martes, 15 de septiembre de 2026

Es EEUU quien necesita la paz con Irán, no al revés


EE.UU., MEDIO ORIENTE :: 25/08/2026

YP RĀZI

Cómo funciona la economía imperial: Aumento de los rendimientos de los bonos, una deuda de 40 billones de dólares y una inminente crisis económica en medio de la guerra contra Irán

En la actualidad, se habla mucho del aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. Este asunto ha generado gran preocupación entre los funcionarios estadounidenses, hasta el punto de que, por orden directa de Trump al equipo económico de la Casa Blanca, la administración ha recurrido a la ingeniería financiera para evitar que el país se hunda aún más en este atolladero interminable.

Para financiar su déficit presupuestario anual, el gobierno estadounidense está autorizado a emitir bonos, siempre que respete el límite de endeudamiento establecido por el Congreso. Estos bonos se ofrecen principalmente con un tipo de interés fijo, lo que significa que los tenedores de bonos reciben un pago fijo predeterminado cada seis meses.

Los principales compradores nacionales de estos bonos son los fondos de inversión y de pensiones, la Reserva Federal y los intermediarios primarios (que incluyen 25 de los principales bancos de Wall Street seleccionados por la Reserva Federal). Los inversores nacionales poseen aproximadamente el doble de deuda estadounidense que los inversores extranjeros.

Sin embargo, es importante señalar que, desde 2022, la Reserva Federal no solo ha dejado de comprar nuevos bonos, sino que también ha comenzado a vender los que ya posee, una política conocida como ajuste cuantitativo. Entre los principales tenedores extranjeros de deuda estadounidense se encuentran Japón, el Reino Unido, China y otros.

Pero si la mayoría de los bonos emitidos por el Tesoro ofrecen tasas de interés fijas, ¿por qué los cambios en las condiciones políticas y económicas tienen un impacto tan drástico en su rendimiento efectivo? La respuesta reside en el mercado secundario.

Los compradores primarios, en su mayoría instituciones nacionales, suelen vender estos bonos para financiar sus propios gastos, lo que genera un dinámico mercado secundario. Cuando los inversores se muestran optimistas sobre la inflación y las condiciones económicas futuras, la demanda de bonos aumenta, elevando su precio de mercado. Esto, a su vez, reduce la rentabilidad efectiva.

Por el contrario, cuando las expectativas apuntan a un futuro sombrío con una alta inflación, la demanda cae y los compradores ofrecen precios más bajos, a veces incluso por debajo del precio de compra original, lo que eleva la rentabilidad.

Para ilustrar esto, consideremos un bono con un valor nominal de $1000 y un pago de interés fijo anual de $ 50. Su rendimiento efectivo es del 5 %. Sin embargo, si la demanda disminuye y el mismo bono se negocia a solo $ 800 en el mercado secundario, mientras que el pago anual de $ 50 permanece sin cambios, el rendimiento efectivo aumenta al 6.25 % (800 ÷ 50 = 6.25 %).

Los principales factores que impulsan este aumento de la rentabilidad (es decir, la caída de la demanda) son el temor a una inflación persistente, la preocupación por la capacidad del gobierno para pagar su creciente deuda y el creciente atractivo de mercados competitivos, como las acciones corporativas.

¿Cuáles son las consecuencias de este aumento de los rendimientos para el gobierno estadounidense?

En primer lugar, provoca un aumento descomunal de los costes de endeudamiento. El gobierno se verá obligado a ofrecer tipos de interés más altos en las futuras emisiones de bonos para atraer compradores.

En segundo lugar, esto añade una presión inmensa a la ya enorme deuda nacional de EEUU, que asciende a 40 billones de dólares. El gobierno ya está pagando sumas enormes en intereses a los tenedores de bonos. Imagínese la carga aplastante que incluso un aumento de un punto porcentual en las tasas impondría al Tesoro.

En tercer lugar, paraliza de hecho el presupuesto federal. Los pagos de intereses de la deuda nacional ya han superado el presupuesto total de defensa. Ahora imagínese que el gobierno no solo tenga que pagar la deuda antigua, sino también refinanciarla a tasas nuevas y más altas cuando venza. Esto prácticamente no deja margen para los servicios públicos esenciales.

En cuarto lugar, limita severamente la capacidad de maniobra fiscal del gobierno para subvencionar bienes esenciales o financiar proyectos de infraestructura.

En quinto lugar, socava la solvencia crediticia de EEUU, sembrando dudas entre los tenedores de bonos sobre si un gobierno ahogado en deudas podrá alguna vez cumplir con sus obligaciones. Este temor creciente solo impulsa a los inversores a exigir rendimientos aún mayores por los préstamos a EEUU; un círculo vicioso que se retroalimenta.

Si esta tendencia se intensifica hasta el punto en que los principales países o fondos soberanos se nieguen a comprar bonos estadounidenses debido al elevado riesgo crediticio, desencadenaría una catástrofe financiera en toda regla para EEUU.

¿Cuáles serán las consecuencias si esta situación continúa?

A corto plazo (de 6 meses a 1 año):

1. El impacto más inmediato para los estadounidenses comunes provendrá del aumento de las tasas de interés de las hipotecas y los préstamos para automóviles. Un hogar que pagaba $ 2,000 al mes por su préstamo hipotecario pronto podría enfrentar pagos de $ 2,200 o $ 2,300: un golpe directo a su poder adquisitivo.

