viernes, 6 de noviembre de 2026

La impotencia de EE.UU. ante el imparable ascenso tecnológico de China


 Por Pedro Barragán | 30/10/2026 | Mundo

Fuentes: Rebelión


Las sanciones contra Huawei, los bloqueos tecnológicos, las restricciones a los semiconductores y la reciente prohibición de DeepSeek ponen de manifiesto una estrategia estadounidense cada vez más desesperada. Washington pretende frenar y obstaculizar el desarrollo chino, pero tan sólo está consiguiendo exactamente lo contrario.

Durante décadas, Estados Unidos se ha presentado ante el mundo como el gran defensor del libre mercado, de la competencia y de la innovación. Sin embargo, cuando China ha empezado a escalar con rapidez en su desarrollo tecnológico, Washington ha abandonado todos estos principios que únicamente eran una pantalla para justificar el supremacismo. Donde antes predicaba competencia, ahora aplica prohibiciones; los mercados abiertos se han convertido en barreras; y ante la insuficiencia de su supuesta superioridad tecnológica, se ve obligado a recurrir cada vez más al poder duro para tratar de bloquear a sus competidores.

La reciente prohibición de DeepSeek en los sistemas informáticos de las agencias civiles federales estadounidenses constituye otro episodio de esta ofensiva. La medida, publicada el 20 de octubre de 2026, obliga a retirar sus productos y restringe también determinadas soluciones de terceros basadas en su tecnología.

Para tapar este pánico ante el progreso tecnológico chino y ante el hecho de que empresas como DeepSeek sean capaces de obtener con 6 millones de dólares una IA más avanzada que la que obtienen empresas norteamericanas con cientos de millones de inversión, Washington recurre a los argumentos manidos de la seguridad nacional, de los nunca detallados riesgos de ciberseguridad y de las hipotéticas transferencias de información. Y cuando detalla estos argumentos da la impresión de que de quien habla es de las empresas norteamericanas, que ya han sido pilladas en estas prácticas fraudulentas. DeepSeek representa aquello que más incomoda a las grandes corporaciones tecnológicas norteamericanas como es la posibilidad de desarrollar inteligencia artificial competitiva no sólo con costes considerablemente inferiores, sino, también, con modelos más accesibles.

El caso de Huawei resulta todavía más revelador y contra esta empresa Estados Unidos desplegó una formidable maquinaria de sanciones para limitar su acceso a componentes, software y tecnologías fundamentales, con el objetivo de debilitar a uno de los principales símbolos del progreso industrial chino.

Sin embargo, Huawei no ha desaparecido, ha intensificado sus esfuerzos de investigación, ha desarrollado alternativas tecnológicas y se ha convertido en el centro de la estrategia china de autonomía en semiconductores.

Todos los esfuerzos norteamericanos para bloquear la tecnología china y evitar el sorpasso económico, terminan convirtiéndose en un poderoso incentivo para innovar en China.

Algo semejante sucede con las restricciones estadounidenses a la exportación de chips avanzados y de la maquinaria para fabricarlos. Estas medidas han podido provocar algunas dificultades a China, especialmente en los procesos de fabricación más sofisticados, pero lo que han logrado es acelerar la sustitución de los proveedores extranjeros, multiplicar las inversiones nacionales y fortalecer el desarrollo de tecnologías propias.

Incluso análisis de instituciones occidentales como el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) reconocen que las restricciones han impulsado la autosuficiencia china.

Y aquí hemos llegado a la gran paradoja de la política estadounidense, que cuanto más intenta impedir que China desarrolle sus propias tecnologías, más razones proporciona a Pekín para acelerar su desarrollo y reducir la dependencia de Estados Unidos.

Washington ha conseguido transformar la rivalidad comercial en una carrera por la independencia tecnológica de China. Y este país dispone de enormes recursos industriales, científicos, financieros y humanos para alcanzar la independencia.

Además, las sanciones tienen un coste que Estados Unidos parece empeñado en ignorar. Sus propias empresas pierden oportunidades comerciales en uno de los mayores mercados del planeta. Los fabricantes estadounidenses de semiconductores ven restringidas sus ventas, mientras las compañías chinas encuentran nuevos incentivos para desarrollar alternativas nacionales.

La política de bloqueo está destruyendo las relaciones de dependencia que durante años han facilitado la influencia de Washington.

El problema de fondo no tiene nada que ver con la seguridad nacional y es tan sólo político. Estados Unidos es incapaz de aceptar un orden internacional en el que otros países puedan competir en condiciones de creciente igualdad.

Cuanta más represión vemos en Washington, más patente se hace su ansiedad e impotencia ante los éxitos de la IA china. “Washington impone multas inútilmente mientras mira las luces traseras de DeepSeek” titulaba la editorial de Global Times estos días. Y todo este ruido parece que lo único que ha conseguido es que todo el mundo conozca la existencia y la potencia de DeepSeek, una publicidad impagable.

China puede encontrarse obstáculos, pero sigue investigando, fabricando y desarrollando soluciones propias. Porque la innovación y el futuro no se pueden detener desde Washington mediante decretos administrativos.

