viernes, 24 de abril de 2026

El por qué y el cómo en el conocimiento dialéctico


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El conocimiento dialéctico de la realidad debe avanzar. En mi opinión eso implica que vaya siendo apropiado cada vez en mayor medida por la sociedad, por sus organizaciones e individuos más avanzados, con mayor disposición a intervenir conscientemente en ella. Esta es la intención de estas líneas.

No se trata de reducir la investigación dialéctica de la realidad a estas dos cuestiones, pero entiendo que puede ser una manera de operativizarla, de ponerla a disposición de personas interesadas más allá de la especialización e incluso la academia.

Por ejemplo, el salario es una forma que expresa un contenido, el valor de la fuerza de trabajo, al que se llega preguntándonos el porqué, la necesidad del salario; pero, una vez que tenemos el contenido hemos de preguntarnos cómo ese contenido, el valor de la fuerza de trabajo, se manifiesta como salario, y no como otra cosa.

Ante una apariencia, que pretendemos investigar, las dos preguntas principales, no exclusivas, son: el por qué se da y el cómo se da. Lo desarrollamos a continuación.

La realidad, cualquier aspecto o hecho de las misma, se nos presenta de un modo determinado, que captamos a través de los sentidos (observación, experimentación, etc.), es la apariencia, la forma.

Ante una forma tal, real, se trata de saber por qué aparece, cuál es su razón de ser o contenido. La pregunta que guía la investigación de la causa es el por qué, o más precisamente “cuál es la necesidad de esa forma”. Para rastrear tal determinación hay que mirar la historia, el pasado de esa forma real, cómo se ha originado, qué elementos han intervenido. El proceso que nos conduce en esta investigación, que va desde la forma a su contenido, lo denominamos análisis.

Una vez descubierta la necesidad hay que hacer el proceso inverso: ir desde el contenido a la forma, desde la esencia a la apariencia. Se trata de hacerlo siendo fieles a la realidad, y no conforme a una teoría, una interpretación o una opinión, que impongamos desde fuera. Hay que investigar qué ha ocurrido realmente, Marx lo expresa como reproducción en el pensamiento de lo real. Este proceso, del contenido a la forma, es la síntesis.

La cuestión que orienta esta síntesis es cómo se genera la apariencia a la que nos enfrentamos inicialmente, o de otra forma por qué la esencia descubierta en el análisis tiene como resultado necesario la realidad de la que partíamos. Insistiendo en esto: se trata de ver las condiciones que hicieron posible que la esencia existente deviniera en la apariencia o realidad observada al inicio.

Una vez respondidas ambas preguntas (por qué y cómo) tengo el conocimiento dialéctico de la realidad que se me presentó. Pero, ahora ya no es una masa caótica, accidental o casual, sino un fenómeno, del que sé su causa y mediaciones. A las consecuencias e implicaciones de estar en posesión de ese conocimiento, como a otras cuestiones, nos referiremos próximamente.

Criticonomía
Ilustración Kaosenlared

 

LÍBANO. Interesante discurso del Secretario General de Hezbolá, Naim Qassem

                       
                                                                                                         

Abril 2026












Estas son algunas de sus expresiones más importantes:

  • «El fracaso del Estado para enfrentar [la agresión] puede justificarse por su debilidad e incapacidad, pero no puede justificarse que el Estado se convierta en una herramienta para Israel a través de presiones y tomando decisiones gubernamentales que debilitan la situación interna frente a la agresión.»
  • «Israel ha declarado claramente, junto con Estados Unidos, que quieren fortalecer al ejército con el fin de desarmar a Hezbolá y combatirlo, y quieren que el Estado abolicione las diversas instituciones del partido y elimine la existencia de la resistencia, su gente y todos los que la apoyan.»
  • «Esto no es una batalla por la ‘seguridad del norte’ [de Israel], sino una agresión dirigida a devorar Líbano y destruir su fuerza, su pueblo y su resistencia.»
  • «Rechazamos las negociaciones con la entidad usurpadora, y estas negociaciones son inútiles y requieren un consenso libanés para cambiar la dirección de rechazar las negociaciones a negociaciones directas.»
  • «Esto forma parte de una serie de concesiones gratuitas realizadas por la autoridad, y la evidencia práctica ha demostrado que están haciendo concesiones que nos humillan y causan que el gobierno y el pueblo libanés pierdan.»
  • «¿Dicen que quieren un alto el fuego, pero qué dicen ellos? ¿Y qué cartas tienen realmente en la mano?»
  • «Que se implemente el acuerdo de noviembre, y basta de que la autoridad repudie a la resistencia y la trate como a un enemigo, en un momento en que debería apoyarla y beneficiarse de sus capacidades.»
  • «¡Qué extraños son! Por Dios, ni luchan ni permiten que nadie luche, ni enfrentan ni permiten que nadie enfrente. Vayan y miren al enemigo israelí, todos están luchando.»
  • «El único camino que logra la soberanía es la implementación del acuerdo, deteniendo completamente la agresión, la retirada inmediata de todos los territorios, la liberación de los prisioneros y el regreso de la gente a sus pueblos y ciudades, hasta la última casa a lo largo de la franja fronteriza y las fronteras de Líbano, y la reconstrucción debe llevarse a cabo mediante una decisión oficial y apoyo internacional, con responsabilidad compartida por todos los partidarios… Estos cinco puntos deben implementarse primero, y luego nosotros los libaneses sabemos cómo tomar decisiones.»
  • «Algunos preguntan: si la agresión continúa, ¿cuánto tiempo permanecemos? Nos enfrentamos a dos opciones: la rendición, que no ocurrirá, o el enfrentamiento.»
  • «Llamo al gobierno libanés a revertir el rumbo, ya que esto forma parte de la soberanía de Líbano.
  • La autoridad política es capaz de hacerlo, y entonces la cooperación entre la autoridad, la resistencia y el pueblo aumentará, permitiéndonos proteger el país.»
  • «No distorsionen los hechos; estamos luchando contra un enemigo claro. Esta es la guerra de Líbano (no de Irán) contra el enemigo israelí-estadounidense, no la guerra de nadie más. Nuestra tierra está ocupada y nuestros jóvenes están siendo asesinados… ¿Dónde están esas supuestas ‘guerras de otros’?»
  • «Compartimos con otros (Irán y aliados) la comprensión de que ‘Israel’ es nuestro enemigo, y este es un punto significativo.»
  • «Ojalá los países árabes e islámicos y otros aceptaran participar en enfrentar esta agresión y arrogancia.»
  • «Me dirijo a algunos estados del Golfo, especialmente Kuwait y Baréin: no tenemos células en sus países, ¿entonces cuál es su interés en fabricar acusaciones contra nosotros? … Hemos negado tres veces la existencia de cualquier célula en estos países, sin embargo, esta acusación sigue repitiéndose sin ninguna evidencia.»
  • «Nuestros combatientes están presentes en el campo de batalla, escribiendo las mayores epopeyas. Hay un desempeño notable y legendario, y tenemos a quienes son más honorables y mayores que esos hombres valientes… No podemos alcanzar el número de quienes desean ir al frente.»
  • «La victoria es infligir dolor al enemigo, y lo estamos haciendo; la victoria es que no logre sus objetivos y no los logrará; y la victoria es que no le permitamos arraigarse, y no se arraigará.»

