martes, 14 de abril de 2026

Con su triunfo en Cochabamba, el evismo apunta a recuperar el poder nacional en 2030


BOLIVIA, BOLIVIA :: 04/04/2026

SPUTNIK / LA HAINE

El triunfo de Loza dará una plataforma al bloque popular, desde donde irradiar su propuesta política progresista al resto de los departamentos

El candidato a la Gobernación de Cochabamba, en Bolivia, el candidato de Evo Morales, Leonardo Loza superó el 40% de votos, pero cientos de campesinos se mantuvieron ante el centro de cómputo para cuidar su voto, ante sospechas de que se podría complotar y evitar la victoria del evismo en un departamento clave para las organizaciones sociales.

Desde su asunción, en noviembre de 2025, los integrantes de la Asamblea Legislativa Plurinacional --en un 85% de partidos liberales y conservadores-- no lograron acordar leyes de relevancia para el país. Pero sí se pusieron de acuerdo en una resolución: quitar el busto del expresidente Evo Morales (2006-2019) del Parlamento. Desde la estrepitosa caída del Movimiento Al Socialismo (MAS) el año pasado, se evidencia la intención del nuevo oficialismo de suprimir la imagen y el legado de quien fuera mandatario durante 14 años.

Desde finales de 2024, Morales está recluido en las poblaciones del Trópico de Cochabamba (centro), asediado por ilegales órdenes de detención. A pesar de las restricciones para desarrollar su trabajo político, el expresidente y sus seguidores demostraron que su propuesta política sigue vigente. El exsenador Leonardo Loza ganó la Gobernación de Cochabamba con el 40,31% de votos, con el 97,13% de actas computadas. Entre los afines al exjefe de Estado y al legislador prima la suspicacia hacia el accionar del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Señalan que, desde este organismo, se podría complotar para evitar la asunción del nuevo gobernador evista. Por ello, desde el 25 de marzo mantienen una vigilia multitudinaria en las puertas del Hotel Regina, en el municipio cochabambino de Tiquipaya, donde se realiza el conteo de votos.

La politóloga Valentina Enríquez Moldez consideró que, "desde el momento en que el TSE permitió la inscripción de Loza, ya se ha contemplado la posibilidad de que Loza sea victorioso en esta contienda política". No obstante, recordó que en el Gobierno y en la Asamblea Legislativa "la mayoría viene de partidos de derecha, como el Partido Demócrata Cristiano (PDC), la Alianza Libre (del expresidente Jorge Tuto Quiroga), o de la Alianza Unidad", del empresario Samuel Doria Medina. En este sentido, evaluó que "a partir de la manipulación de los símbolos, ellos pretenden tratar de sepultar una historia. Pero no van a poder, porque es una historia que se sigue viviendo día a día en la organización política y en las movilizaciones que se gestan de a poco".

Como ejemplo, Enríquez mencionó las protestas de enero, cuando las organizaciones del bloque popular demostraron su músculo en las carreteras. Con más de 70 puntos de bloqueo, finalmente torcieron el brazo al Gobierno de Rodrigo Paz, quien tuvo que abrogar el decreto 5503, el cual, entre sus 120 artículos, establecía varias políticas de corte neoliberal, como la aprobación de proyectos de extracción de recursos naturales solo con la firma presidencial, prescindiendo del control ejercido constitucionalmente por la Asamblea.

El determinante apoyo rural

El 40% que obtuvo Loza --más de 400.000 votos-- provino fundamentalmente de las áreas rurales del departamento. "El porcentaje a favor del hermano Loza sigue subiendo en el cómputo y da por asegurada su victoria total, algo que ellos quieren evitar con artimañas", dijo a Sputnik Michael Rojas, secretario general de la Federación Intercultural Chimoré. Al superar el 40% de votos y sacarle más de 10% al segundo --Sergio "El Vikingo" Rodríguez, del partido Súmate, con el 23%-- Loza se habría impuesto en primera vuelta.

En el evismo se mostraron convencidos de que el triunfo de Loza dará una plataforma al bloque popular, desde donde irradiar su propuesta política al resto de los departamentos y, posiblemente, recuperar el poder nacional en las elecciones de 2030."En el departamento de Cochabamba agarraremos el poder y desde aquí, en el centro del país, vamos a reunificarnos con las organizaciones sociales del campo, de la ciudad, los profesionales, los gremiales, los transportistas, con un proyecto a largo plazo hasta 2030, cuando el hermano Evo Morales será nuestro candidato", dijo a Sputnik Víctor Mencía, secretario general de la Federación Trópico.

En este sentido se refirió Wilma Colque Sánchez, presidenta de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico. "Vamos a consolidarnos en Cochabamba, para de acá en adelante defender los recursos naturales, nuestro Estado Plurinacional, la Constitución y las demás conquistas del pueblo boliviano", dijo. Y agregó que "no se trata de una lucha de 50 ni de 30 ni de 20 años. Han sido luchas, luchas y luchas durante más de 180 años. Esa firmeza, ese compromiso con nuestros ancestros y nuestros abuelos va a continuar con las nuevas generaciones".

La dirigente dejó en claro que el expresidente Morales "por supuesto que va a acompañar al hermano Loza como su principal asesor, además de todas las organizaciones sociales que vamos a ayudar también para demostrar desde Cochabamba cómo se gobierna en todos los ámbitos, sin importar el color político de las alcaldías".


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/con-su-triunfo-en-cochabamba-el-evismo 

Irán, Irak y Líbano: El Eje de la Resistencia ataca en todos los frentes


MEDIO ORIENTE :: 04/04/2026

ANA MUÑOZ / RESUMEN LATINOAMERICANO

Tercer F35 derribado por Irán. En Líbano Hezbollá destruye una columna de tanques sionistas. La Resistencia Islámica en Irak destruye un convoy de suministros y combustible de EEUU

Guerra de EEUU, Israel, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Países bajos, Croacia, República Checa y Chipre contra Irán.

1. OPERACIÓN DE SATURACIÓN SOBRE EL DISTRITO DE TEL AVIV

A las 02:15 horas, rompiendo el aire gélido de las montañas del oeste de Irán, los motores de diez misiles de nueva generación entraron en ignición simultánea. Los proyectiles trazaron una trayectoria de alta cota con formación de vaina de plasma, alcanzando velocidades hipersónicas en las capas altas de la atmósfera. La fricción del aire ionizó las partículas alrededor de la ojiva, creando una capa de gas recargado que absorbió las ondas de radar en lugar de rebotarlas, volviendo el ataque invisible para la vigilancia de gran altitud.

Este uso de tecnología de plasma convierte a los misiles en «fantasmas» para los radares terrestres convencionales, buscando no solo la destrucción física, sino el colapso de los algoritmos de predicción de la Cúpula de Hierro. El estruendo de las explosiones en el centro de Tel Aviv confirmó que los sistemas Arrow y Patriot solo detectaron el rastro térmico cuando el impacto era ya inevitable, evidenciando un descifrado efectivo de las frecuencias de banda X.

Fuentes: Agencia IRNA, Elaph y Reportes Técnicos de Defensa de la Guardia Revolucionaria.

