sábado, 29 de agosto de 2026

Crónicas del Apocalipsis Pendiente (desde Ighil Leghzel, Argelia)

 
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Por Zastava101Letras

Despacho n.º 015


Desde: Ighil Leghzel, Argelia. Costa de la Cabilia marítima, entre Azeffoun y Tigzirt. Una aldea bereber en un acantilado sobre el Mediterráneo que no aparece en ninguna guía turística porque ninguna guía turística ha llegado hasta aquí todavía. Unas pocas barcas de madera en la cala de abajo. Redes secándose al sol con ese olor específico a pescado y a sal y a tiempo que no tiene prisa. Sentado en una piedra plana junto al viejo pescador retirado que guarda la Thibarine debajo de su barca. Licor de dátiles tunecino que le llega de contrabando desde Tabarka y que comparte con la generosidad específica de quien tiene poco y lo ofrece todo.

El viejo pescador se llama algo que en castellano no existe y que, en cabilio suena a la descripción de algo que ocurre en el mar cuando nadie está mirando. Lleva dos horas sin decir nada. El Mediterráneo está hoy quieto y azul y completamente ajeno a lo que está pasando a doscientos kilómetros al noroeste, al otro lado del agua, donde Ceuta lleva cuarenta y ocho horas siendo el centro del mundo conocido según la televisión española, italiana, danesa, finlandesa, sueca y la Comisión Europea. Desde Ighil Leghzel el mundo conocido tiene otro tamaño. El horizonte es el horizonte. El pescado se seca. La Thibarine sabe a dátiles y a decisiones que mañana habrá que justificar. La estoy bebiendo sin justificación previa, que es la única forma honesta de beberla.

Ceuta: cómo Marruecos usó a cincuenta mil personas como mensaje diplomático y Europa culpó al mensajero

La mayor avalancha migratoria hacia Ceuta coincidió con la celebración del 27º aniversario de la entronización de Mohammed VI. El rey se encontraba a veinticuatro kilómetros de la frontera. Del lado marroquí no había policía. Del lado español tampoco había suficiente para lo que venía. Analistas internacionales insisten en que estos repuntes coordinados forman parte del uso de los flujos migratorios como palanca diplomática por parte de Marruecos. El control de las fronteras terrestres se entrelaza con el choque de intereses sobre la soberanía del Sáhara Occidental.

La pregunta que nadie en los platós televisivos europeos formuló con la claridad que merecía es esta: ¿por qué ahora? La respuesta requiere mirar el contexto durante más de cuarenta y ocho horas seguidas, que es aproximadamente el doble del tiempo que el ciclo de noticias dedica a cualquier cosa antes de necesitar otro escándalo. Desde los Acuerdos de Abraham de 2020, Marruecos normalizó relaciones con Israel a cambio de que Washington reconociera la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. En enero de 2026, Rabat y Tel Aviv firmaron un plan de trabajo militar conjunto, y en febrero Washington y Marruecos suscribieron un memorando para la exploración de minerales críticos en el Sáhara. El triángulo Marruecos-Israel-EEUU lleva seis años consolidándose con la discreción de quien construye algo grande, mientras todo el mundo mira el escaparate de al lado.

España incomoda a ese triángulo. Reconoce el Estado palestino. Critica los bombardeos israelíes en Líbano y Gaza. Y el 20 de julio, Sánchez viajó a Argel acompañado por ministros y directivos de grandes compañías energéticas, con el objetivo declarado de reforzar el suministro de gas y normalizar la relación bilateral tras la crisis del Sáhara. Diez días después, la frontera de Ceuta se abrió sola.

Las fronteras no se abren solas. Tienen policías en un lado y policías en el otro, y cuando uno de los dos lados retira los policías, la frontera se convierte en otra cosa. Lo que ocurrió en Ceuta el 30 de julio tiene el mismo mecanismo que lo de mayo de 2021, que también coincidió con un momento de tensión bilateral. La repetición del mismo mecanismo en condiciones similares no es una coincidencia. Es una política. Llamarla crisis migratoria es como llamar al trueno ruido atmosférico. Técnicamente correcto. Útil para no hablar de lo que lo produce.

Al menos 60.000 personas entraron en Ceuta en menos de 48 horas. Al menos 19 murieron tratando de cruzar a nado. Los centros de acogida colapsaron. Sesenta mil personas usadas como instrumento de presión diplomática. Eso tiene nombre en cualquier vocabulario que no sea el de los estados. En el vocabulario de los estados se llama gestión de frontera. En cualquier otro vocabulario se llama usar a las personas como munición. Los estados llevan siglos haciéndolo porque para eso sirven los estados: para gestionar los intereses de quien los controla con los cuerpos de quien no los controla. El viejo pescador de Ighil Leghzel no parece sorprendido. Probablemente porque desde aquí, que fue fenicio, romano, árabe, otomano y francés en ese orden, la idea de que los estados usan a la gente como moneda de cambio no es una revelación. Es la historia del acantilado donde está sentado.

La solidaridad europea: Italia, Finlandia, Dinamarca y Suecia deciden que el problema de Ceuta lo tiene España

La primera ministra italiana, Meloni, fue la primera en sugerir la exclusión de España del espacio Schengen. Las ministras finlandesas del Interior y de Finanzas secundaron la propuesta. La primera ministra danesa, Frederiksen, expresó que la UE debe considerar todas las posibilidades, incluyendo la suspensión de la cooperación de Schengen con España. Suecia se sumó. La República Checa. Polonia dijo que España debería tomar ejemplo de Polonia en materia de control fronterizo, lo cual tiene la misma lógica que decirle a alguien que se ha caído al agua que debería aprender a nadar antes de tirarse.

