viernes, 28 de agosto de 2026

EE. UU.: régimen que amenaza, amordaza, sanciona y asesina a la disidencia


20 de agosto de 2026    
José Manzaneda, coordinador de Cubainformación












La supuesta “democracia americana” condena a altísimas penas a personas que, en su mayoría, acudieron a una protesta pacífica, y a las que, además, se les imputa pertenecer a una organización que no existe. Pero ojo, que donde se persigue a “disidentes” es… ¡en Cuba!

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EE. UU.: régimen que amenaza, amordaza, sanciona y asesina a la disidencia.

El régimen de EE. UU. acaba de condenar a penas de entre 30 y 100 años de prisión, a ocho activistas, por una acción realizada frente a una de las cárceles del ICE (Servicio de Inmigración) en Alvarado (Texas) (1).

Los hechos ocurrieron el 4 de julio de 2025, tras una “noise demonstration”, una protesta ruidosa que pretendía llevar un mensaje de apoyo a las personas migrantes allí presas. Llegó la policía, un agente sacó un arma de fuego, se produjo un intercambio de disparos y otro agente resulto herido (2). No hubo muertes.

Gobierno y medios de EE. UU. han linchado a los condenados, acusándolos de constituir una “célula terrorista de Antifa» (3), movimiento declarado oficialmente como “organización de terrorismo interno” (4). Pero Antifa, realmente, no es una “organización”, sino un movimiento autónomo, sin dirección ni jerarquía, que lucha contra el autoritarismo y el fascismo (5). Trump ha creado, incluso, un “grupo operativo” para perseguir a Antifa, a “marxistas”, “anarquistas” y a quienes se oponga a “los valores tradicionales estadounidenses sobre familia, raza y religión” (6).

Es decir, la supuesta “democracia americana” condena a altísimas penas a personas que, en su mayoría, acudieron a una protesta pacífica, y a las que, además, se les imputa pertenecer a una organización que no existe. Pero ojo, que donde se persigue a “disidentes” es… ¡en Cuba!

Las altísimas penas, de hasta 100 años, por un incidente sin fallecidos, contrastan con las impuestas a los golpistas que asaltaron el Capitolio en 2021 y produjeron cinco muertes (7). La mayor sanción fue de 22 años (8). Por cierto, todos están ya en la calle: fueron indultados por Donald Trump (9).

Pero sigamos hablando del famoso ICE. Recordemos que, en enero pasado, dos activistas (Renee Good y Alex Pretti) que, como los ahora encarcelados, protestaban contra la política antiinmigración, fueron asesinados por la policía con disparos a quemarropa (10).

En las cárceles del ICE, en los primeros 500 días del mandato de Trump, han muerto 52 personas (11), 10 de ellas por suicidio (12). Son cifras que doblan las del período anterior (13).

En 2025, los diferentes cuerpos de policía de EE. UU. acabaron con la vida de 1.175 personas (14), tres al día (15). La población negra tiene tres veces más posibilidades de ser asesinada por agentes del orden.

¿Se imaginan que, en una universidad de Cuba, una funcionaria interrumpiera las palabras de una alumna, para acallar un mensaje “incómodo”? Tendríamos el video en todas las televisiones, denunciando a un “régimen liberticida”. Pero si ocurre en Carolina del Norte y se trata de una alumna musulmana que denuncia a Israel y al ICE, todo queda en una anécdota para las redes sociales (16).

En EE. UU. se respeta la libertad de prensa, ¿verdad que sí? Por sus críticas a la política de Trump y de su aliado, el gobierno de Costa Rica, Washington ha revocado la visa a los dirigentes del diario La Nación, uno de los más importantes del país centroamericano (17).

Por la misma razón, en las últimas semanas, han sido sancionados, con la prohibición de entrada a EE. UU., dos periodistas de Cuba: Pedro Jorge Velázquez (18) y Henry Omar Pérez (19).