2. DESPLIEGUE DE CIERRE TÁCTICO EN EL ESTRECHO DE ORMUZ

Bajo el manto de una oscuridad densa y salina, las lanchas rápidas de la Armada de la Guardia Revolucionaria cortaron las aguas del Estrecho de Ormuz para posicionarse en sus puntos más angostos. Las unidades de élite interceptaron la ruta de cargueros con bandera de la coalición, procediendo a la interceptación de activos navales como respuesta a la agresión externa. Este cierre afecta directamente al suministro mundial de crudo, enviando un mensaje político claro a Alemania y Países Bajos sobre las consecuencias energéticas de su participación militar. La maniobra culminó con el establecimiento de un perímetro de hierro que obliga a cualquier buque hostil a desviarse, dejando el Golfo Pérsico bajo un control naval absoluto.

Fuentes: Agencia de Noticias Mehr y Comunicados de la Armada de Irán.

3. EMBOSCADA TERRESTRE EN EL SECTOR DE AL-KHIYAM

En el silencio sepulcral de los olivares del sur del Líbano, una columna blindada israelí avanzó con las luces apagadas intentando penetrar en Al-Khiyam. Hezbolá ejecutó una emboscada preparada quirúrgicamente, empleando misiles antitanque guiados de tercera generación con capacidad «dispara y olvida» contra el primer y último vehículo de la formación, para dejar encerrada a la columna. Esta táctica permitió a los comandos atacar desde posiciones elevadas sin ser detectados por los sistemas de protección activa Trophy de los tanques, que fueron saturados por el volumen de fuego. El caos se apoderó de las tropas israelíes, que se vieron forzadas a una retirada desordenada entre restos de tanques Merkava calcinados, mientras los combatientes de la resistencia consolidaban su dominio sobre el terreno.

Fuentes: Al-Manar TV y Corresponsales de Guerra en el Sur del Líbano.

4. ATAQUE CON DRONES CONTRA LA LOGÍSTICA NAVAL EN OMÁN

Desde los acantilados ocultos de la costa yemení, el zumbido eléctrico de varios drones kamikaze anunció el inicio de una incursión sobre las aguas del Mar Arábigo. Los dispositivos volaron a ras de las olas para evitar la detección del radar de los destructores estadounidenses, demostrando la capacidad de burlar los escudos Aegis mediante perfiles de vuelo de bajísima cota. Una llamarada naranja sobre la cubierta de un buque de apoyo logístico de la flota estadounidense cerca de Salalah marcó el éxito de la misión, dejando la nave incapacitada y cortando el flujo de reabastecimiento vital. Este golpe estrangula la autonomía de los destructores en alta mar, obligándolos a retirarse a puertos seguros para repostar.

Fuentes: Agencia Al-Masirah, Elaph y reportes de la prensa internacional sobre el puerto de Salalah.

5. INCURSIÓN DE FUERZAS ESPECIALES EN LA FRONTERA SIRIO-IRAQUÍ

En la vasta y desolada llanura fronteriza, unidades de la Resistencia Islámica en Irak aguardaron en absoluto silencio hasta que el convoy de suministros escoltado por fuerzas estadounidenses entró en la zona de muerte. Un ataque rápido con morteros y fusiles de precisión desde posiciones elevadas fragmentó la escolta del convoy, una acción coordinada gracias a la filtración de las rutas internas de la coalición. La destrucción de los camiones cisterna paralizó las operaciones aéreas en la frontera, dejando a las bases de avanzada sin el queroseno necesario para patrullas nocturnas. Columnas de humo negro se elevaron mientras las fuerzas occidentales se dispersaban en la noche, perdiendo por completo el suministro logístico.

Fuentes: Sabereen News, Elaph y Comunicados de la Resistencia Islámica en Irak.

6. NEUTRALIZACIÓN DE CÉLULAS DE RECONOCIMIENTO EN EL SUR DEL LÍBANO

Entre la maleza húmeda de los valles de Yatar, patrullas de Hezbolá detectaron el movimiento sigiloso de un grupo de fuerzas especiales israelíes que intentaban infiltrarse con equipos de marcación láser. La respuesta fue un cerco táctico relámpago mediante el uso de ametralladoras pesadas y granadas de mano para neutralizar la incursión de raíz. El fracaso de estas células impidió que la aviación israelí realizara ataques de precisión sobre los silos de misiles ocultos, restando eficacia a sus bombardeos aéreos. La precipitada huida de los comandos en helicópteros de rescate, bajo un incesante fuego cruzado, selló el fracaso del intento sionista por señalar objetivos estratégicos.

Fuentes: Al-Ahed News y Reportes de Campo de Hezbolá.

7. OFENSIVA DE ARTILLERÍA CONTRA POSICIONES DE LA UNIFIL

Desde las colinas ocupadas, el estruendo de la artillería israelí rompió la calma de la zona protegida de Al-Qaouzah al disparar obuses de 155 mm. Los proyectiles impactaron deliberadamente en las inmediaciones de los búnkeres de la ONU, mientras tanques Merkava destruyeron cámaras de vigilancia y antenas de comunicación para eliminar la capacidad de monitoreo internacional. Esta agresión supuso una violación directa de las resoluciones del Consejo de Seguridad, buscando crear una «zona muerta» sin testigos neutrales para preparar ofensivas mayores. Los muros perimetrales quedaron reducidos a escombros, obligando a los observadores de la ONU a abandonar sus puestos y dejando el sector fronterizo vulnerable.

Fuentes: Al-Mayadeen y Boletines de Emergencia de la Sanidad Libanesa.

7. LANZAMIENTO MASIVO DE COHETES DESDE EL NORTE DE GAZA

Entre los escombros y el polvo del norte de Gaza, unidades de la resistencia palestina emergieron de una red de túneles para lanzar una salva de cohetes hacia los asentamientos periféricos. Gaza se levantó una vez más contra la opresión, demostrando una voluntad de hierro que ningún asedio pudo quebrar. La fuerza inquebrantable de los gazatíes se manifestó en cada lanzamiento, manteniendo una cadencia de fuego sostenida y calculada para saturar y agotar los misiles de la Cúpula de Hierro. Esta actividad obligó a Israel a mantener divisiones enteras en la frontera sur, demostrando que el espíritu de Gaza permaneció indomable. El estrépito de los impactos paralizó todo movimiento logístico, forzando a la coalición a detener sus operaciones ante el asedio constante desde su propia retaguardia.

Fuentes: Agencia Quds News y Portavocía de las Brigadas en Gaza.

8. BLOQUEO ENERGÉTICO EN EL MEDITERRÁNEO ORIENTAL

En el entorno digital de los sistemas de control de las plataformas de gas, ciberactivistas del Eje de la Resistencia ejecutaron un código de ataque diseñado para sistemas SCADA contra las infraestructuras de la coalición en Chipre. La infiltración digital forzó el cierre automático de las válvulas de flujo para evitar una sobrepresión catastrófica, demostrando que el Eje podía golpear la economía regional con un solo clic. La parálisis total de la producción durante ocho horas dejó a las bases militares en Chipre sin energía y provocó una sacudida de pánico en los mercados globales. Este frente de guerra económica afecta la estabilidad de los precios en toda la cuenca mediterránea.

Fuentes: Inteligencia Cibernética de Irán y Reportes de Mercados Energéticos Regionales.