Repasemos. Marruecos abrió su frontera. Sesenta mil personas cruzaron. Diecinueve murieron. España pidió solidaridad europea. La respuesta de sus socios europeos fue amenazar a España con expulsarla del espacio de libre circulación porque no controló suficientemente bien la frontera que Marruecos acababa de abrir adrede. Es la lógica de culpar al vecino porque le han robado en casa, mientras el ladrón sigue en la escalera. Es también la lógica de la Unión Europea ante cualquier crisis migratoria desde que existe la Unión Europea: el problema lo tiene el país donde llegan las personas, no el sistema que produce las condiciones para que huyan, ni los estados que usan esa huida como palanca diplomática o extorsión mafiosa.

Meloni, que Trump llamó cobarde hace tres semanas por defender al Papa, que la semana anterior había sido fulminada como favorita europea del presidente americano por no querer enviar dragaminas al estrecho de Ormuz, esa Meloni, encontró tiempo y energía esta semana para liderar la ofensiva contra España. La versatilidad ideológica de Meloni en cuarenta y ocho horas merece reconocimiento técnico: de víctima de Trump a verdugo de Sánchez sin pausa para café. Sánchez respondió señalando que Italia recibe más del doble de llegadas de inmigrantes irregulares que España entre 2021 y 2026, según datos de Frontex. El dato es verificable. Meloni no respondió al dato. Los datos en la política migratoria europea tienen el mismo efecto que los argumentos en una discusión de bar: los que quieren tener razón no los escuchan y los que los tienen, no necesitan el bar para saberlo.

Von der Leyen calificó las llegadas de «inaceptables» y pidió «devoluciones rápidas.» No calificó de inaceptable que Marruecos hubiera retirado su policía. No calificó de inaceptable que diecinueve personas hubieran muerto en el agua. No calificó de inaceptable que Israel criticara la política migratoria española en la ONU cuando Israel tiene a un soldado documentado dándole martillazos a los Cristos en las aldeas del Líbano. Las cosas inaceptables de Von der Leyen son siempre las mismas: las que incomodan al bloque que la mantiene en el cargo. El resto son, en el mejor caso, preocupantes.

El problema lo tiene siempre el más débil de la mesa. Amigos que te tratan peor que tus enemigos y lo llaman política común europea. El viejo pescador de Ighil Leghzel lleva cuarenta años viendo pasar barcos por este Mediterráneo. No necesita que nadie le explique lo que pasa cuando un estado decide que las personas son una herramienta. Lo sabe porque vivió la independencia argelina y porque, su padre le contó lo que hacían los otros estados antes de ella.

Lo que se ve desde un acantilado bereber con Thibarine encima

Llevamos dos mil años de fenicios, romanos, árabes, otomanos y franceses pasando por este acantilado con un ejército y una bandera nueva, y lo que cada uno tenía en común con el anterior era exactamente esto: alguien que no era de aquí, decidiendo qué pasaba aquí con los cuerpos de los que sí eran de aquí. El nombre del sitio cambiaba. El mecanismo, no.

Lo de Ceuta esta semana es el mismo mecanismo con powerpoint. Un estado abre la frontera. Sesenta mil personas cruzan. Diecinueve se ahogan. Los otros estados culpan al estado que recibe. La institución que debería decir algo, dice «devoluciones rápidas.» Y las sesenta mil personas siguen sin tener nombre en ningún comunicado oficial, porque los comunicados oficiales se escriben para los estados, no para las personas que los estados usan como argumento.

Desde Ighil Leghzel, donde nadie ha necesitado nunca que Bruselas le explicara cómo funciona el poder, la impracticabilidad resulta bastante menos evidente que desde el décimo piso de la Comisión Europea con vistas al parque del Cincuentenario.

El viejo pescador me ofrece más thibarine. Acepto. Si hay algo que Argelia sabe hacer bien, es destilar resignación en forma de licor dulce. Estados Unidos destila otra cosa. Destila la idea de que la libertad tiene precio, en efectivo, sin devoluciones.

El sol está bajando sobre el Mediterráneo de la Cabilia. El viejo pescador ha recogido sus cosas sin decir nada, me ha mirado un momento con la expresión de quien sabe exactamente lo que estoy pensando. Acaba de ofrecerme el último vaso de Thibarine. Eso, en cabilio, es una forma de decir que estamos de acuerdo. Las redes huelen a pescado seco y a siglos de personas cruzando este mar en las dos direcciones por razones que los estados de turno siempre han llamado de otra forma. Quizás es hora de que las personas sean el sujeto.

Llevan dos mil años siendo el objeto y están empezando a cansarse, aunque los estados todavía no se hayan dado cuenta que los estados vienen y van, pero la barca sigue ahí. Que la frontera es una línea que alguien dibujó en un mapa mojado. Que el mar no pregunta por pasaportes.

Teo García. Corresponsal. Pasaportes: varios, ninguno en regla desde 1989.

