido del pueblo keniano. Un régimen que blande la espada del fascismo contra un pueblo que exige paz y supervivencia jamás podrá perdurar.

Detrás de las atrocidades y asesinatos del régimen fascista se esconde el imperialismo. El imperialismo estadounidense ya ha designado a Kenia como un "Aliado Principal No-OTAN", y el imperialismo francés ha finalizado sus preparativos para la infiltración económica a través de esta reciente cumbre, tras su sometimiento militar mediante un "Acuerdo de Cooperación en Defensa". Contra las atrocidades fascistas del régimen de Ruto —títere del FMI y del imperialismo— el pueblo keniano arriesga su vida para clamar: "¡Fuera el FMI de Kenia, fuera Ruto de la Presidencia!". La incansable lucha antineoliberal y antigubernamental del pueblo keniano demuestra vívidamente la validez y la vitalidad de las consignas: "¡Abajo el imperialismo! ¡Abajo el fascismo!". Enarbolando las banderas de "¡Trabajadores del mundo, uníos!" y "El pueblo unido jamás será derrotado", la Plataforma Mundial Antiimperialista derrocará sin duda al imperialismo y al fascismo junto al justo pueblo de Kenia.

19 de mayo de 2026

Plataforma Mundial Antiimperialista

jueves, 28 de mayo de 2026

Mao Tse-tung: CONTRA EL LIBERALISMO

 

Mao Tse-tung

CONTRA EL LIBERALISMO


De las

Obras Escogidas de Mao Tse-tung

EDICIONES EN LENGUAS EXTRANJERAS
PEKIN 1976

 Primera edición 1968
(3a impresión 1976)

Tomo II, págs. 25-27.


    CONTRA EL LIBERALISMO

    7 de septiembre de 1937


        Estamos por la lucha ideológica activa, pues ella es el arma con que se logra la unidad interna del Partido y demás colectividades revolucionarias en beneficio del combate. Todos los comunistas y revolucionarios deben empuñar esta arma.

        Pero el liberalismo rechaza la lucha ideológica y propugna una paz sin principios, dando origen a un estilo decadente y vulgar, que conduce a la degeneración política a algunas organizaciones y miembros del Partido y demás colectividades revolucionarias.

        El liberalismo se manifiesta en diferentes formas:

        A sabiendas de que una persona está en un error, no sostener una discusión de principio con ella y dejar pasar las cosas para preservar la paz y la amistad, porque se trata de un conocido, paisano, condiscípulo, amigo íntimo, ser querido, viejo colega o viejo subordinado. O bien buscando mantenerse en buenos términos con esa persona, rozar apenas! el asunto en lugar de ir hasta el fondo. Así, tanto la colectividad como el individuo resultan perjudicados. Este es el primer tipo de liberalismo.

        Hacer críticas irresponsables en privado en vez de plantear activamente sugerencias a la organización. No decir nada a los demás en su presencia, sino andar con chismes a sus espaldas; o callarse en las reuniones, pero murmurar después. No considerar para nada los principios de la vida colectiva, sino dejarse llevar por las inclinaciones personales. Este es el segundo tipo.

        Dejar pasar cuanto no le afecte a uno personalmente; decir lo menos posible aunque se tenga perfecta conciencia de que algo es incorrecto; ser hábil en mantenerse a cubierto y preocuparse únicamente de evitar reproches. Este es el tercer tipo.

        Desobedecer las órdenes y colocar las opiniones personales en primer lugar; exigir consideraciones especiales de la organización, pero rechazar su disciplina. Este es el cuarto tipo.

        Entregarse a ataques personales, armar líos, desahogar rencores personales o buscar venganza, en vez de debatir los puntos de vista erróneos y luchar contra ellos en bien de la unidad, el progreso y el buen cumplimiento del trabajo. Este es el quinto tipo. Escuchar opiniones incorrectas y no refutarlas, e incluso escuchar expresiones contrarrevolucionarias y no informar sobre ellas, tomándolas tranquilamente como si nada hubiera pasado. Este es el sexto tipo.

        Al hallarse entre las masas, no hacer propaganda ni agitación, no hablar en sus reuniones, no investigar ni hacerles preguntas, sino permanecer indiferente a ellas, sin mostrar la menor preocupación por su bienestar, olvidando que se es comunista y comportándose como una persona cualquiera. Este es el séptimo tipo.

        No indignarse al ver que alguien perjudica los intereses de las masas, ni disuadirlo, ni impedir su acción, ni razonar con él, sino dejarle hacer. Este es el octavo tipo.

        Trabajar descuidadamente, sin plan ni orientación definidos; cumplir sólo con las formalidades y pasar los días vegetando: "mientras sea monje, tocaré la campana". Este es el noveno tipo.

        Considerar que se ha rendido grandes servicios a la revolución y darse aires de veterano; desdeñar las tareas pequeñas pero no estar a la altura de las grandes; ser negligente en el trabajo y flojo en el estudio. Este es el décimo tipo.