Las sanciones destinadas a impedir el ascenso tecnológico de China serán recordadas por la historia como uno de los grandes catalizadores que favorecieron su independencia científica e industrial.

Pedro Barragán. Economista y editor de China Información y Economía. Autor de Por qué China está ganando.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

El líder comunista keniano Booker Omole fue absuelto de todos los cargos


Fuentes: Resumen latinoamericabo


Un tribunal absuelve al secretario general del CPM-K ocho meses después de lo que el partido describe como su secuestro y tortura por parte de la policía.

Booker Ngesa Omole, secretario general del Partido Comunista Marxista de Kenia (CPM-K), ha sido absuelto por los tribunales de Mavoko, en el condado de Machakos, poniendo fin a un proceso judicial que el partido ha calificado de políticamente motivado desde su detención en febrero de 2026.

En un comunicado emitido el 22 de octubre, el Comité Central de Organización del partido celebró el fallo como una victoria para los derechos democráticos y exigió que se rindan cuentas por lo que describió como el secuestro, la tortura y la persecución política de Omole.

Tras el fallo judicial, Omole declaró a la salida del tribunal que el veredicto confirmaba la postura del partido de que los cargos presentados en su contra tenían como objetivo sus actividades políticas.

«El tribunal que hoy sesiona en los juzgados de Mavoko ha declarado inocuamente culpable al actual régimen de Ruto», afirmó. «Esto corrobora lo que le hemos dicho al pueblo keniano: que las acusaciones falsas contra políticos y revolucionarios no pueden prosperar en ningún tribunal competente».

Omole afirmó que el poder judicial tiene la responsabilidad de controlar el poder estatal y defender «la democracia y la libertad del pueblo». Acusó al Estado de utilizar procesos penales para perseguir a opositores políticos, y añadió que «sigue sin acusarnos de delitos, pero pretende perseguirnos políticamente».

«La absolución no es solo para Booker», dijo. «Es para el Partido Comunista y para todas las demás personas que desean un cambio en este país. No fui a la cárcel en vano. Fui a la cárcel para alzar la voz, y hoy hemos llevado el caso ante la opinión pública y ante los tribunales de Mavoko».

Del arresto a la absolución

Según el comunicado del partido, Omole fue secuestrado por hombres armados vestidos de civil en Isiolo el 24 de febrero de 2026 y trasladado hacia Nairobi antes de ser detenido en la comisaría de policía de Mlolongo. El partido afirma que fue torturado durante su detención, sufriendo lesiones en un brazo y un diente, así como cortes en los dedos.

El partido alega además que Omole estuvo detenido durante más de cuatro días antes de los procedimientos judiciales posteriores y su posterior puesta en libertad bajo fianza. Se le imputaron cargos penales relacionados con armas de fuego, municiones, drogas y agresiones contra agentes de policía.

Posteriormente, el caso de la fiscalía se debilitó después de que el denunciante y un testigo de la acusación presentaran una declaración jurada el 9 de marzo solicitando la retirada de su denuncia y de las declaraciones anteriores.

El tribunal absolvió a Omole de todos los cargos el 16 de octubre de 2026. Asimismo, ordenó la devolución inmediata de los bienes del partido que se encontraban en poder de la policía, según informó el Comité Organizador Central.

La absolución pone fin al proceso penal contra Omole, pero el partido afirma que seguirá exigiendo responsabilidades por los hechos que rodearon su arresto y detención.

El partido exige investigación y rendición de cuentas.

En su comunicado, el CPM-K pidió una investigación independiente sobre el presunto secuestro y tortura, así como sobre la conducta de los agentes de policía implicados. 

El partido también exigió el cumplimiento íntegro de la orden judicial de devolver los bienes incautados y pidió que se pusiera fin a lo que describe como la criminalización de la actividad política comunista y revolucionaria.

“El tribunal ha absuelto a nuestro Secretario General. Ahora el Estado debe responder por lo que se le hizo”, declaraba el comunicado.

El CPM-K argumentó que el caso debe entenderse dentro del contexto político y económico más amplio que enfrenta Kenia, acusando al gobierno de utilizar las instituciones estatales para intimidar a quienes organizan a trabajadores, campesinos pobres, estudiantes y otros grupos oprimidos.

El partido afirmó que la absolución no pondría fin a sus actividades políticas ni a sus exigencias de rendición de cuentas. Por el contrario, hizo un llamamiento a sus simpatizantes y a las organizaciones comunistas y obreras internacionales para que intensificaran los esfuerzos de solidaridad y defendieran las libertades democráticas.

Omole ya había sufrido amenazas y detenciones anteriormente. En abril de 2025, un coche en el que viajaba con otros activistas fue atacado a tiros. En septiembre de 2024, fue arrestado durante una represión generalizada contra activistas de izquierda. Además, sobrevivió a un intento de asesinato en su domicilio el año pasado.

Fuente: https://www.resumenlatinoamericano.org/2026/10/26/kenia-el-lider-comunista-keniano-booker-omole-fue-absuelto-de-todos-los-cargos/ 

Vasili Stalin: Derrumbado falacias


КобаCCCP    29 de octubre de 2026


¿General de leyenda o mito de la propaganda?