9. ATAQUE A CENTROS DE MANDO EN EL GOLÁN OCUPADO

Con la precisión de un bisturí, la artillería siria abrió fuego contra un centro de escucha electrónica israelí situado en las cumbres estratégicas de los Altos del Golán. La operación integró el uso de drones de reconocimiento para corregir el tiro en tiempo real, logrando impactos directos en las sensibles antenas de transmisión de datos del punto de observación más alto de la región. Esta ceguera electrónica permitió que las milicias pro-iraníes en Siria reposicionaran lanzadores de misiles pesados sin ser detectados por los sistemas de alerta temprana. El desplome de las torres dejó a las fuerzas de la coalición sordas ante los movimientos de tropas en la frontera.

Fuentes: Agencia Árabe Siria de Noticias (SANA) y Fuentes Militares en Damasco.

10. RESPUESTA ANTIAÉREA EN TEHERÁN ANTE EL BOMBARDEO DE SATURACIÓN

Cuando los misiles de crucero de la coalición aparecieron en las pantallas de radar dirigiéndose hacia Teherán, el sistema nacional Bavar-373 entró en acción demostrando una capacidad de rastreo superior bajo un estado de alerta crítica. Un duelo de fuego antiaéreo iluminó el cielo de la capital, logrando interceptar misiles con firma de radar reducida y manteniendo la operatividad de los centros de mando a pesar de los más de 230 impactos reportados en el área.

Además, ayer se reportó que la defensa antiaérea derribó el jueves un segundo caza F35 de quinta generación de EEUU sobre el Golfo Pérsico y un tercero el viernes sobre el centro de Irán. Los desesperados intentos del imperio por recuperar al piloto fracasaron. Este éxito puso en duda la supuesta superioridad aérea absoluta de la coalición sobre territorio soberano iraní. La interceptación masiva confirmó que el escudo persa es impenetrable incluso para la tecnología de ataque más sofisticada de Occidente.

Fuentes: Agencia Tasnim, Elaph y Reportes de Defensa Civil de Teherán.

11. INCURSIÓN NAVAL CONTRA BUQUES DE VIGILANCIA FRANCESES

En las aguas internacionales del Golfo, una fragata iraní realizó una maniobra de aproximación agresiva, cortando la trayectoria de un buque de guerra francés mediante el apuntamiento directo de radares de tiro. La maniobra buscó expulsar la presencia naval europea del Golfo Pérsico, indicando que Irán estaba dispuesto a abrir fuego si la coalición interfería con su cierre del estrecho. La fragata gala se vio obligada a virar en redondo y huir hacia aguas chipriotas tras las advertencias severas por radio. Este acto dejó claro que Irán no permitiría testigos hostiles ni vigilancia extranjera en sus fronteras marítimas.

Fuentes: Agencia IRNA e Informes de Navegación del Golfo.

12. ATAQUE CON MISILES DE YEMEN CONTRA EILAT

Cruzando el cielo del Mar Rojo desde las profundidades de Yemen, misiles de largo alcance se dirigieron con precisión hacia el puerto estratégico de Eilat y objetivos en Beirut. La amenaza obligó a la activación de emergencia de los sistemas de defensa de la coalición, contribuyendo al agotamiento sistemático de su inventario de interceptores. Este ataque completó la pinza logística sobre Israel, bloqueando su salida al Mar Rojo y forzando a su economía a depender de puertos mediterráneos ya amenazados. Una detonación masiva en los muelles de almacenamiento detuvo toda actividad, convirtiendo el centro logístico en un escenario de escombros.

Fuentes: Agencia Al-Masirah, Elaph y Monitoreo Satelital de Instalaciones Portuarias.

13. EL MURO INFRANQUEABLE: LA TRAMPA ESTRATÉGICA DE TRUMP

El análisis de la estrategia de Trump revela que el presidente se encuentra atrapado en una guerra que no es suya, sino una extensión de la agenda sionista del régimen de Netanyahu. Irán ha movilizado a más de un millón de efectivos entre fuerzas regulares y voluntarios civiles, creando una densidad defensiva que convierte cualquier avance en una trampa mortal. A diferencia de conflictos anteriores en la región, las fuerzas iraníes dominan su propia geografía y orografía operativa con una maestría absoluta, utilizando el terreno accidentado para ejecutar una guerra de desgaste para la que el ejército estadounidense no está preparado.

Trump sabe que una invasión terrestre sería una carnicería histórica para los militares estadounidenses. Por ello, su «Furia Épica» se limita al aire y al mar: es un intento desesperado de cumplir con sus compromisos con Israel sin pagar el precio de sangre que supondría pisar suelo iraní, lo que revela la contradicción total entre su promesa de «America First» y esta intervención de diseño israelí.

Análisis estratégico sobre la capacidad de movilización y defensa soberana (Abril 2026).

15. LA UNIÓN EUROPEA: LA IMPOTENCIA GEOPOLÍTICA Y EL ABISMO ENERGÉTICO

La posición de la Unión Europea en este conflicto es de una fragilidad sistémica extrema. Analíticamente, la UE ha dejado de ser un actor mediador para convertirse en el rehén económico de la estrategia de Trump. Con el Estrecho de Ormuz cerrado por la Armada iraní, Europa se enfrenta a una escasez inminente de combustible en cuestión de semanas. El precio del barril de Brent ya escala hacia los 150 dólares, lo que está disparando la inflación y destruyendo el poder adquisitivo de las familias europeas en tiempo real.

La dependencia del gas qatarí y del petróleo del Golfo ha dejado al bloque sin margen de maniobra, especialmente tras los ataques a infraestructuras energéticas clave que han disparado el gas TTF europeo por encima de los 55 euros por megavatio hora. Bruselas se encuentra en un vacío de liderazgo, atrapada entre una lealtad atlántica que le exige sacrificios económicos brutales y una realidad energética que dicta su propia sentencia de muerte industrial.

Análisis basado en reportes de CaixaBank Research, Investing.com y declaraciones oficiales del Servicio Exterior de la UE (Abril 2026).


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/iran-irak-y-libano-el-eje-de 

Descubriendo el socialismo y la juventud de China

Fuentes: Rebelión

Observar China hoy es enfrentarse a un país que avanza con una velocidad difícil de comprender desde fuera.

No se trata solo del crecimiento económico o de las grandes ciudades llenas de rascacielos de colores. Lo que más llama la atención en la vida cotidiana es la sensación de juventud, de actividad y de organización colectiva. En los trenes, en el metro, en las calles o en los parques, aparece una sociedad que combina tradición, modernidad, mucha modernidad y un fuerte sentido de lo público. Es en ese día a día donde percibimos los rasgos que identifican el socialismo chino, no como teoría política, sino como forma práctica de vivir.

Uno de los primeros lugares donde esa impresión se hace evidente es en los medios de transporte. Las estaciones de tren de alta velocidad parecen aeropuertos modernos, pero con un funcionamiento sorprendentemente ordenado. Miles de personas se mueven al mismo tiempo, las indicaciones se respetan y los empleados ayudan con una gran disposición. Lo llamativo no es solo la tecnología, sino la actitud general. La mayoría de los viajeros son jóvenes, estudiantes, trabajadores. Da la sensación de un país que está en plena etapa de construcción. En los trenes de alta velocidad, que conectan ciudades separadas por cientos de kilómetros en pocas horas, se percibe con claridad esa mezcla de modernidad y colectividad. Los vagones están francamente limpios, los pasajeros hablan en voz baja, muchos estudian o trabajan con el ordenador portátil.