        Tener conciencia de los propios errores pero no intentar corregirlos, tomando una actitud liberal para consigo mismo. Este es el undécimo tipo.

        Podrían citarse otros tipos más, pero los once descritos son los principales.

        Todas éstas son manifestaciones de liberalismo.

        En una colectividad revolucionaria, el liberalismo es extremadamente perjudicial. Es una especie de corrosivo, que deshace la unidad, debilita la cohesión, causa apatía y crea disensiones. Priva a las filas revolucionarias de su organización compacta y de su estricta disciplina, impide la aplicación cabal de su política y aleja a las organizaciones del Partido de las masas que éste dirige. Se trata de una tendencia sumamente perniciosa.

        El liberalismo proviene del egoísmo de la pequeña burguesía; éste coloca los intereses personales en primer plano y relega los intereses de la revolución al segundo, engendrando así el liberalismo en los terrenos ideológico, político y organizativo.

        Los adictos al liberalismo consideran los principios del marxismo como dogmas abstractos. Aprueban el marxismo, pero no están dispuestos a practicarlo o a practicarlo cabalmente; no están dispuestos a sustituir su liberalismo por el marxismo Tienen su marxismo y también su liberalismo hablan del marxismo pero practican el liberalismo el marxismo es para los demás y el liberalismo para ellos, mismos. Llevan ambos en su bagaje y encuentran aplicación para uno y otro. Así es como funciona el cerebro de cierta gente.

        El liberalismo constituye una manifestación de oportunismo y es radicalmente opuesto al marxismo. Es negativo y, objetivamente, hace el juego al enemigo. De ahí que éste se alegre si en nuestras filas persiste el liberalismo. Por ser tal su naturaleza, no debe haber lugar para el liberalismo en las filas revolucionarias.

        Debemos emplear el espíritu marxista, que es positivo, para superar el liberalismo, que es negativo. El comunista debe ser sincero y franco leal y activo, poner los intereses de la revolución por encima de su propia vida y subordinar sus intereses personales a los de 1a revolución; en todo momento y lugar ha de adherirse a los principios justos y luchar infatigablemente contra todas las ideas y acciones incorrectas, a fin de consolidar la vida colectiva del Partido y la ligazón de éste con las masas ha de preocuparse más por el Partido y las masas que por ningún individuo, y más por los demás que por sí mismo. Sólo una persona así es digna de llamarse comunista.

        Todos los comunistas leales, francos, activos y honrados deben unirse para combatir las tendencias liberales, que cierta gente tiene, y encauzar a ésta por el camino correcto. He aquí una de nuestras tareas en el frente ideológico.

Declaración de las facciones de la Resistencia palestina en el 78.º aniversario de la Nakba:


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▪️La Nakba continúa a través de matanzas, masacres, expulsiones, discriminación, empobrecimiento, asedio, hambre, silencio internacional y complicidad estadounidense. Lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza y en todos los territorios palestinos es un capítulo de la serie continua de limpieza étnica y genocidio que ha persistido durante 78 años de opresión y brutalidad sionista, y revela la verdadera naturaleza del proyecto sionista como una herramienta colonial, racista y desposeedora.

▪️78 años desde la Nakba del pueblo palestino han sido suficientes para construir una generación revolucionaria, resistente y comprometida que cree en la libertad y aspira a la liberación de la injusticia del enemigo sionista y al retorno de todos los palestinos desplazados a su patria. El retorno es nuestro derecho inalienable, y no renunciaremos a nuestra tierra, nuestros lugares sagrados ni nuestros derechos legítimos, independientemente de los sacrificios. Nuestro pueblo y nuestros combatientes de la Resistencia se levantarán de las ruinas para reconstruir su patria y su futuro.

▪️Nuestra lucha contra la entidad sionista es ideológica y existencial y solo se resolverá cuando se alcancen los plenos derechos nacionales de nuestro pueblo, entre ellos el derecho al retorno, la autodeterminación y el establecimiento de un Estado palestino independiente en todo nuestro territorio nacional, con Jerusalén como capital.

▪️La verdadera respuesta a la Nakba y sus repercusiones es construir un frente de Resistencia unificado y formular una estrategia nacional integral que abrace la Resistencia en todas sus formas, especialmente la lucha armada. Esto requiere restaurar la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) como un marco nacional unificador e inclusivo, basado en la colaboración y de acuerdo con las decisiones de consenso nacional. Esto frustrará el enfoque del unilateralismo y la hegemonía, aprovechará las energías de nuestro pueblo allí donde resida y le permitirá expresar su voluntad de resistir al enemigo hasta la liberación y el retorno.

▪️Los ataques contra la UNRWA en Gaza mediante la destrucción de sus instalaciones, de su personal, el cierre de sus instituciones en Jerusalén, así como la obstrucción de sus operaciones en Cisjordania constituyen parte de un plan sistemático para liquidar la cuestión de los refugiados.

