viernes, 13 de marzo de 2026

De la negación a la detonación


Michael Hudson      
marzo 3, 2026

La perturbación comercial y financiera será tan global que creo que podemos considerar el ataque del sábado 28 de febrero contra Irán como el verdadero detonante de la Tercera Guerra Mundial















El viernes pasado, el mediador de las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán en Omán, el ministro de Asuntos Exteriores de ese país, Badr Albusaidi, desmintió la engañosa pretensión del presidente Trump de amenazar con una guerra contra Irán. ¿Por qué? Porque Irán se había negado a sus exigencias de renunciar a lo que él afirmaba era su propia bomba atómica.

El ministro de Asuntos Exteriores omaní explicó en el programa Face the Nation de la CBS que el equipo iraní había acordado no acumular uranio enriquecido y ofreció una verificación completa y exhaustiva por parte del OIEA. Esta nueva concesión supuso un avance sin precedentes. Y creo que si podemos aprovecharlo y desarrollarlo, un acuerdo está a nuestro alcance para lograr que Irán nunca jamás tenga material nuclear que permita fabricar una bomba. Considero que es un gran logro.

Señalando que este avance «ha sido muy pasado por alto por los medios», enfatizó que al pedir «cero almacenamiento» se iba mucho más allá de lo que se había negociado durante la administración del presidente Obama, porque «si no se puede almacenar material enriquecido entonces no hay manera de poder crear una bomba».

El ayatolá Ali Jamenei –que ya había emitido una fatwa contra cualquier acción semejante y había repetido esta posición año tras año– llamó a los líderes chiítas y al jefe militar de Irán para discutir la ratificación del acuerdo de ceder el control de su uranio enriquecido con el fin de evitar la guerra.

Pero tal capitulación era precisamente lo que ni Estados Unidos ni Israel podían aceptar. Una resolución pacífica habría impedido el plan a largo plazo de Estados Unidos de consolidar y militarizar su control sobre el petróleo de Oriente Medio, su transporte y la inversión de sus ingresos por exportaciones petroleras, y de utilizar a Israel y a Al Qaeda/ISIS como ejércitos aliados para impedir que los países productores de petróleo independientes actúen en beneficio de sus propios intereses soberanos.

Al parecer, la inteligencia israelí alertó al ejército estadounidense para sugerir que la reunión en el complejo del Ayatolá ofrecía una gran oportunidad para decapitar a los principales responsables de la toma de decisiones.

Esto siguió la recomendación del manual militar estadounidense de que matar a un líder político considerado antidemocrático liberará los sueños populares de un cambio de régimen. Esa era la esperanza del atentado con bomba en la residencia de campo del presidente Putin el mes pasado, y estaba en consonancia con el reciente intento de Estados Unidos, a través de Starlink, de movilizar la oposición popular a la revolución en Irán.

El ataque conjunto entre Estados Unidos e Israel deja claro que Irán no podría haber cedido nada que hubiera disuadido el prolongado afán estadounidense por controlar el petróleo de Oriente Medio, además de utilizar a Israel y a los ejércitos aliados del ISIS/Al Qaeda para impedir que las naciones soberanas de la región surjan y tomen el control de sus reservas petroleras.

Ese control sigue siendo un arma esencial de la política exterior estadounidense. Es la clave de la capacidad de Estados Unidos para perjudicar a otras economías al negarles el acceso a la energía si no se adhieren a la política exterior estadounidense. Esta insistencia en bloquear el acceso mundial a fuentes de energía que no están bajo control estadounidense es la razón por la que Estados Unidos ha atacado a Venezuela, Siria, Irak, Libia y Rusia.

El ataque a los negociadores (la segunda vez que Estados Unidos comete este tipo de actos contra Irán) es una perfidia que pasará a la historia. Su objetivo era impedir que Irán avanzara hacia la paz, antes de que sus líderes pudieran refutar la falsa afirmación de Trump de que Irán se había negado a renunciar a su deseo de obtener su propia bomba atómica.

Sería interesante saber cuántos miembros del personal interno de Trump hicieron grandes apuestas a que los precios del petróleo se dispararán cuando los mercados abran el lunes por la mañana.

La semana pasada, los mercados subestimaron enormemente el riesgo de cerrar la Bahía Petrolera. Las compañías petroleras estadounidenses se beneficiarán enormemente. China y otros importadores de petróleo sufrirán. Los especuladores financieros estadounidenses también se beneficiarán, ya que su producción petrolera es nacional. Este hecho incluso podría haber influido en la decisión de Estados Unidos de poner fin al acceso mundial al petróleo de Oriente Medio durante lo que promete ser un largo período.

De hecho, la perturbación comercial y financiera será tan global que creo que podemos considerar el ataque del sábado 28 de febrero contra Irán como el verdadero detonante de la Tercera Guerra Mundial. Para la mayor parte del mundo, la inminente crisis financiera (por no hablar de la indignación moral) definirá la próxima década de reestructuración política y económica internacional.

Los países europeos, asiáticos y del Sur Global no podrán obtener petróleo, salvo a precios que hagan que muchas industrias sean poco rentables y que muchos presupuestos familiares sean inasequibles. El aumento de los precios del petróleo también imposibilitará a los países del Sur Global pagar sus deudas en dólares, que están disminuyendo debido a los tenedores de bonos occidentales, los bancos y el FMI.

Los países solo pueden evitar tener que imponer medidas de austeridad interna, depreciación monetaria e inflación reconociendo que el ataque estadounidense (apoyado por Gran Bretaña y Arabia Saudita, con la ambigua aquiescencia turca) puso fin al orden unipolar estadounidense y, con él, al sistema financiero internacional dolarizado. Si esto no se reconoce, la aquiescencia continuará hasta que se vuelva insostenible.

Si esta es la verdadera batalla inaugural de la Tercera Guerra Mundial, es en muchos sentidos la batalla final para decidir el verdadero significado de la Segunda Guerra Mundial.

¿Se derrumbará el derecho internacional como resultado de la falta de voluntad de suficientes países para proteger las normas del derecho civilizado que sustentan los principios de soberanía nacional, libres de interferencia y coerción extranjeras, desde la Paz de Westfalia de 1648 hasta la Carta de las Naciones Unidas?

Y respecto a las guerras que inevitablemente se librarán, ¿perdonarán a civiles y no beligerantes, o serán como el ataque de Ucrania contra su población ruso hablante en sus provincias orientales, el genocidio de Israel contra los palestinos étnicos, la limpieza religiosa wahabí de las poblaciones árabes no sunitas, o incluso las poblaciones iraní, cubana y otras bajo ataque patrocinado por Estados Unidos?

¿Pueden salvarse las Naciones Unidas sin liberarse a sí mismas y a sus países miembros del control estadounidense? Una prueba de fuego temprana para determinar el rumbo de las alianzas será qué países se suman a la iniciativa legal para declarar a Donald Trump y a su gabinete criminales de guerra. Se necesita algo más que la actual CPI, dados los ataques personales del gobierno estadounidense contra los jueces de la CPI que declararon culpable a Netanyahu.

Lo que se requiere es un juicio a escala de Núremberg contra la política militar occidental que ha buscado sumir al mundo entero en el caos político y económico si no se somete al orden unipolar estadounidense. Si otros países no crean una alternativa a la ofensiva estadounidense-europea-japonesa-wahabí, sufrirán lo que el secretario de Estado estadounidense Rubio denominó (en su reciente discurso en Múnich) un resurgimiento de la historia occidental de conquista a los principios básicos del derecho internacional y la equidad.

Una alternativa requiere reestructurar las Naciones Unidas para poner fin a la capacidad de Estados Unidos de bloquear resoluciones mayoritarias. Dado que el Secretario General de la ONU, António Guterres, ha declarado que la ONU podría estar en quiebra para agosto y tener que cerrar su sede en Nueva York, este es un momento propicio para trasladarla fuera de Estados Unidos.

Estados Unidos ha prohibido la entrada a Francesca Albanese a raíz de su informe que describe el genocidio israelí en Gaza. No puede haber Estado de derecho mientras el control de la ONU y sus agencias siga en manos de Estados Unidos y de sus satélites europeos

Fuente

observatoriocrisis.com 

Irán no es un paseo militar


  3 marzo, 2026

Notas para no ser manipulados por la guerra contra Irán










Augusto Zamora, ensayista y ex diplomático nicaragüense

1. La guerra criminal de agresión contra Irán lleva apenas dos días. Aunque llevara cuatro o seis, a menos que termine, es un plazo de tiempo demasiado corto para sacar ningún tipo de conclusiones. Toca esperar pacientemente sin dejarse arrastrar por los agoreros.

2. La República Islámica de Irán (RII) es un sistema político, económico y social, que ha tenido, tiene y tendrá su dirigencia, pero no es un sistema que dependa perentoriamente de sus dirigentes. Casi desde su fundación, la RII funciona como sistema colegiado. La muerte o asesinato de uno o más de sus dirigentes no genera ninguna parálisis. Los órganos colegiados se ponen en funcionamiento y designan o eligen a los nuevos dirigentes. Eso ocurrió en la agresión de junio de 2025. Eso ha ocurrido ahora.