 

Entre la guerra y el colapso industrial: la crisis de desgaste entre Estados Unidos e Israel


 Por | 13/04/2026 | Opinión

Fuentes: The Cradle

Traducido del inglés por Marwan Pérez para Rebelión

La maquinaria bélica estadounidense se está quemando desde la base, dejando al descubierto una crisis estructural que ninguna cantidad de dinero por sí sola puede solucionar

La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha puesto al descubierto una crisis estructural en el seno de la maquinaria bélica de Washington, una crisis que pone en entredicho su capacidad para sostener un conflicto prolongado, y mucho menos para reponer lo que gasta. 

Tan solo en las primeras semanas, enormes reservas de misiles, aeronaves y municiones guiadas de precisión —desde Tomahawk y ATACMS hasta interceptores Patriot, THAAD y Arrow— se agotaron a un ritmo vertiginoso. 

El desgaste en el campo de batalla se está traduciendo rápidamente en una crisis industrial, lo que pone de manifiesto los límites de la capacidad estadounidense e israelí para reproducir armamento de alta gama al ritmo que exige la guerra moderna.

Potencia de fuego sin resistencia

Según un informe publicado por el Royal United Services Institute (RUSI) el 24 de marzo, durante los primeros 16 días de la guerra se utilizaron 11.294 municiones, con un coste directo de 26.000 millones de dólares. Las reparaciones podrían elevar esa cifra por encima de los 50.000 millones de dólares. Pero el coste económico es sólo una parte de la historia.

Tan solo en las primeras 96 horas, las fuerzas de la coalición lanzaron 5.197 municiones de 35 categorías diferentes, una de las campañas aéreas más intensas de la guerra moderna. La magnitud del consumo superó rápidamente la capacidad de reabastecimiento industrial.

Los sistemas de defensa aérea fueron los más afectados. Las baterías estadounidenses y del Golfo Pérsico dispararon 943 misiles interceptores Patriot en tan solo cuatro días, lo que equivale aproximadamente a 18 meses de producción. Los sistemas THAAD siguieron una trayectoria similar, con 145 misiles disparados, consumiendo más de un tercio de las reservas estimadas.

Por parte israelí, la presión fue aún mayor. Las reservas de interceptores Arrow se redujeron a menos de la mitad en el mismo período. Reconstruir ese arsenal podría llevar casi 32 meses. Lo que inicialmente parecía un uso intensivo pronto se reveló como un desequilibrio estructural.

El coste de esos primeros cuatro días osciló entre 10.000 y 16.000 millones de dólares, cifra que ascendió a 20.000 millones si se tienen en cuenta las pérdidas de aeronaves y sistemas. Peor aún, la degradación de la infraestructura de radar y satélite redujo la eficacia de la interceptación, obligando a los operadores a disparar múltiples misiles contra un solo objetivo; en algunos casos, hasta 11 interceptores para una sola amenaza.

Armas estratégicas, almacenes vacíos

Los sistemas ofensivos siguieron el mismo patrón. En la fase inicial, se dispararon 225 misiles ATACMS y PrSM, sistemas clave diseñados para ataques de precisión en profundidad. Paralelamente, se lanzaron más de 500 misiles de crucero Tomahawk durante 16 días.

Reabastecerse tan solo de misiles Tomahawk podría llevar hasta 53 meses, lo que equivale a más de cuatro años de producción ininterrumpida. En la práctica, esto significa que Estados Unidos no puede replicar el mismo nivel de bombardeo sostenido en ningún enfrentamiento a corto plazo.

Los misiles JASSM-ER (misiles aire-tierra de precisión), cada uno con un costo superior a un millón de dólares, se utilizaron en grandes cantidades contra radares y nodos de comunicaciones iraníes. Sus ciclos de producción dependen de componentes electrónicos avanzados que ya se encuentran bajo presión debido a los cuellos de botella en el suministro global. Los misiles antirradiación HARM también se desplegaron masivamente, mermando las reservas originalmente destinadas al teatro de operaciones europeo.