▪️Reiteramos nuestro llamamiento a la liberación completa de los Acuerdos de Oslo y sus consecuencias, al fin de las obligaciones derivadas de ellos para la Autoridad Palestina, al cese de la coordinación de seguridad y de todas las formas de persecución de la Resistencia, a la revocación de todas las decisiones peligrosas que afectan las retribuciones de las familias de los mártires, presos, heridos y presos liberados, a la ruptura completa de todas las formas de sumisión a los proyectos estadounidense-sionistas y a avanzar hacia la construcción de una lucha unificada y basada en la Resistencia que exprese la libre voluntad del pueblo palestino.

▪️Hacemos un llamamiento a las masas de la nación árabe, a sus pueblos, a sus ciudadanos libres y a sus fuerzas vivas para que se levanten y enfrenten la guerra de exterminio contra nuestro pueblo y nuestra nación, rechacen todas las formas de normalización con el enemigo sionista y enfrenten el proyecto de hegemonía neocolonial y los planes para fragmentar la región.

Jueves, 14 de mayo de 2026

Facciones de la Resistencia palestina 

China y la resignación trumpista

 
ASIA, EE.UU. :: 19/05/2026

JORGE ELBAUM

Xi adelantó dos hipótesis homólogas a las descritas por Tucídides: la primera es que EEUU está en declive. La segunda remite a que la República Popular tiene la convicción de no retroceder

La transición hacia un nuevo orden global tuvo su ratificación en la reunión en Beijing. Después de trece meses de gobierno, Trump asumió que su intento de disciplinar a China con guerras arancelarias y asfixias energéticas había sido en vano. Xi Jinping lo recibió con áspera amabilidad y le advirtió que ambos eran responsables de superar la trampa de Tucídides, que describe la relación entre una potencia hegemónica en declive y otra en ascenso.

Es probable que el magnate devenido en presidente no haya comprendido que se hacía referencia al análisis del politólogo estadounidense Graham Allison, quien advirtió sobre la progresiva pérdida de centralidad de Occidente, la imparable emergencia de la República Popular y los peligros que se derivaban de esa realidad.

Según Allison, los riesgos de enfrentamiento bélico se incrementan por el temor que siente una potencia dominante frente a un rival en ascenso. Con esa advertencia, Jinping adelantó dos hipótesis homólogas a las descritas por Tucídides en las Guerras del Peloponeso: la primera es que EEUU está en declive. La segunda remite a que la República Popular tiene la convicción de no retroceder.

Los analistas chinos han estudiado con atención el denominado Acuerdo del Plaza, firmado en 1985, por el cual EEUU, Francia, Alemania y Reino Unido le impusieron a Tokio la revalorización del yen frente al dólar, con el objetivo de quitarle competitividad a la por entonces pujante industria nipona. En aquella oportunidad, Ronald Reagan ordenó devaluar el dólar frente al yen o prepararse para aranceles incrementales. Para la década del 80, Tokio se había constituido en el mayor productor de automóviles a nivel global.

Frente a esa realidad, Reagan impuso restricciones a las importaciones de automóviles japoneses y obligó a Tokio a que las empresas japonesas invirtieran en territorio estadounidense. En esa misma década, la mayoría de las empresas más capitalizadas del mundo eran japonesas, entre ellas Nippon Telegraph and Telephone (NTT), Sony, Panasonic, JVC, Sharp y Toshiba. NTT era, para esa época, la corporación más poderosa a nivel global, superando a las gigantes estadounidenses como AT&T, IBM y Exxon. Para esa misma época, Japón casi dominaba el mercado de los semiconductores y contaba con nueve de los diez mayores bancos del mundo, superando a los colosos de Wall Street.

Washington apeló entonces a las amenazas y los ultimátum ante la atenta contemplación de los 55 mil uniformados del Pentágono estacionados en las bases de Okinawa. La propuesta extorsiva de Reagan fue aceptada a regañadientes y se inició la debacle de la economía nipona. En tres años, el valor del yen se duplicó y los productos japoneses perdieron competitividad. El resultado es hoy conocido. El segundo milagro japonés fue destruido por la combinación de las imposiciones de Washington y las políticas de desregulación financiera sugeridas por el FMI.

Los movimientos iniciales de Trump, al inicio de su segunda presidencia, estuvieron orientados a destruir el orden impuesto por los propios EEUU luego de la II Guerra Mundial.

'Los objetivos centrales de los MAGA, en relación a la política exterior, fueron: (a) restringir la exposición a conflictos en los que no se visualizaran beneficios económicos evidentes; (b) apropiarse de los recursos naturales críticos en terceros países -sobre todo en los territorios considerados "su patio trasero"- para garantizar la cadena de suministros imprescindible para su reindustrialización; (c) garantizar el superávit comercial desatando una guerra comercial contra el resto del mundo; (d) evitar la desdolarización; y (e) asfixiar a su máximo competidor, la República Popular China, que, visto lo visto, se niega a ser obediente como lo fue Japón.