3. El asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, no ha generado ninguna parálisis. Ya hay designado un sucesor provisional y, en su momento, será electo su sucesor definitivo. El martirio de Jamenei no ha provocado una ruptura política, sino, por el contrario, un poderoso sentimiento de unión en una mayoría de iraníes. Asesinar a Jomenei es como si se asesinara a nuestro Papa de Roma, para hacer un símil que pueda entenderse. Millones de musulmanes han repudiado el crimen. Por demás, como afirmara hace tantos años nuestro admirado Maximilien Robespierre, nadie quiere misioneros armados.

4. La práctica totalidad de informaciones sobre la guerra de agresión proviene de fuentes sionistas, atlantistas y gringas. Agárrenlas con guantes, pinzas y mascarillas. Salvo honrosas excepciones, la mitad de ellas son mentira y la otra mitad manipulación. Los sionistas ocultan todo el daño y destrucción que les provoca Irán; los gringos nunca dicen la verdad, salvo si concuerda con sus intereses. Pasará tiempo para que podamos conocer lo que verdaderamente ha pasado.

5. Esta guerra es una guerra de resistencia. La ganará quien aguante más y con mayor sacrificio. Los nazi/sionistas son de guerras cortas y resultados rápidos, pues no tienen recursos ni medios para más… Si no obtienen esos resultados rápidos terminan pidiendo cacao y que su monstruo protector -EEUU- les saque los misiles del fuego. A EEUU no le interesa -en principio- que la guerra se alargue. Un conflicto así arruinaría a muchos de sus aliados, es decir, a las satrapías árabes. Éstas también terminarían abogando por un fin de las hostilidades.

6. No hay escenario Hollywood en esta guerra. Desde la de junio de 2025 quedó demostrado que el stock de misiles de EEUU e Israel era limitado y complicado y lento de reponer. La revista Military Watch, en 2025, y Bloomberg ayer, han coincidido en una cosa: el stock de bombas de profundidad y de misiles de EEUU es escaso y podría agotarse en pocos días. Eso pasó ya en 2025. No elevemos las campanas al vuelo, pero dejemos anotado ese dato, que es muy relevante. Es una agresión aeronaval que depende de misiles y bombarderos. Con poca munición las guerras no se prolongan.

7. Por último (y por ahora), recuerden que la República Islámica de Irán no es Libia ni Siria. Es una potencia territorial, tecnológica, militar y sin retaguardias enemigas. Puede aguantar, como ya lo hizo en 2025. Los escenarios están abiertos. Hay para una guerra de meses, muchos meses, o para cesar los disparos y firmar otra tregua. No habrá paseo militar para EEUU. No lo ha habido desde Corea, en 1953. Sabe EEUU iniciar guerras, pero, hasta la fecha, no ha ganado ninguna. No pudo en el apogeo de su poder -1945-1975-, será difícil que gane esta contra Irán, en su decadencia. Lo dicho, paciencia y a esperar.

Fuente: Observatorio de la Crisis 

¡Derrotemos al Imperialismo movilizando la dignidad y la vida de las mujeres!


8 de marzo de 2026

La Plataforma Mundial Antiimperialista de Mujeres

Las mujeres del mundo están siendo brutalmente perseguidas por las fuerzas imperialistas y sus lacayos fascistas. El 28 de febrero, el imperialismo estadounidense y el sionismo israelí iniciaron una guerra de agresión contra Irán. Bombardearon una escuela primaria de niñas en Minab, al sur de Irán, asesinando brutalmente a 175 personas. La abrumadora mayoría eran jóvenes colegialas en sus primeros años de adolescencia. El origen de este bombardeo fue, según se informa, la base aérea estadounidense de Al Dhafra en los Emiratos Árabes Unidos. Esta brutal masacre de civiles fue reafirmada por el ataque aéreo israelí contra una universidad en Teherán. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha aprobado la venta de 12.000 bombas aéreas a Israel, alentando la masacre masiva. Actualmente, de las 72.100 muertes registradas oficialmente en la Franja de Gaza de Palestina, y extraoficialmente más de 200.000 víctimas de masacre, alrededor del 70% son mujeres y niños. Las mujeres están siendo asesinadas por agresores imperialistas y las madres sufren un dolor extremo porque su propia maternidad está amenazada.

El imperialismo estadounidense también comenzó el año nuevo con la invasión de Venezuela, presentándose abiertamente como un acto criminal descarado. Junto con el líder del gobierno popular antiimperialista venezolano, Nicolás Maduro, la reconocida activista Cilia Flores fue secuestrada violentamente y arrestada ilegalmente. Flores sufrió fracturas de costillas e, incluso en la encrucijada entre la vida y la muerte, soportando un dolor inmenso, nunca ha doblegado su dignidad y espíritu de lucha, continuando su lucha contra el imperialismo estadounidense. Mientras tanto, debido a la política de aislamiento y asfixia de la administración Trump, dirigida a derrocar al gobierno antiimperialista de Cuba, más de 22.800 mujeres embarazadas y más de 61.000 bebés y niños pequeños sufren sin recibir la atención médica adecuada. La interferencia electoral de Trump para convertir a América Latina en un "patio trasero", la "marea azul" y el auge de regímenes fascistas proestadounidenses inevitablemente vulneran gravemente los derechos políticos y económicos de las mujeres. Las mujeres y los pueblos de América Latina luchan decididamente contra la recolonización de los Estados Unidos.

En África, en medio de guerras civiles, violencia y conflictos, los derechos humanos de las mujeres se ven destruidos día a día. En particular, en los tres países del Sahel que expulsaron a las tropas imperialistas estadounidenses y francesas, grupos terroristas proestadounidenses —incluido ISIS, que creció bajo el imperialismo estadounidense— están creando caos social artificial, intensificando el terrorismo y los crímenes contra la población civil. En Burkina Faso, el número de secuestros de mujeres y niñas se ha más que duplicado en los últimos 18 meses, y las mujeres que viven en zonas controladas por organizaciones terroristas están constantemente expuestas a amenazas inhumanas. En Kenia, el régimen fascista proestadounidense que secuestró brutalmente y detuvo ilegalmente al camarada Booker Omole, secretario general del Partido Comunista de Kenia-Marxista, ha masacrado y reprimido a manifestantes antigubernamentales desde 2024, al tiempo que perpetra brutales actos de violencia, secuestro y asesinato contra mujeres, utilizando bandas criminales para sembrar el miedo.

Los imperialistas están paralizando la conciencia política de las mujeres al imponer ideas antifeministas a las mujeres en general. Estos depredadores imperialistas estigmatizan a los países antiimperialistas como "violadores de derechos humanos" y manipulan a las fuerzas oportunistas, distorsionando los problemas de las mujeres, reduciéndolos a meros problemas de género, y difundiendo ampliamente opiniones erróneas. El Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, tiene su origen en las luchas de principios del siglo XX por el sufragio femenino, los derechos laborales, los derechos de organización y la paz, así como en la huelga de 1917 de las obreras rusas que exigían el fin de la guerra y la consecución de derechos económicos. Nuestras mujeres, que han emergido en la escena social como dueñas de la política y la economía, hoy exigen el derrocamiento del imperialismo en oposición a las guerras de agresión, la violencia y las masacres causadas por él. En el camino hacia la liberación nacional, la liberación de clase y la liberación humana, nuestras mujeres lograrán la liberación de la mujer con sus propias fuerzas. Las mujeres oprimidas y explotadas del mundo se unirán y lucharán para poner fin al imperialismo y acelerar la llegada de un nuevo mundo de independencia y paz, donde la dignidad y los derechos de las mujeres sean plenamente respetados.


https://x.com/womensplatform5/status/2030397036420309480?s=46

https://wapwomen.org/?p=477
Declaración por el Día de la Mujer

jueves, 12 de marzo de 2026

“Hay un riesgo de guerra regional muy serio. Y los que han iniciado el ataque a Irán también pueden salir escaldados”

                                                                                                                                                                                                                 
Entrevistes

Rafael Poch









¿Por qué se ha producido ahora el ataque de Estados Unidos e Israel contra el Irán de los ayatolás? ¿Qué intereses tienen en la zona? ¿Qué tiene que ver con todo esto la batalla entre Donald Trump y China? Entrevista de urgencia al veterano periodista y experto de geopolítica mundial Rafael Poch para intentar entender los motivos de fondo del ataque más allá de lo que dicen los grandes medios de comunicación. Poch, tras una dilatada trayectoria como corresponsal del diario La Vanguardia en Pekín, Moscú, Berlín y París, se ha convertido en uno de los analistas más incisivos del nuevo orden global y suele escribir sus reflexiones en su propio blog o en medios como Contexto y CRÍTIC.

Sergi Picazo              02/03/2026 | 11:12

Has escrito que los asuntos de VenezuelaIrán y Ucrania son, en realidad, la misma guerra. Según un artículo tuyo en Ctxt, “el objetivo es impedir militarmente el ocaso de la hegemonía americano-occidental en el mundo, amenazada principalmente por la pujanza china” ¿Puedes explicarlo?