Este despacho fue escrito en Ighil Leghzel, aldea bereber de la Cabilia marítima argelina, entre Azeffoun y Tigzirt, en un acantilado sobre el Mediterráneo que no figura en ninguna guía turística. El viejo pescador retirado que guarda la Thibarine debajo de la barca lleva cuarenta años en esta cala. Ha visto pasar más estados que Teo, aunque Teo lleva ventaja en pasaportes. Ninguno de los dos tiene solución para lo que describe este despacho. Uno de los dos al menos tiene barca.

Imagen de portada:  Abdellah Mallek / Wikimedia Commons / Dominio público (CC0) –  https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Plage_Sidi_Khlifa.JPG

Por qué están ganando los candidatos más progresistas en las primarias de EE.UU.

Fuentes: The Guardian / elDiario.es - Imagen: El Sayed, ganador de las primarias demócratas en Michigan junto a Bernie Sanders, 3 de mayo de 2026.


Los expertos de los medios de comunicación han dedicado análisis tras análisis a intentar comprender por qué los candidatos progresistas, pese a que sus rivales gastan mucho más en campaña, siguen derrotando a los demócratas del establishment en las primarias de todo el país. Pues bien, la explicación es sencilla.

Ya se trate de un sistema corrupto de financiación de las campañas, de una desigualdad de ingresos y riqueza sin precedentes, de un sistema sanitario que no funciona y resulta desorbitadamente caro, de las enormes amenazas que plantea la inteligencia artificial o de una política exterior inmoral y destructiva, los progresistas están hablando de los problemas reales a los que se enfrentan las familias trabajadoras. Y están ofreciendo soluciones reales. Los demócratas del establishment, no.

Encuesta tras encuesta se confirma lo mismo. El pueblo estadounidense sabe que el actual sistema económico está amañado. Los muy ricos son cada vez más ricos, mientras las familias trabajadoras pasan apuros. Hoy, el 60% de los estadounidenses vive al día, pero a la clase multimillonaria nunca le ha ido mejor.

En el país más rico de la historia de la humanidad, los estadounidenses no quieren tener que librar una batalla diaria para pagar las facturas. La clase trabajadora no quiere morir años antes de lo que debería a causa de enfermedades provocadas por el estrés que sufren cuando hacen esfuerzos para sobrevivir. Y, al igual que las generaciones anteriores, no quieren que sus hijos tengan un nivel de vida inferior al suyo.

Los políticos del establishment y los medios de comunicación del establishment han calificado el programa con el que los candidatos progresistas están ganando las elecciones de “radical”, “de extrema izquierda”, “extremista” o, en palabras del presidente Donald Trump, “comunista”. Todo eso son sandeces. En una cuestión fundamental tras otra, el programa progresista refleja exactamente lo que necesita y quiere una amplia mayoría de los estadounidenses.

Permitidme aprovechar esta oportunidad para compartir con vosotros algunas de las principales propuestas que apoyan la mayoría de los progresistas. Y decidme si son “extremas”.

Financiación de campañas

Los progresistas creemos que el actual sistema de financiación de las campañas electorales es corrupto y está socavando la democracia. Es absurdo que un solo hombre, Elon Musk, pueda destinar 290 millones de dólares (unos 267 millones de euros) a contribuir a la elección de Donald Trump como presidente, y que los multimillonarios de ambos partidos puedan invertir cantidades ilimitadas en las campañas a través de sus Super PACs (comités de acción política que pueden recibir aportaciones sin límite para financiar iniciativas a favor o en contra de candidatos).

Creemos que debemos revocar la desastrosa sentencia del Tribunal Supremo de Estados Unidos en el caso Citizens United, que en 2010 eliminó las restricciones al gasto electoral independiente de empresas y sindicatos, prohibir los Super PACs y avanzar hacia un sistema de financiación pública de las elecciones. Creemos que la democracia significa una persona, un voto, no que los multimillonarios puedan comprar elecciones.

Sanidad

Los progresistas creemos que nuestro actual sistema sanitario no funciona, es disfuncional y desorbitadamente caro. Creemos que es inmoral y fiscalmente irresponsable que gastemos aproximadamente el doble por habitante en sanidad que otros grandes países, mientras 85 millones de estadounidenses siguen sin seguro médico o cuentan con una cobertura insuficiente.

Al mismo tiempo, pagamos, con diferencia, los precios más altos del mundo por los medicamentos con receta. Los progresistas creemos que la asistencia sanitaria es un derecho humano y que deberíamos hacer lo que hacen todos los demás países importantes del mundo: garantizar la asistencia sanitaria a toda la población. Estamos de acuerdo con el 64% de los estadounidenses que quieren un sistema público de salud al estilo Medicare para todos los ciudadanos.

Actualmente tenemos más desigualdad de ingresos y riqueza que en cualquier otro momento de la historia de Estados Unidos. El 1% más rico posee hoy más riqueza que el 93% restante y un solo hombre, Elon Musk, acumula más riqueza que la mitad de los hogares estadounidenses con menos recursos

Proteger a los trabajadores

Los progresistas creemos que todos los estadounidenses tienen derecho a un nivel de vida digno. Consideramos indignante que, en 2026, millones de trabajadores sigan cobrando salarios de miseria y que el salario mínimo federal se mantenga en la vergonzosa cifra de 7,25 dólares (6,21 euros) la hora. Creemos que el salario mínimo federal debería elevarse hasta alcanzar un salario digno de al menos 20 dólares (17,13 euros) la hora.