2. Ante el aumento de los rendimientos de los bonos, los grandes inversores venden acciones para comprar bonos, lo que provoca fuertes caídas en Wall Street. Los jubilados con fondos de pensiones vinculados al rendimiento del mercado bursátil sufrirán pérdidas importantes.

3. A medida que los bancos afronten mayores costes de financiación, concederán créditos más caros a las empresas. En consecuencia, las corporaciones aplazarán las inversiones y congelarán las contrataciones.

A medio plazo (de 1 a 3 años):

1. Se afianzará la estanflación. Los altos costos de endeudamiento reducen el gasto de los consumidores, lo que ralentiza la actividad económica. Al mismo tiempo, los costos de la energía y las materias primas se mantienen elevados, lo que obliga a los productores a trasladar estos costos a los consumidores, agravando aún más la presión inflacionaria. Controlar esta situación será extremadamente difícil para el gobierno.

2. Ante la creciente presión fiscal que sufre el gobierno federal, los profundos recortes presupuestarios serán inevitables. El dinero destinado a proyectos de infraestructura e inversiones públicas simplemente desaparecerá.

3. El desempleo aumentará. A medida que las empresas paralicen proyectos, la contratación de personal se estancará y es probable que se produzcan despidos masivos.

A largo plazo (de 3 a 10 años y más):

1. El crecimiento económico se desacelerará drásticamente. En lugar de invertir en tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial o la biotecnología, el gobierno se verá obligado a destinar sus ingresos al pago de su deuda. La disminución del crecimiento del PIB provocará una recesión prolongada y crónica.

2. El estatus del dólar estadounidense como principal moneda de reserva mundial se verá erosionado. Cuando los inversores extranjeros vean cómo la deuda estadounidense se dispara y el valor de sus activos disminuye, comenzarán a deshacerse de los bonos estadounidenses para invertir en oro o yuanes. Esto provocará una fuerte caída del valor del dólar, reduciendo el poder adquisitivo de EEUU, limitando las importaciones e impulsando la inflación interna.

3. La desigualdad se intensificará. Los inversores estadounidenses adinerados se beneficiarán comprando bonos con descuento y altos rendimientos, mientras que las clases media y baja sufrirán las peores consecuencias económicas. Esta creciente brecha podría desencadenar disturbios sociales e inestabilidad política.

La guerra contra Irán

En realidad, los rendimientos de los bonos estadounidenses se mantuvieron excepcionalmente bajos entre 2008 y 2022, debido en gran medida a las políticas monetarias expansivas. Sin embargo, en 2022, el aumento vertiginoso de la inflación y las agresivas subidas de tipos de interés de la Reserva Federal impulsaron los rendimientos al alza de forma pronunciada.

Actualmente, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años fluctúa entre el 4,65 % y el 4,75 %, mientras que el de los bonos a 30 años oscila entre el 5,21 % y el 5,33 %. Esto contrasta notablemente con 2020, cuando los rendimientos alcanzaron un mínimo histórico de tan solo el 0,52 %.

El rendimiento de los bonos es solo uno de los muchos indicadores de la salud económica de un país. Sin embargo, al examinar únicamente este indicador, podemos comprender mejor por qué muchos expertos económicos consideran que la guerra contra Irán, iniciada durante este período de crisis económica, es uno de los mayores errores estratégicos no solo de Trump, sino de cualquier administración estadounidense.

EEUU lanzó esta guerra ilegal y sin provocación alguna con una deuda nacional que ya superaba los 40 billones de dólares. La historia demuestra que las guerras perdidas de Vietnam, Irak e incluso Afganistán provocaron fuertes presiones inflacionarias y agravaron las crisis de deuda en la economía estadounidense. Ahora, imagínese librar una guerra contra un adversario muy diferente y estratégicamente resistente, con ese mismo nivel de deuda.

Muchos analistas sostienen que el inmenso poderío militar de EEUU ha sido durante mucho tiempo la base de su fortaleza económica. Sin embargo, un rotundo fracaso militar contra Irán, un país que ha soportado algunas de las sanciones más severas durante casi medio siglo, socavaría drásticamente la credibilidad de las fuerzas armadas estadounidenses y, por extensión, la confianza en el orden mundial liderado por EEUU.

Todo esto aceleraría inevitablemente la pérdida de confianza en el dólar estadounidense. No hagan caso a las publicaciones promocionales de Trump en Truth Social; los datos económicos hablan por sí solos. Es EEUU quien necesita la paz con Irán, no al revés.

www.hispantv.com


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/es-eeuu-quien-necesita-la-paz-con 

La falsa neutralidad que 'reveló' la fotografía política del verano del 36


ESTADO ESPAÑOL :: 23/08/2026

CARMEN PAREJO

En 1936, una política que actuó sobre una lucha de clases ya internacionalizada y modificó su correlación de fuerzas, recibió un nombre tan hipócrita como diplomáticamente impecable: No Intervención

El verano de 1936 fue el primero en que los trabajadores franceses disfrutaron de vacaciones pagadas, una conquista obtenida bajo el Frente Popular de Léon Blum después de una oleada de huelgas que había obligado a convertir en derecho lo que hasta entonces había sido privilegio, y que en la Unión Soviética existía desde 1918.