Para este último objetivo, atacó a Venezuela y a Irán, países que abastecían, en conjunto, el 20 por ciento del petróleo a Beijing. Durante trece meses, además, Trump amenazó a los países que osaron planificar algún formato de desdolarización en sus intercambios comerciales o en la adquisición de bonos soberanos.

Sin embargo, a pesar de dichos mandobles retóricos, Trump llegó a China a sabiendas de que muchas de esas bravatas habían fracasado. Solo en América Latina, los bonos soberanos emitidos por el Departamento del Tesoro estadounidense habían caído en forma estrepitosa, fugándose -entre otros destinos- al euro. En 2023 los bonos europeos apenas llegaban al expresar el uno por ciento de las tenencias. Para el primer trimestre de 2026, trepaban al 12 por ciento.

Las amenazas y la prepotencia bélica no lograron intimidar a los chinos, quienes tomaron nota de que no pudieron lograr un cambio de régimen en Caracas ni en Teherán, ni pudieron superar el empantanamiento en Ormuz. En ese marco, los consejeros del magnate estadounidense le aconsejaron plantear una cumbre con una agenda marcada prioritariamente con criterios comerciales. Los empresarios que acompañaron a Trump intentaron recuperar el acceso a las tierras raras y los minerales críticos controlados por China, que funcionan de forma análoga al bloqueo energético dispuesto por Teherán.

Quienes cubrieron la cumbre también descontaban que los asesores de Xi contabilizaban como una debilidad los rechazos de la Corte Suprema a los mandobles arancelarios dispuestos por Trump.

Xi Jinping llegó fortalecido a la cumbre. Aceptó una posposición de un mes y medio, solicitada por Trump, quien pretendía ser él mismo quien llegara fortalecido después de derrotar militarmente a Teherán. Esas vulnerabilidades brindaron un eco más vibrante a las exigencias de Xi Jinping relativas a la línea roja que supone la justa reivindicación sobre Taiwán, no solo por la demanda ancestral, sino porque en esa isla se producen el 90 por ciento de los microprocesadores más avanzados del mundo.

Para el resto del mundo, el líder chino es un actor comprometido con la estabilidad y el orden global, baluarte de la defensa de los derechos soberanos, frente a un Trump promotor de la anarquía y la volatilidad económica, financiera y comercial. Esa es la razón por la que el líder chino fue el más visitado en los últimos meses por funcionarios europeos y latinoamericanos. Antes de la llegada de Trump, desde el último diciembre, desfilaron por la Ciudad Prohibida una decena de jefes de Estado pese a los murmullos del Departamento de Estado.

Emmanuel Macron de Francia; el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-Ming; el Taoiseach de Irlanda, Micheál Martin; el jefe de gobierno de Canadá, Mark Carney; el del Reino Unido, Keir Starmer; Friedrich Merz de Alemania, Pedro Sánchez de España y Yamandú Orsi de Uruguay, entre otros. En la tradición china, el dragón es un símbolo de buen augurio, sabiduría, fuerza y poder. A diferencia de Occidente, no escupe fuego, sino que es una deidad asociada a la sabiduría, el agua, el coraje y la resistencia. Son comprensibles las razones por las cuales el magnate rubicundo terminó resignándose, en el País del Medio, ante el dragón vital, representado por Xi Jinping.

CLAE


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/china-y-la-resignacion-trumpista

miércoles, 27 de mayo de 2026

Este año la guerra podría extenderse en Europa

Fuentes: Blog Rafael Poch


Pronto podría haber un ultimátum de Moscú a los europeos, especialmente los alemanes. La situación es mucho más peligrosa que durante las tensiones de la guerra fría, pero en Europa no hay conciencia de ello

Hace ocho meses dijimos que Europa no podía seguir ignorando las advertencias rusas. Europa no puede seguir ignorando las advertencias rusas – Rafael Poch de Feliu. Ahora esas advertencias se están haciendo mucho más agudas. Señalan claramente que la guerra de la OTAN contra Rusia por Ucrania podría extenderse este año e implicar directamente a los europeos, especialmente a los alemanes. Pronto podría haber un ultimátum de Moscú a los europeos. ¿Se confirma entonces la histeria de la “amenaza rusa” que la Unión Europea proclama? Obviamente es así como lo interpretan y lo interpretarán los memos con piñón fijo de Berlín, Bruselas, Londres y París, así como su lamentable ejército de propagandistas que nos están llevando de la oreja a una guerra.

La “amenaza rusa” no es más que un recurso para conjurar la propia desintegración de la Unión Europea y justificar el rearme. Cuando muchas cosas se están resquebrajando, la amenaza exterior de ese maligno enemigo es importante como elemento de cohesión de un club europeo cada vez más desestructurado internamente y mas irrelevante en el mundo. Eso está claro. Pero para lo que aquí nos importa la “amenaza rusa” también es otra cosa: una profecía autocumplida, una creencia falsa en su origen pero que contribuye y alimenta su realización.