El metro de las grandes ciudades, como Beijing o Shanghái, refuerza esa misma impresión. Las líneas son muchas, la frecuencia cada pocos minutos, las instalaciones muy amplias como estaciones de tren de alta velocidad y eficientes y, sobre todo, muy utilizadas. En las horas punta, los andenes están llenos, pero el movimiento sigue siendo fluido. Lo más llamativo es la cantidad de gente joven. Estudiantes con mochilas, trabajadores con uniforme, empleados de oficina, todos con el móvil en la mano. La sensación general es la de un país que se mueve hacia adelante, apoyado en una generación que ha crecido con la idea de que el progreso colectivo es parte de su vida cotidiana.

La sensación de juventud que se percibe en el metro y en otros medios de transporte en China puede estar relacionada, al menos en parte, con la temprana edad de jubilación. En el sistema actual y con una esperanza de vida que se acerca ya a la española, los hombres se jubilan a los 60 años, mientras que las mujeres lo hacen a los 50 (a los 55 si no son trabajadoras manuales). Esto hace que una parte importante de la población mayor no esté presente en los desplazamientos diarios hacia el trabajo, lo que contribuye a que los trenes, autobuses y metros estén ocupados sobre todo por estudiantes y trabajadores jóvenes. El resultado es una imagen muy dinámica, casi de un país en permanente movimiento, donde la mayoría de las personas que se ven viajando parecen estar en plena etapa activa de su vida, reforzando la impresión de una sociedad especialmente joven y en constante renovación.

Otro aspecto que sorprende es la amabilidad. No se trata de una amabilidad expresiva o ruidosa, sino más bien tranquila y práctica. Cuando preguntas, lo normal es que todo el mundo te intente ayudar, aunque no hablen tu mismo idioma. En las estaciones, los empleados acompañan a los viajeros hasta el lugar correcto si es necesario. Esa actitud no parece forzada, sino parte de una educación basada en el respeto al otro y en la idea de que cada persona forma parte de un conjunto mayor.

Como economista, llevo años escribiendo y estudiando sobre el socialismo chino y, en particular, sobre la evolución de la economía china. Mi trabajo habitual se mueve entre datos, modelos y debates sobre sistemas económicos, planificación y mercado. Sin embargo, en estos días estoy centrándome en descubrir un socialismo distinto, mucho menos abstracto y mucho más visible en la vida cotidiana. El que se desprende de la forma en que funciona el transporte público, en el uso de los espacios comunes, en la importancia que se da a la educación y en la actitud general de respeto hacia lo colectivo. Es un socialismo que se percibe en los detalles, en la organización diaria y en la sensación de que muchas personas asumen con naturalidad que el bienestar propio está ligado al de los demás.

El socialismo que estoy descubriendo estos días en China no consiste en encontrar consignas políticas en cada esquina, que no las hay, sino en la organización de la vida diaria. Está en la puntualidad de los trenes, en la limpieza de las estaciones y de todos los rincones de las ciudades, en el respeto entre las personas, en el cuidado de las calles y de los parques, en la importancia de la educación en el trato entre las personas y en la sensación de que millones de personas avanzan en la misma dirección. Como visitante del país, mi impresión más fuerte no es la ideología, sino la energía joven que se ve en todas partes.

Otro aspecto que llama poderosamente la atención en la vida cotidiana es la ausencia visible de mendicidad, de desempleo aparente o de personas desocupadas en las calles, al menos en las zonas urbanas por las que me estoy moviendo (en China hay un fuerte soporte social y no hay desempleo). No se percibe esa sensación de abandono que resulta habitual en muchas ciudades occidentales. Esto se aprecia también en los servicios públicos, donde el número de empleados resulta sorprendentemente alto para los ojos occidentales. En estaciones, parques, edificios públicos o medios de transporte hay personal orientando, limpiando, vigilando o ayudando, en funciones que en otros países se consideran innecesarias desde el punto de vista de la rentabilidad. Sin embargo, aquí parece primar la idea de servicio y de funcionamiento colectivo por encima del criterio estrictamente económico, mostrando que la utilidad social tiene más peso que el beneficio inmediato.

Otro rasgo que complementa al socialismo y refuerza la impresión de estar ante una sociedad orientada hacia el futuro es el grado de modernidad que se percibe en casi todos los aspectos de la vida cotidiana. Las ciudades aparecen llenas de rascacielos modernos y de diseño, avenidas amplias y barrios enteros construidos en muy pocos años, con una estética que muchas veces parece más cercana a la ciencia ficción que a la imagen tradicional que aún se tiene de China en Occidente. La población está profundamente adaptada a las nuevas tecnologías, y el teléfono móvil se utiliza para todo, para pagar, entrar al metro, pedir comida, enviar documentos o comunicarse con la administración. En los grandes establecimientos comerciales es posible pagar con efectivo, porque así lo indica la ley, pero en muchas tiendas pequeñas no aceptan efectivo, solo pago electrónico. Los sistemas de transporte, desde los trenes de alta velocidad hasta los metros urbanos, tienen un diseño moderno, muy amplio y funcional que transmite una clara idea de futuro. Todo esto da la sensación de un país que no solo se está desarrollando, sino que se imagina a sí mismo en los próximos años y actúa como si ese futuro ya estuviera en marcha, con una confianza colectiva en el progreso que resulta difícil de encontrar en las sociedades occidentales actuales.

Y esa juventud, visible en los transportes llenos o en las calles, transmite la idea de un país que todavía se está construyendo. En esa construcción he tratado de reconocer los rasgos de ese socialismo adaptado a la realidad china, un socialismo organizado, pragmático, moderno, centrado en el colectivo y sostenido por una población que, al menos en su vida cotidiana, parece confiar en el valor de avanzar juntos.

Pedro Barragán es economista y asesor de la Fundación Cátedra China. Autor del libro Por qué China está ganando.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 

lunes, 13 de abril de 2026

¿Qué es la banca en la sombra?

Fuentes: El diario [Imagen: Exterior de la Bolsa de Nueva York en una imagen de archivo. Europa Press]

En las últimas semanas crece el temor a un desplome de firmas que suman más de 205 billones de euros, que pueden arrastrar a bancos tradicionales, en un sistema financiero donde todo está interconectado

En la última gran crisis financiera un concepto hasta entonces poco conocido lo cambió todo: las hipotecas subprime. Fueron la gota que colmó el vaso. Unos créditos inmobiliarios focalizados en Estados Unidos, de alto riesgo y elevada rentabilidad –hasta que se desplomaron–, que se convirtieron en el epicentro de un terremoto que conllevó rescates multimillonarios y la caída de nombres del sistema que parecían intocables. Han pasado casi dos décadas y las alarmas están comenzando a hacerse oír –y el volumen va subiendo– en un segmento del sector financiero al que también se le ha puesto nombre, que también tiene una regulación más laxa y que si cae, de nuevo, puede tener un efecto arrastre. Se trata de “la banca en la sombra”. Bajo esa idea está todo el sistema financiero no bancario, que queda al margen de la supervisión de los bancos centrales y que se alimentó, precisamente, después de la última gran crisis como alternativa a las entidades más tradicionales, donde se reforzaron las exigencias de capital para evitar problemas. Ahí están los fondos y firmas de inversión, los fondos de pensiones privados que agrupan, por ejemplo, a colectivos de trabajadores retirados que invierten a escala global, las ramas de las aseguradoras dedicadas a invertir en múltiples sectores, entre ellos, el inmobiliario; o el conocido como capital riesgo, entre otros.