En Berlín, mientras tanto, el régimen nazi utilizaba los Juegos Olímpicos para ocultar, tras las banderas y los estadios, las Leyes de Núremberg aprobadas el año anterior. Allí Jesse Owens, nieto de esclavos, ganaba cuatro medallas de oro representando a un país --EEUU-- donde él mismo seguía sometido a la segregación racial.

Mientras la prensa estadounidense celebraba la derrota simbólica del racismo nazi, continuaban Jim Crow y los linchamientos, y aquel mismo año comenzaba a publicarse el Green Book, destinado a indicar a los negros dónde podían comer, dormir o repostar sin ser expulsados por el color de su piel.

Más al este, algunas columnas del Ejército Rojo chino completaban todavía la Larga Marcha mientras crecía la presión por unir fuerzas frente a Japón. Etiopía resistía la ocupación fascista italiana y Sudáfrica profundizaba una legislación segregacionista que anticipaba el apartheid. En América Latina, el gobierno de Getúlio Vargas en Brasil entregaba a Olga Benário, comunista alemana y judía, a la Alemania nazi.

                      Vacaciones pagadas: pareja bailando en un café junto al mar, Francia, 1936.

Aquel verano condensaba, por tanto, un mundo en movimiento, atravesado simultáneamente por el fascismo y el colonialismo, por la segregación racial y la reacción, pero también por huelgas, reformas sociales, luchas anticoloniales y movimientos revolucionarios. Así, la guerra en España no irrumpiría desde fuera de esa historia, sino que se convertiría en uno de sus puntos de condensación.

El 17 y 18 de julio de 1936, una conspiración militar apoyada por fuerzas monárquicas, reaccionarias y fascistas, además de importantes sectores del gran capital, intentó derribar a la República. El golpe fracasó en su propósito de conquistar rápidamente el Estado y abrió una guerra que, aunque llamada civil, fue de clase e internacional prácticamente desde su nacimiento.

El trasfondo era más profundo: se estaban cuestionando las bases mismas que sostenían la desigualdad como fenómeno natural. En el campo, las luchas campesinas y las ocupaciones de tierras cuestionaban una estructura de propiedad profundamente desigual; en las minas seguían resonando la Revolución de Asturias de 1934 y la brutal represión posterior. La victoria del Frente Popular en febrero de 1936, pese al carácter moderado de su programa, coincidió con una movilización popular que desbordaba la alternancia electoral.

No estaba cambiando solo quién ocupaba los ministerios, sino la correlación de fuerzas entre propietarios y trabajadores, terratenientes y campesinos, gobernantes y gobernados. Ese cambio hizo del fascismo una herramienta cada vez más atractiva para quienes temían perder poder.

Esos temores también se reflejaron en la actitud que adoptaron las principales potencias europeas occidentales ante la guerra española. En los días posteriores al golpe, el Gobierno republicano pidió a Francia que le vendiera armas. Léon Blum, al frente de otro Gobierno de Frente Popular, estuvo inicialmente dispuesto a hacerlo, pero la presión británica, las divisiones internas francesas y el temor a que cualquier ayuda abierta terminase provocando un enfrentamiento con Alemania e Italia fueron empujando a París hacia otra solución: la llamada política de No Intervención.

Sobre el papel, el principio parecía sencillo. Si ninguna potencia suministraba armas, hombres o material de guerra a ninguno de los dos bandos, el conflicto podría permanecer encerrado dentro de las fronteras españolas y evitarse así una guerra europea. En agosto de 1936 se articuló el acuerdo y poco después comenzó a funcionar en Londres un Comité de No Intervención en el que participaron la mayoría de las potencias europeas.

Pero aquella aparente neutralidad nació sobre una realidad que ya no era neutral. Alemania e Italia habían tomado partido desde los primeros días y continuaron enviando aviones, armas, tropas y apoyo logístico a las fuerzas golpistas aun después de adherirse formalmente al acuerdo. Mientras tanto, la República veía seriamente restringida su capacidad para comprar armamento en el mercado internacional.

La posición británica tampoco puede entenderse únicamente como miedo a otra guerra europea. Londres observaba con preocupación las huelgas, las colectivizaciones, las ocupaciones de tierras y el reparto de armas entre trabajadores. Para sectores importantes de las clases dominantes británicas, la guerra era un peligro; una transformación social que alterase las relaciones de propiedad y poder afectaba de forma todavía más inmediata a sus intereses, tanto internos, como imperiales.

Solo México y, de manera decisiva en el terreno militar, la Unión Soviética, mantuvieron un apoyo sostenido a la República.

La guerra española, por tanto, nunca fue únicamente española. La No Intervención no consiguió impedir su internacionalización: lo que hizo fue permitir que esa internacionalización se desarrollara bajo una correlación de fuerzas profundamente desigual.

¿Tenían motivos los grandes capitales para temer a un pueblo que comenzaba a organizarse y decidir por sí mismo? Desde la lógica de sus intereses, probablemente sí. Porque la guerra no mostró únicamente una España en transformación: en su experiencia práctica empezaron también a perfilarse algunos rasgos de otro mundo posible. Las Brigadas Internacionales y las redes de solidaridad que las rodearon llevaron hasta España a más de 40.000 voluntarios de más de cincuenta países, y con ellos llegaron también otras formas de entender el trabajo, la ciencia, la igualdad y el papel de los intelectuales.