La precisión tuvo un coste estratégico. Cada ataque exitoso consumía recursos que no podían reemplazarse rápidamente.

El uso de ocho bombas GBU-57 Massive Ordnance Penetrator en las primeras 96 horas —casi una cuarta parte del inventario disponible— puso de manifiesto la intensidad del ataque inicial contra las instalaciones iraníes reforzadas. A continuación, se lanzaron miles de kits JDAM, agotando las existencias de los sistemas de guiado que convierten las bombas convencionales en armas de precisión.

Se utilizaron bombas de pequeño diámetro en cantidades que el informe describió como casi «suicidas», especialmente contra lanzadores móviles. Mientras tanto,  las bombas  antibúnker BLU-109 se emplearon continuamente, agotando las reservas mundiales en tan solo dos semanas.

Cuando se rompe la superioridad aérea

El derribo de un F-15E Strike Eagle en territorio iraní el 3 de abril marcó un punto de inflexión. Destrozó la suposición de un dominio aéreo indiscutible y reveló las consecuencias en cadena de incluso una sola pérdida táctica.

El incidente desencadenó una compleja operación de rescate que rápidamente se descontroló. Además del avión de combate destruido, se perdió un A-10 Thunderbolt II, varios helicópteros resultaron alcanzados y otros recursos sufrieron daños o fueron abandonados.

En el punto álgido de la operación, las fuerzas estadounidenses destruyeron dos aviones de transporte MC-130 y cuatro helicópteros de operaciones especiales para evitar su captura. También derribaron drones MQ-9, lo que aumentó el número de bajas.

Las pérdidas directas derivadas de este único incidente superaron los 500 millones de dólares. Pero el verdadero coste reside en otro lugar.

La misión de rescate involucró 155 aeronaves, cientos de efectivos y se extendió durante dos días en territorio hostil. Para recuperar a una sola tripulación, Washington desplegó enormes recursos operativos, lo que puso de manifiesto una vulnerabilidad más profunda: las plataformas de alto valor pueden provocar pérdidas desproporcionadas cuando se enfrentan a sistemas de defensa escalonados.

Según los informes, las defensas aéreas iraníes también atacaron un F-35 y derribaron varios drones, mientras que los incidentes de fuego amigo agravaron aún más la situación. La superioridad, antes dada por sentada, ahora es condicional.

Las cadenas de suministro como el nuevo campo de batalla

Según datos de seguimiento basados ​​en informes del Pentágono al Congreso, el gasto bélico de Estados Unidos superó los 45.000 millones de dólares en poco más de un mes. Los costes diarios llegaron a alcanzar los 1.000 millones de dólares.

Sin embargo, la crisis más trascendental no reside en el gasto, sino en la producción.

La reconstrucción de las municiones utilizadas tan solo en los primeros cuatro días requiere 92 toneladas de cobre, 137 kilogramos de neodimio, 18 kilogramos de galio, 37 kilogramos de tantalio, siete kilogramos de disprosio y 600 toneladas de perclorato de amonio, un componente fundamental para los cohetes de combustible sólido.

Estados Unidos depende de una única fuente nacional de perclorato de amonio. Al mismo tiempo, China domina las cadenas de suministro mundiales, controlando el 98 por ciento de la producción de galio, el 90 por ciento del procesamiento de neodimio y el 99 por ciento del disprosio.

Reconstruir tan solo los suministros necesarios para los primeros cuatro días de producción de municiones requeriría decenas de toneladas de minerales críticos y cientos de toneladas de combustible para cohetes, lo que vincula cualquier esfuerzo de recuperación directamente a estas cadenas de suministro limitadas.

El poder militar está ahora supeditado a realidades geoeconómicas que escapan al control de Washington, lo que convierte la recuperación industrial en una vulnerabilidad estratégica. El reabastecimiento choca con cadenas de suministro moldeadas por flujos globales de recursos que se sitúan claramente fuera de la esfera atlantista.

En términos prácticos, esto significa que ni siquiera una financiación ilimitada puede acelerar la producción sin acceso a estos materiales, lo que impone un límite estricto a la rapidez con la que se pueden reconstruir las reservas.

La trampa del desequilibrio de costes

Más allá del mero consumo, la guerra pone al descubierto una falla más profunda en el funcionamiento de la interceptación.

Los sistemas de defensa aérea dependen de interceptores costosos para neutralizar amenazas de bajo costo. Los drones y misiles iraníes, a menudo fabricados a una fracción del costo, han empujado a Estados Unidos y sus aliados a una relación de intercambio insostenible.

Aunque la frecuencia de los ataques iraníes disminuyó entre un 80 y un 90 por ciento tras la fase inicial, la presión no cesó. Los bombardeos diarios de aproximadamente 33 misiles y 94 drones continuaron agotando las reservas defensivas.

Los sistemas de defensa cercana como el C-RAM dispararon más de 509.500 proyectiles a un costo de tan solo 25 millones de dólares, mientras que los misiles interceptores costaron al menos 19.000 millones de dólares. Este desequilibrio obliga a las fuerzas armadas avanzadas a agotar sus sistemas más sofisticados mucho más rápido de lo que sus adversarios pueden reponer las pérdidas, a menos que se desarrollen opciones viables de «derrota barata».

Una base industrial que no puede crecer exponencialmente

La estructura de la industria de defensa estadounidense agrava el problema. A pesar de la creciente demanda, la producción no ha aumentado de forma significativa. 