El dato central es la reacción occidental al ascenso de China. Hace treinta años se esperaba que la integración en la globalización, entendida como seudónimo del dominio mundial de Estados Unidos y sus satélites, convertiría a China en un miembro subordinado y dependiente del sistema mundial. Esperaban que la integración de las élites chinas en la globalización acabaría dando lugar a una forma de gobierno subalterno más aceptable para Occidente que la del Partido Comunista Chino. Pero, mira, 25 años después, se encontraron con la sorpresa de que, jugando en el terreno de juego diseñado por ellos mismos, China les ganó la partida: se hizo mucho más fuerte, continua siendo autónoma y soberana, y se proyecta al exterior con una estrategia comercial imparable.

El gran peligro que ven en Washington es la amenaza a un hegemonismo occidental liderado por ellos. La única respuesta que tienen a mano es la de la fuerza. Primero, en 2012, inventaron el “pivot to Asia” de Obama, es decir desplegar en Asia Oriental el grueso de su fuerza aeronaval. Después intentaron redefinir las normas de su globalización proclamando nuevos proteccionismos, donde Trump ha destacado. La escena que mejor ilustra la situación es la del tahúr que al ver que está perdiendo la partida le da una patada a la mesa de juego y desenfunda la pistola.

Uno de sus fallos garrafales fue ignorar los intereses rusos en Europa durante treinta años. Desoyendo las advertencias de gente como Kissinger o Kennan contra la ampliación de la OTAN, han acabado estimulando la integración euroasiática entre Rusia y China, algo que ni Moscú ni Pekín buscaban inicialmente. Luego, cuando después de muchas advertencias, Rusia reaccionó militarmente al intento de echarla del Mar Negro, anexionándose Crimea, continuaron con una escalada militar en Ucrania inyectando recursos militares y apoyando su “operación antiterrorista” contra las regiones rusófilas del este de Ucrania. Y, al final, cuando se han dado ya cuenta de que el objetivo de infligir una “derrota estratégica” a Rusia por medio de las sanciones y la ayuda militar y financiera a Ucrania, han acabado optando por separar los frentes.

¿Tres o cuatro guerras a la vez?

Hace dos años el vicesecretario de Estado para Europa y Eurasia en la primera administración Trump, Aaron Wess Mitchell, dijo que Estados Unidos podría perder una guerra si tuviese que actuar en tres frentes simultáneamente, porque en tal caso, según él mismo dijo: “Estados Unidos tendría que ser fuerte en cada uno de los tres escenarios bélicos, mientras que sus tres adversarios, China, Rusia e Irán, solo tienen que ser fuertes en su propia región para alcanzar sus objetivos”. Así que han optado por transferir, al menos en parte, el marrón de Ucrania a los europeos, y concentrarse en Irán, el más débil de los tres adversarios, y continuar preparándose para lidiar con China más tarde. Por eso ya dije que en Ucrania en el fondo se trata de debilitar a Rusia, fundamental socio de China; en Venezuela se trata de privar a China del acceso a importantes reservas energéticas y recursos latinoamericanos. Irán es el eslabón fundamental de la integración euroasiática, con sus corredores energéticos y de transporte este/oeste y norte/sur.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

El asunto chino es la clave. Irán es un gran socio energético de China. Lo que desconocemos es cuál será el apoyo militar de China a Irán”

¿Cómo afecta el ataque a Irán, o un cambio de régimen o el bloqueo del estrecho de Ormuz, a China y a la Ruta de la Seda?

El asunto chino es fundamental. Irán es un gran socio energético de China y, sin Irán, se cortan importantes circuitos de la Ruta de la Seda. Por eso insisto en la unidad de todos estos conflictos. Lo que desconocemos es el nivel de implicación militar de China con Irán. ¿Han recibido los iranís baterías anti misiles de Pekín como se ha dicho? No me parece probable que China se implique militarmente, pero dejar pasar un ataque militar contra ella tan claro sin hacer nada tampoco parece realista… Respecto a Rusia, me parece que no ha hecho gran cosa en favor de Irán. Están muy centrados en el fregado ucraniano. Mi impresión es que en la práctica Irán está bastante solo, lo que es contradictorio con la unidad de conflictos que apunto.

Trump ya prescinde totalmente de la retórica del derecho internacional. La clave para definir las relaciones internacionales es la fuerza. Estados Unidos puede secuestrar o matar a dos líderes de países enemigos: Maduro, en Venezuela, y el ayatolá Jamenei en Irán. ¿Se acabó la legislación internacional? ¿La ONU? ¿Los mínimos de la política internacional?

La pregunta, desde luego, es retórica. La guerra comenzó el sábado con el asesinato del dirigente del país adversario y varios miembros de su familia. Esta guerra comenzó en medio de unas negociaciones que, según los propios negociadores que están hablando con los rusos el fin del conflicto de Ucrania, estaban siendo “exitosas”. ¿Quién puede confiar ahora en estos “negociadores”?  La crisis del hegemonismo comporta la crisis de sus instituciones. La ONU fue una buena idea pero reflejaba el mundo de 1945. Hoy el mundo es diferente y las correlaciones de fuerzas también son diferentes. Entonces los chinos y los indios no contaban nada en el mundo y hoy pesan mucho. Pero curiosamente no son los emergentes los que están derribando las instituciones internacionales y el derecho internacional, sino sus inventores, los gobiernos de aquellos países que diseñaron todas esas instituciones a la medida de sus intereses. Si la ONU era el desigual “parlamento de la humanidad” en el que algunos mandaban más que otros por su derecho de veto, hoy sus inventores promueven el gangsterismo más crudo. Asistimos a la conversión de la ONU en una especie de reedición de aquella impotente “Sociedad de Naciones” disuelta en 1946. Si entonces aquella organización fue incapaz de impedir la invasión italiana de Abisinia, la japonesa de China y el desastre de Ia Segunda Guerra Mundial, la ONU de hoy se muestra igualmente impotente ante el genocidio de Gaza. La situación del nuevo mundo multipolar exige nuevas instituciones, pero la experiencia histórica nos dice que estas nuevas instituciones solo aparecen después de grandes desastres.

Trump e Israel también arriesgan mucho con esta locura”

Entonces, ¿este ataque no tiene nada que ver con si el gobierno de Irán estaba en disposición, realmente, tener armas nucleares? ¿El tema nuclear es un paripé?

A principios de los noventa el embajador de Estados Unidos en Arabia Saudí ya advertía que Irán “está a pocas semanas de hacerse con la bomba”. Si se hubieran hecho con ella, los ayatolas nunca habrían sido atacados, pero los dirigentes iraníes han demostrado tener mas escrúpulos en esto que Corea del Norte. Recordemos que en 2015 ya se alcanzó un acuerdo con Irán, el Plan de Acción Integral Conjunto por el que Irán accedía a limitar su enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de las sanciones y de las inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de sus instalaciones. Todo quedó en nada: Trump retiró del acuerdo a Estados Unidos, los europeos no hicieron nada y las inspecciones de la OIEA sirvieron para afinar los objetivos de las bombas israelís contra las instalaciones y los domicilios privados de los responsables del programa nuclear, algunos de ellos asesinados con sus familias en junio.  Como ahora, aquel ataque se produjo en medio de una negociación. Lo decisivo no es la bomba sino el viejo plan de 2002 desvelado por el General Wesley Clark en el que se decía, “vamos a deshacernos de siete países en cinco años, empezando con Irak, luego Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán y acabando con Irán”. Lo han cumplido todo. Llevan más de cuatro millones de muertos y 40 millones de desplazados. Solo les falta Irán. Quieren crear en ese país un agujero negro.


Si no es por la democracia, ni tampoco es por lo nuclear… ¿por qué quieren convertir, según tú, a Irán en “un agujero negro”?

Para Israel se trata de acabar con el único país de Oriente Medio capaz de impedir el loco proyecto colonial “sin fronteras” del Gran Israel, del Nilo al Éufrates. Como ha dicho el embajador americano en Israel, Mike Huckabee, Israel goza de un “derecho bíblico” a expandirse por toda la región. E Israel, como se sabe, tiene una gran influencia en la política de Estados Unidos. De  los intereses, digamos, geopolíticos, de Estados Unidos ya hemos hablado, pero hay también un interés político interno. Trump prometió no meter a Estados Unidos en nuevas guerras y  se está divorciando de su base social popular. En noviembre tiene unas elecciones de medio mandato en las que se prevé que perderá mucho apoyo. Si consiguiera tumbar al régimen iraní acudiría a esas elecciones desde una posición de fuerza. Pero si las cosas le van mal, esta guerra impopular, inconstitucional, sin acuerdo del Congreso y desaconsejada por sus agencias de inteligencia, se le podría derrumbar encima. Trump e Israel arriesgan mucho en esta locura.

Algunos analistas geopolíticos decís que esta guerra es una prueba más del supuesto declive del poder de Estados Unidos. Pero no se entiende que sea así cuando Estados Unidos tiene un poder militar indiscutible, no? ¿Dónde se ve el declive de su poder?

Nadie discute que tengan el poder militar más fuerte del mundo, pero la loca y criminal utilización de ese poder, ¿es una verdadera muestra de fortaleza? Yo creo que lo que están demostrando ante los ojos de todo el mundo, particularmente desde la serie bélica que arranca el 11/S de 2001 de Nueva York, que va de Irak a Irán, pasando por Afganistán, Libia, Siria, Yemen, Somalia, Ucrania y Gaza, es que son el principal peligro para la paz mundial.