A Salaria Kea la habían rechazado en tres escuelas de enfermería de Ohio por ser negra y, ya titulada en el Harlem Hospital de Nueva York, cuando se ofreció como voluntaria de la Cruz Roja para atender a las víctimas de las grandes inundaciones del Medio Oeste de 1936, sus servicios volvieron a ser rechazados por el color de su piel. Un año después cruzó el Atlántico y trabajó como enfermera en el hospital republicano de Villa Paz, en Saelices.

Algo parecido ocurría con las mujeres que se subían a las ambulancias. Evelyn Hutchins tuvo que enfrentarse incluso a los brigadistas estadounidenses que consideraban demasiado peligroso enviar a una mujer como conductora. Insistió hasta conseguirlo y en España condujo ambulancias y camiones, transportando heridos, material sanitario, ropa, alimentos e incluso municiones bajo condiciones de combate.

En la medicina ocurrió algo parecido. En la Unión Soviética ya se había comenzado a construir una sanidad universal y gratuita; en España, las circunstancias de la guerra permitieron vislumbrar esa misma concepción de la medicina como derecho y servicio colectivo. Frederic Duran-Jordà y Norman Bethune contribuyeron a desarrollar sistemas capaces de llevar sangre conservada hasta los heridos del frente, pero lo decisivo no era únicamente el avance técnico: la ciencia, los conocimientos y los recursos sanitarios se organizaban alrededor de la necesidad humana y no de la capacidad de pago. La medicina y la investigación dejaba de ser una mercancía para convertirse en un derecho colectivo.

También los intelectuales abandonaron la torre de marfil. John Cornford murió combatiendo en Lopera; Felicia Browne dejó el arte para incorporarse a una milicia, falleciendo en el frente de Aragón; Julian Bell, poeta, miembro del círculo de Bloomsbury y sobrino de Virginia Woolf, eligió conducir ambulancias y murió tras ser herido en Brunete. Mientras el Gobierno británico levantaba la No Intervención, una parte de sus propios intelectuales atravesaba Europa para hacer exactamente lo contrario. La poesía, el arte y la ciencia se ponían al servicio del pueblo.

Casi tres décadas después, Chicho Sánchez Ferlosio condensó en una canción escrita bajo el franquismo una intuición que permite volver sobre 1936: "La guerra que tanto temen no viene del extranjero". No porque la dimensión internacional fuese secundaria --España había demostrado exactamente lo contrario--, sino porque detrás de los Estados, los ejércitos y las declaraciones diplomáticas existía otro conflicto que atravesaba las fronteras. La cuestión era también qué ocurría cuando obreros y campesinos comenzaban a alterar unas relaciones de propiedad y de poder que parecían naturales e intocables.

En 1936, una política que actuó sobre una lucha de clases ya internacionalizada y modificó su correlación de fuerzas, recibió un nombre tan hipócrita como diplomáticamente impecable: No Intervención.

Actualidad RT


Texto completo en: https://www.lahaine.org/est_espanol.php/la-falsa-neutralidad-que-revelo-la-fotografia

Absentismo salarial, inflación por avaricia y otras manifestaciones del infierno patronal


Buen artículo explicativo de la realidad que vive la clase trabajadora en los centros de trabajo, pero por desgracia se queda solo en ello con la única alternativa de seguir aprobando nuevas leyes en el parlamento que mejoren las condiciones de vida y trabajo. Aprobar buenas leyes está bien, pero a la sociedad capitalista quien la regula es la lucha de clases y la correlación de fuerzas entre clase obrera y la patronal, y mientras la clase obrera no esté organizada en sindicatos de clase que den la capacidad de organizarse y luchar de forma autónoma por la aplicación de las leyes y la defensa de sus intereses, la aprobación de nuevas leyes de bien sirve de poco cuando la patronal por falta de sindicatos obreros en los centros de trabajo se las salta todas, porque sabe que el trabajador necesita comer y una casa para vivir él y su familia y no puede rechazar una oferta de compra de su fuerza de trabajo. Quedarse exclusivamente en la acción parlamentaria para resolver las injusticias bajo el sistema capitalista es reformismo economicista, por eso solo es marxista aquél que propone alternativas para transformar la sociedad y acabar con la explotación del sistema capitalista, dirigiendo todos los beneficios del trabajo al desarrollo de la sociedad y no al bolsillo individual de los capitalistas: empresarios y banqueros. Nota de Alonso gallardo  
 


ESTADO ESPAÑOL :: 22/08/2026

CARLOS MARTÍN URRIZA

El absentismo laboral prácticamente no existe en el Estado español, según las estadísticas oficiales disponibles: casi nadie se ausenta de su trabajo sin justificación en este país

El que sí existe, en cambio, es el absentismo empresarial en los salarios y el cumplimiento de las condiciones de trabajo. El Gabinete Económico de CCOO acaba de ponerlo de relieve en una de sus manifestaciones más sangrantes. Según su análisis de la última Encuesta de Población Activa hay 436.000 personas que hacen cada semana 2,54 millones de horas extraordinarias que no cobran, ni ven compensadas por descanso. El coste laboral escamoteado --salario y cotizaciones-- asciende a 3.378 millones de euros al año. Aquí no hay ausencia injustificada del trabajador sino jornadas de trabajo en la empresa que desaparecen de la nómina, de la cotización a la Seguridad Social y de los pagos a cuenta del IRPF.