Puedes meterle el dedo en el ojo a tu perro o a tu gato y anunciar al mismo tiempo que te va a pegar un mordisco o un zarpazo, con la seguridad de que al final eso es precisamente lo que te ocurrirá.

Es lo que pasó con la desastrosa invasión rusa de Ucrania de febrero de 2022, que el establishment occidental siempre acompaña del adjetivo “unprovoked”, “no provocada” – significativamente ausente, dicho sea de paso, de la guerra contra Irán. Hoy la gente informada y no cegada por la demonización de lo ruso, ya sabe que en 2022 Moscú llevaba mas de treinta años reclamando aquella “arquitectura de seguridad colectiva europea” que se prometió a la URSS de Gorbachov. Sabe que todas las “líneas rojas” que Rusia formuló en materia de ampliación de la OTAN fueron ignoradas una tras otra. Quienes vivimos aquello en primera línea – e informamos sobre ello de la forma más clara y directa posible teniendo en cuenta la corrupción estructural de nuestros medios – recordamos la boba sonrisa del Secretario General de la OTAN, Javier Solana, diciendo en Moscú que la oposición rusa a la ampliación carecía de sentido “porque la guerra fría se acabó” y “ya no somos enemigos”. Los generalotes rusos (y no solo ellos, también muchos expertos y estrategas occidentales de primera fila) se regían por algo mucho más real y concreto. Se trata de aquella máxima del Canciller Bismarck según la cual “lo que importa no son las intenciones, sino las capacidades”. ¿Qué quiere decir esto? Bueno, pues que si tienes a un tipo que te está apuntando con un revolver y que al mismo tiempo te está diciendo que no tiene la menor intención de dispararte, lo que cuenta es el revólver que te apunta y no lo que el tipo dice. Así de elemental.

Primero fue Europa Central, luego Europa Oriental, el Báltico y el Mar Negro. Entretanto hubo una guerra para inducir la disolución de la anomalía yugoslava y comprobar la necesidad de la OTAN con una “guerra humanitaria”. Se llegó a la instalación de baterías antimisiles en Polonia y Rumanía “contra Irán” (que no disponía de tal capacidad), baterías que podían cargarse con misiles nucleares capaces de anular la disuasión nuclear rusa, y así se llegó a la invitación de que Ucrania ingresase en el bloque militar contra Rusia (2008), lo que la mayoría de los ucranianos rechazaban. Siguió el cambio de régimen en Kíev, una mezcla de revuelta etnonacionalista de una parte de los ucranianos y de golpe de estado, ambos inducidos por Occidente. Siguió la respuesta de consolación rusa de la ilegal anexión de Crimea, con el apoyo de la inmensa mayoría de la población afectada. Hubo una revuelta popular contra el nuevo gobierno prooccidental de Kiev en el este y el sur de Ucrania que careció de apoyo significativo de Moscú, por lo menos en los primeros tres o cuatro meses y que fue respondida con la utilización del ejército ucraniano bajo la forma de “operación antiterrorista”. Desde entonces y hasta la “no provocada” invasión rusa hubo incumplimiento de acuerdos, mala fe occidental (reconocida años después por el presidente de Francia y la Canciller de Alemania) y una masiva financiación y preparación militar de la OTAN a Ucrania, con gran papel de la CIA, de su homólogo británico MI-6 que apuntaba claramente a una intervención militar contra el rebelde Donbas, ahora si con presencia militar rusa significativa, y a una reconquista militar de Crimea, documentada en acuerdos bilaterales de Kíev con Estados Unidos. Solo entonces Rusia invadió.

Ahora ocurre exactamente lo mismo.

Todo el mundo reconoce que Rusia no solo lucha en 2026 contra Ucrania, sino también, y sobre todo, contra la OTAN. Aunque ha transferido a los europeos el grueso de la carga y “negocie” con el Kremlin (también “negociaba” con Irán), Estados Unidos sigue siendo un país beligerante y decisivo en esa guerra contra Rusia. El conflicto ha traspasado todas las líneas rojas de lo que durante la guerra fría se habría considerado un peligro extremo. Recordemos como el Presidente Biden decía en marzo de 2022 que no se podía suministrar tanques y aviones a Ucrania “porque eso desencadenaría la Tercera Guerra Mundial”. Bueno, ya se ha hecho mucho más que eso:

– Se han atacado recursos estratégicos de la disuasión nuclear rusa: radares de alerta temprana, bases de bombarderos estratégicos.

– Se ha atacado una residencia del Presidente Putin en Nóvgorod, lo que trae ecos del asesinato de Jamenei en Irán, encubierto por los mismos fulleros, Witkof y Kushner, que negocian con el Kremlin. Desconfiar de tal negociación es puro sentido común.