La historia oficial posterior a la desestalinización y gran parte de la historiografía occidental, construyeron un retrato casi caricaturesco de Vasili Ígorovich Stalin.

Se le ha presentado repetidamente como un joven mimado, alcohólico, mujeriego y gamberro, cuya meteórica carrera militar se debió únicamente al peso del apellido de su padre, el líder supremo de la Unión Soviética.

Sin embargo, al analizar con rigor los documentos de archivo, las hojas de servicio y el contexto geopolítico de la época, esa narrativa simplista comienza a desmoronarse por su propio peso.

Una carrera forjada en el fuego del frente

A los 20 años, Vasili Stalin ya ostentaba el grado de coronel y participaba activamente en el esfuerzo bélico de la Gran Guerra Patria.

El 20 de junio de 1942 fue condecorado con la Orden de la Bandera Roja por sus méritos en combate.

Durante el duro otoño de 1942, en plena batalla de Stalingrado, el comandante de la Fuerza Aérea Soviética, Alexander Nóvikov, le encomendó la dirección de un grupo aéreo especial integrado por tres regimientos.

Tenía apenas 21 años.

Para los 22 años, ya ejercía como comandante de un regimiento de aviación de caza de la guardia, y a los 23 asumió el mando de la 286.ª División de Aviación de Caza de la Guardia, una de las unidades más laureadas y exigentes de la Fuerza Aérea Soviética (VVS).

Liderar una división de cazas durante operaciones críticas como la Batalla de Berlín, no era una tarea diplomática ni un título honorífico; requería solvencia táctica, templanza y un liderazgo indiscutible frente a pilotos veteranos.

Resulta contradictorio sostener que un hombre sumido de forma permanente en los excesos, pudiera sostener semejante nivel de exigencia operativa en el teatro de operaciones más feroz de la historia humana.

El reto del Distrito Militar de Moscú y la amenaza atómica

Tras la victoria en 1945, a los 25 años, Vasili Stalin se convirtió en el general más joven del Ejército Rojo y fue nombrado comandante de la Fuerza Aérea del Distrito Militar de Moscú.

Lejos de ser un cargo cómodo o de retiro pacífico, representaba la posición estratégicamente más delicada de la posguerra.

Con la demostración de fuerza nuclear de Estados Unidos en 1945 y el despliegue de los bombarderos B-29 en bases europeas, la capital soviética quedó al alcance directo de un eventual ataque atómico.

En aquel momento, la URSS no contaba aún con sistemas de misiles antiaéreos (como los posteriores S-300), y la artillería antiaérea de tubo resultaba ineficaz ante la altitud de vuelo del B-29.

La única defensa real de Moscú dependía exclusivamente de la cobertura que pudiera brindar la aviación de caza.

Asignar la responsabilidad directa de la defensa aérea del Kremlin a un supuesto incapaz, habría sido un acto de irresponsabilidad militar inaceptable tanto para el Mando Supremo como para el propio Iósif Stalin, quien era notoriamente estricto en la exigencia de resultados a sus mandos militares.

Bajo la gestión de Vasili Stalin, el Distrito Militar de Moscú modernizó sus procedimientos, aceleró la transición hacia los aviones de reacción (jets) y elevó sustancialmente la preparación combativa de sus unidades. 

La preparación para el choque en Corea

La capacidad organizativa de Vasili Stalin volvió a ponerse a prueba con la irrupción de la Guerra de Corea.

La Fuerza Aérea Soviética, tuvo la tarea crucial de adiestrar a los pilotos que enfrentarían en combate directo a las formaciones de bombarderos y cazas estadounidenses.

El éxito de las unidades soviéticas equipadas con el MiG-15 en la llamada 'Avenida de los MiGs' demostró, que la preparación técnica y táctica impartida bajo su órbita, estuvo a la altura de las circunstancias más complejas del inicio de la Guerra Fría.

El origen del relato y la manipulación de archivos

Gran parte de la historiografía crítica señala, que la descalificación de Vasili Stalin se intensificó tras el periodo de desestalinización impulsado por Nikita Jrushchov, así como por la apertura de archivos centrales bajo la influencia de instituciones y académicos extranjeros durante la década de 1990.

Investigadores e historiadores contemporáneos, como Piotr Grigórievich Baláyev, argumentan que la descalificación personal sirvió como un instrumento político para deslegitimar los cuadros de mando formados durante el periodo soviético clásico y relativizar sus logros técnicos y militares.

Los registros de vuelo

las órdenes de combate y las evaluaciones de servicio confirman, que Vasili Stalin fue un aviador calificado y un organizador militar competente, que cumplió de manera sólida con los cometidos de máxima responsabilidad asignados por la patria en sus momentos más críticos.

Camaradas:

La mentira como arma ideológica:

La persistente caricatura de Vasili Stalin no es un error histórico ni el resultado de un periodismo descuidado; es una falsificación deliberada.