Los contratistas de defensa siguen mostrándose reacios a ampliar su capacidad sin contratos a largo plazo garantizados. Los repetidos ciclos de promesas políticas seguidas de recortes en la financiación han generado desconfianza en el sector a la hora de comprometerse en exceso.

Instalaciones clave, como la planta de municiones del ejército de Holston, que constituye la columna vertebral de la producción estadounidense de perclorato de amonio, operan a capacidad fija, lo que pone de manifiesto un cuello de botella crítico en el corazón de la cadena de suministro de misiles de Estados Unidos. 

Las consecuencias se extienden mucho más allá del escenario iraní. Cada misil disparado aquí reduce la capacidad de Washington para proyectar poder en otros lugares.

El agotamiento de más de 500 misiles Tomahawk, junto con la disminución de las reservas de interceptores, debilita la capacidad de disuasión de Estados Unidos en múltiples frentes, desde Asia Oriental hasta Europa del Este. La guerra impone un «costo de segundo frente», obligando a Estados Unidos a elegir entre mantener las operaciones actuales y preservar su postura de disuasión general.

Un mito que se desmorona

La guerra contra Irán desmantela la ilusión de una superioridad militar occidental ilimitada. La ventaja tecnológica persiste, pero ya no garantiza la permanencia.

Los misiles pueden alcanzar sus objetivos. Los aviones pueden penetrar las defensas. Pero sin la capacidad industrial para mantener las operaciones, cada ataque reduce la capacidad futura.

Esta guerra pone al descubierto los límites del poderío estadounidense- israelí y apunta a una nueva ecuación estratégica, donde la resiliencia industrial prima sobre la potencia de fuego. La capacidad de mantener la producción, en lugar de lanzar ataques de precisión, define cada vez más el poder militar en un conflicto prolongado.

En esa ecuación, Washington ya no es dominante.

Fuente: https://thecradle.co/articles/between-war-and-industrial-breakdown-the-us-israeli-attrition-crisis

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

jueves, 23 de abril de 2026

Seis años de los «protocolos de la vergüenza» en las residencias de ancianas madrileñas


MADRID :: 12/04/2026

JAVIER LILLO

Qué ha pasado con las causas judiciales :: Ayuso priorizó que ancianos con infección respiratoria fueran atendidos en las propias residencias y no en los hospitales

El pasado 14 de marzo se cumplieron seis años desde que el Gobierno declarara el estado de alarma por la pandemia de coronavirus. También se cumplen seis años de unos protocolos sanitarios que fueron aplicados en la Comunidad de Madrid por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y que priorizaban que ancianos con infección respiratoria fueran atendidos en las propias residencias y no en los hospitales.

Esos 'protocolos de la vergüenza', según sostienen asociaciones como Marea de Residencias, provocaron la muerte de más de 7.000 personas en las residencias madrileñas entre marzo y abril de 2020. Y el asunto acabó siendo judicializado. ¿Pero en qué punto se encuentra la investigación de esos fallecimientos por parte de la justicia madrileña?

Entre 2020 y 2021 se llegaron a interponer alrededor de 350 querellas en diferentes juzgados de la Comunidad de Madrid que iban dirigidas contra la presidenta Díaz Ayuso, contra el exconsejero de Sanidad Enrique Ruiz Escudero y contra varios directores de residencias geriátricas. Los delitos que se les imputaban eran los de homicidio imprudente, prevaricación, denegación del deber socorro o trato degradante, al entender que fueron los responsables de impedir que esos mayores fueran tratados en centros médicos.

Esas primeras querellas, formuladas gracias al ánimo de abogados que actuaron por puro activismo social, según explican desde Marea de Residencias, corrieron diferente fortuna: algunas se agruparon, otras fueron archivadas y, en definitiva, quedan vivas a día de hoy unas 90 de ellas en diferentes juzgados. En las que fueron sobreseídas se optó por el recurso ante la Audiencia Provincial y, tras la confirmación de los diferentes archivos, se elevaron hasta 80 casos --siempre cifras aproximadas-- por medio de recursos de amparo al Tribunal Constitucional.

Y ahí, por el momento, se congela el proceso para esos casos. ¿Por qué? Según fuentes del Tribunal Constitucional los recursos se estudian de manera agrupada y, dado que aún hay causas que no han sido archivadas, se debe actuar con la debida cautela. Entienden que una inadmisión de esos recursos de amparo podría suponer "una injerencia en la jurisdicción penal" porque tanto los hechos denunciados como las personalidades contra las que se va son los mismos en todas esas causas.

Advierten, sin embargo, de que pese a que de momento no se prevé cercano un pronunciamiento del Constitucional, sí se está discutiendo al respecto en las distintas secciones del tribunal de garantías constitucionales. Y reiteran que, si el Constitucional inadmitiera ahora un solo recurso, podría entenderse que invita a archivar las causas vivas y esto podría interferir en los procedimientos penales abiertos.

La vía del 511 del Código Penal

A esta primera vía siguió en 2024 una segunda en la que los familiares de las víctimas decidieron acudir con sus denuncias ante la Fiscalía para que fuera desde el Ministerio Público desde donde se impulsara una judicialización de la investigación. En total se presentaron 109 denuncias que atacaban el asunto desde el prisma del delito contemplado en el artículo 511 del Código Penal. Ese tipo contempla penas de hasta dos años de cárcel para el cargo público o funcionario que deniegue a una persona una prestación a la que tenga derecho y que lo haga por razón de su ideología, religión o creencias, su situación familiar, su pertenencia a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, edad, orientación o identidad sexual o de género, o por razones de aporofobia, e exclusión social, de la enfermedad que padezca o de su discapacidad.