A diferencia de las entidades financieras supervisadas y reguladas, estas firmas de financiación privada conceden créditos, pero no tienen depositantes como los de los bancos, aunque tengan inversores detrás.

Tampoco soportan las mismas exigencias de colchones de capital, con los que hacer frente a los vientos que vienen de cara, como está sucediendo actualmente ante la incertidumbre provocada por la guerra en Irán o las dudas sobre las valoraciones de los gigantes de la IA. Se dedican a conceder capital a empresas o instituciones, a cambio de una rentabilidad elevada y con periodos de vencimiento a medio o largo plazo, que puede llegar a cinco o hasta 10 años. La mayoría capta los fondos que luego prestan, que pueden proceder de otros inversores, de colectivos como los citados pensionistas –de EEUU o de Canadá, por ejemplo– y, también, de grandes fortunas. 

Los datos más recientes publicados por el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB en sus siglas en inglés) –que coordina a nivel internacional el trabajo de las autoridades financieras nacionales y el de los organismos internacionales, como el BCE o el Banco de España– señalan que la banca sombra suma casi 239 billones de dólares (más de 205 billones de euros). Es decir, casi la mitad de todos los activos financieros globales. En España, según los datos publicados por el Banco de España alcanza los 1,6 billones de euros.

“Organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Consejo de Estabilidad Financiera y el Banco de Pagos Internacionales (BIS) han alertado recientemente de que este auge viene acompañado de vulnerabilidades estructurales que recuerdan a los desequilibrios previos a la crisis de 2008”, asegura Funcas. “Aunque hay diferencias entre el contexto actual y el de hace tres lustros, algunas similitudes preocupan: apalancamiento creciente, opacidad en ciertas inversiones, dependencia de calificaciones crediticias privadas y elevada interconexión financiera entre bancos y entidades no bancarias”.

El problema no es solo su dimensión, sino que esta banca en la sombra, esas firmas de inversión privada, están interconectadas con el conjunto del sistema financiero, también con las entidades bancarias que sí están reguladas y supervisadas. Y, si hay problemas, ya se sabe por la experiencia de 2008, que las piezas pueden comenzar a caer como en el dominó. De hecho, ya hace tiempo que algunos de los grandes nombres del sector empiezan a dejar pistas que señalan que no todo va bien. En octubre del año pasado, el consejero delegado de JPMorgan, Jamie Dimon, aseguró que se estaban viendo “cucarachas” en el sistema. Entonces se refería a las quiebras de firmas pequeñas, como Tricolor y First Brands, pero capaces de provocar daños colaterales. Ana Botín, presidenta de Banco Santander comparó esos indicios con otro animal: las medusas, porque no te impiden seguir nadando, pero “hay que ser muy cuidadosos” con ellas.

Unos signos de debilidad que van en aumento

Ese avistamiento de “cucarachas” o “medusas” coincide en el tipo con crecientes indicios de que algo está sucediendo en los mercados. A finales de febrero quebró la firma británica Markets Financial Solutions (MFS), enfocada en el mercado inmobiliario. Y uno de los bancos que figura entre sus acreedores es Banco Santander. Según Bloomberg, su exposición es de alrededor de 200 millones de libras, unos 229 millones de euros al cambio actual. 

La entidad española, según recoge EFE, califica la exposición total del grupo al crédito privado como “residual” porque representa menos del 1% de su cartera. Pese a eso, el banco ha reconocido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que existe riesgo de tensiones en el crédito privado. En concreto, en el folleto registrado en el supervisor del mercado español, señala que las dudas sobre la solvencia de determinadas instituciones financieras podrían generar problemas de liquidez y pérdidas en otras entidades. Santander también advierte de que un cambio brusco en el apetito por el riesgo de los inversores, por ejemplo tras perturbaciones en el crédito privado, podría provocar caídas significativas en los precios de los activos y endurecer las condiciones financieras globales.

Y cuando hay miedo, las puertas se cierran. Gigantes de la inversión, como BlackRock, Blackstone o Apollo han limitado los reembolsos –la retirada de dinero– de algunos de sus productos ante un aumento de las solicitudes de recuperar la inversión por parte de sus partícipes.

En los últimos días, la banca estadounidense está elevando los tipos de interés en los préstamos que concede a las firmas de inversión que apuestan por los conocidos como ‘business development companies’ (BDC), empresas en fase de desarrollo, según la información publicada por Reuters. El motivo, las altas valoraciones que han otorgado, por ejemplo, a las inversiones ligadas a la inteligencia artificial. No es lo único. Según la misma agencia, la ‘banca privada’ está dando más tiempo a algunas de las firmas en las que ha invertido para garantizar que devuelvan sus créditos aunque tarden más. Es decir, están alargando los plazos de pago ante el temor de no recuperar lo invertido en una especie de tormenta perfecta donde la financiación se concedió a tipos de interés bajos, que ahora tienen perspectivas de subir, las valoraciones de las acciones no son tan positivas como se pensaba y la incertidumbre con la guerra en Oriente Medio va claramente al alza.

Fuente: https://www.eldiario.es/economia/banca-sombra-inversion-fuera-regulacion-bancaria-saltar-alarmas-crisis-global_1_13115469.html 

¿Qué está en juego en la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán?

Fuentes: Jacobin América Latina - Imagen: El presidente del Estado Mayor Conjunto estadounidense, 
el general Dan Caine, ofrece una conferencia de prensa sobre la Operación Epic Fury en el Pentágono, 
19 de marzo de 2026. (Vía Wikimedia Commons)

La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán entrelaza numerosos elementos geopolíticos clave, que van desde la apuesta inmediata para controlar vías estratégicas de circulación comercial hasta el inicio de una reorganización regional a gran escala.

Las escaladas bélicas en años recientes y, particularmente, las planteadas desde 2022 en Ucrania-Rusia, Palestina (y la región circundante. incluyendo a Israel, Líbano, Yemen, Iraq e incluso Afganistán y Pakistán), Venezuela e Irán, además de los países sancionados unilateralmente, conforman distintas batallas que están relacionadas. Ese uso de la fuerza busca impedir el declive hegemónico estadounidense y occidental en el mundo, que se siente desafiado por la irrupción de China, Rusia y sus alianzas.

En esta transición hegemónica global y conflictiva (una verdadera crisis sistémica), se intenta frenar el declive estadounidense (con una deuda de 38 billones de dólares) mediante un incremento del uso de su complejo militar-industrial. Eso no significa que vayamos a ver un final abrupto, sino que el rol estadounidense está puesto en cuestión por el ascenso o la recuperación de otras potencias en los planos militar, económico, científico-tecnológico y de distribución del poder mundial.

La situación interna de Estados Unidos está marcada por tensiones internas y crisis económicas. Una válvula de escape de su política hacia el exterior es la guerra e intervención en la política de otros países. Mientras su actualidad económica se ha debilitado, su poder militar se sigue expandiendo y se utiliza para doblegar rivales y subordinar a los países alineados. Por eso, traslada las disputas a ese terreno, al uso de medios militares «directos» e «indirectos» para intentar neutralizar el desarrollo de China y sus aliados.