Los verdaderos culpables de este relato infundado, son los artífices de la desestalinización interna y los centros de poder ideológico y archivístico occidentales —con la complicidad de quienes abrieron los archivos nacionales a la injerencia extranjera tras 1991—. Se fabricó el mito del "hijo vago y alcohólico" porque la verdad histórica resultaba insoportable:  demostrar que un cuadro militar soviético formado bajo el liderazgo de Stalin podía comandar con absoluta competencia, heroísmo y rigor técnico.

La mentira sobre Vasili no buscaba desacreditar a un hombre, sino socavar los cimientos de una época entera que derrotó al fascismo y defendió la soberanía de la patria.

La historia real, sostenida por documentos y hechos irrefutables, ya ha dictado su veredicto.

KobaCCCP

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jueves, 5 de noviembre de 2026

Rifondazione Comunista prepara su regreso electoral en plena disputa por la unidad de la izquierda italiana

                                                                                                         
El partido busca recuperar su símbolo histórico mientras se abren las negociaciones para construir una alternativa al Gobierno de Meloni.
Maurizio Acerbo, secretario general de Rifondazione Comunista. Fuente: La Repubblica

Rifondazione Comunista prepara su regreso a las elecciones generales italianas con su propio símbolo, la hoz y el martillo, después de dos décadas de dificultades para recuperar una presencia electoral propia.

Rifondazione ha logrado formar un grupo propio en el Senado con la ayuda del senador Andrea Crisanti, que ha dejado temporalmente el grupo parlamentario del PD para facilitar la operación. Esto permitirá al partido sortear las nuevas dificultades para presentarse a las elecciones.

Al mismo tiempo, su regreso plantea el reto de cómo construir una candidatura común contra el Gobierno de Meloni sin que las organizaciones participantes tengan que renunciar a su propia identidad.

«Continuaremos trabajando para devolver a las papeletas electorales, después de veinte años, el símbolo histórico de los comunistas y socialistas italianos», ha señalado Acerbo, secretario nacional de Rifondazione, al anunciar la constitución del grupo en el Senado.

Una maniobra para sortear las barreras electorales

La operación tiene su origen en la nueva legislación electoral italiana, que endurece las condiciones para presentar candidaturas y eleva las exigencias de recogida de firmas para las formaciones que no cuentan con representación parlamentaria. La norma establece un requisito de hasta 6.000 firmas por circunscripción, una barrera que dificulta especialmente la participación de partidos con menor implantación institucional.

Para sortear este obstáculo, Rifondazione ha contado con Andrea Crisanti, senador elegido en las listas del PD en 2022 y conocido por su trayectoria como microbiólogo durante la pandemia de COVID-19. Crisanti abandonó el grupo parlamentario demócrata para incorporarse al Grupo Mixto y facilitar la constitución de una componente vinculada a Rifondazione y a Open Sinistra FVG.

El mecanismo permite reducir las firmas necesarias para presentar las listas de unas 6.000 a 1.500 por circunscripción, según las informaciones publicadas sobre la operación.

Acerbo ha agradecido la colaboración del PD, así como la del propio Crisanti, la de Peppe De Cristofaro, dirigente de Alianza Verdes e Izquierda (AVS), y la de Furio Honsell, representante de Open Sinistra FVG. El secretario de Rifondazione considera que la participación electoral es un derecho democrático y denuncia que las nuevas exigencias discriminan a las fuerzas políticas que no están ya presentes en las instituciones.

El partido, además, ha anunciado su adhesión a los recursos judiciales presentados contra la legislación electoral, a la que considera antidemocrática e inconstitucional. La maniobra parlamentaria no supone, por tanto, una aceptación de la nueva normativa, sino una vía para intentar garantizar su participación mientras combate las restricciones por otras vías.

Recuperar una identidad política propia

La iniciativa tiene una dimensión que trasciende los trámites electorales. Rifondazione aspira a recuperar la visibilidad de una tradición comunista que durante décadas tuvo una importante presencia en la política italiana, pero que ha sufrido una prolongada fragmentación y una pérdida de representación institucional.

Acerbo reivindica expresamente las figuras de Antonio Gramsci y Enrico Berlinguer como referencias históricas de la organización. Su objetivo es que la hoz y el martillo vuelva a aparecer en las papeletas, sin que la participación en una alianza más amplia obligue al partido a renunciar a sus propias siglas.

El dirigente comunista ha defendido que no existe motivo para considerar excepcional la presencia de ese símbolo, recordando que Hermanos de Italia, el partido de Meloni, mantiene la llama vinculada históricamente al Movimiento Social Italiano (MSI).

La cuestión de la identidad electoral ha sido, precisamente, uno de los obstáculos para una posible convergencia con AVS. Ambas organizaciones han mantenido conversaciones, pero la exigencia de Rifondazione de conservar su emblema ha dificultado el acuerdo, ante la negativa de la coalición ecologista y de izquierdas a modificar el suyo.

La colaboración parlamentaria con el PD permite ahora a Rifondazione avanzar en su estrategia sin resolver todavía esa disputa.