Pero el abuso empresarial no termina aquí. También hay contratos parciales que esconden jornadas completas; falsos autónomos que cumplen horario, reciben órdenes y dependen de un único pagador; categorías profesionales rebajadas; complementos absorbidos para neutralizar subidas del salario mínimo; disponibilidad digital fuera de jornada; trabajadores que se sacan del convenio colectivo, etc.

La política llevada a cabo por el gobierno de coalición ha intentado poner coto a los patronos y promocionar al empresario que quiere invertir, arriesgar e innovar y que entienden que nuestra economía funciona mejor cuando funciona para todos. Esta política ha dado muy buenos frutos en la mejora de la renta real de los hogares trabajadores: gracias a la creación y estabilización del empleo, a que más de la mitad del empleo creado se localiza en actividades de valor añadido con salario por encima de la media y al aumento del salario mínimo interprofesional un 66%.

Sin embargo, muchas personas trabajadoras siguen viviendo en un infierno patronal que primero se apropia del tiempo de trabajo. Después recorta el incremento de los salarios de convenio, que continúan registrando pérdidas en su poder adquisitivo, a pesar de que las empresas nunca habían ganado tanto. Para morder a continuación con precios y márgenes abusivos en la caja del supermercado, en el recibo energético, en la hipoteca y en el alquiler. Y, por último, el infierno patronal también se manifiesta a través de los beneficios empresariales que consiguen adelgazar su contribución fiscal. El mismo salario pierde poder de compra varias veces: cuando no se paga todo lo trabajado, cuando no se abona todo lo producido, cuando los precios crecen por encima de los costes, cuando la vivienda captura una parte desproporcionada de la nómina y cuando los beneficios no sostienen, en proporción justa, los servicios públicos y los tienes que sostener tú solo con tu salario menguado por los que se apropian de él y se escaquean del sostenimiento de lo común.

La inflación por avaricia, con origen en precios abusivos que crecen por encima de los costes para engordar el beneficio empresarial, ha sido documentada también por el Gabinete Económico de CCOO a partir del Observatorio de Márgenes Empresariales de la AEAT. Según su análisis, el margen empresarial agregado (beneficio/ventas) pasó del 10,7% del valor añadido en 2018-2019 al 12,9% en 2024-2025, mientras la participación de los salarios bajó del 51,4% al 47,2%. En términos reales, entre 2019 y 2025 el valor añadido aumentó un 21%, los márgenes empresariales un 30% y la masa salarial un 13%. En particular, en las actividades que agrupan supermercados y comercio especializado de alimentos, el indicador de margen de explotación del Observatorio pasó del 4,95% en 2023 al 6,79% en 2025, el máximo de la serie 2015-2025. Al mismo tiempo, la principal cadena de supermercados del país declaró 1.729 millones de euros de beneficio neto en 2025, un 25% más.

La inflación reciente no fue solo consecuencia de la pandemia, de la invasión de Ucrania o del cierre del estrecho de Ormuz. Hay una inflación de costes, sí, pero también una inflación de márgenes. El propio Banco Central Europeo calculó que los beneficios unitarios explicaron alrededor del 60% del crecimiento del deflactor del PIB de la zona euro durante los tres trimestres anteriores al primero de 2023. Todos hemos comprobado como los precios de los alimentos han subido como un cohete -gracias a estos análisis sabemos también, que lo hicieron por encima de sus costes- y después hemos vistos igualmente que estos precios no se han reducido, o han bajado como una pluma, cuando el coste de la energía y las materias primas -que provocó su subida- se ha recortado. Como consecuencia, todos los días que hacemos la compra soportamos unos precios y márgenes abusivos.

El escaqueo fiscal de las empresas y, en particular, de las grandes corporaciones es otro viejo conocido de nuestro injusto sistema tributario. A pesar del importante aumento de los beneficios empresariales, el tipo efectivo del impuesto de sociedades sigue estando en un magro 12,1% muy lejos del tipo nominal del 25%. El tipo efectivo de los grupos bancarios es incluso simbólico: 2,1%. Si hay que combatir el absentismo, empecemos por el de quienes se ausentan de la financiación de lo común.

La vivienda completa la pinza. Los fondos y las SOCIMI no poseen la mayoría del parque de alquiler, pero allí donde concentran vivienda ejercen un poder de mercado y de gestión que desborda precios y derechos del inquilino. A ese desequilibrio se suma un privilegio fiscal injustificable: las SOCIMI pueden tributar al 0% en el Impuesto sobre Sociedades si cumplen las condiciones legales, aunque existan gravámenes especiales sobre determinados dividendos y beneficios no distribuidos. Por qué una sociedad dedicada a rentabilizar vivienda disfruta de ese tratamiento mientras el alquiler absorbe una parte creciente del salario.

Así se cierra el círculo del infierno patronal. El patrono acusa de absentismo a quien enferma --como si una baja médica acreditada fuera fraude por definición--, pero no cuenta sus propias ausencias: del salario, de la cotización, del impuesto y de la responsabilidad social. Llama moderación a que los sueldos pierdan poder de compra, libertad a elevar precios, seguridad jurídica a blindar rentas y competitividad a pagar menos de lo debido. El lenguaje no es inocente: convierte la extracción en normalidad y el derecho en sospecha.