En el marco del Mundial de Fútbol, la policía impedía la entrada en EE. UU. a uno de los principales periodistas deportivos de Cuba, Héctor Villar (20). Y al periodista deportivo francés Tomás Goubin le fue impedido hacer escala en EE. UU. por haber realizado, hace doce años, un viaje a La Habana (21).

Nadie nos habla de “violación de la libertad de prensa” porque todo esto ocurre en EE. UU. y no en Cuba.

Imaginen también que, para viajar a la Isla, el gobierno cubano exigiera al turista o visitante un historial de lo que ha publicado en sus redes sociales, en los últimos cinco años. ¡Control ideológico, represión política! ¡No, no, tranquilos! Que esta medida anunciada no será para entrar en Cuba, ¡sino en EE. UU. (22)!

Cuyos departamentos de Justicia y del Tesoro están investigando (y amenazando con sanciones) a 145 organizaciones solidarias, bajo la acusación de ayudar “al gobierno comunista de Cuba” a “constituir una red de influencia dentro de los EE. UU.” Lo leemos en Fox News y otros medios, que mienten, difaman y ponen en la diana a personas que han llevado, durante décadas, toneladas de medicamentos y alimentos a la Isla, burlando el bloqueo genocida de EE. UU. (23) (24).

Un régimen que, bajo la máscara de la libertad, amenaza, amordaza, sanciona y asesina a toda disidencia.

  1. https://www.eleconomista.com.mx/internacionales/100-anos-carcel-eu-miembros-celula-antifa-ataque-centro-ice-20260623-819884.html
  2. https://www.democracynow.org/2026/3/17/antifa
  3. https://www.infobae.com/estados-unidos/2026/06/24/condenan-a-100-anos-de-prision-al-lider-de-celula-de-antifa-por-ataque-armado-en-el-centro-de-detencion-de-prairieland/
  4. https://www.france24.com/es/ee-uu-y-canad%C3%A1/20250918-trump-declara-al-movimiento-antifa-como-organizaci%C3%B3n-terrorista-en-ee-uu
  5. https://vientosur.info/una-reflexion-sobre-el-futuro-de-la-resistencia-el-caso-de-los-acusados-de-prairieland/
  6. https://elcomercio.pe/mundo/eeuu/donald-trump-crea-grupo-operativo-antiterrorista-enfocado-en-perseguir-a-la-izquierda-radical-estados-unidso-antifa-pam-bondi-departamento-de-justicia-george-soros-open-society-foundations-ultimas-noticia/?ref=ecr
  7. https://www.bbc.com/mundo/55570755
  8. https://www.rtve.es/noticias/20240106/tres-anos-asalto-capitolio-eeuu/2470533.shtml
  9. https://www.bbc.com/mundo/articles/cy8xe2kdkxxo
  10. https://elpais.com/expres/2026-01-27/cronologia-de-tres-semanas-de-terror-en-minnesota-dos-activistas-muertos-y-cientos-de-detenidos.html
  11. https://www.hrw.org/es/news/2026/06/25/aumentan-las-muertes-bajo-custodia-de-ice-durante-la-administracion-trump
  12. http://www.cubadebate.cu/noticias/2026/05/27/investigacion-de-ap-devela-record-de-suicidios-en-centros-de-ice/
  13. https://lajiribilla.com.mx/rompen-record-muertes-bajo-custodia-del-ice/
  14. https://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/636106/2025-ano-sangriento-policia-masacre-ciudadanos
  15. https://diariosocialista.net/2026/01/11/la-policia-estadounidense-asesino-a-tres-personas-al-dia-en-2025/
  16. https://x.com/_terefelipe_/status/2063679705358746032?s=43
  17. https://www.nytimes.com/es/2026/05/04/espanol/america-latina/la-nacion-costa-rica-visas-trump.html
  18. https://www.cubanet.org/necio-responde-a-sancion-de-ee-uu-me-es-irrelevante-nuca-he-tenido-ni-pedido-visa/
  19. https://noticias.cubitanow.com/ee-uu-impone-restricciones-a-periodista-villaclareo–y-acn-rechaza-la-medida-
  20. https://www.cibercuba.com/v1/noticias/2026-06-13-u1-e207888-s27061-nid332126-ee-uu-rechaza-entrada-al-periodista-tv-estatal?utm_medium=manual_post&utm_source=facebook&utm_campaign=cibercuba_noticias_207888
  21. https://www.facebook.com/CiberCubaNoticias/posts/por-haber-viajado-a-cuba-periodista-franc%C3%A9s-estalla-tras-rechazo-de-esta-para-en/1489741633198356/
  22. https://www.elmundo.es/internacional/2025/12/11/693a760921efa0191c8b4595.html
  23. https://www.foxnews.com/politics/doj-treasury-investigate-nonprofits-leaders-allegedly-coordinating-cuba-influence-campaign
  24. https://www.diariolasamericas.com/florida/reportes-revelan-pesquisa-federal-activistas-y-organizaciones-vinculadas-cuba-n5396092