Un frente contra Meloni que aún debe construirse

La operación se produce en un momento de negociaciones para articular una alternativa electoral al Gobierno de Meloni. Este viernes está previsto un primer encuentro entre Schlein (secretaria general del PD), el presidente del Movimiento 5 Estrellas, Giuseppe Conte, y los dirigentes de AVS, Angelo Bonelli y Nicola Fratoianni. La reunión servirá para abordar los próximos pasos en la elaboración de un programa común y delimitar el perímetro de una posible coalición.

En este contexto, la incorporación de Rifondazione al horizonte de una posible candidatura común genera resistencias dentro del propio PD. Las declaraciones de Acerbo sobre las expresiones de apoyo a Hamás han provocado críticas entre dirigentes demócratas y han dado argumentos a quienes cuestionan la conveniencia de ampliar la coalición hacia la izquierda comunista.

El episodio muestra que la construcción de una alternativa a Meloni no depende únicamente de sumar siglas. También exige resolver diferencias políticas que afectan a la definición del programa y a los límites de la alianza.

Acerbo, por su parte, sostiene que su partido quiere contribuir a lo que denomina un «frente por la Constitución», sin renunciar a su autonomía. La colaboración con el PD constituye un paso concreto en esa dirección, aunque no equivale a un acuerdo electoral cerrado. El desafío para Rifondazione consiste en recuperar una presencia política propia y, al mismo tiempo, contribuir a una alternativa capaz de disputar el Gobierno a la derecha. Para el conjunto de la izquierda italiana, la cuestión sigue siendo cómo construir una fuerza suficientemente amplia para derrotar a Meloni sin convertir la unidad electoral en una suma de siglas carente de acuerdos políticos sólidos.

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El crepúsculo de la doctrina Monroe

Fuentes: Rebelión

Quebranto del derecho internacional y el nuevo tablero del Sur

El orden internacional unipolar no se está desmoronando por debates diplomáticos, sino por el agotamiento material de sus propios métodos. En el fondo de esta crisis está el desgaste evidente de Washington: en Medio Oriente, Estados Unidos chocó contra el muro de sus propios límites. Las amenazas y las sanciones contra Irán no lograron quebrar la soberanía de la región ni forzar una rendición. Al final, el Pentágono demostró que no puede mantener abiertos frentes bélicos permanentes sin pagar un costo logístico y financiero insostenible.

Ese repliegue forzado en el plano euroasiático tuvo su réplica inmediata en nuestra región, donde la Casa Blanca decidió saltarse todas las normas básicas de convivencia. Lo ocurrido en Venezuela no fue un acto de justicia internacional ni un procedimiento legal; fue una incursión armada transfronteriza y un secuestro político. Se violentó la soberanía territorial y el principio de no agresión consagrado en el artículo 2 de la Carta de la ONU. Las contradicciones de Donald Trump —amenazando con fuego mientras se veía obligado a suspender sanciones al petróleo ruso para calmar el mercado interno— demostraron que la acción en el Caribe no fue una muestra de fuerza absoluta, sino el manotazo de un imperio que actúa al margen de la ley al perder la iniciativa geopolítica.

El gran peligro de pisotear el derecho internacional es el efecto contagio. Cuando la superpotencia ignora al Consejo de Seguridad y normaliza el uso de la fuerza unilateral, los gobiernos de la periferia copian el manual. El despliegue de tropas de Nayib Bukele en Haití, escudado en el combate al crimen, es un calco de la doctrina estadounidense: actuar militarmente fuera de las fronteras sin un mandato multilateral legítimo. El precedente es nefasto. Abre la puerta para que liderazgos de mano dura en la región, como el gobierno de Daniel Noboa en Ecuador —que ya violó la soberanía diplomática al asaltar la embajada mexicana—, crean que la fuerza armada puede sustituir al derecho internacional.

Frente a este escenario, el verdadero contrapeso no vino de discursos vacíos, sino de la postura diplomática de Brasil y México. Bajo el liderazgo de Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, ambas naciones han defendido con firmeza la autodeterminación y el rechazo a la injerencia extranjera. Al negarse a respaldar sanciones unilaterales, dejaron claro que América Latina no va a volver a operar como el patio trasero de nadie.

Sin embargo, este frente soberano tiene desafíos urgentes. El primero es interno: con Lula en una etapa política madura, las fuerzas democráticas de Brasil deben construir ya una sucesión generacional. La política exterior y la soberanía regional no pueden depender de una sola figura; tienen que consolidarse como políticas de Estado frente a los embates de la ultraderecha.

El segundo desafío es la solidaridad material con Cuba. Asfixiada por décadas de un bloqueo económico condenado año tras año por la Asamblea General de la ONU, la isla necesita hechos, no consignas. Brasil y México tienen la capacidad productiva y energética para tender un puente de auxilio real que rompa el cerco humanitario impuesto desde el norte. Por último, la región necesita anclarse en la arquitectura multipolar del siglo XXI. El eje Brasil-México debe profundizar una alianza estratégica con los BRICS, particularmente con China y Rusia. No se trata de cambiar un patrón por otro, sino de comerciar en monedas locales, diversificar mercados y acceder a financiamiento sin la tutela coercitiva del dólar. Solo respetando el derecho internacional y fortaleciendo las alianzas del Sur Global podremos asegurar que el repliegue del viejo imperio se convierta en una soberanía real y definitiva para nuestros pueblos. Agradezco de antemano la atención y el espacio. Quedo a su disposición para cualquier consulta.