Hemos avanzado en la extinción del infierno patronal, pero el trabajo no está terminado. El siguiente paso es aprobar e implantar un registro horario digital que sea objetivo, fiable, accesible de inmediato para cada trabajador, su representación y la Inspección. El segundo es llevar la información del Observatorio de Márgenes Empresariales a las mesas de negociación de los convenios colectivos. El tercero es establecer un gravamen extraordinario sobre los márgenes abusivos de las grandes cadenas de supermercados. Y, por último, debemos tener una fiscalidad empresarial efectiva, cerrar los agujeros que facilitan la desfiscalización de beneficios y una política de vivienda que limite la extracción de rentas, sancione las cláusulas abusivas y vincule cualquier ventaja de fondos o SOCIMI a una función social comprobable.

Extinguir el infierno patronal no significa combatir la empresa. Significa defender a las personas trabajadoras y a la democracia frente a quienes compiten pagando peor, defraudando, abusando del precio o convirtiendo una necesidad básica en renta cautiva. Significa que todo trabajo se pague, que todo beneficio contribuya y que ningún margen se construya sobre la impotencia de quien necesita comer, trabajar o vivir bajo un techo. Cuando el empresario cumple, innova y reparte, hay futuro. Cuando el patrono se ausenta de sus obligaciones, tiene que haber ley, inspección, negociación colectiva y política democrática para traerlo de vuelta.

* Portavoz de Economía y Hacienda del GP Sumar.


Texto completo en: https://www.lahaine.org/est_espanol.php/absentismo-salarial-inflacion-por-avaricia-y-otras 

lunes, 14 de septiembre de 2026

Conocimientos básicos sobre Venezuela para personas que están al límite de la decadencia ideológica