¿Estados Unidos se atreverá a entrar en Irán, un país de 90 millones de habitantes y con uno de los ejércitos más poderosos del mundo musulmán, con tropas y soldados sobre el terreno, como hicieron en Irak? ¿O solo bombardeará desde aviones y barcos? ¿Será una guerra corta?

No creo que se arriesguen a entrar con tropas allí. Pesa mucho el precedente de Irak, sin contar con que Irán es mucho más que Irak. En la guerra de los doce días de junio se agotaron las existencias de los arsenales de recursos antimisiles de Estados Unidos e Israel. Dicho sea de paso, esta guerra es muy mala noticia para los militares ucranianos que van a ver aún más mermado su suministro de recursos de defensa antimisiles ante los ataques rusos. La fabricación americana de esos recursos es limitada y no parece que puedan sostener una campaña intensa de ataques y contraataques de más de cuatro o cinco semanas, pero mucho dependerá de la capacidad de respuesta iraní para agotar esos arsenales.

Vale, y entonces, ¿cómo se cree que es la capacidad defensiva de Irán ahora?

Es la gran cuestión militar. En junio lanzaron primero la morralla, drones y misiles obsoletos para desgastar la capacidad de intercepción israelí y localizar los emplazamientos de sus defensas, y luego lanzaron misiles hipersónicos más sofisticados que hicieron mucho daño. Habrá que ver cuantos les quedan ahora. Pero, ojo, ahora los iraníes han ampliado sus objetivos: las bases americanas del Golfo y, si les alcanza, la flota naval desplegada en el Mediterráneo. Irán ya ha atacado instalaciones americanas en cinco países del Golfo. El asesinato del ayatolá Jamenei no es solo un asunto nacional iraní. Hay muchos chiitas en Irak, Pakistán, Arabia Saudí, Bahrein y Líbano, entre otros. Hay un riesgo de guerra regional muy serio en el que también los iniciadores pueden salir escaldados.

Foto: IVAN GIMÉNEZ

A los que que ven un dilema entre apoyar a Irán o a Estados Unidos, solo puedo decirles una cosa: los reyes son los padres”

«La situación mundial ofrece nuevas oportunidades a África al acabar el enfrentamiento obligado a las potencias occidentales»

 
Por Amadou Bator Dieng | 03/03/2026 | ÁfricaOpinión

Entrevista al socioeconomista argelino Saïd Bouamama

Fuentes: Rebelión [Foto: Saïd Bouamama en el coloquio sobre Fanon celebrado en el Museo 
de las Civilizaciones Negras de Dakar ©MCN]

Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

La geopolítica mundial está al rojo vivo. Mientras que el Occidente colectivo y particularmente Estados Unidos se esfuerzan por conservar su hegemonía y dominio sobre la economía mundial, el Sur Global, sobre todo los BRICS, se afianza para crear las condiciones de un mundo multipolar. África trata de encontrar su lugar ante todo lo que hay en juego. ¿Qué nos reserva el futuro en este año 2026 que empezó con el secuestro de un presidente de una República, Nicolás Maduro, presidente de la de Venezuela?. Kirinapost  entrevista al socioeconomista argelino Saïd Bouamama, sagaz observador de la escena internacional. Este especialista en las clases populares y autor, entre otros libros de «Dictionnaire des Dominations», escrito junto con Jessy Cormont Yvan Fotia, ha respondido a nuestras preguntas en Dakar durante el coloquio internacional organizado por el Museo de las Civilizaciones Negras con ocasión del centenario de Franz Fanon.

Kirinapost: Estados Unidos acaba de secuestrar al presidente venezolano Maduro.  Algunas personas consideran que se trata de un golpe contra los BRICS; otras, que Estados Unidos y Trump acaban de arrojar tejas contra su propio tejadoSea como fuere, el año empieza malUsted se inclina en su último podcast a ofrecer una explicación vinculada al dólar, ¿puede volver sobre ello?

Saïd Bouamama: Para comprender las verdaderas causas de la agresión militar contra Venezuela hay que tener en cuenta los cambios titánicos de las relaciones de fuerza mundiales que ha habido en las últimas décadas, a lo largo de las cuales Estados Unidos ha perdido su hegemonía económica mundial debido al desarrollo económico chino por una parte y a la dinámica de los BRICS por otra. Y lo que es más grave todavía, el plan tecnológico y científico chino desde 2015 a 2025 muestra una posición de liderazgo de China en siete de los diez principales sectores tecnológicos punteros y una cantidad de patentes científicas (además de una cantidad de publicaciones científicas) chinas registradas superior a las de Estados Unidos. Por último, cada vez más países han llevado a cabo intercambios comerciales en monedas diferentes del dólar como reacción a las sanciones económicas y a las amenazas de sanciones. La reciente creación por parte de China de un sistema interbancario de pagos internacionales alternativo al sistema SWIFT, dependiente de los países occidentales y establecido en dólares, elimina los obstáculos técnicos a este proceso de desdolarización, lo cual tiene unas enormes consecuencias para Estados Unidos.

En efecto, la decisión arbitraria de Estados Unidos de acabar en 1971 con la convertibilidad del dólar en oro supone un verdadero golpe de Estado monetario y financiero. Estados unidos puede vivir desde entonces por encima de sus posibilidades y de su economía real, se puede endeudar hasta el infinito, puede exportar su inflación haciendo funcionar la máquina de imprimir los billetes verdes, etc. En resumen, Estados Unidos es cada vez más un Estado rentista y parásito que capta una parte de la riqueza producida por las demás naciones debido al simple hecho de que el dólar es la moneda internacional no convertible en oro. Así, Estados Unidos y más globalmente el mundo occidental están camino de perder la hegemonía mundial que mantienen desde hace siglos. Lo único que realmente les queda es la hegemonía militar y eso es lo que movilizan para recuperar el terreno perdido y evitar que acabe el actual sistema rentista. La agresión a Venezuela muestra los medios que Estados Unidos cuenta con utilizar en todo el mundo para contener el dinamismo chino, neutralizar el desarrollo de los BRICS y obligar a que los intercambios comerciales se hagan en dólares.

Kirinapost: El Sur Global se afirma cada vez más, sobre todo con los BRICS, ¿cuál es el papel de África?

Saïd Bouamama: Una de las razones del éxito económico chino es haber rechazado las recetas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y, por lo tanto, haber podido utilizar su inserción en los intercambios comerciales internacionales para favorecer su propio desarrollo. No es el caso de la mayoría de los países africanos que, por lo tanto, se encuentran con unas economías todavía más extravertidas, especializaciones en una o varias producciones del sector primario (minerales, productos agrícolas, etc.). La nueva situación mundial ofrece nuevas oportunidades al acabar con este enfrentamiento obligado con las potencias occidentales, al aumentar las posibilidades de asociación y al abrir nuevas posibilidades de financiación no vinculadas a condiciones políticas y económicas. La transformación de estas «nuevas posibilidades» en realidad dependerá de qué decisiones tomen los Estados africanos: ¿se contentarán con ser suministradores de materias primas a nuevos compradores o, por el contrario, utilizarán las nuevas oportunidades para poner en marcha economías autocentradas? Debido a sus recursos, África cuenta con los medios para ocupar en la economía mundial un lugar no dependiente que es inédito hasta ahora. Esto dependerá, por una parte, de la naturaleza patriótica de las decisiones económicas que tomen los Estados y, por otra, de que se inicie una dinámica panafricana que provoque sinergias y coherencias económicas al menos en el ámbito regional, pero también en el continental.

Kirinapost: Ha participado en el coloquio internacional dedicado a Fanon, ¿por qué cree que su discurso parece resurgir en 2025?

Saïd Bouamama: Pocos autores y militantes políticos son tan de actualidad seis décadas después de su muerte. En efecto, Fanon diagnosticó y alertó acerca del establecimiento del neocolonialismo como nuevo sistema de dependencia que sustituye a la colonización directa, que los pueblos africanos habían rechazado radicalmente, incluso por medio de la lucha armada. Analizó de forma incisiva las clases sociales africanas, las «burguesías nacionales», a las que interesa que se establezca esta nueva forma de dependencia. Puso de relieve que no todas las clases tenían el mismo interés en unos Estados que fueran verdaderamente independientes. En particular demostró que el campesinado y la clase trabajadora son las dos clases a las que les interesaba una verdadera independencia. Fanon analizó también las condiciones ideológicas que permiten que se imponga el neocolonialismo: la vergüenza de uno mismo, el complejo de la persona colonizada y la fascinación por el «amo». Fanon llega a la conclusión lógica de que la descolonización económica y política requiere una descolonización ideológica, cultural, lingüística, etc. Tanto él como Amilcar Cabral siguen siendo dos referencias ineludibles para «atreverse a inventar el futuro», en palabras de Thomas Sankara [en un discurso ante la ONU el 4 de octubre de 1984].