También creemos que los empresarios ya no deberían poder negar a los trabajadores su derecho constitucional a afiliarse a sindicatos. Los progresistas apoyan la aprobación de la Ley Pro, que facilitará a los trabajadores la afiliación a sindicatos y la negociación de convenios que les proporcionen mejores salarios, prestaciones y condiciones laborales.

Gravar a los ricos

Los progresistas creemos que, en un momento de desigualdad de ingresos y riqueza sin precedentes, las personas más ricas de este país deben empezar a pagar la parte que les corresponde de impuestos. En un momento en que tenemos la tasa de pobreza infantil más alta entre los grandes países del mundo y en que un tercio de las personas mayores atraviesa dificultades económicas, resulta absurdo que los multimillonarios tributen a un tipo efectivo inferior al de los camioneros o el personal de enfermería.

Las personas más ricas de este país y las grandes empresas con beneficios deben empezar a pagar la parte que les corresponde de impuestos para que podamos financiar adecuadamente las necesidades de las familias trabajadoras, los niños y las personas mayores.

Regulación de la IA

Los progresistas creemos que la IA y la robótica, desarrolladas e impulsadas por las personas más ricas del planeta, son las tecnologías más transformadoras de la historia de la humanidad y que afectarán a todos los hombres, mujeres y niños de nuestro país.

En un momento en el que la IA amenaza con desplazar a millones de trabajadores, vaciar de contenido nuestra privacidad, dañar nuestro medio ambiente, socavar nuestra democracia y afectar negativamente a la salud mental de nuestros niños, creemos que el Gobierno debe desempeñar un papel decisivo a la hora de garantizar que estas tecnologías revolucionarias se utilicen en beneficio de todos los estadounidenses, y no solo para enriquecer aún más a los oligarcas de las grandes empresas tecnológicas.

La guerra de Vietnam se basó en una mentira. La guerra de Irak se basó en una mentira. La actual guerra en Irán se basa en una mentira. No necesitamos gastar 1,5 billones de dólares al año en el Pentágono para librar guerras interminables y apuntalar dictaduras por todo el mundo

Cambio climático

Los progresistas creemos que la afirmación de Trump de que el cambio climático es un “engaño” no solo es fruto de una ignorancia extraordinaria, sino que representa un peligro real para el planeta. Los últimos 11 años han sido los más calurosos desde que existen registros, y los tres últimos han batido todos los récords de temperatura.

Durante el último año, Estados Unidos y países de todo el mundo han sufrido importantes olas de calor, inundaciones repentinas, un aumento de las sequías y terribles incendios forestales, y los científicos nos advierten de que lo peor está aún por llegar.

Los progresistas creemos que debemos plantar cara con firmeza a la codicia de la industria de los combustibles fósiles. Lo cierto es que podemos crear millones de empleos bien remunerados y con representación sindical si transformamos nuestro sistema energético para dejar atrás los combustibles fósiles y avanzar hacia la eficiencia energética y las energías sostenibles. Por nuestros hijos, por las generaciones futuras y por la habitabilidad del planeta, eso es lo que debemos hacer.

Política exterior

Los progresistas creemos que debemos reformar de raíz nuestra política exterior y militar. La guerra de Vietnam se basó en una mentira. La guerra de Irak se basó en una mentira. La actual guerra en Irán se basa en una mentira. No necesitamos gastar 1,5 billones de dólares al año en el Pentágono para librar guerras interminables y apuntalar dictaduras por todo el mundo.

Desde luego, no tenemos por qué invertir decenas de miles de millones en apoyar al Gobierno extremista de Netanyahu en Israel, que ha matado a 73.000 palestinos y ha herido a más de 173.000, la gran mayoría de ellos mujeres, niños y ancianos.

A pesar de lo que los medios de comunicación quieran hacerte creer, los progresistas están ganando en todo el país por una sencilla razón: las ideas con las que se presentan son extremadamente populares. Es hora de que la clase política deje de decirle al pueblo estadounidense lo que debe creer y empiece a escuchar lo que realmente quiere.

Bernie Sanders es senador de Estados Unidos y miembro destacado de la comisión de Sanidad, Educación, Trabajo y Pensiones. Representa al estado de Vermont y es el independiente con más años de servicio en la historia del Congreso.

Fuente: https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ganando-candidatos-progresistas-primarias-eeuu_129_13458227.html 

Venezuela: No culpen a la víctima


VENEZUELA :: 25/08/2026

ROGER D. HARRIS, FRANCISCO DOMÍNGUEZ Y MARÍA PÁEZ

Algunos sectores de la izquierda se han erigido en guardianes de la fe, juzgando negativamente desde la distancia la difícil y arriesgada retirada táctica emprendida por la dirigencia bolivariana

«Nada es más fácil que ser idealista a costa de los demás».

Karl Marx, 1858

Al amparo de la noche, el ejército estadounidense secuestró al legítimo presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y a su esposa --diputada de la Asamblea Nacional--, Cilia Flores, el 3 de enero de 2026. Entre los daños colaterales se contaron más de 100 víctimas mortales, incluyendo civiles y guardias cubanos y venezolanos.

Este ataque sorpresa no provocado violó flagrantemente el derecho internacional. La potencia hegemónica actuó con la plena expectativa de poder operar con impunidad. Incluso los gobiernos vecinos de tendencia progresista, como los de Brasil y la República de Colombia, ofrecieron apenas críticas tibias. El entonces ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Yván Gil, declaró: «Nos encontramos solos». Ese es el contexto en el que deben entenderse los acontecimientos posteriores.