Fidelista por Siempre

Industria petrolera, reservas petroleras y conocimientos básicos para personas que están al límite de entrar a la categoría de subnormales. ¿Por qué?, porque la persona normal, puede no conocer, se le informa, y ya, no hay más problemas, está informado, en cambio, ese que no sabe, y cree que tiene razón en base de mentiras, no tiene arreglo.
Esto escribía CNN el 6 de enero 2026. Obvio, con el lenguaje de un medio yanki. Que es anti Trump, pero ante todo, anti socialista, anti comunista y anti revolución, cualquiera sea.
Hugo Chávez —quien asumió el poder en 1999 y transformó a Venezuela en un Estado socialista— confiscó y nacionalizó en 2007 los activos de compañías petroleras extranjeras, incluyendo ExxonMobil y ConocoPhillips, expulsándolas del país. El Gobierno de Chávez tomó el control directo de PDVSA y utilizó sus ganancias como un cajero automático para los militares, lo que provocó la salida de trabajadores cualificados. La infraestructura petrolera venezolana se deterioró y se desmoronó.
Las sanciones internacionales al Gobierno venezolano también contribuyeron al declive de la industria petrolera del país, según la EIA. El Gobierno estadounidense ha impuesto sanciones a Venezuela desde 2005, y la primera administración de Trump, en 2019, bloqueó efectivamente todas las exportaciones de crudo de PDVSA a Estados Unidos. En 2022, el entonces presidente Joe Biden otorgó a Chevron un permiso para operar en Venezuela como parte de un esfuerzo por reducir los precios de la gasolina; una licencia que Trump revocó en marzo, pero que posteriormente volvió a emitir con la condición de que ninguna ganancia se destinara al Gobierno de Maduro.
¿Cuáles países compran el petróleo de Venezuela? La mayor parte de las exportaciones de crudo de Venezuela se dirige a China, pero Estados Unidos sigue siendo el segundo mayor comprador del país.
Porcentaje de las exportaciones de petróleo crudo de Venezuela que fueron a cada país en 2023
China 68%
Estados Unidos 23%
España 4%
Cuba 4%
Singapur 0,5%
Malasia 0,3%
Rusia 0,2%
¿Quién compra petróleo de Venezuela?. Aunque Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, la mencionada combinación de sanciones estadounidenses, la subinversión crónica y la inestabilidad política ha destrozado el antiguo modelo de exportación del país.
China es ahora el comprador dominante, adquiriendo habitualmente la mayor parte del crudo venezolano (68%), gran parte del cual se vende con descuento y se transporta a través de petroleros de “flota sombra” poco transparentes para eludir las sanciones.
Estados Unidos, que antes era el mayor cliente de Venezuela, ahora recibe solo los volúmenes producidos por Chevron, la única gran petrolera occidental autorizada a operar con una licencia del Tesoro.
La promesa de la administración Trump en 2026 de “tomar el control” de las reservas petroleras de Venezuela ha reavivado el debate sobre la reinversión estadounidense, pero los ejecutivos de la industria se muestran cautelosos; el reingreso a gran escala está a años de distancia.
Una reestructuración liderada por Estados Unidos podría convertir a Venezuela en un proveedor de petróleo mucho mayor, generar oportunidades para las compañías petroleras occidentales y servir como una nueva fuente de producción. También podría mantener bajo control los precios en general, aunque la bajada de precios podría desincentivar la producción petrolera de algunas empresas estadounidenses.
Eso es lo escrito por CNN, lo interesante no son sus opiniones, que pueden haber algunos acertadas y otras no, lo que importan son los datos.
Si usted observa bien, y ayer lo señalé, no es un elemento menor, es Canadá, que lo sacan del cuadro de las reservas, porque es un petróleo algo complicado para procesar, como el Venezolano que es difícil extraer, lo dice el gráfico, "los datos excluyen las arenas bituminosas, explotadas principalmente por Canadá". Esto, distorsiona mucho, la estadística, y también la dependencia y otros elementos geopolíticos.
Lea bien, que todo esto, va de los costos y este ejemplo, tiene que ver con apuestas a largo plazo.
Cómo las arenas bituminosas se convirtieron en el productor norteamericano de menor coste. Por Andrew Topf - 17 de junio de 2026, 2:00 p.m. CDT
Consideradas en su momento como uno de los recursos petrolíferos más costosos del mundo, las arenas bituminosas de Canadá se han convertido en una de las zonas de explotación petrolera más competitivas de Norteamérica.
Varios proyectos ya están alcanzando el punto de equilibrio con precios inferiores a 40 dólares por barril.
Si bien los operadores de arenas bituminosas han reducido drásticamente los costos mediante la tecnología y la eficiencia operativa, los productores de esquisto estadounidenses se enfrentan a costos crecientes y ahora requieren un promedio de alrededor de 65 dólares por barril de WTI para perforar nuevos pozos de manera rentable.
¿Quiere que le cuente algo?, los venezolanos están en algo, se mueven en dirección de una estrategia, están tejiendo una telaraña para atrapar a alguien. Con paciencia, pero con mucho estudio. Tómelos por bobos y cobardes, la HISTORIA con letra grande, dice lo contrario, pero bueno, hay gente que vive el día a día.
El gran problema de los EEUU, es cuidar los 7 años que les queda de petróleo, a sus compañías que cada día que pasa, el costo de extracción sube, si aparece mucho crudo, el precio baja, y su extracción se vuelve no rentable. Esa extracción, de esquisto o fractura hidráulica no puede detenerse ¿o ya olvidaron cuando la COVID que el precio del barril fue negativo por unos días?, eso sucede cuando ellos vieron llenos sus estanques y no podían sacar más crudo, y le era más conveniente pagar a alguien que viniera a buscar lo ya extraído, que detener la extracción.
¿Se entiende?, no vendía petróleo, lo regalaron durante unos días, peor aún, pagaron para que lo retiraran. Hoy si llegara más petróleo, que perfecciones la tecnología, como lo hicieron en Canadá, el petróleo de las arenas bituminosas era uno de los más caros. 81.42% de los 7 millones de barriles diarios que se requieren a las EEUU, se los vende Canadá, son 5.7 millones de 7.0 millones.
Veamos Venezuela, en el mejor momento, década de los 70, lograron extraer 3.6 millones de bpd, con Chávez llegaron a 2.7, entre el 2013 y 2020, bajó en un 75%, a algo más de 500.000 bpd, para Venezuela y Cuba y ya. Hoy en Venezuela se extraen 1.2 millones de dpd, es decir, un tercio de la mejor y mayor producción, hecho con los ladrones de los Adecos.
Un tercio apenas, la aspiración de Chávez, siempre fue llegar y sobrepasar, los 4 millones de bpd, no fue posible, con Maduro tampoco. Creo que lo que plantean ahora, con el acuerdo con los yankis, es hacer cosas paralelas. Me explico, el acuerdo con los yankis, al cual rechaza rotundamente ingresar ExxonMobil y creo saber porqué, los dejan con sus contornos de tiempo, espacio, proyecciones y sobre todo, a buscar 100.000 millones para trabajar entre 5 a 7 años, Mirko dice 8.