Manuel Blanco, Analista independiente / profesor de secundaria de física.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 

El impresentable de hoy es el monstruo de ayer: CIA, dinero nazi y los archivos de la traición de Felipe González

 

Juanlu González (biTs rojiverdes)   Octubre 28/2026

Publicado por Octubre









Míralo hoy. Ahí está Felipe González, convertido en un fantasma impresentable, un polvoriento jarrón chino cascado, un pelele senil que pasa sus días haciendo campaña para las derechas, avalando al establishment gringo y aplaudiendo las mismas políticas de recortes sociales y sumisión atlantista que él mismo instaló. Da pena, sí, pero no te engañes: esta actitud no deriva de una demencia senil ni de un «cambio de opinión» tardío. Es la máscara cayendo al suelo. Para entender estas palabras no hay que mirar sus entrevistas de sobremesa: hay que mirar hacia la historia reciente, hacia Suresnes, a los informes desclasificados de la CIA, a los cables de la embajada norteamericana e, incluso, al Diario de Sesiones del Congreso. La verdad no está en los mítines, está en los archivos, unos archivos que, en su mayoría siguen siendo secretos en el estado español y jamás se han atrevido a desclasificar, como sí ha hecho EEUU de maneras parcial o como sí ha logrado magistralmente Wikileaks.

La versión oficial nos ha vendido el congreso de 1974 del PSOE, aún en el exilio, como un relevo generacional democrático, como el triunfo de un abogado brillante y locuaz sobre una cúpula desconectada de la realidad del país que, con su brillante oratoria, logró hacerse con el control del partido. Tanto la tesis doctoral de Isabel Mª Cubero Trujillo como las investigaciones de Alfredo Grimaldos en La CIA en España cuentan otra cosa muy distinta: un PSOE castrado ideológicamente y aupado por quienes necesitaban una izquierda domada frente a un PCE que había sido el verdadero eje de la oposición antifranquista. Por cierto, hacía años que los socialistas se habían retirado de las calles para prepararse para gobernar por indicaciones de arriba, como me comentó personalmente un actor principal de la resistencia andaluza al franquismo.

Los testimonios recogidos por Grimaldos y por el coronel Arturo Vinuesa señalan que el SECED —el servicio secreto creado por el almirante Carrero Blanco— facilitó pasaportes y acompañamiento a la dirección del PSOE para asistir a Suresnes. No era un mero detalle logístico: era una garantía de que el socialista que iba a tomar el micrófono no iba a poner en cuestión ni la Base de Rota ni el trono de Juan Carlos.

Como detalla la investigación, «tratados con exquisita suavidad por el régimen franquista, incluso con órdenes de no detención, sus dirigentes estaban en contacto permanente con miembros de los servicios secretos (el SECED), quienes los ayudaban incluso a transportar el material propagandístico ‘ilegal’ para sus reuniones. Willy Brandt, junto con los servicios secretos alemanes, se sumaron así a los EEUU para acabar con los comunistas. Ríos de dinero fluyeron procedentes de fundaciones alemanas del PSD y de la propia CIA para evitar la llegada al poder del PCE» [Ver tesis, pág. 344]. A sus dirigentes sí que se les perseguía, se les torturaba, se incautaba su material y se les encarcelaba.

Y es que el PSOE en 1974 era un aparato minúsculo comparado con el PCE, al que jamás ganaría en las elecciones de 1982 solo con propuestas y un carismático líder. Necesitaba locales, prensa, viajes y una estructura sólida. Ahí aparece el entramado alemán: la socialdemocracia del SPD, sus fundaciones y, en el lado más turbio, el consorcio Flick, cuyo propietario, Friedrich Karl Flick, había sido condenado en Núremberg como criminal de guerra nazi, cuya colosal fortuna se construyó sobre el trabajo esclavo en los campos de concentración.

Esto no es un bulo de internet. Está publicado, negro sobre blanco, en el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados (sesiones de finales de 1984), donde se debatió y documentó la trama de corrupción transnacional del Caso Flick y la inyección de este capital de origen nazi para comprar las primeras campañas y la lealtad atlantista del PSOE [Ver Boletín Oficial de las Cortes, Serie E, Exp. 104]. La izquierda española no iba a romper nada; iba a ser comprada con dinero nazi, castrada y puesta a trabajar para el Imperio desde el minuto uno.

Pero no se puede entender la maquinaria que sostuvo a González sin entender cómo eliminaron al único hombre del régimen —de Suárez se hicieron cargo después— que se oponía a los designios de la OTAN: Luis Carrero Blanco. Carrero no quería ceder las bases para la guerra de Yom Kippur y, lo que era más grave para Washington, estaba impulsando el Proyecto Islero: la bomba atómica española que garantizaba soberanía frente a Washington. El 19 de diciembre de 1973, Carrero Blanco entregó a Henry Kissinger los folios del Proyecto Islero. La respuesta de Kissinger fue concluyente: «Cuando España es importante, es peligrosa». Horas después, su coche volaba por los aires.