Esta atroz acción militar culminó un cuarto de siglo de maquinaciones de EEUU y sus aliados (particularmente Canadá y el Reino Unido) contra Venezuela: sanciones asfixiantes, confiscación de activos, aislamiento diplomático, ciberataques, intentos de asesinato, invasiones de mercenarios y la creación de un gobierno paralelo ficticio. Durante los dos meses previos a la invasión, la Marina estadounidense bloqueó los envíos de petróleo. Aun así, el imperio no logró su objetivo de cambio de gobierno constitucional.

La resiliencia de la revolución obligó a EEUU a escalar el conflicto. Washington y sus aliados fracasaron en su intento de destruir el chavismo, el movimiento fundado por Hugo Chávez y continuado por su sucesor, Nicolás Maduro. La República Bolivariana de Venezuela no colapsó ni cayó en el caos tras la decapitación del liderazgo. La paz interna prevaleció.

La oposición de extrema derecha, financiada y respaldada por EEUU, no logró hacerse con el poder; por el contrario, quedó aún más marginada y sumida en el desorden.

La dirección chavista del PSUV mantuvo una sucesión constitucional fluida, con la juramentación de la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta encargada. La unidad del alto mando se mantuvo firme, respaldada por la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo. Asimismo, la unión cívico-militar, las comunas y las instituciones chavistas de base brindaron su pleno apoyo al gobierno.

Valiéndose de su abrumadora superioridad militar, Washington planteó una oferta al estilo mafioso: una propuesta imposible de rechazar. El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, llamó a Delcy Rodríguez aquel día de infamia y le planteó un ultimátum: colaborar con EEUU o enfrentarse a la destrucción militar del país y al asesinato de ella y de otros líderes. Diversas versiones de este escenario son corroboradas tanto por la prensa corporativa como por fuentes chavistas.

Trump amenazó explícitamente: «Hay más de donde vino eso». La alternativa era la devastación que actualmente se cierne sobre Irán, un país con una capacidad militar muy superior. Con las fuerzas estadounidenses desplegadas por toda la región y frente a sus costas, una confrontación militar habría significado la aniquilación, incluida la destrucción de la industria petrolera. Rodríguez hizo lo que cualquier líder responsable habría hecho dadas las opciones existentes: realizó una retirada táctica ante una fuerza abrumadora.

Venezuela no se rindió

Todas las instituciones del Estado chavista y el poderoso universo de organizaciones de base que sostienen la revolución permanecen intactos. Sin embargo, el imperialismo estadounidense, al apuntar con un arma a la cabeza del gobierno, está en condiciones de ejercer una coerción sustancial que conduce a decisiones desagradables, como la deportación de Alex Saab.

Estas concesiones reflejan presiones que quienes estamos fuera solo podemos imaginar. La forma en que debe responder el movimiento de solidaridad es una cuestión central.

Sergio Rodríguez Gelfenstein, exfuncionario del gobierno de Chávez, describe las negociaciones actuales como un ejercicio de preservación nacional esencial. Señala: «Lo que está en juego es la supervivencia del Estado y de la República; si se perdieran, el debate sobre cualquier otro tema resultaría banal». Como dijo el excanciller venezolano Jorge Arreaza, «ahora todo se negocia», y Washington se ve obligado a mantener un intercambio constante y diario con Caracas.

La reforma legislativa figuraba desde hacía tiempo en la agenda de Nicolás Maduro. No obstante, las modificaciones a las leyes que regulan la explotación de hidrocarburos y minerales sólidos implicaban ofrecer condiciones generosas al capital internacional para atraer la tan necesaria inversión extranjera (algo que la República de Cuba también está haciendo).

La nueva ley de amnistía, otra iniciativa prevista, es un instrumento clave para fomentar la reconciliación y privar a los sectores extremistas de argumentos para incitar a la violencia. La ley excluye estrictamente a «cualquier persona que haya cometido crímenes de guerra, violaciones de DDHH, homicidio, narcotráfico o traición a la patria».

El gobierno mantiene negociaciones con la derecha moderada. Estas sucesivas rondas de diálogo han sido una constante durante la presidencia de Maduro.

Rodríguez ha aconsejado prudencia y paciencia estratégica. Cabe destacar que el núcleo de la dirección chavista --la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el Partido Socialista Unido de Venezuela y las organizaciones comunales-- se ha mantenido unidas bajo una presión enorme, una presión diseñada precisamente para fracturar esa unidad.

Logros largamente esperados

EEUU ha cambiado de postura y, en la práctica, reconoce la legitimidad del gobierno venezolano. El proyecto bolivariano no solo ha perdurado, sino que ha obligado a su mayor adversario a llegar a cierto entendimiento.

Desde 2019, EEUU no permitía transacciones con el Banco Central de Venezuela ni con los principales bancos estatales. Las restricciones estadounidenses habían aislado previamente a Venezuela del sistema financiero mundial, impidiendo el acceso a transacciones denominadas en dólares y a los canales financieros de EEUU. Se han reanudado las ventas de petróleo a EEUU, y parte de los ingresos está retornando a la economía nacional.