– Se ha invadido territorio ruso en la región de Kursk.

– Generales de Estados Unidos con mando en la OTAN se han jactado de que disponen de capacidad para tomar el enclave ruso de Kaliningrado desde tierra en un tiempo récord. (General Christopher Donahue, comandante del Ejército de EE.UU. en Europa y África y de las fuerzas terrestres de la OTAN el pasado julio).

. Hay un goteo semanal de víctimas civiles rusas, de las que en Occidente apenas se informa, a diferencia de las ucranianas sin duda mucho más numerosas.

– Hay atentados personales en ciudades rusas contra generales en sus domicilios, con coches bomba (cuatro de ellos muertos), periodistas y diputados (por lo menos cuatro o cinco) e indiscriminados contra objetivos civiles (dos trenes, objetivos en ciudades lejos del frente, etc.)

– En el mar ha habido atentados contra cargueros rusos y se les acosa con frecuencia.

– Y todo esto se hace con armas, información de inteligencia, satélites, etc., de Estados Unidos, Inglaterra, la CIA (algo reconocido por el The New York Times, entre otros), el MI-6, etc.

En 2026 Europa ya está en pie de guerra contra Rusia, con una Alemania demente en primer lugar que está demostrando no haber entendido nada de su propia historia Alemania vuelve a las andadas – Rafael Poch de Feliu.

Oficialmente Berlín quiere transformar el Bundeswehr en «el ejército convencional más fuerte de Europa» para 2035, y en una fuerza «tecnológicamente superior» para 2039. (Atención a esto: a cien años del inicio alemán de la Segunda Guerra Mundial en Europa).

El documento oficial alemán sobre estrategia militar divulgado el 22 de abril declara que Rusia es «la amenaza más grave e inmediata» para la seguridad europea. La semana pasada el ministro alemán de defensa, Pistorius, confirmó en Kíev, seis proyectos conjuntos de armamento que “son solo el principio”. En abril, Zelensky y el canciller Merz firmaron en Berlín la «Declaración sobre asociación estratégica entre Alemania y Ucrania» que contempla la producción conjunta de drones de largo alcance en Alemania. La producción de armas para Ucrania ya es una realidad paneuropea; Alemania, Inglaterra, Dinamarca… Hasta la España de Sánchez ha firmado alguna cosa en esa materia con Ucrania.

En este contexto, la guerra de drones ha supuesto un revés para Rusia. Si hace unos meses parecía que lo que queda del Donbas controlado por Kíev caería en sus manos en unos pocos meses, los drones han detenido el lento avance. No es el primer revés temporal que sufre el ejército ruso en esta guerra, ni tampoco la primera vez que tomando sus deseos por realidad muchos vuelven a dar por hecha la “derrota” de Rusia. Pero lo que aquí importa es otra cosa: que la suma de todo esto está calentando los ánimos en Rusia.

Desde hace varios meses hay una fuerte presión en Moscú para que el Kremlin pase a lo que se llama una “disuasión activa”, es decir para que ataque, especialmente a Alemania, antes de que sea demasiado tarde. Se está diciendo lo mismo que Putin dijo en su discurso de aquel febrero de 2022 al anunciar la invasión de Ucrania a los rusos: “si no los detenemos ahora, la situación será peor dentro de unos años”. Pero ahora se trata de los europeos. Igual que antes de la invasión, también ahora se amenaza con “medidas técnico-militares” (esa fue la fórmula que se empleaba en vísperas de la invasión). “Los que participan en el ataque contra nosotros serán objetivo militar”, se dice. El ministerio de Defensa ruso ha publicado una lista de instalaciones industriales alemanas y europeas que participan en la guerra contra Rusia fabricando recursos de largo alcance. Hay que aclarar que no se trata de “invadir” territorio de la UE, sino de pararle los pies al actual belicismo europeo con una acción militar preventiva. Se puede estar de acuerdo o no, pero lo que no se puede es ignorar la realidad de esa peligrosa advertencia.

Los términos de las advertencias rusas de ahora son inequívocos. Hasta en la televisión rusa se reprocha a Putin falta de decisión, de momento sin nombrarlo (Eso es nuevo). Igual que hace cuatro años, esas advertencias son ignoradas hoy. Veamos algunos ejemplos recientes:

Dmitri Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad nacional, el 6 de mayo: “solo un miedo bestial a sufrir daños inaceptables impedirá que Alemania y la Europa Unida lancen otro ataque contra Rusia”. (Naturalmente con lo de “otro ataque” se refiere al de junio de 1941 de la Alemania nazi).

Sergei Lavrov, ministro de asuntos exteriores: «Se nos ha declarado abiertamente la guerra. El régimen de Kiev está siendo utilizado como punta de lanza. Sin embargo, todo el mundo es consciente de que esta punta es inutilizable sin los suministros occidentales de armas, datos de inteligencia, sistemas de satélites, entrenamiento de personal militar y mucho más».