Pese a argumentar que lo más importante era «America first» (Estados Unidos está primero), la estrategia de la política exterior estadounidense, si bien ha ido cambiando en la retórica, no refleja grandes cambios en los hechos. Por ejemplo, los defensores de esta política y del movimiento «Make America Great Again» (MAGA) proponían frenar en poco tiempo las guerras, pero los acontecimientos marcaron otro desenvolvimiento. El  objetivo de complicar los lazos económicos de otros países con China y de distanciarla de Alemania y la Unión Europea aumentaron, a su vez, la carrera armamentística y la belicosidad.

La otra gran tendencia coyuntural y estructural es el ascenso del poderío chino. Esto envuelve una disputa y una competencia con Estados Unidos en el terreno comercial, de los mercados, en lo tecnológico y en la influencia planetaria. Aunque siguen manteniendo intercambios en varias ramas, se registró una caída del 20 % en esos movimientos y. durante la última década, el gigante asiático alcanzó el 30 % de la producción industrial mundial, sobrepasando ya desde 2008 el 15 % de la de Estados Unidos (en 1995, Estados Unidos tenía más del 20 %, cuadruplicando el 5 % del país asiático).

Hoy China es el mayor importador mundial de petróleo y alrededor de tres cuartas partes de su consumo dependen del exterior. Es, además, el principal comprador de crudo de Irán y uno de los mayores importadores del de Arabia Saudita, al tiempo que lidera inversiones para  una transición energética orientadas a reducir el uso de combustibles fósiles. Esta doble condición explica su interés estratégico en asegurar rutas de suministro a través de puertos del Cuerno de África y de los principales estrechos marítimos, en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR). En ese esquema, China adquiere cerca del 19 % del petróleo que exporta Rusia, el 15 % del de Arabia Saudita y alrededor del 15 % del de Irán. En este último caso, esas compras representan más del 90 % de las exportaciones iraníes de crudo, que se comercializa con descuentos para sortear las sanciones internacionales.

En este contexto, se observa un realineamiento de las alianzas regionales en torno a la gravitación económica y política de China. Resulta clave considerar no solo las vastas reservas de hidrocarburos de países como Arabia Saudita, Irán y Emiratos Árabes Unidos—ubicadas en el estratégico Estrecho de Ormuz—, sino también la incorporación de los dos últimos al BRICS+ a partir de 2024 (con la invitación simultánea para Arabia, en proceso de integración). La ampliación de este bloque refuerza la articulación entre potencias energéticas y los nodos logísticos clave, como sucede con Egipto (el país más poblado de la región, que también ingresó al BRICS+ en 2024), que controla el Canal de Suez, y con Etiopía, situada en el Cuerno de África, próxima al estrecho de Bab el-Mandeb, por donde circula una parte sustancial del comercio mundial de hidrocarburos.

¿Qué se dirime en esta guerra?

¿Cuáles son las cuestiones principales que se dirimen en esta guerra? Una es la del petróleo y el gas, incluyendo su extracción, transporte y control, con toda una disputa para intervenir en los planes de aquellos gobiernos que difieren de lo pretendido por Estados Unidos y tienen un acercamiento a China y a Rusia. Por eso hoy, luego del fracaso de la guerra arancelaria y económica, Estados Unidos apuesta por intervenciones militares directas en las potencias petroleras. Sin embargo, por ahora, esta política impulsó una suba del precio del petróleo que afecta la economía mundial y refuerza la crisis sistémica actual.

El segundo factor sustancial es el alineamiento del dólar al petróleo (con los petrodólares) y el intento de evitar los intercambios en otras monedas. Defender al dólar implica combatir la creciente deuda estadounidense y financiar la hipertrofia militar. Además, sirve para escalar el antagonismo de la estructura imperial liderada por Estados Unidos frente a China, Rusia, Irán, Venezuela, Cuba y otros aliados.

En esas dos aristas, el Golfo Pérsico es uno de los ejes centrales del sistema energético mundial. Y el Estrecho de Ormuz representa un punto estratégico para el comercio mundial de petróleo y gas natural licuado (así como de fertilizantes, con Irán como uno de los principales exportadores de urea del Golfo). En la región circundante, Estados Unidos utilizó la fuerza para atomizar diferentes países (Iraq, Afganistán, Libia), acordando con los países del Consejo de Cooperación del Golfo o CCG (como Arabia Saudita, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes). Irán, por su parte, encabezó el eje Teherán-Bagdad-Damasco-Beirut, con Palestina como importante punto de conexión entre sus integrantes.

El tercer aspecto pasa por el control de los mercados y las arterias de conexión, intentando desestabilizar las dos grandes vías o rutas comerciales estratégicas que convergen en Irán. Se trata de la IFR (o «Nueva Ruta de la Seda») y del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur, desde Rusia, Irán y la India (una red multimodal de 7.200 km que conecta India, Irán, Azerbaiyán, Rusia y Asia Central). Ambas reducen tiempos y costos de envío en un 30-40 % con respecto al Canal de Suez u otros caminos y constituyen una alternativa para evitar las sanciones o la tensión con Europa. En contrapartida, en septiembre de 2023 se planteó como alternativa la instauración del Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC, impulsado por India, Estados Unidos, la Unión Europea, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Francia, Alemania e Italia), un intento de opción respecto de los otros corredores, que busca fortalecer a la India en su competencia con la manufactura china y posicionar a Israel.

Irán es un nodo fundamental de la integración euroasiática, con sus corredores energéticos y de transporte este/oeste en la IFR y en el Corredor Norte/Sur. Además, firmó un tratado de 25 años con China por 400 mil millones de dólares de infraestructura a cambio de energía. El histórico interés por dominar a Irán proviene de su localización, de su importancia como una de las hegemonías regionales (también en el terreno de la influencia cultural) y de sus reservas energéticas, ya que no sólo cuenta con una de las mayores reservas petrolíferas mundiales (solo superada por Venezuela y Arabia Saudita) sino también con la segunda reserva de gas global, después de Rusia. Pero no se trata sólo del intento de control de  Irán sino de toda la región, ya que casi el 80 % de las reservas de gas mundiales probadas de hidrocarburos se encuentran en apenas diez países, ubicados principalmente en Asia Occidental y Rusia.

El cuarto punto sería la pretensión de afianzar una hegemonía regional israelí y la idea del Gran Israel, con un país fortalecido y ampliado, pero subordinado a Estados Unidos. Los cuatro factores están interrelacionados y se encuentran en una lógica que lleva décadas. Pero varias diferencias saltan a la vista en la coyuntura actual respecto del momento de la invasión a Iraq de 2003, en el marco de un mundo unipolar. Hoy EE. UU. tiene una mayor oposición y una menor fortaleza y, pese a su inmenso presupuesto militar, podría empantanarse gravemente en su iniciativa bélica en la región. Israel, por su parte, luego de avanzar con los acuerdos de Abraham, de estar cerca de una normalización con Arabia Saudita, de haber cometido el genocidio en Gaza, de encabezar el frente de guerra contra Hezbollá en el Líbano, de motorizar el cambio de régimen en Siria y de llevar adelante los ataques contra los hutíes en Yemen, hoy busca derribar a su principal rival regional.