Fuente: Cubainformación

La huella militar de Estados Unidos en Europa: dónde están sus tropas y cómo está cambiando su despliegue


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Alemania, Italia y Reino Unido concentran buena parte del contingente estadounidense, mientras el Estado Español mantiene una presencia menor en número pero estratégica por las bases de Rota y Morón

Estados Unidos mantiene todavía una importante presencia militar en Europa, aunque el dispositivo desplegado en el continente atraviesa una etapa de revisión bajo la administración de Donald Trump-

Las cifras varían en función de si se contabilizan únicamente los militares destinados de forma permanente o también las unidades que llegan temporalmente para ejercicios, misiones y refuerzos. Los datos oficiales disponibles muestran que durante el primer trimestre de 2026 había aproximadamente 80.000 militares estadounidenses en Europa. Una estimación posterior sitúa el contingente en torno a los 75.000 efectivos, de los que unos 63.000 estarían destinados de forma permanente y alrededor de 12.000 corresponderían a fuerzas rotatorias.

Alemania, el gran centro militar estadounidense

Alemania continúa siendo el principal núcleo de las Fuerzas Armadas estadounidenses en Europa. A finales de 2025 había 36.436 militares estadounidenses en el país, una cifra que convierte al territorio alemán en el principal destino europeo de las tropas de Washington.

La infraestructura norteamericana incluye instalaciones de enorme importancia estratégica, entre ellas Ramstein, uno de los principales centros aéreos y logísticos de Estados Unidos en el continente. Desde territorio alemán se coordinan operaciones, transporte y apoyo a distintos puntos del dispositivo estadounidense y de la OTAN.

Sin embargo, la dimensión de este despliegue puede cambiar. Washington ha anunciado la retirada de unos 5.000 soldados de Alemania, una decisión que supone un nuevo ajuste de la presencia militar estadounidense en Europa. El destino definitivo de esos efectivos —si regresarán a Estados Unidos o serán redistribuidos— condiciona el impacto real de la medida.

Italia y Reino Unido, los otros grandes enclaves

Italia ocupa el segundo puesto entre los países europeos con mayor presencia militar estadounidense. Los datos correspondientes a finales de 2025 contabilizaban 12.662 militares en activo, distribuidos entre instalaciones como Vicenza, Aviano, Nápoles y diferentes puntos de Sicilia.

El Reino Unido constituye otro de los grandes pilares del dispositivo. Allí estaban destinados 10.156 militares estadounidenses, principalmente vinculados a la Fuerza Aérea y repartidos en varias instalaciones.

La importancia de estos países no depende únicamente del número de soldados. Su posición geográfica permite a Washington proyectar fuerzas hacia el Atlántico, el Mediterráneo y Oriente Medio, al tiempo que facilita las operaciones de la Alianza Atlántica.