Según explican desde Marea de Residencias, si bien en un inicio la fiscal superior de la Comunidad de Madrid, Almudena Lastra, tardó un mes en derivar a los 'buzones fiscales' correspondientes esas denuncias, poniendo en riesgo que las mismas fueran judicializadas antes de que prescribiera el delito, finalmente llegaron a interponerse en diferentes juzgados entre 80 y 90 querellas (una vez más, una cifra no exacta y que choca con la que manejan otras fuentes jurídicas consultadas). Esto posibilitó, además, que causas ya archivadas --de la primera vía ya citada-- fueran reabiertas de nuevo gracias a ese impulso fiscal y por ese nuevo delito.

Por medio de este cauce, los interesados sí que han podido ver desfilar a investigados ante diferentes sedes judiciales: es el caso de Carlos Mur, quien fuera director de Coordinación Sociosanitaria de la Comunidad de Madrid durante la pandemia y firmante de esos 'protocolos de la vergüenza'; de Francisco Javier Martínez Peromingo, otro ex alto cargo que también se implicó en la elaboración de esos protocolos; y Pablo Busca Ostolaza, que dirigía las ambulancias del Summa 112 en lo más crudo de la pandemia.

El geriatra Francisco Javier Martínez Peromingo (i) en los juzgados en Madrid.

La cuestión de competencia

En paralelo, se abrió otro 'melón' entre los diferentes juzgados con el asunto de la competencia. Gran parte de los familiares de las víctimas consideran que deben agruparse todas las querellas en el juzgado que primero decidió abrir causa, esto es, el Juzgado de Instrucción número 3 de Madrid, de la magistrada María Isabel Durántez. De hecho, varios resolvieron por auto inhibirse en favor de ese juzgado de Plaza de Castilla.

Pero Durántez no estaba de acuerdo con que su juzgado tuviera esa fuerza atractiva de las otras causas y acordó mediante auto que suspendía las declaraciones programadas y que delimitaba el objeto de su investigación a los hechos de la querella que había admitido. El asunto fue elevado por medio de una cuestión de competencia ante la Audiencia Provincial, que en diciembre de 2025 resolvió que Durántez tenía razón y que era necesario analizar cada uno de los supuestos de forma separada atendiendo así "a las circunstancias personales de cada víctima y a las de cada una de las residencias donde se encontraban ingresadas al tiempo de producirse su fallecimiento como consecuencia del Covid-19". Y esto a pesar de que eran conscientes de que los ex altos cargos emprenderían un peregrinaje declarativo que les llevaría a múltiples juzgados para declarar en calidad de investigados.

A esa cuestión de competencia se sumó un recurso ante la Audiencia Provincial impulsado desde las acusaciones para que la Sección Primera entre a decidir si la resolución de Durántez debe ser revocada o confirmada. Será el próximo 16 de abril cuando los magistrados se citen para deliberar al respecto, y de ahí puede surgir una gran causa que aglutine todos los casos o puede confirmar la vía que se ha seguido hasta ahora y es que cada juzgado haga la guerra por su cuenta en un asunto que, en lo fundamental, es común a todos.

Esta 'espera', la enésima para las familias de las víctimas, se ha salpicado con diferentes decisiones, como la de un juez de Getafe que ha ampliado la imputación tanto para Mur como para Peromingo sumándoles un nuevo delito, el de prevaricación. Tomó esta decisión después de admitir parcialmente una ampliación de denuncia del PSOE, que ejerce en varios juzgados la acusación popular, y la acotaba a la investigación de "la orden que se hubiera transmitido al Hospital de Getafe y a la Residencia Geriátrica Los Ángeles".

Esta semana estaba citado a declarar como investigado Antonio Burgueño, exasesor del Gobierno regional durante la pandemia, aunque se ha suspendido al no haber sido notificado a las partes un informe de la Fiscalía. A su salida, apuntó en declaraciones a los medios contra Fernando Simón y el Gobierno central: "Yo sigo diciendo que Madrid tuvo una explosión de una enfermedad pandémica, y que el responsable era el Ministerio de Sanidad". Los familiares le han reprochado que cargase la culpa de lo sucedido en Madrid sobre Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Con todo, fuentes del entorno de las familias afectadas lamentan que hasta la fecha han visto poco interés por parte de la Justicia en llegar al fondo del asunto, aunque consideran que, si permanecen firmes en su reivindicación, al final los jueces teóricamente no tendrán más remedio que entrar a valorar los diferentes casos y confían que se llegue a escalar a responsabilidades políticas. No obstante, advierten de que, después de lo que pasó en las residencias, si no se realiza una investigación judicial profunda, sería un reflejo de la sociedad muy lamentable.

El Diario

Texto completo en: https://madrid.lahaine.org/seis-anos-de-los-llprotocolos-de-la 

La cara oculta de la carrera espacial occidental: políticas de rearme con tecnología de doble uso


 EE.UU., EUROPA :: 12/04/2026

AGENCIAS / LA HAINE

La "coincidencia" temporal con la guerra no es nueva. Cuando el ejército estadounidense estaba fracasando en su intento de someter al enemigo en Vietnam, la respuesta fue el Programa Apolo

La misión Artemis II ha retornado. Tras recorrer por primera vez este siglo la órbita lunar con tripulación humana, la nave amerizó este viernes por la noche frente a la costa de San Diego, EEUU, en el océano Pacífico. La resurrección de la carrera espacial occidental ha mantenido a la población en vilo, como ya lo hizo durante la segunda mitad del siglo XX. Estos programas desarrollan nueva tecnología que luego supuestamente repercute en avances en la calidad de vida de las personas, como la implantación del GPS. Pero del mismo modo que la Luna, todos estos proyectos tienen un lado oculto. El conocimiento tecnológico creado en el seno de la industria espacial tiene un uso principal: la industria armamentística.