El «capitalismo fósil»

La región del centro de Afroeurasia se ha visto envuelta en guerras durante todo el siglo XX y lo que va del XXI. Es la zona más intervenida militarmente en el último siglo y medio. Y no se trata solo de una disputa por los territorios y sus recursos sino también, como dijimos, de contrarrestar la expansión de potencias competidoras de Estados Unidos, con la particularidad de que en los últimos treinta y cinco años se han elevado los números de muertos, heridos, desplazados y refugiados en cada una de las intervenciones regionales. Por eso, el genocidio en Gaza se inscribe en ese marco, como evidencia de un síndrome del final de la posguerra fría y de la extensión espacial del complejo militar industrial (en concatenación con el conflicto Ucrania-Rusia-OTAN). Desde 2001, las invasiones de Estados Unidos y la OTAN (con la connivencia de más actores regionales y mundiales), causaron la muerte de 4,5 millones de personas e indujeron el desplazamiento de 38 millones de individuos, afectando a más de 100 millones de habitantes.

La lógica y estrategia estadounidense de comportamiento hacia los países con las mayores reservas mundiales de hidrocarburos se caracteriza por la alianza con Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Kuwait, y por las invasiones a Iraq (1991 y 2003), Libia (2011), Venezuela e Irán (2026), así como por las sanciones y la guerra por delegación contra Rusia (desde 2015). En un historial estadunidense atravesado por una extensa serie de intervenciones militares y colaboraciones en golpes de Estado, este año se cumplen 250 años de su independencia, de los cuales solo en dieciséis no estuvo en guerras.

China, en cambio, en tiempos recientes le compró petróleo a aquellos países sancionados y selló tratados con varios de esos países sin usar la faceta bélica. Algunos de estos países, además de incorporarse al BRICS+, se sumaron a la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), como es el caso de Irán y, como socios de diálogo, de Arabia Saudita y Qatar. Ese contraste entre las políticas de las superpotencias hacia la región de Asia Occidental y Norte de África, se ve modificado por el rol de apéndice regional que cumple Israel. Y ahí es donde Gaza y la cuestión palestina adquieren un lugar preponderante por su ubicación, por ser un ejemplo de resistencia y por constituir la primera dificultad a las pretensiones hegemónicas regionales israelíes (que están totalmente incorporadas a la estrategia estadounidense). Pese a que hoy los ojos del mundo están puestos en el Golfo Pérsico y en todos los países que lo rodean, con énfasis en Irán, Israel continúa presionando a la Franja de Gaza y sostiene sus intenciones de anexar Cisjordania.

Es importante entender la lógica de cómo se conecta lo que sucede en Gaza (también en Líbano, Irán y el Golfo) con el «capitalismo fósil», el interés por el petróleo y el gas, las rutas geoestratégicas que atraviesan la región para conectar Eurasia y África. Esto está relacionado con una lógica de confrontación geopolítica entre el BRICS+ y el G7/OTAN,  en una disputa que todavía se mantiene fuera del ámbito pleno militar.

La lucha por la liberación de Palestina constituye un enfrentamiento al imperialismo liderado por Estados Unidos y al capitalismo fósil global. Los dos pilares de la hegemonía estadounidense en la región son Israel y las monarquías del Golfo Pérsico, ricas en combustibles fósiles. Palestina forma parte de un frente global contra el colonialismo y el imperialismo, por lo que el derrocamiento de los regímenes árabes conservadores de la región también resulta esencial para el triunfo de su lucha.

Una guerra asimétrica

La guerra contra Irán constituye una confrontación asimétrica, donde dos potencias militares y nucleares comenzaron un bombardeo sobre una potencia regional. Una serie de factores entrelazados sirven para comprender el contexto en el cual Estados Unidos e Israel precipitaron el ataque sobre Irán, recordando que, como planteamos al inicio, esta guerra regional es parte de la apuesta bélica estadounidense para frenar su relativo declive económico y hegemónico. El ataque también forma parte de la Guerra Global Híbrida, que combina métodos militares convencionales con tácticas no convencionales —guerra económica y política, ciberataques, desinformación— para desestabilizar adversarios, que se lleva adelante en varios ejes de conflictos abiertos simultáneos.

La estrategia estadounidense pasa hoy por atacar a Irán, como el eslabón que considera más débil del triángulo geoestratégico que conforma con China y Rusia, mientras le deja a Europa la tarea de desgastar a Rusia y espera el momento para ir por China. En ese marco, Estados Unidos intenta asestarle golpes a los aliados de la asociación estratégica sino-rusa, como es el caso de Venezuela y Cuba, además del país persa. En la práctica se corroboran, además, dos hilos conductores en la nueva estrategia estadounidense: el control de los puntos de reservas energéticas y de las rutas comerciales estratégicas. Estos objetivos explican las amenazas de ocupación de Groenlandia (por las nuevas rutas del Ártico) y del Canal de Panamá (junto con el dominio del Caribe).

En esta guerra asimétrica, los gastos son exponenciales para Estados Unidos porque la respuesta iraní es mucho menos costosa, por el uso de misiles balísticos y drones de tecnología más barata. La estrategia iraní, con la colaboración de un sistema de radares e inteligencia chinos, pasa por golpear a Israel y atacar a objetivos como las bases militares estadounidenses y a sus empresas o bancos en los países de la región, buscando atenuar y redefinir el control de Estados Unidos sobre el petróleo del Golfo Pérsico. La clave de la estrategia reside en que Irán limite el tránsito por el Estrecho de Ormuz solo a los petroleros cuya carga se haya liquidado en yuanes, lo que genera un debilitamiento en la dolarización del comercio energético mundial. Recordemos que el reciclaje de petrodólares constituye la base de la financiación y la militarización del comercio petrolero mundial estadounidense.

Entonces, los objetivos iraníes apuntan a erradicar la amenaza de incursiones militares, a frenar sanciones, a recuperar sus activos congelados y a terminar con la ocupación israelí de los territorios palestinos. En eso podría modificar el equilibrio geopolítico en el Golfo Pérsico, dificultando el control estadounidense de puntos estratégicos navales y de los corredores marítimos de la zona (prueba de ello es la retirada de tropas europeas de la OTAN de Iraq).

Por eso, esta es una guerra regional que toma carácter mundial por el impacto económico que genera el cierre del Estrecho de Ormuz y el golpe a la provisión de petróleo y gas al resto del mundo (sobre todo a Europa, Japón, Corea del Sur y la India). A esta crisis se suma el temor a que los hutíes dificulten el paso por el Estrecho de Bab el Mandeb hacia el Canal de Suez, lo que también encarece y prolonga los transportes marítim os al obligar a una circunvalación de África.

Algunos puntos clave a modo de conclusión

En esta guerra crucial, los aspectos más relevantes desde el punto de vista geopolítico son:

-Se trata de una continuación de la alianza estadounidense-israelí para, al menos desde la disolución soviética, impulsar un «caos controlado» en la región.

-El entrelazamiento político militar de Estados Unidos e Israel para esta guerra, hasta el momento no está siendo acompañado, como se esperaba, por la OTAN.