El Fondo Monetario Internacional (FMI), dominado por EEUU, ha retomado su relación con la República Bolivariana de Venezuela. Rodríguez ha declarado que la nación bolivariana no busca préstamos del FMI, sino acceder a sus propios fondos congelados.

Aunque las sanciones permanecen vigentes en gran medida, las licencias especiales y una flexibilización temporal de las restricciones económicas --destinada a la ayuda tras los terremotos-- han dado cierto respiro a la asediada economía venezolana, al tiempo que facilitan el flujo de petróleo hacia EEUU. Estas concesiones, son limitadas y reversibles, por lo que la estructura general de la guerra económica estadounidense permanece intacta. Aun así, esta situación es preferible al bloqueo petrolero total impuesto justo antes del asalto del 3 de enero.

La presidenta encargada Delcy Rodríguez Rodríguez ha exigido reiteradamente que la República Bolivariana de Venezuela quede libre de sanciones, al tiempo que solicita formalmente la liberación de activos venezolanos en el extranjero para hacer frente a la devastación causada por los terremotos. Incluso ha apelado al rey Carlos III para que devuelva las 31 toneladas de oro venezolano custodiadas por el Banco de Inglaterra.

Un panorama político transformado

La correlación de fuerzas a la que se enfrenta la actual dirección venezolana es sustancialmente menos favorable que en la época de Chávez; por tanto, resulta erróneo juzgar sus concesiones basándose en un estándar idealizado de la era chavista.

Algunos sectores internacionales invocan la figura de Chávez para desacreditar a la actual dirección. Se pasa por alto que, durante la presidencia de Chávez, Venezuela vendía petróleo casi exclusivamente a EEUU, en un momento de gran dependencia. Ignorando este cambio de contexto, se lanzan consignas izquierdistas infantiles que sostienen que Chávez nunca cedió y que «no se negocia con el enemigo», olvidando el famoso consejo que Fidel Castro le dio durante el golpe de Estado de 2002: «No te inmoles, Hugo».

Chávez gobernó durante un auge de las materias primas que dotó al proyecto bolivariano de recursos para ofrecer beneficios materiales hoy prácticamente inalcanzables debido a las sanciones. El contexto geopolítico ha cambiado considerablemente desde la época de Chávez, especialmente bajo la actual «Doctrina Donroe». Desde la victoria de Maduro en julio de 2024, ningún candidato de izquierda ha ganado elecciones en América Latina. La derecha se ha impuesto en las últimas siete elecciones presidenciales. Mientras no se revierta esta tendencia reaccionaria general, es probable que se produzcan nuevos retrocesos.

El propósito y el impacto acumulativo de las medidas coercitivas unilaterales e ilegales han sido erosionar el apoyo público al gobierno. Años de sanciones integrales --a pesar de la recuperación económica de 2021-2025 tras una contracción del PIB de aproximadamente el 75%-- han dejado a la República Bolivariana de Venezuela en una posición vulnerable. Actualmente, la economía venezolana opera a cerca del 30% de su nivel previo a las sanciones.

El gobierno de la presidenta encargada Rodríguez intenta ganar tiempo para recuperar la economía, aunque los terremotos del 24 de junio supusieron un golpe terrible. Según las Naciones Unidas, los daños físicos directos se estiman en más de 37.000 millones de dólares, lo que representa más de un tercio del producto interior bruto de Venezuela.

La mayoría de los venezolanos desea paz interna y el retorno a la prosperidad, no una confrontación con el imperio.

«La unidad es lo más importante: sin ella, nada es posible; con ella, todo es posible». Estas fueron las palabras de Fidel Castro mientras organizaba la Revolución Cubana en 1956.

Lo más peligroso para la hermana Revolución Bolivariana es la sugerencia de que la actual dirección ha traicionado la causa y de que se puede fomentar una «tercera vía» verdaderamente izquierdista para reemplazarla. Siempre han existido facciones en pugna dentro del movimiento bolivariano. Pero las decisiones políticas deben resolverse, en última instancia, dentro de la propia República Bolivariana de Venezuela, sin injerencias internacionales.

Estos análisis de la «tercera vía», que rechazan tanto a Caracas como a Washington, suelen pasar por alto lo que los venezolanos y venezolanas podrían hacer de manera realista en esta coyuntura histórica: abundan en críticas sobre lo que está mal, pero carecen de alternativas viables.

No hace mucho tiempo, figuras de extrema derecha fascista como María Corina Machado señalaban «grietas y fisuras en las filas chavistas» y pronosticaban «el inicio de una explosión social» contra el gobierno venezolano electo. Ahora, algunos activistas solidarios dicen lo mismo.

La «esencia trágica» de la desunión de la izquierda en Bolivia debería servir de lección y advertencia sobre lo que podría ocurrir en la Nación Venezolana. La dirección chavista es dolorosamente consciente de ello; de ahí su enérgico esfuerzo por establecer el frente unido más amplio posible contra la colonización estadounidense. Lejos de ser traidores a la causa, los Rodríguez y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, representan a los chavistas más militantes: luchadores presentes desde los inicios mismos de la revolución.

Lo que exige la solidaridad

La crítica constructiva y el activismo solidario no tienen por qué contraponerse. Las opiniones disidentes son adecuadas cuando se contextualizan y se plantean como parte de un esfuerzo colaborativo para avanzar hacia objetivos comunes, y no como un desahogo individualista.