España: menos tropas, pero una posición estratégica

España cuenta con un contingente estadounidense considerablemente inferior al de Alemania, Italia o Reino Unido. A finales de 2025 había 3.814 militares estadounidenses asignados de manera permanente al país.

La relevancia española, sin embargo, va mucho más allá de esa cifra. Las bases de Rota y Morón desempeñan funciones estratégicas para las operaciones estadounidenses en el Mediterráneo, el Atlántico y el norte de África.

Por eso, cualquier cambio en la relación entre Washington y Madrid puede tener consecuencias que superen el número de efectivos afectados. La utilización de estas instalaciones y el grado de cooperación entre ambos gobiernos forman parte del debate sobre el futuro de la presencia militar estadounidense en Europa.

El flanco oriental gana peso

Desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, Estados Unidos reforzó su presencia en el este de Europa mediante despliegues rotatorios. Polonia se convirtió en uno de los principales puntos de este dispositivo.

El país cuenta con cientos de militares estadounidenses destinados de forma permanente, pero el número aumenta considerablemente cuando se incorporan las fuerzas rotatorias. Algunas estimaciones sitúan en torno a 10.000 los efectivos que pueden desplegarse bajo los mecanismos de disuasión europeos.

Rumanía también acoge tropas estadounidenses, tanto permanentes como rotatorias, con instalaciones relevantes para la vigilancia y la actividad militar en el flanco oriental de la OTAN. Hungría mantiene una presencia estadounidense más reducida, complementada por ejercicios y despliegues temporales.

Un dispositivo que ya no es el de antes de Ucrania

La guerra iniciada por Rusia contra Ucrania transformó la disposición militar estadounidense en Europa. Washington incrementó temporalmente sus fuerzas para reforzar el flanco oriental de la OTAN y mantener una mayor capacidad de respuesta ante una eventual escalada.

El resultado es una estructura que combina tropas permanentes, unidades rotatorias, bases propias y otras instalaciones a las que Estados Unidos tiene acceso. Según datos citados en informes oficiales, la presencia militar estadounidense llegó a superar los 85.000 efectivos en algunos trimestres de 2025.

Ahora, la cuestión es si ese nivel de despliegue se mantendrá. La política de la Administración Trump apunta a una revisión de la distribución de las fuerzas y a una mayor presión sobre los aliados europeos para que asuman más responsabilidades en su propia defensa.

Así, el debate sobre los soldados estadounidenses en Europa no se limita a decidir cuántos permanecen en cada país. Está en discusión el modelo de seguridad europeo que surgió tras la Segunda Guerra Mundial y que se reforzó durante la Guerra Fría: una arquitectura en la que Estados Unidos continúa siendo el principal actor militar de la OTAN, pero en la que los países europeos afrontan una presión creciente para asumir una parte mayor de la carga defensiva. 

Hegemonía y praxis: sentido común y lucha de clases


Frases: "
Para los marxista-leninistas, el peligro de esta perspectiva es que la articulación discursiva termine apareciendo como condición suficiente para la construcción de una posición hegemónica, como si bastara con construir un relato más atractivo para conquistar el sentido común" "No se trata de negar la dimensión cultural de la hegemonía, sino de negar que ésta pueda desprenderse de su anclaje material" "Es el proceso por el cual los hombres transforman la realidad y, al transformarla, se transforman ellos mismos" "Frente a ello, la construcción de hegemonía popular requiere organizaciones estables, sindicatos, asociaciones vecinales, estructuras militantes capaces de sostener la lucha en el tiempo" Que en el mundo obrero se publiquen visiones políticas tan avanzadas y que este debate, así planteado desde el punto de vista de la clase trabajadora no esté atravesando transversalmente el grueso temático del XXII Congreso del PCE, es lo más desmoralizante de este proceso congresual. Nota de Alonso Gallardo


                                                                                         