Desde su creación, la agencia espacial estadounidense ha reclutado a 370 candidatos a astronautas, de los cuales 212 -más del 57%- son militares. Con este dato en mente, "los sistemas espaciales son la tecnología de doble uso por excelencia", explica a Público Bogdan Stojanovic, investigador senior del Instituto de Política y Economía Internacional en la Universidad de Belgrado. También colabora en el think tank Diplo, que investiga tecnología y diplomacia.

"Hoy en día resulta cada vez más difícil imaginar que las principales potencias militares del mundo puedan librar una guerra sin los sistemas espaciales que proporcionan cartografía, navegación, localización de objetivos y comunicaciones en todos los niveles de mando". Bajo esta premisa, "la nueva carrera espacial no se entiende como algo separado del rearme, sino como parte del mismo ecosistema tecnológico, industrial y simbólico".

Existen matices. "El sector espacial es diverso y no todo lo que hay en el espacio es militar", recuerda Jorge Hernández Bernal, astrofísico en la Universidad de la Sorbona. "Hay muchos satélites civiles que proveen cosas importantes para fines civiles", como la monitorización para comprender mejor el planeta, la predicción meteorológica ola gestión de desastres naturales", ejemplifica, aunque aun estos provienen de sus hermanos militares. El científico reconoce que "hay tecnologías transversales a todo el sector espacial que tienen implicaciones militares críticas". El doble uso de algunos mecanismos muestra así el alcance bélico de la carrera espacial, que se revela especialmente conflictiva en el actual contexto geopolítico.

Misiles, geolocalización y comunicación por satélite

"Un cohete y un misil son en casi todos los sentidos lo mismo", remarca Hernández Bernal. El astrofísico recuerda que los primeros misiles de largo alcance fueron desarrollados por la Alemania nazi durante la II Guerra Mundial. El Ministerio de Propaganda bautizó tecnologías de esta clase como Wunderwaffen, traducible como "armas maravillosas". Algunos de los científicos involucrados fueron posteriormente extraditados a EEUU en el marco de la llamada Operación Paperclip. Entre ellos se encontraban figuras como los ingenieros Wernher von Braun y Arthur Rudolph, que lideraron el diseño de cohetes de la NASA como parte del programa Apolo. Y también los que crearon la bomba atómica.

Pero la cohetería no es el único ámbito en el que se entrelazan la guerra y la carrera espacial. Por ejemplo, la geolocalización, que fue creada para uso militar, "es posible gracias a pequeñas constelaciones de satélites", describe Hernández Bernal. Uno de sus usos primarios consiste en "el guiado de los misiles, y más recientemente de los drones, para atacar una ubicación precisa después de recorrer miles de kilómetros". Además, también sirve "para coordinar operaciones militares, facilitar el transporte, y para la vigilancia".

"La observación de la Tierra es otra tecnología de doble uso", menciona el astrofísico. Al igual que el GPS, posteriormente tiene utilidades positivas como el monitoreo de catástrofes -entre ellas, los incendios forestales-. La herramienta FIRMS de la NASA o el sistema EFFIS de la Unión Europea tienen precisamente este cometido. Pero inicialmente, esta tecnología sirvió "para monitorear bases u operaciones militares del adversario". Sobre esta cuestión el experto en diplomacia incide en que "los comandantes sobre el terreno utilizan la información cartográfica para reunir a sus fuerzas y coordinar ataques con todas las armas". A esto se suma la "comunicación a través de satélites", añade Hernández Bernal. Esta sirve "para controlar los misiles y los drones".

De la Guerra Fría a la escalada bélica occidental actual

Esta vinculación entre misiones espaciales y rearme cobra un significado particular a la luz de la escalada bélica en Oriente Próximo por parte de EEUU e Israel y en Ucrania por parte de la UE. Esta "coincidencia" temporal con la guerra también tuvo lugar durante el programa Apolo. "Su apogeo no fue más que el comienzo del empantanamiento de las tropas estadounidenses en la guerra de Vietnam", declara Bogdan Stojanovic. "El ejército estadounidense estaba fracasando en su intento de someter al enemigo en Vietnam y la respuesta fue el Programa Apolo". En este sentido, Itxaso Domínguez expresa que durante la Guerra Fría "el espacio ayudó primero a construir prestigio, superioridad tecnológica y militar y cohesión interna, y luego a ofrecer mejoras a la gente".

Esto se debe a que la carrera espacial también tiene "una dimensión más discursiva", argumenta la experta en relaciones internacionales. "La carrera espacial funciona muy bien para legitimar gasto público, reforzar narrativas de competencia entre potencias y presentar la militarización como innovación o progreso". En esta línea, el investigador de Diplo considera que "la infraestructura espacial revitalizada, que en su día se promocionó por su potencial para el desarrollo comercial y científico, se ha convertido, por el contrario, en la columna vertebral de la guerra moderna". Identifica así una difuminación de las líneas que separan los usos militares y civiles de la investigación espacial.