Algunos sectores de la izquierda se han erigido en guardianes de la fe, juzgando negativamente desde la distancia la difícil y arriesgada retirada táctica emprendida por la dirigencia bolivariana, a pesar de que evitó una confrontación militar suicida con el imperialismo estadounidense.

La angustia y la decepción de la izquierda internacional ante las retiradas de Venezuela son comprensibles. Pero el Sur Global no está dispuesto a cumplir las aspiraciones revolucionarias de quienes viven en el corazón del imperio. Esa, debe quedar claro, es tarea de quienes se encuentran en el centro del poder.

Como dijo un amigo activista venezolano: «Ustedes, los gringos, nos dicen cómo hacer nuestra revolución cuando nuestro problema es que ustedes no han logrado hacer la suya».

Los venezolanos determinarán su propio camino sin injerencia extranjera, ni de derecha ni de izquierda. La solidaridad exige esfuerzos de acompañamiento y apoyo, no de imposición. Los internacionales que viven en EEUU, Canadá y el Reino Unido deben centrarse principalmente en nuestros propios imperialistas. Todas las demás contradicciones son secundarias.

El movimiento de solidaridad debe unirse en la más amplia alianza en torno a la defensa de la soberanía nacional y el derecho a la autodeterminación, oponiéndose firmemente al farsa del juicio de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Nueva York, exigiendo el levantamiento de todas las sanciones y reclamando la devolución de los bienes robados.

Un pueblo unido jamás será vencido.


* Roger D. Harris es fundador de la Red de Solidaridad con Venezuela en Norteamérica. Francisco Domínguez es el secretario nacional de la Campaña de Solidaridad con Venezuela en el Reino Unido. María Páez Víctor es la fundadora del Círculo Bolivariano Louis Riel en Canadá.

Popular Resistance / Resumen Latinoamericano


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/venezuela-no-culpen-a-la-victima 

viernes, 28 de agosto de 2026

EE. UU.: régimen que amenaza, amordaza, sanciona y asesina a la disidencia


20 de agosto de 2026    
José Manzaneda, coordinador de Cubainformación












La supuesta “democracia americana” condena a altísimas penas a personas que, en su mayoría, acudieron a una protesta pacífica, y a las que, además, se les imputa pertenecer a una organización que no existe. Pero ojo, que donde se persigue a “disidentes” es… ¡en Cuba!

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EE. UU.: régimen que amenaza, amordaza, sanciona y asesina a la disidencia.

El régimen de EE. UU. acaba de condenar a penas de entre 30 y 100 años de prisión, a ocho activistas, por una acción realizada frente a una de las cárceles del ICE (Servicio de Inmigración) en Alvarado (Texas) (1).

Los hechos ocurrieron el 4 de julio de 2025, tras una “noise demonstration”, una protesta ruidosa que pretendía llevar un mensaje de apoyo a las personas migrantes allí presas. Llegó la policía, un agente sacó un arma de fuego, se produjo un intercambio de disparos y otro agente resulto herido (2). No hubo muertes.

Gobierno y medios de EE. UU. han linchado a los condenados, acusándolos de constituir una “célula terrorista de Antifa» (3), movimiento declarado oficialmente como “organización de terrorismo interno” (4). Pero Antifa, realmente, no es una “organización”, sino un movimiento autónomo, sin dirección ni jerarquía, que lucha contra el autoritarismo y el fascismo (5). Trump ha creado, incluso, un “grupo operativo” para perseguir a Antifa, a “marxistas”, “anarquistas” y a quienes se oponga a “los valores tradicionales estadounidenses sobre familia, raza y religión” (6).

Es decir, la supuesta “democracia americana” condena a altísimas penas a personas que, en su mayoría, acudieron a una protesta pacífica, y a las que, además, se les imputa pertenecer a una organización que no existe. Pero ojo, que donde se persigue a “disidentes” es… ¡en Cuba!

Las altísimas penas, de hasta 100 años, por un incidente sin fallecidos, contrastan con las impuestas a los golpistas que asaltaron el Capitolio en 2021 y produjeron cinco muertes (7). La mayor sanción fue de 22 años (8). Por cierto, todos están ya en la calle: fueron indultados por Donald Trump (9).

Pero sigamos hablando del famoso ICE. Recordemos que, en enero pasado, dos activistas (Renee Good y Alex Pretti) que, como los ahora encarcelados, protestaban contra la política antiinmigración, fueron asesinados por la policía con disparos a quemarropa (10).

En las cárceles del ICE, en los primeros 500 días del mandato de Trump, han muerto 52 personas (11), 10 de ellas por suicidio (12). Son cifras que doblan las del período anterior (13).

En 2025, los diferentes cuerpos de policía de EE. UU. acabaron con la vida de 1.175 personas (14), tres al día (15). La población negra tiene tres veces más posibilidades de ser asesinada por agentes del orden.

¿Se imaginan que, en una universidad de Cuba, una funcionaria interrumpiera las palabras de una alumna, para acallar un mensaje “incómodo”? Tendríamos el video en todas las televisiones, denunciando a un “régimen liberticida”. Pero si ocurre en Carolina del Norte y se trata de una alumna musulmana que denuncia a Israel y al ICE, todo queda en una anécdota para las redes sociales (16).

En EE. UU. se respeta la libertad de prensa, ¿verdad que sí? Por sus críticas a la política de Trump y de su aliado, el gobierno de Costa Rica, Washington ha revocado la visa a los dirigentes del diario La Nación, uno de los más importantes del país centroamericano (17).