Texto original: https://kirinapost.com/said-bouamama-la-situation-mondiale-offre-de-nouvelles-opportunites-a-lafrique-en-mettant-fin-au-face-a-face-contraint-avec-les-puissances/

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar aautor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

37 días en Irán


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….Según la concepción materialista de la historia, el factor que en última instancia determina la historia es la producción y la reproducción de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca más que esto. Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor económico es el único determinante, convertirá aquella tesis en una frase vacua, abstracta, absurda. La situación económica es la base, pero los diversos factores de la superestructura que sobre ella se levanta –las formas políticas de la lucha de clases y sus resultados, las Constituciones que, después de ganada una batalla, redacta la clase triunfante, etc., las formas jurídicas, e incluso los reflejos de todas estas luchas reales en el cerebro de los participantes, las teorías políticas, jurídicas, filosóficas, las ideas religiosas y el desarrollo ulterior de éstas hasta convertirlas en un sistema de dogmas– ejercen también su influencia sobre el curso de las luchas históricas y determinan, predominantemente en muchos casos, su forma […] El que los discípulos hagan a veces más hincapié del debido en el aspecto económico, es cosa de la que, en parte, tenemos la culpa Marx y yo mismo. Frente a los adversarios, teníamos que subrayar este principio cardinal que se negaba, y no siempre disponíamos de tiempo, espacio y ocasión para dar la debida importancia a los demás factores que intervienen en el juego de las acciones y reacciones.

F. Engels: Carta de José Bloch. Londres 21-22 de septiembre de 1890

1.- Entre el 28 de diciembre de 2025 y el 3 de enero de 2026 se celebró en Teherán una conferencia organizada por el Ministerio de Exteriores iraní bajo el título: “Desarrollos recientes en Asia Occidental, Medio Oriente, Europa y América Latina, sus repercusiones en la región y el mundo, y cómo enfrentarlos”. Participaron también coordinadores de la Asociación de Estados Unidos, América Latina, Europa, Sudáfrica, Australia. Tampoco faltaron los argumentos sobre por qué había que impulsar el Movimiento Global en Apoyo a la Opción de Resistencia. A esta reunión acudimos Txema Sánchez y yo, ambos miembros de antiimperialistas.com. Ya habíamos participado en el anterior debate, el de diciembre-enero de 2024/25, y Txema en el de 2023/24.

2.- Entre la conferencia de 2024/25 y la de 2025/26 se ha endurecido sobremanera el contexto mundial y la coyuntura que intenta asfixiar y destrozar Irán. Uno, la decadencia imperialista se agrava, exigiendo a EEUU, al ente israelí, a la UE, a Japón, etc., una intensificación de sus agresiones externas y de las represiones internas contra sus propios pueblos. Dos, y a pesar de ello, Irán está mejorando militar y políticamente, a la vez que lucha contra los efectos de las sanciones y aranceles para contener la inflación en medio de ataques terroristas. Tres, en su carrera contra el tiempo, el imperialismo lanzó la criminal «guerra de los 12 días» de junio de 2025, fracasando e implorando una «paz» que no es otra cosa que el tiempo de preparación para otra guerra. Y cuatro, la venganza tras aquella derrota fue otra guerra, pero ahora en forma de guerrilla de terror indiscriminado dirigida desde los centros militares imperialistas en los primeros días de 2026, que concluyó en otro fracaso, como veremos.

3.- Teniendo esto en cuenta, no deja de sorprender la solidez de la conciencia iraní: en su gran mayoría los y las iraníes saben de alguna forma que el imperialismo necesita destruir su país y que está preparándose para un ataque múltiple aún más devastador que los anteriores. También llama la atención que en esas condiciones el pueblo avanzase en sus libertades y derechos cotidianos sin dejarse atrapar por la pasividad derrotista. Aunque luego volvamos a este tema, va retrocediendo el uso del hiyab, aumentan las expresiones de libertades afectivas y de relaciones; pese a los problemas económicos y el riesgo de nuevos ataques, la proverbial amabilidad iraní facilita las relaciones interpersonales, etc. La mentirosa propaganda occidental, obcecada en presentarnos un país enmudecido por la represión islámica, triste y en tensión psicológica, va mostrando su falsedad conforme convives diariamente con el pueblo.

4.- Para conocer el porqué de estas y otras realidades cotidianas que el racismo occidental es incapaz de ver, hay que saber que Irán no es un país árabe, sino una cultura persa de tres mil años de historia con enormes recursos ansiados por lo que se llama Occidente. La identidad persa lo permea todo, también el chiismo, de modo que es necesario hablar de chiismo iraní y no sólo de chiismo a secas. Tenemos el ejemplo de la fiesta persa del Noruz o de Año Nuevo solar, muy anterior a la religión musulmana, al Ramadán del Año Nuevo lunar: se ha creado un sincretismo apoyado por las instituciones, capaz de integrar esas costumbres tan distantes en el tiempo y en las normas productivas y reproductivas. El gobierno está desarrollando una sabia política de adecuación al presente de la identidad persa que subsiste en la cultura popular, de las tradiciones de lucha en defensa de la independencia persa antigua, para aumentar la solidez defensiva ante los innegables riegos de ataques imperialistas. Desde luego que esta sabia política es incomprensible para la estulticia eurocéntrica que desprecia la dialéctica de la historia.

5.- El chiismo iraní, que no árabe, dirigido por Jomeini buscaba la independencia nacional justa y respetuosa con un sistema democrático pluripartidista dentro de una constitución aprobada mediante referéndum por el pueblo. Aquí volvemos a chocar con la ceguera occidental que reduce la abstracción-democracia a la lógica dictatorial del valor tal cual se ha desarrollado en Europa desde el siglo XVII. Sabemos que el antagónico inconciliable de la democracia burguesa es la democracia socialista como antesala del comunismo. En su permanente lucha a muerte en esta unidad de contrarios, surgen otras formas de democracia que pueden impulsar el avance al socialismo o retrasarlo: todo depende de la misma lucha. Pues bien, en la democracia iraní el líder supremo, el Ayatola, tiene la responsabilidad de asegurar la independencia, la justicia consustancial al chiismo persa, esencialmente antiimperialista e internacionalista como se está viendo en la práctica, y la axiología chií.

6.- Como toda identidad nacional, la iraní también evoluciona permanentemente por la presión de sus contradicciones internas y de las amenazas externas. Sobre todo durante su exilio en Irak entre 1965 y 1978, Jomeini criticó duramente al capitalismo por su inhumanidad esencial y su desprecio a la voluntad popular. Mientras que el ‘marxismo’ economicista y anti dialéctico tan apreciado en Occidente, menosprecia la fuerza material de la subjetividad oprimida por muy utópica que sea, la historia de la lucha de clases y de liberación de los pueblos enseña que bien dirigida la utopía liberadora se convierte en un arma casi invencible: con su creencia bíblica, Jomeini sostenía que pueblo iraní debía aprender de Moisés en su lucha contra el Faraón durante la travesía del desierto hasta su plena libertad, y que, además, debía ayudar a liberarse a otros pueblos oprimidos.

7.- La ejemplaridad personal de Jomeini y de sus seguidores, se enfrentaba totalmente a la podredumbre corrupta de la dictadura del Sha y del imperialismo que le sostenía en el poder. Otra baza fundamental de la revolución política chiita era su libertad de elección popular de líderes locales: cada uno de ellos debía ganarse la confianza y el apoyo de sus seguidores y vivir de lo que éstos les aportaban. Mientras que el cristianismo es inseparable de una burocracia vertical autoritaria muy bien surtida de riquezas, el chiismo persa mostraba una austeridad sorprendente, recordándonos a algunos de los primeros cristianos, órdenes mendicantes y milenaristas del medievo, curas obreros y miembros de la teología de la liberación. El chiismo persa es justo lo contrario de las sectas pentecostalistas, evangelistas, sionistas, etc., generosamente subvencionadas por el imperialismo que propagan mensajes ultra reaccionarios.

8.- Naturalmente, aquí contraponemos bloques generales entre el chiismo persa y las sectas cristianas reaccionarias. Si pudiéramos analizar en detalle las evoluciones concretas de los sucesivos gobiernos iraníes, desde el primer Consejo de la Revolución Islámica del 6 de noviembre de 1979 hasta el noveno presidente, el actual Masoud Pezeshkian, descubriríamos varias líneas socioeconómicas y sociopolíticas que oscilan entre un neoliberalismo tímido y una planificación estatal respetuosa con la propiedad privada. Ninguna es socialista en el sentido de socializar las fuerzas productivas pero siempre dentro del respeto escrupuloso a la Constitución Islámica mayoritariamente aprobada por el pueblo en 1979 y refrendada posteriormente. Aquí debiéramos comparar este utopismo progresista con los proyectos de otras utopías religiosas similares, pero nos desbordaría el espacio disponible. Lo que sí es innegable es que la democracia iraní, pese a todas sus limitaciones, es cualitativamente más progresista y humana que la democracia de Trump, Milei, Netanyahu, etc. El autoritarismo, las fuerzas neonazis y fascistas que avanzan por Europa con la excusa de salvar la «democracia occidental» o simplemente salvar la propiedad burguesa, tienen en la democracia iraní uno de sus enemigos actuales más acérrimos.