Sergei Karaganov, Presidente honorifico del principal think tank del Kremlin, el 10 de mayo: “Un país que desencadenó dos guerras mundiales y se ha hecho culpable de genocidio no tiene derecho a tener el «ejército más fuerte de Europa» y mucho menos a poseer armas de destrucción masiva. Si aspirara a ello, los ciudadanos alemanes deberían comprender que su patria sería destruida para que nunca más surja una amenaza para la paz desde suelo alemán” (…) “Pronto estaremos en condiciones de lanzarles un ultimátum si siguen comportándose de esta manera”. (Esto hay que cotejarlo con la declaración de Putin ante la prensa rusa del mismo día en la que el Presidente dijo que “la guerra en Ucrania está entrando en su fase final”, lo que junto a los informes sobre una próxima “ofensiva de verano” rusa puede interpretarse de diversas maneras).

Karaganov, que el año pasado ya consiguió endurecer la doctrina nuclear rusa, propone ahora lo siguiente: (Y atención a esto):

“Primero atacar con armas convencionales instalaciones clave de países europeos que participan en la guerra contra Rusia. Si no reaccionan, atacar luego con armas nucleares”. Si no funciona, «algún país europeo tendrá que desaparecer». «Cuando hace tres años dije estas cosas, era una minoría”, dice Karaganov, ahora ya es la voz de la mayoría entre los militares y en la sociedad». Sergey Karaganov: How Russia Will Win the New World War

Este intelectual orgánico del Kremlin, que no es su voz pero es influyente, propone enmendar la doctrina nuclear de nuevo, primero contemplando el uso de armas nucleares si un grupo de países más fuertes en lo económico y tecnológico atacan a Rusia con armas convencionales. Y segundo, y lo más sorprendente, que Putin delegue el poder de uso del arma nuclear al general responsable del frente occidental europeo, lo que contiene una velada insinuación de incapacidad o flojera presidencial.

Como dice el analista alemán Alexander Neu ¿Putin bajo presión? – Rafael Poch de Feliu , al principio se trataba de las peticiones de unos pocos expertos. Ahora parece que hay presión por parte de la sociedad rusa y del aparato de seguridad para “que se haga algo contra Europa». En otras palabras: Putin se ve presionado a actuar, y a hacerlo muy pronto. La guerra podría extenderse al resto de Europa ya en 2026. Y Alemania se considera ahora el enemigo número uno de Rusia. Lo que uno se pregunta es ¿por qué los periodistas occidentales en Moscú no informan sobre esto?

A quienes dicen que después de todo también Rusia hace cosas terribles en Ucrania –lo que es completamente cierto– y que Ucrania tiene derecho a defenderse (y por cierto, en el Donbas también hay una Ucrania rusófila con derecho a defenderse) hay que explicarles que en el mundo real de la dialéctica entre potencias lo que importa es que una superpotencia nuclear está siendo desafiada por sus adversarios europeos y americanos a través de Ucrania con la pretensión de infligirle una “derrota estratégica”. ¿Han perdido la razón? ¿Es que no entienden que cuanto más éxito tengan en ese propósito, más peligrosa se hará la situación?

Lo que hay que preguntarse, como dice Neu, es si los dirigentes de la mayor potencia nuclear del mundo aceptarían una derrota en el terreno militar convencional, con las exigencias de los europeos que se desprenden de ello, es decir si se resignarían a la pérdida de su estatus de gran potencia y a la posible desintegración de la Federación Rusa, sin recurrir a un ataque nuclear para evitarla.

La situación es mucho más peligrosa que durante las tensiones de la Guerra Fría, pero en Europa no hay conciencia de ello.

Fuente: https://rafaelpoch.com/2026/05/18/este-ano-la-guerra-podria-extenderse-en-europa/

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 

En una guerra contra China, el ejército estadounidense huiría del campo de batalla

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En Estados Unidos la reacción se esconde su decepción. El inspirador del golpe de Estado fascista en Ucrania, Bob Kagan reconoce que se enfrentan a una “derrota total” con Irán (1). Max Boot, uno de los defensores más acérrimos de la guerra de Irak, explica en el Washington Post que China ha superado a Estados Unidos en la mayoría de los ámbitos militares (2).

Pero Boot no escribe un artículo de opinión, sino que entrevista a John Culver, una analista de la CIA especializado en el ejército chino.

En caso de una guerra contra China por Taiwán, afirma Culver, Estados Unidos se retiraría del campo de batalla, o más claro aún: el plan del Pentágono en caso de una guerra en Taiwán es la retirada.

“Cuando estimamos que habrá una guerra, debemos retirar nuestros activos navales de alto valor del teatro de operaciones, y luego tendremos que volver a atacar desde más lejos. Desde dónde, no está claro. Guam no es precisamente una fortaleza”, admite Culver. Todos los activos de alto valor de Estados Unidos dispersos por la región serían blancos fáciles.