Esto "permite a los Estados occidentales desarrollar tecnologías de doble uso" e instrumentalizar la premisa de la "innovación" o el "prestigio nacional" para evitar "el coste político que, de otro modo, acarrearía una militarización abierta. Se relega a un segundo plano el debate crítico sobre la escalada de conflictos y convierte el rearme en una parte invisible pero inevitable del progreso tecnológico". Domínguez abunda que "desde la geopolítica crítica también interesa cómo esto reconfigura jerarquías globales. Quién tiene acceso al espacio, quién controla órbitas, datos y constelaciones, quién depende de infraestructuras ajenas. Todo eso reproduce desigualdades y nuevas formas de poder".

"No debemos cegarnos por los logros de las potencias imperiales, mientras ignoramos lo que esos mismas potencias están haciendo", valora Jorge Hernández.


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/la-cara-oculta-de-la-carrera-espacial

¿Hacia una reforma estructural de la economía venezolana?


VENEZUELA :: 11/04/2026

MISIONVERDAD.COM

Este 8 de abril, la presidenta encargada Delcy Rodríguez presentó un conjunto de declaraciones, datos y anuncios de carácter económico. Ingresos, salarios, pensiones y reforma tributaria en la palestra

La presentación se centró en un sincero y contundente balance sobre las dinámicas económicas y políticas de los últimos años, enfatizando sobre los estados de cuenta principales del país en cuanto a los efectos de las sanciones sobre los ingresos nacionales, el financiamiento de la Seguridad Social, el estatus de salarios y pensiones públicas, entre otros temas.

Del mismo modo, realizó un conjunto de anuncios para atender estos asuntos indicando la necesidad de no repetir errores del pasado y estableciendo un cambio de perspectiva en la gestión del Estado, la política económica y el abordaje de sectores económicos más allá del gobierno.

LA PÉRDIDA DE LA BASE DE RECURSOS

La Presidenta (E) reveló un dato duro que ilustra las dimensiones del Producto Interno Bruto (PIB) real, con respecto a 2012.

Es necesario aclarar que, si bien el PIB nominal anualizado ha registrado un crecimiento mucho mayor en términos porcentuales, el cálculo de esta base del PIB real se realiza de acuerdo con el tamaño de la economía de 2012.

Según indicó, al cierre de 2025, el PIB real sería apenas de 35,7% del tamaño que tuvo en 2012. Esto sugiere que la economía venezolana, en términos reales, es un 64,3% más pequeña que en 2012, por lo tanto, es una economía que genera menos ingresos netos reales.

La tendencia decreciente en el PIB real es claramente apreciable desde 2016, año en que se toman cuerpo las bases legales sancionatorias de los años 2014 y 2015, cuando el gobierno estadounidense publicó sus primeras leyes y órdenes ejecutivas que han sido los pilares legales de una lista de más de 1000 sanciones a Venezuela.

Según una imagen divulgada por la mandataria, el año del punto máximo de caída del PIB real fue el 2020, con 24,9%. Desde entonces, se ha apreciado un crecimiento moderado de este indicador, lo cual sugiere que la economía sigue recuperándose, pero sigue lejos de alcanzar su máximo histórico y punto de mayor bonanza.

El PIB real del país, si bien se ha recuperado, permanece lejos de los niveles de 2012.


Rodríguez indicó que la relación entre la caída del PIB real está directamente vinculada a la caída del valor de las exportaciones nacionales. Según señaló, esta ha sido de un 91% en el ciclo 2012 y 2020. Es decir, para el año 2020 ingresó al país un 9% de lo que ingresaba en 2012; esto está claramente asociado al boicot a las actividades de hidrocarburos mediante sanciones y bloqueo.

Una imagen presentada en la alocución sugiere que desde 2022 y hasta 2025, las exportaciones totales de esos cuatro años apenas superaron los 93 mil millones de dólares y esa cifra sigue siendo inferior a los ingresos tan solo del año 2012.


La degradación del valor de las exportaciones venezolanas tiene relación directa con las sanciones a las actividades de hidrocarburos.

Lo que refiere la imagen es que los ingresos por exportaciones de petróleo y derivados, que son la base fundamental del presupuesto nacional, si bien se han recuperado en los últimos años, son abrumadoramente menores que en 2012, año en que se aprobó la actual Ley Orgánica del Trabajo (LOTTT).

INFLACIÓN Y PÉRDIDA DEL PODER DE COMPRA DE LOS SALARIOS

Delcy Rodríguez indicó, con necesaria crudeza, una paradoja que existe en el ingreso mínimo de la clase trabajadora. Por un lado, el ingreso mínimo nacional se ha recuperado en un valor equivalente desde 30 dólares en octubre de 2021, hasta su valor actual de 190 dólares. Esa recuperación ha sido en términos nominales. Pero, en simultáneo, el poder de compra del ingreso mínimo se ha deteriorado gravemente.

Una gráfica presentada por la mandataria ilustra de manera ejemplar, que en junio de 2018 se realizó un aumento del ingreso integral a los trabajadores y, seguidamente, la inflación pulverizó el poder de compra real logrado en ese ajuste, hasta un dramático 0,1% en menos de un año, hasta abril de 2019.


Ejemplo que ilustra la pérdida del poder de compra de los salarios, al financiar los aumentos mediante emisión de bolívares.

También indicó que en 2022 se realizó otro ajuste salarial "sin respaldo", el cual detonó la inflación mensual.


El ingreso nominal se ha incrementado, pero la paradoja está en la inflación y la sedimentación de ese ingreso cuando pierde su poder de compra.