9.- En 1953 EEUU organizó un golpe de Estado para impedir que el reformista Mosaddegh pudiera llevar a cabo su tímido programa de cambios superficiales destinados a reducir el creciente malestar social, pero EEUU prefirió endurecer la dictadura del Sha y su plan de «modernización occidental» impuesto a la fuerza. Esta «occidentalización» fue rechazada por el pueblo pero aceptada y apoyada por la burguesía, dicho rápidamente. Desde entonces, esta lucha entre dos modelos contrarios de nación se agudiza cada determinado tiempo: la nación trabajadora persa y su democracia chií y la nación burguesa sumisa al imperialismo. Como veremos, el imperialismo lo está agudizando deliberadamente en los últimos tiempos. La llamada ‘izquierda’ eurocéntrica huye de este debate decisivo como de la peste, porque cuestiona uno de los mitos fundacionales del capital europeo desde el siglo XVII: que lo que define como «modernidad» se debe imponer sea como sea a todo pueblo no occidental.

10.- No debemos olvidar nunca que el imperialismo y sus colaboradores internos han hecho lo imposible desde la victoria de la revolución islámica en 1979 por impedir la mejora de las condiciones de vida y trabajo del pueblo, por empeorarlas y por arruinar la economía del país. El imperialismo no podía tolerar que Irán recuperara sus enormes recursos naturales y los dedicara a la mejora de las condiciones de vida de su `pueblo y a la lucha antiimperialista, y que el Ejército rompiera con la OTAN y el Pentágono. El ente sionista no podía tolerar que Irán rompiera relaciones con él, que su embajada en Teherán fuera liberada y entregada a la OLP como su sede oficial; que dejara que suministrar a Tel Aviv el 90% de su petróleo a precios irrisorios; que recuperara zonas privilegiadas de Teherán entregadas al Mossad por el Sha; que declarara al sionismo como la encarnación del Mal… La racista y reaccionaria Sudáfrica, pieza clave de la dictadura del dólar, no podía tolerar que Irán rompiera fulminantemente las relaciones en ese año de 1979 y también le cortara el suministro casi gratuito de crudo. Ni mucho menos, y por no extendernos, EEUU no podía tolerar que su embajada en Teherán fuera recuperada por el pueblo iraní, arrestando a sus funcionarios y agentes de la CIA a la vez que publicaba escalofriantes documentos secretos.

11.- La «guerra impuesta» de 1980 a 1988 con la agresión de Irak, armada y sostenida por el imperialismo, fue el primer intento desesperado de destrucción salvaje de la República iraní y del chiismo persa, tan peligroso para Occidente. En esta guerra, Irak uso armas químicas prohibidas suministradas por Alemania Federal y la OTAN, armas responsables del 10% de los cientos de miles de bajas iraníes entre soldados y civiles. La propaganda iraquí justificaba tanta atrocidad diciendo que las armas de destrucción masiva eran necesarias para acabar con la «plaga de insectos» que eran los iraníes. A la vez, un partido autocalificado de ‘marxista’ el MEK se pasó al lado invasor practicando el terrorismo más descarnado. Ahora el MEK es una organización a las órdenes de EEUU y de la UE.

12.- En medio de esta guerra, Jomeini prohibió al ejército iraní el uso de esas armas a pesar de las vidas que podría salvar ya que el chiismo persa se mueve, como insistimos, por y para una ética humana basada en la utopía liberadora, no en una inhumana basada en la explotación; por esto mismo prohibió la fabricación de bombas nucleares. Además, a pesar de la guerra, el gobierno iraní logró garantizar al pueblo una calidad de vida suficiente teniendo en cuanta la extrema gravedad del período, mediante una suficiente planificación estatal. Con la implosión de la URSS en 1991, las fuerzas neoliberales ganaron poder político pero aun así Irán logró conquistas sociales, culturales, científicas y militares que le permitieron salir del subdesarrollo y tutear a Estados aparentemente más poderosos.

13.- Conviene saber que el chiismo persa entiende la ciencia como un arma de liberación de los pueblos, no como una parte del capital constante para acelerar la realización de la plusvalía y de la ganancia. Desde 2010 el Mossad y otros servicios secretos han asesinado a más de 18 científicos iraníes de fama internacional y buena parte de sus familias, en medio del silencio cómplice de la prensa imperialista, cuando no ha intentado justificarlos con la excusa de que trabajaban en las armas nucleares. Mientras que el cristianismo y sobre todo su versión católica son esencialmente anti científico como lo confirma la historia, el chiismo persa sabe que el control y la dirección política de la ciencia emancipan a los pueblos.

14.- Desde 1999 la Venezuela bolivariana e Irán establecieron relaciones fraternales sobre múltiples cuestiones, destacando la política petrolera guiada por una estrategia destinada a debilitar el petrodólar, la política militar, la científica, etc. El antiimperialismo se extendía así a varios continentes. En 2001 la solidaridad internacionalista se fortaleció con la visita a Irán de Fidel Castro, y un año más tarde Teherán condenó duramente el golpe de Estado contra Chávez de 2002. Naturalmente, el imperialismo seguía muy de cerca este avance de la libertad, sobre todo cuando en 2007 Putin dio su famoso discurso de Múnich en el que advertía que Occidente estaba traspasando todas las fronteras de la legalidad internacional. Y justo después, el día inmediatamente posterior a que de nuevo otras elecciones generales confirmaran la solidez de la conciencia iraní, en verano de 2009 el oscuro asesinato en Teherán de Neda Soltan desata una campaña antiiraní en la que interviene el mismo Obama: surgen de la nada colectivos de DDHH burgueses, redes sociales, etc., el llamado «movimiento verde» que acusa al gobierno de su muerte. Los «verdes» falsifican datos y fotografías, pero una investigación rigurosa demostrará que el novio de Neda Soltan tenía relaciones estrechas con el ente sionista.

15.- Para la ‘izquierda’ occidental de finales del s. XX y comienzos del XXI, todo lo relacionado con «política verde», «movimiento verde», etc., sonaba a progresismo, lo mismo que los «verdes» que decían defender los DDHH en el Irán de 2009. Pero ahora lo «verde» es una baza más del euroimperialismo, del alemán especialmente, al igual que el MEK ha terminado siendo parte del terrorismo; por su parte el ente sionista ha movilizado a 50.000 criminales internacionales para su genocidio palestino. La «modernización» occidental que se pretende imponer desde el golpe de 1953 en Irán se presenta en 2009 como «movimiento» y se presentará en 2022 como como «libertad sin hiyad», como veremos. Pero para 2012 aparece un problema real, objetivo e inocultable por ninguna manipulación: negar a Irán su derecho/necesidad a la energía nuclear civil como base para una industrialización que no dependa sólo del petróleo.

16.- Como hemos visto, Jomeini prohibió «La Bomba», y más tarde volvería a hacerlo el ayatolá Jamenei, su sucesor. Para 2009 ya se sabía que Teherán tenía un plan de energía nuclear civil, cosechando la inmediata negativa del ente sionista y del Estado francés, ambas potencias nucleares con armamento atómico. Con creciente nerviosismo de EEUU al ir conociendo el plan de la Ruta de la Seda de China Popular, que beneficiaría a Irán, Obama endureció las sanciones y en 2015 le ofreció el caramelo envenenado de un acuerdo en Viena sobre la energía nuclear civil, que la veterana diplomacia persa supo torear, astucia que se confirmó cuando Obama empezó a torpedearlo a los pocos días. En 2018 Trump rompe lo firmado y comienza una guerra diplomática llena de amenazas, chantajes y mentiras, ante la que Irán no cederá nunca. ¿Cuál es el problema, sabiendo que el chiismo persa rechaza «La Bomba» como rechaza también las armas de destrucción masiva? La respuesta es una pero tiene tres formas: Una, justificar un previsible ataque masivo con la excusa de que Irán ha desarrollado armas nucleares, algo muy parecido a la excusa para destruir Irak entre 1991 y 2003. Dos, impedir el desarrollo económico e industrial multiforme de Irán al negarle el derecho/necesidad del uso civil de la energía nuclear. Y tres, amenazar a todos los pueblos que también quieran desarrollar esa energía.

17.- El sistema trumpiano de «negociación» (¿?) en el que la amenaza es permanente, no ha surtido efecto no sólo porque el pueblo iraní ama su independencia por encima de cualquier otra cosa, sino también por la incapacidad de Occidente de comprender su identidad nacional: una y otra vez han fracasado las sesudas y ‘científicas’ afirmaciones de sus ‘expertos’ de que Irán estaba a punto de hundirse, estaba a punto de estallar en luchas intestinas, de que en la próximas elecciones iban a ganar los pro occidentales de forma aplastante, etc. Sabemos que la sociología burguesa es incapaz de entender la contradicción, la fuerza material de la subjetividad liberadora, entre otras impotencias cognitivas. En el caso de Irán estamos ante el mismo fracaso que tuvo ante el resto de guerras de liberación nacional de clase aunque hayan terminado siendo derrotadas por la fuerza bruta opresora.

18.- Irán salió en defensa de Palestina y de Siria, y ayudó a Yemen y a Líbano, por centrarnos en Oriente Medio. Tenía el apoyo de Rusia porque ambas potencias sabían que el imperialismo estaba llevando a la práctica los planes de comienzos del siglo XXI sobre destruir Oriente Medio estableciendo bantustanes destrozados y esclavizados, como paso previo al ataque general contra la República Islámica que a su vez era la primera parte de la guerra general contra la Federación Rusa, la República Popular de China, la República Popular de Corea y, luego, la «reconquista» de Vietnam y Laos. En enero de 2020 un atentado terrorista en Irak asesinó a Qasem Soleimani y a varios miembros más del Eje de la Resistencia. La guerra escalaba un peldaño más porque el mismo Trump reivindicó el crimen.