La versión del «héroe etarra con su dinamita» se desmorona ante el atestado: una carga de seis a ocho metros, situada a 1,5 metros del eje de la calzada, y un efecto explosivo incompatible con la Goma-2 declarada oficialmente. Investigaciones periodísticas y testimonios recogen que individuos desconocidos reforzaron las cargas inicialmente colocadas con explosivo militar super potente de un tipo que ETA no poseía. El juez instructor, Luis De la Torre Arredondo, lo confesó años después: «Me llegaron rumores de que el atentado había sido organizado por otros y que ETA había actuado como mano material de la CIA» [Ver tesis, pág. 174]. ETA fue la coartada; la red Gladio y la CIA, los autores intelectuales.

Pero también había que quitarse de en medio a Suárez, como pedían la OTAN y el ya rey de España. En vez de otro magnicidio, se recurrió a otra estrategia: un golpe de estado. El 23-F no fue el delirio de un teniente coronel con tricornio. Fue una operación con muchas patas, y una de ellas llevaba directamente al PSOE. Las memorias de Jordi Pujol recogen el ofrecimiento que Enrique Múgica le trasladó en 1980 para apoyar un gobierno militar tras destituir a Suárez. En las listas oficiosas de aquel «gobierno de concentración»: Armada como presidente, Felipe González como vicepresidente, López de Letona como segundo vicepresidente y Múgica en Sanidad. Y no, Múgica no actuaba por su cuenta —como dice el PSOE para protegerse— en unas memorias inéditas de Ramón Rubial se recogen las idas y venidas de Múgica para organizar la trama civil del golpe de estado de Juan Carlos de Borbón con todo lujo de detalles.

La CIA tomó nota de todo. Su evaluación del golpe, en un documento desclasificado, reconoce que el operativo exclusivamente miliar llevado a término por Tejero estuvo peligrosamente cerca de triunfar: «El intento de golpe militar de la semana pasada evidentemente estuvo más cerca de tener éxito de lo que el Gobierno ha estado dispuesto a admitir» [Ver documento CIA, 3 de marzo de 1981].

Así que, mientras Adolfo Suárez coqueteaba con el no alineamiento y recibía a Yasser Arafat. Lo apartaron. Y el «flamante» presidente que vino después, Leopoldo Calvo Sotelo, convirtió en su gran firma de legitimación la entrada de España en la OTAN el 30 de mayo de 1982. Ese era el trato. El golpe blando sirvió para cerrar el flanco sur. Suárez fuera, OTAN dentro, Moncloa en venta.

La sumisión a los intereses geoestratégicos de Estados Unidos siempre ha requerido sacrificios territoriales. La entrega del Sáhara Occidental en 1975 no fue un accidente; fue un pacto. Documentos desclasificados demuestran que la CIA diseñó la «Marcha Verde» en un gabinete de Londres y que el rey Juan Carlos negoció en secreto con Hassan II la traición al pueblo saharaui a cambio de mantener el favor de Washington [Ver documento CIA, 6 de noviembre de 1975].

Y en esa lógica de «todo es negociable» entraron también Ceuta y Melilla: barajadas en la Zarzuela y los despachos atlantistas como moneda de cambio para contentar a Marruecos y estabilizar el flanco. Para quienes diseñaron la Transición, la soberanía no era un principio: era una partida presupuestaria.

Siete meses después, el 30 de noviembre de 1982, González era investido presidente con el «OTAN, de entrada, NO» en la boca. Era la anestesia necesaria para una operación ya decidida. La prueba documental no depende de rumores. Está en la propia Biblioteca Reagan: las Remarks following discussions with Prime Minister Felipe González Márquez in Madrid, 7 de mayo de 1985. Washington no estaba negociando con un antimilitarista: estaba celebrando con un aliado.

Pero el smoking gun, la prueba definitiva de su doble cara, está en los archivos de Langley. Ya en octubre de 1982, antes de pisar la Moncloa, un informe de la CIA titulado Spain: the socialists on the Threshold of Power señalaba que Felipe González presentaba un «perfil bastante conservador, alejado del comunismo», y aseguraba a la Casa Blanca que «la política trazada por el PSOE durante su liderazgo será menos radical que las posiciones tomadas por el mismo González durante la oposición» [Ver documento CIA, 1 de octubre de 1982]. Sabían perfectamente con quién estaban tratando, incluso dijeron que no cumpliría con las promesas vertidas en sus campañas electorales y que era el más conservador de los líderes socialistas con posibilidad de gobernar.

Y la confesión final llegó en febrero de 1984. Un documento Top Secret de la CIA, titulado Spain-NATO: Coming to Grips with Membership, dejaba por escrito lo que González susurraba en los despachos de Washington:

«Creemos que el presidente Felipe González se ha convencido durante sus trece primeros meses en el poder de que España debe permanecer en la OTAN… González está decidido a mantener a España en la Alianza y posiblemente lo consiga. Pasará el próximo año sentando las bases para persuadir al resto del país de los méritos de este curso» [Ver documento CIA, 1 de febrero de 1984].