La hegemonía no consiste en la imposición de un relato sobre la realidad, sino en la construcción de una fuerza social capaz de transformarla.
Mural de 213 metros cuadrados obra del artista Jorit (Ciro Cerullo), representando a Antonio Gramsci en el costado de un edificio de viviendas del barrio de Isolotto en Florencia | Fuente: streetartcities.com
Mural de 213 metros cuadrados obra del artista Jorit (Ciro Cerullo), representando a Antonio Gramsci en el costado de un edificio de viviendas del barrio de Isolotto en Florencia | Fuente: streetartcities.com

En los últimos años, en el campo de la izquierda transformadora, se ha ido extendiendo una versión degradada del concepto de la hegemonía gramsciana que lo reduce a una pelea por el relato, a una batalla de narrativas, a la posibilidad de imponer un marco interpretativo en el espacio público. Esta lectura, que se debe a las reelaboraciones postmodernistas de autores como Laclau o Mouffe, plantea dicha hegemonía como un problema esencialmente discursivo. Para los marxista-leninistas, el peligro de esta perspectiva es que la articulación discursiva termine apareciendo como condición suficiente para la construcción de una posición hegemónica, como si bastara con construir un relato más atractivo para conquistar el sentido común. De esta manera, la hegemonía no puede ser reducida a una lucha por el sentido, porque los discursos solo adquieren fuerza hegemónica cuando se articulan con prácticas, organizaciones, instituciones y relaciones materiales de fuerza. No se trata de negar la dimensión cultural de la hegemonía, sino de negar que ésta pueda desprenderse de su anclaje material. El punto no está en elegir entre lucha material y lucha cultural, sino en comprender que la lucha cultural se vuelve políticamente hegemónica sólo cuando está sostenida por una práctica organizada capaz de modificar las relaciones de fuerza.

El sentido común, categoría central en Gramsci, no es un campo discursivo independiente. Es la sedimentación ideológica de una relación de fuerzas, el residuo de las luchas sociales, la cristalización de las experiencias históricas de las clases subalternas, el depósito de saberes, prejuicios, temores y aspiraciones que la clase dominante ha ido moldeando con el tiempo

Hay que decirlo desde el principio: Gramsci no es un economista. Escuela, Iglesia, medios de comunicación, intelectuales: todo ese tejido que Gramsci estudia bajo la noción de sociedad civil, es una estructura material donde se ejerce y se disputa la hegemonía. Sin embargo, esos aparatos culturales no flotan en el aire. Se encuentran amarrados a fuerzas materiales y organizativas que los respaldan, les proporcionan recursos y les dan dirección. La guerra de posiciones incluye necesariamente el terreno cultural, pero éste no puede separarse de las organizaciones, instituciones y relaciones de fuerza mediante las cuales se construye y sostiene una posición política. El sentido común, categoría central en Gramsci, no es un campo discursivo independiente. Es la sedimentación ideológica de una relación de fuerzas, el residuo de las luchas sociales, la cristalización de las experiencias históricas de las clases subalternas, el depósito de saberes, prejuicios, temores y aspiraciones que la clase dominante ha ido moldeando con el tiempo.

Ahora bien, ¿cómo se forma ese sentido común? No por la mera repetición de consignas, sino por la experiencia social, por la experiencia práctica de la dominación. El trabajador precario no asume la inevitabilidad del paro porque se lo haya dicho un discurso ultraliberal, sino porque la vive, porque la padece. La cuidadora no interioriza la naturalidad de la división sexual del trabajo porque se lo explique un relato patriarcal; la interioriza porque toda su vida está organizada en torno a esa división. Pero esta experiencia no es pura ni espontánea: está atravesada por las concepciones del mundo de las clases dominantes, la religión, el folklore, la educación, los medios. El sentido común de las clases subalternas es un campo de batalla donde la experiencia de la opresión se mezcla con las explicaciones que ofrece el poder para justificarla. Precisamente por eso la lucha de clases no solo transforma las condiciones materiales; transforma también la interpretación de esas condiciones por parte de las clases. El sentido común de la subalternidad sólo se rompe cuando las clases subalternas experimentan en carne propia que la sumisión no es natural, la explotación no es eterna, la organización colectiva puede arrancar conquistas parciales al capital.