19.- No era –no es- una guerra tradicional, tampoco una guerra cognitiva ni de cuarta generación, etc. Es todo eso y mucho más: es un frente de combate regional en la tercera Guerra Mundial que no debe interpretarse según los cánones de las dos anteriores, sino según los de la tercera Gran Depresión iniciada definitivamente en 2007/08. La pandemia de 2020 agudizó todas las contradicciones imperialistas: por ejemplo, ahora la inflación es un 20% mayor que la de entonces, la deuda mundial se ha disparado, sobre todo la de EEUU y el capitalismo occidental, el dólar retrocede y cada vez menos países se fían de la capacidad de pago de EEUU, aumenta la contradicción entre el desarrollo potencial liberador de las fuerzas productivas guiadas por los pueblos y la irracionalidad de las relaciones sociales de propiedad capitalista, por dar sólo unos datos.

20.- Un ejemplo de que esta guerra mundial incluye a formas recientes de guerra parcial como la cognitiva y otras, lo tenemos en la campaña de «modernización» sostenida sobre todo en 2022 contra el uso de la hiyad a raíz de la muerte de Mahsa Amini en extrañas condiciones. Enseguida apareció casi de la nada un grupo impulsor denominado «Mujer, Vida, Libertad» con abundantes recursos y relaciones internacionales. Lo cierto es que las mujeres jóvenes iban abandonando la hiyad paulatinamente sobre todo en las grandes ciudades y en medios universitarios, liberación que se aceleró con los cambios sociales introducidos por la pandemia. También hay que destacar que jóvenes se sumaban a esa liberación saliendo en defensa de las mujeres si eran amonestadas o detenidas por la policía.

21.- Mientras que el intento de «modernizar» el país desde arriba y por la fuerza, era rechazado desde su inicio en 1953, ahora tras setenta años de cambios sociales, la modernización verdadera avanzaba desde dentro. Las fuerzas político-religiosas más conservadoras se enfrentaban a una marea social ascendente con base material en cambios estructurales, de modo que las instituciones y el poder optaron por el realismo más sincero: no se suprimieron las leyes que obligaban a la hiyad sino que dejaron de aplicarlas desde finales de 2022. La resistencia de los sectores más tradicionales se ha ido debilitando desde entonces de modo que a comienzos de 2026 en Irán se asiste a un cambio significativo en medio de problemas de toda índole, la mayoría de ellos azuzados abiertamente por el imperialismo. Uno de los cambios, por ejemplo, es el de relaciones sexo-afectivas y amorosas no exclusivamente heterosexuales con la incipiente aparición de un movimiento queer; otro es el de la creatividad cultural, artística, etc., que desborda los viejos límites religiosos; no debemos olvidar tampoco el movimiento sindical, etc., todo ello en medio de una actualización de parte de la antigua identidad persa para combatir el cosmopolitismo desnacionalizador y occidentalista propagado por la industria político-mediática imperialista inseparable de la guerra cognitiva.

22.- Estos y otros cambios internos se producen mientras se debate sobre el sucesor del Ayatolá Jamenei, persona muy culta, se lucha contra la inflación, se intensifican los esfuerzos defensivos, se refuerzan las relaciones internacionales con acuerdos de muy largo alcance con potencias antiimperialistas como Rusia, China Popular y otras. La riqueza de los debates, negociaciones y acuerdos entre las fuerzas sociopolíticas ridiculiza a la corrupta desertización intelectual de la politiquería imperialista. No puede ser de otro modo porque Irán lleva caminando por el filo de la existencia desde 1979. Recordemos que 2022 y 2023 Rusia pasó a defenderse de las agresiones de la OTAN, derrotándola en Ucrania con la ayuda de Irán. Recordemos que en 2023 el terrorismo genocida israelí comenzó su exterminio del pueblo palestino y que en 2024 el imperialismo aplastaba Siria tras años de asfixia total. No podemos extendernos en otras guerras porque hemos citado las que más repercuten directamente en el presente y futuro del chiismo persa.

23.- Antes de seguir y para contextualizar teóricamente qué está sucediendo, por qué y cómo repercute en Irán, debemos exponer cinco ideas sucintas: Una, nunca hasta ahora se ha agudizado tanto el antagonismo entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de propiedad, algo que ya hemos dicho en el punto 19. Dos, este antagonismo responde a las leyes tendenciales y a las contradicciones inherentes al modo de producción capitalista, y de ahí su naturaleza objetiva dentro de la dialéctica de la historia. Tres, una de las expresiones más explosivas de este antagonismo es el agotamiento de los recursos, otra es el aumento de las opresiones nacionales y, por no extendernos, otra es la catástrofe socioecológica. Cuatro, las guerras y las revoluciones surgen de este antagonismo inconciliable, de las contradicciones que genera especialmente de la lucha de clases y de liberación de los pueblos: todo indica que esta tendencia va a seguir extremándose. Y cinco, como efecto de ello, el imperialismo se arma hasta los dientes parar estar en condiciones de ser él quien marque los tiempos y espacios de los subsiguientes conflictos planificados por él mismo.

24.- Sin esta conceptualización marxista pero sí con un conocimiento empírico de lo que es el capitalismo tal cual lo tenía Jomeini, basado en el sufrimiento de los pueblos y en los anhelos y aspiraciones justas de la utopía liberadora, el chiismo persa asume que es un objetivo central a destruir por el imperialismo en sí mismo, que no sólo por EEUU y por el ente sionista. Lo es porque, una vez destruida Irán, Occidente accederá a grandes recursos energéticos vitales para la destrucción de la Federación Rusa y China Popular. La destrucción de Irán permitirá a Occidente un acceso directo a las fronteras de Asia Occidental, abriendo un amplísimo frente de guerra injusta sobre el Mar Caspio, el sur de Rusia, Caucasia y China. Pero también destruirá la fuerza antiimperialista del chiismo persa, un movimiento político-religioso y utópico liberador de masas que puede movilizar para la lucha a decenas de millones de personas. Esta segunda cuestión es menospreciada por la ‘izquierda’ eurocéntrica que cree que existen «revoluciones químicamente puras», que cree que las revoluciones nacen en probetas de laboratorio esterilizadas de la complejidad de la dialéctica histórica.

25.- La llamada «guerra de los 12 días» entre el 13 y el 25 de junio de 2025 fue en realidad un paso más en la preparación de una guerra posterior de EEUU y el sionismo contra Irán. Empezó el mismo día en el que se debían iniciar las conversaciones internacionales sobre el derecho/necesidad persa de desarrollar la energía nuclear civil. El imperialismo buscaba hacer el mayor daño posible, asesinando a generales, científicos y personas civiles, con la excusa de que la República Islámica estaba fabricando bombas nucleares, pero no esperaba la rápida y contundente respuesta defensiva iraní que destrozó la defensa aérea sionista y agotó sus reservas antimisiles. Pero también buscaba encontrar los puntos débiles iraníes descubriendo dolorosamente parte de sus puntos fuertes. Desde entonces, Irán por su parte ha estrechado lazos con China Popular y Rusia; por otra parte, el imperialismo ha ido preparando su venganza con vistas a lanzar un golpe militar definitivo según las tácticas de las «revoluciones de colores» pero llevadas al extremo más sangriento.

26.- En efecto, aprovechando las lógicas demandas sociales de una parte pueblo y especialmente de sectores de la pequeña burguesía como efecto de las sanciones económicas, de errores gubernativos y de la misma crisis económica internacional, el imperialismo inició desde finales de diciembre de 2025 una campaña de tensionamiento social. Yendo a lo fundamental: el 28 de diciembre a las 20:40 horas, Irán sufrió el mayor ataque cibernético de su historia realizado desde 125.000 fuentes diversas de varios países. Pero el ataque fracasó a los pocos minutos. Ese mismo día 28 paró una empresa importante de telefonía acción política magnificada por la prensa reaccionaria. Algunos grupos muy minoritarios intentaron concentraciones en mercados ese día pero sin éxito. Se supo también de una reunión entre Netanyahu y Trump sobre la estrategia a seguir contra Irán.

27.- Durante los primeros días de enero, el gobierno fue respetuoso con esas acciones pacíficas asumiendo que eran comprensibles. Pero ya para el miércoles día 7 la violencia reaccionaria hizo acto de presencia en algunos sitios, llamando la atención de que -¿por casualidad?- estaban cerca de instalaciones de defensa antiaérea. Los actos violentos se incrementaron el día 8 y definitivamente el 9 pero decayendo muy rápidamente el día 10. Multitud de testigos, centenares de vídeos fijos, drones gravando muy de cerca e investigaciones policiales sobre las redes sociales extranjeras así como un estudio de la prensa internacional y de la reaccionaria del país, con su reivindicación de la vuelta al poder a título de rey del nieto de Sha depuesto en 1979, confirmó lo que ya se sospechaba. El carácter de extranjeros de algunos detenidos y de hasta miembros de servicios secretos occidentales, terminaron por confirmarlo.