-Es clave el intento estadounidense de desestabilizar las rutas de aprovisionamiento chinas, los corredores económicos, la multipolaridad y el tablero euroasiático («geopolítica del caos»), además de debilitar el BRICS+ y las relaciones entre Irán, Rusia y China.

-Estos planes se están complicando por el contraataque de Irán (con apoyo chino a través del yuan y de ayuda en cuanto a inteligencia), lo que debilita la influencia estadounidense e israelí en el Golfo Pérsico, generando, de manera calculada, inmensas repercusiones financieras, económicas y de influencia.

-La desdolarización y la cuestión de los petrodólares (más la desdolarización incipiente o el desarrollo posible del petroyuan) aparece como un claro eje de disputa, un tema central ante  la posibilidad de una crisis económica mundial.

Martín Martinelli es historiador y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Nacional de Luján, donde se desempeña como docente. Autor de Palestina (e Israel): entre intifadas, revoluciones y resistencias y de Geopolítica del genocidio en Gaza.

Fuente: https://jacobinlat.com/2026/04/que-esta-en-juego-en-la-guerra-contra-iran/ 

¿Volver a Izquierda Unida?

No se puede volver a IU porque IU sigue existiendo cada vez más menguada y con las mismas limitaciones ideológicas y políticas que en su nacimiento, que no fue otro que el intento de amplios sectores de la militancia eurocomunista de ocupar el espacio y patrimonio del PCE mediante su liquidación. Cosa que impedimos con el triunfo de Julio Anguita pero que no resolvió el problema ideológico y político del partido y de ahí, que hoy seamos un partido menguado y con escasos militantes y muchos menos trabajando en el movimiento obrero. El problema que tenemos la militancia comunista no está en que si la mayoría del partido decide tirar por IU o sumarla en otro frente o confluencia; que hagan lo que crean que deben hacer, porque el reformismo como pensamiento ideológico y político no se cambia solo mediante la crítica, sino apoyada en una práctica diferenciada de trabajo político e ideológico entre las masas obreras, de forma que ante las reivindicaciones que hagamos a la corriente mayoritaria del partido presente en las instituciones, tengamos a la gente detrás apoyándolas en la calle. Porque el problema no está en situarlos como enemigos por muy reformistas que sean, sino en superarlos con la participación y organización de nueva militancia y la generación de un movimiento social en la calle y para que esto sea posible, los comunistas que se adhieran al marxismo leninismo tiene una posibilidad de trabajo, que milagrosamente se mantiene en los estatutos: insertarse entre la clase trabajadora allí donde trabaja, vive y estudia, participando y organizándola en sindicatos de clase, asociaciones vecinales y estudiantiles y mientras tanto, apoyando con la crítica constructiva al reformismo en su intervención institucional, porque sinceramente ¿creéis que tenemos manos y mentes suficientes para tanto trabajo?. Nota de Alonso Gallardo                                                                                               




Juanjo Llorente   











La alternativa, pues, sigue siendo conformar organizaciones y alianzas con una línea clara de cambio social e identidad de clase. Desde esa perspectiva, IU podría ser eje si rompe con su tradición liquidacionista y se subordina a este frente, pero fetichizarla es repetir errores. La izquierda puede morir por renunciar al poder real de impulsar políticas de clase, no solo por unas u otras siglas
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Acaba de publicarse en un medio afín un artículo de Julio Casas que propone “volver a IU”, digamos que como única alternativa posible ante la quiebra actual de la izquierda patria. Se trata de una propuesta, en la que coincide la propia dirección de IU (Maillo plantea en realidad una superación vía Frente amplio) y también la del PCE, pero que adolece, a nuestro juicio, de claras limitaciones discursivas (contradicciones y omisiones argumentales) además de ideológicas.

En efecto, Julio Casas (en adelante JC) propone «volver a Izquierda Unida» (IU) como antídoto a la «disolución» en Sumar, pero idealizando su origen y criticando la actual dirección del Partido Comunista por subordinarse al PSOE. Aunque toca fibras reales de frustración militante, desde una perspectiva crítica estos argumentos -dicho sin la menor acritud- resultan más un lamento nostálgico que una propuesta basada en el rigor de los hechos o en una perspectiva propiamente transformadora de cambio social.

Porque presentar a IU únicamente como un proyecto «coherente» nacido del «NO a la OTAN» y del PCE como «corazón de clase», implica omitir que esa misma IU, desde los 90, es la que pactó con el PSOE en muchas autonomías y municipios; aceptó el euro y la UE sin rupturas; y se fue diluyendo en multitud de confluencias (como Unidas Podemos en el estado).

Si Sumar ahora supone «adaptación» al PSOE ¿qué fue de la pinza PSOE-IU en Valencia (Botánic) hasta hace pocos años, o en Andalucía? Al criticar la «subordinación» actual de IU, nuestro camarada JC ignora que se trata de la continuación de una estrategia histórica enfocada a la gestión institucional pura y simple, a mantenerse en las instituciones como prioridad absoluta. Una gestión que, como muestra sobradamente la experiencia, ha servido de bastante poco para mejorar sustantivamente las condiciones de vida de la población trabajadora.

Del mismo modo, JC alude al “conflicto” como la virtud subversiva de IU, pero silencia que bajo su paraguas se gestionaron políticas antisociales (como en los gobiernos autonómicos con recortes post-2008) y se viene aceptando la OTAN como «hecho natural», desde hace décadas. Acusar a Sumar de no confrontar con las eléctricas o de la precariedad social choca con que IU, en los gobiernos de coalición, también hizo lo mismo,  sin nacionalizar sectores clave ni intervenir más abiertamente sobre la economía.

De la misma manera, la propuesta planteada de  «acabar con Sumar» por simple «sentido común», pero admitiendo que IU debe estar «abierta a alianzas desde la igualdad» sigue chocando con la misma piedra: ¿cómo se puede IU aliar sin disolverse, cuando la historia muestra que sus confluencias siempre implican cesiones de todo tipo?

Piénsese por ejemplo en el rol de IU en la coalición PSOE-UP (2020-2023): reforma laboral pactada con sindicatos, mantenimiento de la OTAN pese a la invasión de Ucrania, vivienda sin expropiaciones masivas, y apoyo a fondos europeos que profundizaron la dependencia y los recortes. Si Sumar «no ha frenado a la derecha», ¿qué hizo IU en los ministerios?

E igualmente hay que recordar y subrayar que IU nunca impulsó un programa anti-UE real, aceptando en cambio el rearme europeo y las sanciones por recortes presupuestarios. Esto, sin embargo, es el meollo de la política para 2026 y 2027: escalada de la OTAN en Ucrania, genocidio en Gaza y rearme de la UE bajo presión de Trump.

En definitiva, la opción de «Volver a IU» más parece un reformismo nostálgico que una alternativa. Porque propone recuperar una sigla sin cuestionar la línea eurocomunista seguida de adaptación al capitalismo europeo.

La alternativa, pues, sigue siendo conformar organizaciones y alianzas con una línea clara de cambio social e identidad de clase. Desde esa perspectiva, IU podría ser eje si rompe con su tradición liquidacionista y se subordina a este frente, pero fetichizarla es repetir errores.

La izquierda puede morir por renunciar al poder real de impulsar políticas de clase, no solo por unas u otras siglas.

Fuente: Red Síntesis INFO