Pero, hay cosas que quizás usted no le puso atención, ya dije, me parece extraño y hasta absurdo, meter dos Ministerios que nada tienen que ver en el asunto, Relaciones Exteriores (Dpto. de Estado) y defensa (Pentágono), y este detalle, enviaron el secretario correcto, de energía, quien dijo: A ese respecto, Rodríguez precisó que el acuerdo "tuvo dos partes, una en EE.UU. y otra en Venezuela, dos momentos", mientras que Wright afirmó que el trato –al que catalogó como "monumental"– se suscribió "entre el Gobierno de EE.UU. y la empresa privada venezolana NABEP".
¿Empresa venezolana dijo el ministro de energía yanki?, veamos:
Descripción general de la empresa. North American Blue Energy Partners es una empresa líder en exploración y producción de petróleo, comprometida con satisfacer la demanda energética mundial y, al mismo tiempo, con la protección del medio ambiente. Gracias a décadas de experiencia combinada en el sector, nuestro equipo aprovecha tecnologías de vanguardia y prácticas innovadoras para optimizar los procesos de extracción de petróleo en diversos yacimientos.
North American Blue Energy Partners, no me parece muy venezolano que digamos.
Si se fijan, nadie habló de gas…, y ya los venezolanos están exportando su propia molécula. Creo que harán eso, que ellos corran con sus inversiones y los 25 años y 11.000 barriles, pagando lo que tienen que pagar, y ellos alcanzando otros acuerdos. Pasado o quizás antes, los 25 años, no olvidemos que aspiran a 1.5 millón de barriles diarios, consumen 21 y en 7 años y 8 meses, van a producir cero, Venezuela en 7 años no estará en condiciones de venderle nada, que no sea los 440.000 que equivalen los 11.000 en 25 años, y ojo, sólo si existe esa cuantiosa inversión, podrían obtener eso, vamos redondearlo en 500.000 medio millón, en aproximadamente 7 años, si obtienen esas inversiones, justo cuando los EEUU no podrán extraer más de su territorio.
¿Medio millón van a reemplazar 21 millones?, tengo serias dudas, bueno, los nuevos expertos petroleros no tienen ninguna, si el sueño de Chávez de alcanzar 4 millones de dpd, equivale al 19.2% de los 21 millones que consumen los yankis, estos expertos dirán que Venezuela salvó regalando su petróleo a los yankis, son incapaces de hacer una cuenta tan simple.
¿Y del gas qué?
Delcy Rodríguez: Venezuela avanza para ser una potencia gasífera y petroquímica. La dignataria aseveró que el impacto de los tratos firmados por su Gobierno con empresas petroleras comenzará a evidenciarse este mismo año.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó esta jornada que los más de 50 acuerdos que su administración ha firmado con distintas compañías petroleras permitirán que ese país suramericano –que posee importantes reservas de crudo y gas– se convierta en una potencia gasífera y petroquímica en un futuro no tan lejano.
"Ha sido mi sueño desde que el presidente [Nicolás] Maduro me nombró ministra de Hidrocarburos. Yo dije: 'Vamos a ser país exportador de gas'. Y empezamos a exportar las primeras moléculas de gas. Pero vamos a ser también una potencia de gas y vamos a ser una potencia petroquímica. Son los sueños", sostuvo la dignataria en un acto con trabajadores de la industria petrolera.
Rodríguez reconoció los esfuerzos de la mano de obra venezolana en generar "soluciones ingeniosas" para reactivar la producción con "esfuerzo propio" cuando esos acuerdos no existían, lo que permitió elevar la producción de crudo hasta 1,2 millones de barriles diarios en diciembre de 2025. "Ahora, imagínense ustedes la dimensión, la magnitud de 50 acuerdos que se han firmado, lo que van a impactar en petróleo y producción de gas", apuntó.
Con referencia a los plazos en los que, según sus proyecciones, comenzarán a verse los resultados de los pactos, afirmó que este mismo año empezarán a llegar al Occidente venezolano taladros de perforación, así como tuberías flexibles –'coiled tubing'–, químicos y bombas, necesarios para extraer el crudo extrapesado de la Faja Petrolífera del Orinoco.
"Esos sueños los vamos a ver y los van a ver nuestros hijos; los van a vivir nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, porque estamos marcando el futuro de nuestra patria con esperanza y desarrollo", concluyó.
Nota: A mi me formaron para separar la paja del trigo, y es lo que he hecho siempre ¿me molestan ciertos gestos?, obvio, lo he dicho siempre, pero, me importa entender porqué y para qué, y es ahí lo más interesante. La correlación de fuerzas se va a invertir, se los aseguro. A un tipo que ni siquiera sabe que los próximos 27 meses los pasará sentado allí donde lo vemos a diarios mentir, manipular, y hundir si mierda de país.
Los otros, llevan 27 años allí, y seguirán estando, y ellos, tienen algo que el otro no tendrá muy pronto... y luego, cuando no tienes algo, las cosas cambian.
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Voy a usar la lógica yanki. Cada día que pasa, tengo menos petróleo y es inevitable, no hemos hecho ninguna transición ecológica, por el contrario, echamos p'atrás todo lo que tenga que ver con eólicas y paneles fotovoltaicos y vehículo eléctrico. ¿Qué hago entonces?, invado las Bahamas, no, allí no hay petróleo ¿dónde entonces?, Venezuela..., perfecto, pero hay un solo problema, el nivel actual de producción me alcanza para el 5% de lo que debe consumir diariamente ¿qué hago entonces?, me hago por la fuerza de ese 5%..., pero, ¿y si los trabajadores comienzan a sabotear? ¿si los chavistas comienzan a resistir? ¿y nos hostigan, nos cortan la electricidad, sabotean nuestras instalaciones?, lo mismo que hicimos nosotros, pero ellos son millones..., además, no podemos tener allí 50.000 marines, sería muy arriesgado... ¿qué hago entonces?..., les leo.
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    Delcy tiene el conocimiento, la madurez, la experiencia y la firmeza política e ideológica para tomar las riendas de Venezuela, tarea que ha asumido delegada por el presidente secuerstrado Nicolás Maduro en este momento crítico, junto al PSUV, el poder popular, las comunas, lads fuerzas Armadas. Hay una gran campaña para confundir, sembrar la desesperanza, el derrotismo, curiosamente donde se han apuntado con mucha fuerza elementos de izquierda.
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    Muy detalladamente ése escrito fidelista usted asído muy claro y gracias por esas palabras pará estar al día fidelista saludo del comandante fidel siempre
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    El único camino de los gringos es negociar con los dirigentes de la república Bolivariana de Venezuela, aunque eso supone para ellos un gran riesgo de inversión pero no tienen alternativa. Pensaron que invadiendo el país se harian con el control pero entendieron que eso traería mas problemas que soluciones.
    Estan en una carrera contra reloj, los precios del combustible al alza, su petróleo se agota y para colmo todo esté alboroto del acuerdo petrolero, si se llega a dar va para largo, por lo menos de 7-10 años.

    Al final a los gringos les ha salido el tiro por la culata.