28.- La respuesta iraní fue anular el núcleo del terror: cortar internet el día 9 impidiendo que los mandos en el interior recibieran las órdenes que les guiaban desde el exterior. En toda guerra es vital la cadena de mando, la rápida transmisión de órdenes. Ciegos, sordos y mudos, los mandos subalternos y sobre todo las «tropas» mercenarias se desintegraron rápidamente: para el sábado día 10 y definitivamente para el domingo 11, la derrota era absoluta. La ayuda de la Federación de Rusia fue muy importante al cerrar el 70% de la red Starlink con sus medios de guerra electrónica. Se demostró así que la supuesta «rebelión popular» no tenía bases estructurales de masas arraigadas en la conciencia nacional iraní, sino que era otro intento más de las llamadas «revoluciones de colores» organizadas por los servicios imperialistas con el apoyo de colaboracionistas internos, pero llevado a su conclusión más atroz, el terror puro, como en Odessa en 2014 cuando 42 personas fueron quemadas vivas por ucronazis, como en Siria o como en las guarimbas venezolanas por citar tres casos. De nuevo, la prensa imperialista reaccionó acusando a la democracia chií de dictatorial.

29.- La propaganda imperialista dijo que el «régimen» había asesinado a 30.000 personas, que había utilizado gases venenosos, etc., pero nada de estos se ha podido demostrar. ¿Dónde y cómo ocultas 30.000 cadáveres? La prensa occidental aplica a pies juntillas el lema de Tertuliano: «Credo quia absurdum» de hace 1800 años. Al contrario, el gobierno publicó los nombres de las 3117 personas muertas de las cuales 2427 eran civiles y policías, y 690 terroristas. Hubo momentos de verdadera guarimba fascista al estilo de las que sembraron varias veces el terror en Venezuela: dirección militar de lucha urbana, conocimiento de calles y direcciones, desplazamientos oportunos y rápidos, degollamientos de víctimas y asesinatos por la espalda. Se habla de cantidades de dinero por cada asesinado aumentando el «precio» si eran niños. El gobierno cuantificó los daños: destruidos 305 ambulancias y autobuses, 24 gasolineras, 700 comercios, 750 bancos, 414 edificios gubernamentales, 749 vehículos policiales, 200 escuelas, 350 mezquitas y miles de ejemplares del Corán, decenas de bibliotecas, 253 estaciones de autobuses, 600 cajeros automáticos y 800 vehículos. Los daños morales, psicológicos y afectivos son incalculables.

30.- Las muy numerosas manifestaciones multitudinarias a favor de la Constitución Islámica muestran la solidez del sistema más allá de las diferencias y críticas que pudiera haber, que las hay: cifras fiables hablan de más de 26 millones de iraníes en las calles, además de los que no han podido acudir. El imperialismo lo ha entendido perfectamente y ha encargado al heredero del Sha que en la reciente reunión de criminales en Múnich a mediados de febrero de 2026, exija la invasión de Irán por Occidente para reinstaurar con la violencia opresora la «democracia» que su abuelo defendió inútilmente con torturas y exterminios. Hemos dicho desde el principio que se enfrentaban dos modelos de nación iraní contrarios, y el nieto del Sha derrocado lo ha confirmado en la Conferencia de Múnich al decir que hay que invadir Irán para que vuelva a ser «su» país y el de las personas que se han manifestado en actos internacionales exigiendo la misma barbaridad.

31.- Llegados al punto álgido de la unidad y lucha de contrarios, de los proyectos de Irán incompatibles, imperialista y monárquico contra el antiimperialista y republicano, debemos analizar los documentos que se ofrecieron en la reunión internacional del 28 de diciembre al 3 de enero. Son tres documentos: Uno sobre los fracasos y debilidades del Mossad, estudio riguroso que demuestra que la victoria es posible, que debemos conocer las limitaciones insalvables del explotador, estudio que podemos extender a otros servicios imperialistas que son más débiles de lo que aparentan. Dos, sobre la necesidad de recurrir a métodos de resistencia antiimperialista que habitualmente no tenemos en cuenta, en concreto el boicot económico al ente sionista, es decir, minarlo desde sus entrañas productivas y desde sus relaciones comerciales internacionales. Y tres, el llamado «Plan Triangular» que si bien está orientado a acabar con el ente sionista también vale a escala mundial antiimperialista una vez adecuado a las coyunturas y contextos.

32.- Vamos a sinterizar los tres textos siguiendo el esquema del «Plan Triangular», cuyo primer pilar va directamente en contra de la guerra cognitiva mediante el objetivo estratégico de movilizar la conciencia de libertad en la misma acción cotidiana, diaria, vivencial, buscando extenderla a «conciencia global y al derecho internacional». El objetivo principal es «La deslegitimación del régimen ante el tribunal de la opinión pública universal». Si extendemos esa deslegitimación del régimen sionista al imperialismo en conjunto, vemos que este plan es muy parecido al debate sobre la legitimidad y la hegemonía que recorre la historia de las diferentes corrientes, sobre todo: bolchevismo, ambigüedad gramsciana y reformismos varios. El plan propone cuatro prácticas: referéndums de autodeterminación de los pueblos, lucha inteligente para utilizar las brechas de la legalidad imperialista, denuncia de la doble moral occidental y denuncia del peligro imperialista para Oriente Medio, Asia Occidental y el planeta entero.

33.- La segunda propuesta es una actualización en el siglo XXI del axioma de Vegecio en el siglo IV: si quieres la paz prepárate para la guerra: «El fortalecimiento del Frente de la Resistencia (Guerra dura y semidura)» alterando el equilibrio de fuerzas, anulando la tranquilidad del imperialismo volviéndole inseguro, preparando a los pueblos para «el enfrentamiento directo con un enemigo feroz que solo responde ante el lenguaje de la fuerza». La consigna es la centralidad y el armamento de los pueblos, así como «brindar respaldo absoluto a cualquier grupo, movimiento o nación que se alce en la lucha contra el sionismo», contra el imperialismo. Todo lo cual requiere coordinación estratégica, fortalecimiento teórico y ético-moral, construir el respaldo popular sostenido para, como resultado, desarrollar una guerra de desgaste: «Mantenimiento de ataques incesantes para provocar el agotamiento psicológico, económico y militar del enemigo».

34.- La tercera propuesta es simultánea a las dos anteriores: buscar el colapso interno del imperialismo, debilitar y destruir sus pilares para generar su implosión. Hay que agotar capacidad militar agotando su economía, reduciendo sus recursos hasta asfixiarlo, dejando sin aire para que se derrumbe. Hay que «generar una inseguridad permanente en la profundidad de los territorios ocupados, imponiendo una guerra de desgaste que provoque la migración inversa y la fuga masiva de capitales (élites intelectuales)». El imperialismo ha de saber que ocupar a un pueblo es «una carga insostenible», la patronal ha de saber que una larga huelga es «una carga insostenible» y que es mejor ceder antes de perderlo todo. La burguesía ha de descubrir que ya no tiene un «ejército invencible» porque se está disolviendo ante la «guerra irregular» del pueblo que va organizándose cada vez más y mejor. A la vez, la concienciación pública descubría las atrocidades del imperialismo: «visibilizar los crímenes sistemáticos contra la población civil y la infancia».

35.- Sobre todo: «Obstaculizar la legitimación regional del régimen, elevar el costo político y diplomático de los vínculos con Israel para los gobiernos árabes, y preservar la bandera de Palestina como el eje primordial de la unidad», o si se quiere: destruir la legitimidad y la hegemonía imperialista en todas partes, denunciar a las burguesías colaboracionistas, levantar la bandera revolucionaria y aglutinar tras ellas a las clases y naciones oprimidas del mundo. En todo proceso revolucionario lo decisivo es el poder, y para conquistarlo es muy importantes debilitar lo más posible la hegemonía opresora. El innegable valor material del símbolo de la bandera revolucionaria aparece en estos momentos como lo que es: el poder del pueblo en armas, poder que ha derrotado a la injusticia.

36.- La conclusión estratégica de la propuesta del debate en Teherán, es esta: «La ejecución simultánea de estos tres pilares acelera el colapso de esta estructura artificial», refiriéndose al ente sionista. De nosotros y nosotras depende que, además de otras tareas, sepamos adaptarlos y concretarlos a las diversas y múltiples luchas antiimperialistas que se libran en el mundo. Es una tarea necesaria y urgente que supera este escrito.

37.- Los 37 días en Irán han sido una experiencia inolvidable. Defender la República Islámica es una necesidad para derrotar no solo el trumpismo y sionazismo, además de la Unión Europea, sino la tendencia reaccionaria y militarista que se expande por la mayoría de los Estados capitalistas. Tenemos el caso de India, Japón, Australia, etc., también interesados en destrozar al país persa. Para el marxismo dialéctico como el expuesto en la larga cita de Engels que encabeza este texto, la defensa de Irán ofrece como mínimo dos lecciones: Una, actualizar permanentemente la dialéctica de la historia, es decir, el papel de la subjetividad y de la utopía liberadora, del chiismo persa, etc., fuerza objetiva sin la cual no se entiende nada de nada de la lucha de clases; y dos, actualizar los debates sobre la transición al socialismo en un contexto como el de Asia Occidental.

IÑAKI GIL DE SAN VICENTE

EUSKAL HERRIA 19 de febrero de 2026.