La premisa es muy simple: en el caso del sector público, los incrementos salariales no deben realizarse sin fortalecer la base de ingresos del Estado. De lo contrario, se acude a la emisión de bolívares como mecanismo de financiarización del déficit fiscal. Esto implica un incremento de la masa monetaria en moneda nacional acelerando la inflación.

Por otro lado, aunque los ingresos salariales de los trabajadores privados sean sustanciosos, la capacidad real de compra de esos ingresos también será diluida si se agudiza la emisión monetaria para financiar los salarios públicos. Según la más alta funcionaria, esto fue palpable en 2018 y 2022. Hay lecciones aprendidas y prácticas que no se deben reeditar.

Asimismo destacó la necesidad de romper la tendencia y actuar en favor de una corrección estructural.

SOBRE EL SISTEMA DE PENSIONES

La Presidenta (E) reveló datos sobre situaciones apremiantes en el sistema de pensiones. Desde la puesta en vigencia de la Ley de Protección de las Pensiones, el sector privado ha incrementado su aporte, pero este representa solo el 9% de la base de recursos para financiar el sistema.

Entretanto, el Estado venezolano paga el 91% del pago de pensiones.

Un dato claramente preocupante es el del número de cotizantes versus el número de pensionados. En el país hay 5,3 millones de trabajadores activos cotizando y 6,2 millones de jubilados y pensionados.


Relación actual del sistema de pensiones: cotizantes y beneficiados.

El significado de esos datos se decanta de varias maneras: primeramente, el sistema actual es inviable al haber más dependientes del sistema que cotizantes que lo sostengan. En segundo lugar, hay un claro vacío que ha dejado la pérdida demográfica (por migración) de población en edad económicamente activa. En tercer lugar, existe una importante masa trabajadora no reflejada en estos datos, que permanece en el sector informal y que por ende no cotiza ante la Seguridad Social.

ANUNCIOS Y MEDIDAS

La presidenta (e) Rodríguez indicó que el próximo 1º de mayo anunciará un aumento "responsable" del ingreso mínimo a los sectores de trabajadores.

Considerando los datos y reflexiones que ha presentado, ello sugiere que será un incremento realista, de acuerdo con la modesta recuperación de los ingresos nacionales, sin que esté apalancado mediante la emisión de bolívares.

Por otro lado, declaró que el modelo actual de pensionados "no es sostenible", sugiriendo una futura reestructuración del sistema de protección social.

En ese orden de ideas, anunció la instalación de la Comisión para el Diálogo Laboral que abarque la Constituyente Laboral y de Seguridad Social que está en curso, con participación del Estado, del sector privado, de los trabajadores y los pensionados. El propósito de ello sería avanzar en la construcción de una nueva convención laboral y también en un sistema de seguridad social según las realidades nacionales.

En otro orden de ideas, firmó la Ley Orgánica para la Aceleración y Optimización de Trámites y Procedimientos Administrativos. La firma del instrumento legal marca un hito en la simplificación burocrática del país. Durante su alocución, explicó que la nueva normativa dota al Ejecutivo de herramientas jurídicas directas para desarticular nudos críticos en la administración pública, buscando una mayor eficiencia del Estado.

En materia de reforma tributaria, indicó: "Dispongo instalar inmediatamente el Consejo Nacional de Economía para recibir propuestas en el orden de un nuevo modelo tributario para Venezuela".

En este sentido, pidió que ese modelo sea más eficiente y también impulse plataformas tecnológicas que permitan a Venezuela pasar a un "nivel superior".

Se espera que una reforma al sistema tributario contribuya a su modernización, reducción de la evasión, focalización de los gravámenes en sectores que no comprometan el crecimiento y el empleo, y en una eficacia superior de la hacienda pública.

La mandataria refirió que la recuperación de recursos bloqueados, que son del pueblo de Venezuela, se destinarán inmediatamente a rehabilitar nuestra infraestructura básica (electricidad, agua, vialidad, escuelas, hospitales) y a la inversión productiva, "que garantice ingresos suficientes para mejores pensiones e ingresos de los trabajadores", señaló.

También indicó que existen 500 mil viviendas "congeladas" o fuera del mercado en el país. El propósito es incorporar estas viviendas al mercado inmobiliario para facilitar el acceso al alquiler (renta), especialmente para los jóvenes y nuevas familias que no tienen capacidad inmediata de compra.

De esa manera, solicitó a la Asamblea Nacional una reforma de las leyes relativas al mercado inmobiliario, que construyan nuevas garantías para incentivar la actividades con garantías a arrendadores y arrendatarios.

LAS SANCIONES EN EL CENTRO

Un factor transversal en el discurso presidencial fue el tema de las sanciones contra la economía nacional. Nuevamente, se ha dirigido al gobierno de los Estados Unidos y al país destacando la gravedad y peso que siguen manteniendo las medidas ilegales.

Rodríguez anunció el desarrollo de una agenda de movilización social, en todo el país, a modo de "peregrinaje", lo cual da un perfil político a referir a las sanciones como una inercia que comprometen la estabilización y mejoramiento de grandes variables socioeconómicas.

La movilización está programada para iniciar el 19 de abril, Día de la Declaración de Independencia de Venezuela y concluir el 1º de mayo, Día Internacional de la Clase Trabajadora.

La connotación de esta agitación tiene una denominación claramente simbólica. Se espera que la peregrinación recorra diversos puntos del territorio venezolano para terminar en Caracas.

Desde la perspectiva del Ejecutivo Nacional, el retiro total de las sanciones podría significar el incremento de la base de recursos para sostener los compromisos del Estado venezolano y apalancar las nuevas reformas que podrían surgir en la convención laboral y el sistema de pensiones del país.


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