Mientras en la calle gritaba «NO», en los despachos de la Casa Blanca el PSOE ya había garantizado la permanencia. El chantaje geopolítico de vincular la OTAN a la entrada en la CEE fue la herramienta para vender la traición a su propia militancia. Las promesas de no integración en la estructura militar, no nuclearización y reducción de presencia estadounidense fueron papel mojado. Treinta años después, Rota es un nodo del escudo antimisiles y Morón una plataforma de proyección hacia África. El «NO» fue el envoltorio; la OTAN fue el regalo envenenado.

«El compromiso de Felipe González con la moderación y con unas relaciones amistosas, si no estrechas, con Washington significa que las políticas de su partido en el Gobierno serían menos radicales que las posiciones que había defendido públicamente desde la oposición»…

«Su moderación se vería reforzada desde distintos frentes: por los partidos socialistas europeos y los dirigentes socialdemócratas con quienes mantenía estrechos vínculos; por sus posibles socios centristas de coalición; y por los centros de poder conservadores, especialmente las Fuerzas Armadas y los círculos empresariales, que ejercerían una influencia discreta desde detrás del escenario». (Ver documento de la CIA, septiembre de 1982)

Cuando González aparece hoy dando oxígeno a la derecha, no está traicionando su pasado. Está siendo coherente con él. Es el mismo hombre que llegó a Suresnes con pasaporte y protección franquista, que se incluyó en la lista de un gobierno de concentración militar del 23-F, que firmó el «NO» mientras Washington celebraba el «SÍ», y que vendió la soberanía española al Pentágono mientras la CIA ponía el C-4 en los túneles de Madrid.

La historia no se escribe con las intenciones que se dicen en los mítines, sino con los documentos que se firman en las sombras y las actas que se ocultan en el Congreso. Y esos papeles no mienten. El impresentable de hoy es el reflejo exacto, sin filtros ni anestesia, del monstruo de ayer.


DOSSIER DE FUENTES Y DOCUMENTOS DESCLASIFICADOS

1. Documentos Desclasificados de la CIA (CIA Reading Room)

  • Spain: the socialists on the Threshold of Power (1 de octubre de 1982): Analiza el perfil «conservador» de González y su alejamiento del comunismo.
    🔗 Ver documento PDF
  • Spain-NATO: Coming to Grips with Membership (1 de febrero de 1984): El «smoking gun». Confiesa que González ya estaba convencido de mantener a España en la OTAN y sentar las bases para persuadir al país.
    🔗 Ver documento PDF
  • Spain: Assessing the coup Attempt (3 de marzo de 1981): Evaluación de la CIA tras el 23-F, reconociendo que el golpe «estuvo más cerca de tener éxito de lo que el Gobierno ha estado dispuesto a admitir».
    🔗 Ver documento PDF
  • Spanish Sahara. Spain and Morocco have reached an understanding (6 de noviembre de 1975): Detalla cómo el príncipe Juan Carlos comunicó a EE.UU. las condiciones pactadas en secreto para la Marcha Verde.
    🔗 Ver documento PDF

2. Cables Diplomáticos de WikiLeaks

  • Spanish-Sahara: meeting with King Hassan (23 de octubre de 1975): Cable que prueba cómo EE.UU. acordó mantener una «posición neutral» de cara al público mientras respaldaba en la sombra la anexión marroquí.
    🔗 Ver cable
  • New head of government to be named in Spain (28 de diciembre de 1973): Análisis de la embajada de EE.UU. tras el asesinato de Carrero Blanco y el nombramiento de Arias Navarro.
    🔗 Ver cable

3. Archivos Parlamentarios y Hemeroteca

  • Diario de Sesiones / BOCG, Serie E, Expediente 104 (Caso Flick): Debate parlamentario sobre la financiación ilegal del PSOE y el consorcio nazi Flick.
    🔗 Ver Boletín Oficial
  • Remarks following discussions with Prime Minister Felipe González Márquez in Madrid(Ronald Reagan Library, 7 de mayo de 1985): Acta oficial de la reunión donde Reagan celebra la alineación atlantista de González.
    🔗 Ver acta oficial

4. Bibliografía Base (Tesis Doctoral)

  • Isabel Mª Cubero Trujillo, La influencia de la política de seguridad nacional de los Estados Unidos en el proceso de transición a la democracia en España (1973-1986). Tesis Doctoral, Universidad de Cádiz / Université Bourgogne Franche-Comté (2021/2022).
  • Alfredo Grimaldos, La CIA en España (Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007).
    🔗 Ver documento
  • Anna Grau, De cómo la CIA eliminó a Carrero Blanco y nos metió en Irak (Ediciones Destino, 2011).
  • Jesús Palacios, 23-F, el Rey y su secreto. 30 años después se desvela la llamada Operación De Gaulle (LibrosLibre, 2014).
  • Pilar Urbano, El precio del trono (2011). Reconstruye el ascenso de Juan Carlos de Borbón al trono, sus relaciones con Franco y los movimientos políticos que hicieron posible la restauración monárquica. Editorial Planeta