China puede atacar a las tropas estadounidenses desplegadas en Japón, Australia o Corea del Sur de maneras que Irán simplemente no puede, y dado que Irán ha atacado al menos 228 objetivos en bases estadounidenses en Oriente Medio, obligando a Estados Unidos a evacuar la mayoría de ellas.

Además, los portaaviones estadounidenses tendrían que operar a menos de 1.600 kilómetros del combate para ser efectivos, lo cual no harán porque aún estarían dentro del alcance de los misiles chinos. “Realmente no hay zonas seguras”, admite Culver. China lleva la delantera en la mayoría de los ámbitos militares, y por un amplio margen.

“Es difícil no exagerar” la fuerza militar de China. A estas alturas “es difícil señalar cualquier área que no sean los submarinos y la guerra submarina y decir que Estados Unidos aún tiene alguna ventaja”.

En algunas áreas críticas, como las municiones avanzadas, que en la guerra son sumamente relevantes, su evaluación es que China está al frente “por varios órdenes de magnitud”, lo que implicaría que las fuerzas estadounidenses serían menos del 1 por cien de las chinas.

La guerra la pierde el primero que se queda sin municiones

Culver afirma que “sea cual sea el bando en el que estés, quien primero se quede sin munición perderá“. Como China produce más que la capacidad del complejo militar industrial de Estados Unidos, no hace falta ser un entendido en estrategia militar para saber el resultado. En lo que respecta a la capacidad de construcción naval el panorama es desalentador: un solo astillero en China, el de Jiangnan en la isla de Changxing, cerca de Shanghai, “tiene más capacidad que todos los astilleros estadounidenses juntos”.

Si sumamos todos los astilleros chinos, la capacidad de construcción naval de China es 232 veces mayor que la de Estados Unidos, según datos de la Armada estadounidense (3). Cada año China despliega tantos barcos como toda la Armada francesa.

Si China es tan poderosa y Estados Unidos está tan superado, ¿por qué China no captura Taiwán ya? Según Culver, la creciente fuerza relativa de China frente a Estados Unidos hace que la guerra sea menos probable, no más. Taiwan es “una crisis que Xi Jinping quiere evitar, no una oportunidad que quiera aprovechar”. Cuanto más fuerte se vuelve China, menos necesita combatir. ¿Para qué empezar una guerra cuando se puede esperar a que el equilibrio militar se desequilibre tanto que Estados Unidos abandone voluntariamente sus garantías de seguridad? Eso implica la reunificación pacífica, que siempre ha sido el principal objetivo de China.

Eso no significa que China considere a Estados Unidos como una potencia inofensiva. Todo lo contrario. Culver afirma que Pekín ve a Estados Unidos como un país militarmente muy agresivo que, si bien está perdiendo fuerza, se está volviendo cada vez más violento. Lo cual, según él, es otra razón por la que Xi Jinping no busque una guerra por Taiwan.

China no quiere darle un pretexto a una potencia que tiene el dedo peligrosamente apretado, sobre todo porque la paciencia le permitirá conseguir lo que desea.

El juego ha terminado

Finalmente, Culver no ve ninguna salida; es un balance de fuerzas irreversible. Un presupuesto de guerra de 1,5 billones de dólares, que supone un aumento del 50 por cien, como el que pretende Trump no cambiaría la tendencia. “Podríamos estar tirando el dinero”, dice Culver.

Entonces, ¿por qué Estados Unidos sigue invirtiendo miles de millones en portaaviones e incluso en acorazados? Es dinero desperdiciado. “Los militares sienten nostalgia por las cosas que cumplen con sus expectativas porque conducen a buenos ascensos”, asegura Culver.

Lo mismo ocurre con la estrategia de drones “Hellscape” del Pentágono para defender Taiwán. “¿De qué drones están hablando y desde dónde se lanzarán?”. Culver dice que “deberían desplegarse con antelación, si no en Taiwan, al menos en Luzón o en las islas del suroeste de Japón, pero todos esos lugares podrían ser atacados por China”.

En Oriente Medio Estados Unidos está en jaque mate. Tendría que retirarse por completo del teatro de operaciones del Pacífico, antes incluso de que comience una guerra porque no puede producir suficiente armamento, no puede garantizar la seguridad de sus aliados y no tiene ninguna estrategia para revertir esta situación. Ni siquiera puede cerrar la brecha aumentando los presupuestos militares un 50 por cien.

(1) https://www.theatlantic.com/international/2026/05/iran-war-trump-losing/687094/
(2) https://www.washingtonpost.com/opinions/2026/05/11/us-china-militaries-assessed-by-cia-veteran-china-expert/
(3) https://www.thedrive.com/the-war-zone/alarming-navy-intel-slide-warns-of-chinas-200-times-greater-shipbuilding-capacity