Por la misma razón, en las últimas semanas, han sido sancionados, con la prohibición de entrada a EE. UU., dos periodistas de Cuba: Pedro Jorge Velázquez (18) y Henry Omar Pérez (19).

En el marco del Mundial de Fútbol, la policía impedía la entrada en EE. UU. a uno de los principales periodistas deportivos de Cuba, Héctor Villar (20). Y al periodista deportivo francés Tomás Goubin le fue impedido hacer escala en EE. UU. por haber realizado, hace doce años, un viaje a La Habana (21).

Nadie nos habla de “violación de la libertad de prensa” porque todo esto ocurre en EE. UU. y no en Cuba.

Imaginen también que, para viajar a la Isla, el gobierno cubano exigiera al turista o visitante un historial de lo que ha publicado en sus redes sociales, en los últimos cinco años. ¡Control ideológico, represión política! ¡No, no, tranquilos! Que esta medida anunciada no será para entrar en Cuba, ¡sino en EE. UU. (22)!

Cuyos departamentos de Justicia y del Tesoro están investigando (y amenazando con sanciones) a 145 organizaciones solidarias, bajo la acusación de ayudar “al gobierno comunista de Cuba” a “constituir una red de influencia dentro de los EE. UU.” Lo leemos en Fox News y otros medios, que mienten, difaman y ponen en la diana a personas que han llevado, durante décadas, toneladas de medicamentos y alimentos a la Isla, burlando el bloqueo genocida de EE. UU. (23) (24).

Un régimen que, bajo la máscara de la libertad, amenaza, amordaza, sanciona y asesina a toda disidencia.

  1. https://www.eleconomista.com.mx/internacionales/100-anos-carcel-eu-miembros-celula-antifa-ataque-centro-ice-20260623-819884.html
  2. https://www.democracynow.org/2026/3/17/antifa
  3. https://www.infobae.com/estados-unidos/2026/06/24/condenan-a-100-anos-de-prision-al-lider-de-celula-de-antifa-por-ataque-armado-en-el-centro-de-detencion-de-prairieland/
  4. https://www.france24.com/es/ee-uu-y-canad%C3%A1/20250918-trump-declara-al-movimiento-antifa-como-organizaci%C3%B3n-terrorista-en-ee-uu
  5. https://vientosur.info/una-reflexion-sobre-el-futuro-de-la-resistencia-el-caso-de-los-acusados-de-prairieland/
  6. https://elcomercio.pe/mundo/eeuu/donald-trump-crea-grupo-operativo-antiterrorista-enfocado-en-perseguir-a-la-izquierda-radical-estados-unidso-antifa-pam-bondi-departamento-de-justicia-george-soros-open-society-foundations-ultimas-noticia/?ref=ecr
  7. https://www.bbc.com/mundo/55570755
  8. https://www.rtve.es/noticias/20240106/tres-anos-asalto-capitolio-eeuu/2470533.shtml
  9. https://www.bbc.com/mundo/articles/cy8xe2kdkxxo
  10. https://elpais.com/expres/2026-01-27/cronologia-de-tres-semanas-de-terror-en-minnesota-dos-activistas-muertos-y-cientos-de-detenidos.html
  11. https://www.hrw.org/es/news/2026/06/25/aumentan-las-muertes-bajo-custodia-de-ice-durante-la-administracion-trump
  12. http://www.cubadebate.cu/noticias/2026/05/27/investigacion-de-ap-devela-record-de-suicidios-en-centros-de-ice/
  13. https://lajiribilla.com.mx/rompen-record-muertes-bajo-custodia-del-ice/
  14. https://www.hispantv.com/noticias/ee-uu-/636106/2025-ano-sangriento-policia-masacre-ciudadanos
  15. https://diariosocialista.net/2026/01/11/la-policia-estadounidense-asesino-a-tres-personas-al-dia-en-2025/
  16. https://x.com/_terefelipe_/status/2063679705358746032?s=43
  17. https://www.nytimes.com/es/2026/05/04/espanol/america-latina/la-nacion-costa-rica-visas-trump.html
  18. https://www.cubanet.org/necio-responde-a-sancion-de-ee-uu-me-es-irrelevante-nuca-he-tenido-ni-pedido-visa/
  19. https://noticias.cubitanow.com/ee-uu-impone-restricciones-a-periodista-villaclareo–y-acn-rechaza-la-medida-
  20. https://www.cibercuba.com/v1/noticias/2026-06-13-u1-e207888-s27061-nid332126-ee-uu-rechaza-entrada-al-periodista-tv-estatal?utm_medium=manual_post&utm_source=facebook&utm_campaign=cibercuba_noticias_207888
  21. https://www.facebook.com/CiberCubaNoticias/posts/por-haber-viajado-a-cuba-periodista-franc%C3%A9s-estalla-tras-rechazo-de-esta-para-en/1489741633198356/
  22. https://www.elmundo.es/internacional/2025/12/11/693a760921efa0191c8b4595.html
  23. https://www.foxnews.com/politics/doj-treasury-investigate-nonprofits-leaders-allegedly-coordinating-cuba-influence-campaign
  24. https://www.diariolasamericas.com/florida/reportes-revelan-pesquisa-federal-activistas-y-organizaciones-vinculadas-cuba-n5396092

Fuente: Cubainformación