La práctica no es una simple aplicación de un conocimiento ya constituido: es también la tierra donde ese conocimiento se verifica, se corrige y se transforma

Y es aquí donde la filosofía de la praxis de Adolfo Sánchez Vázquez se revela como una herramienta imprescindible. La praxis, para Sánchez Vázquez, es una actividad material, consciente, transformadora. Es el proceso por el cual los hombres transforman la realidad y, al transformarla, se transforman ellos mismos. La práctica no es una simple aplicación de un conocimiento ya constituido: es también la tierra donde ese conocimiento se verifica, se corrige y se transforma. Bajo este enfoque, la construcción de hegemonía aparece como una sucesión de praxis transformadoras que van desmintiendo en la práctica el sentido común dominante. La hegemonía nace cuando las clases subalternas, por su acción colectiva, consiguen arrancar conquistas materiales al capital y estas conquistas se convierten en experiencia compartida, en memoria colectiva, en una nueva concepción del mundo. Pero la experiencia por sí sola no basta. Gramsci lo dejó muy claro: el “buen sentido” de las clases subalternas es un punto de partida, no de llegada. Sin la mediación de la organización política, sin el trabajo del intelectual orgánico que sistematice y dé coherencia a esa experiencia dispersa, el rechazo instintivo se queda en estallido momentáneo. La función del partido no consiste en sustituir a las masas, ni en iluminarlas desde fuera, sino en dar forma organizativa a la experiencia práctica que las masas ya han producido. Y vale la pena añadir una advertencia contra el espontaneísmo: la organización no es simplemente el producto de la conciencia de clase; es también uno de los mecanismos mediante los cuales esa conciencia se construye. La lucha engendra organización, pero la organización engendra también lucha.

¿Qué pasa cuando una izquierda logra una influencia cultural pero no logra convertir esa influencia en una fuerza organizada? El resultado es de sobra conocido: electorados fluctuantes, comunidades digitales que se movilizan ante campañas virales, ciclos de protesta que se desinflan sin dejar estructura

Se trata de una cuestión política de primer orden. ¿Qué pasa cuando una izquierda logra una influencia cultural pero no logra convertir esa influencia en una fuerza organizada? El resultado es de sobra conocido: electorados fluctuantes, comunidades digitales que se movilizan ante campañas virales, ciclos de protesta que se desinflan sin dejar estructura. Esta deriva se manifiesta de forma más brutal en una política que no es más que producción de contenidos digitales, que confunde la viralidad con la organización y la visibilidad con la acumulación de fuerzas. Frente a ello, la construcción de hegemonía popular requiere organizaciones estables, sindicatos, asociaciones vecinales, estructuras militantes capaces de sostener la lucha en el tiempo. Pues la lucha no es sólo el momento en que las clases subalternas se enfrentan al capital: es también el momento en que aprenden, en que se organizan, en que se reconocen como sujeto colectivo. En la huelga es donde el trabajador individual descubre que no está solo, en la asamblea es donde la vecina descubre que su problema es compartido y en la manifestación es donde el joven precario descubre que su malestar tiene causas estructurales.

La hegemonía es práctica, no discurso. Sólo volviendo a la praxis transformaremos el mundo

En definitiva, la hegemonía no consiste en la imposición de un relato sobre la realidad, sino en la construcción de una fuerza social capaz de transformar la realidad y, mediante esa transformación, modificar también la forma en que las clases subalternas comprenden el mundo y su propia capacidad para transformarlo. Esa es la moraleja de Gramsci, de Sánchez Vázquez, de Marx y de Lenin. No se trata de negar la cultura, sino de entender que solo se vuelve políticamente hegemónica cuando está sostenida por una práctica organizada que es capaz de cambiar las relaciones de fuerza. La hegemonía es práctica, no discurso. Sólo volviendo a la praxis transformaremos el mundo.