jueves, 8 de octubre de 2026

La cabeza del viejo dragón

 
Por Higinio Polo | 30/09/2026 | Mundo

Fuentes: El viejo topo

  Qinhuangdao es una ciudad del norte de China, cercana a la península de Corea y a unos trescientos kilómetros de Pekín, que pese a ser desconocida en Occidente tiene tanta población como Madrid. Es relevante porque en su distrito de Shanhaiguan muere (o nace) la Gran Muralla china que se extiende desde el desierto de Gobi hasta las aguas del Mar Amarillo. Ese tramo de la fortificación que defendió la cultura milenaria china se llama la Cabeza del viejo dragón y, como si fuera un lagarto sediento, se adentra más de veinte metros en el mar. No lejos de allí, en las playas de Beidaihe, un distrito de Qinhuangdao, Mao Zedong, Zhou Enlai y Deng Xiaoping pasaban las vacaciones veraniegas, alojados en casas que habían construido los colonizadores occidentales cuando intentaban despedazar China. Muchas de aquellas villas se convirtieron en centros de rehabilitación para soldados como las del parque de la Piedra del Loto, y otras de las que se han conservado fueron utilizadas (con interiores austeros y el mobiliario sencillo que preferían Mao y los dirigentes comunistas), para casas de descanso de los responsables del gobierno. Allí se tomaron importantes decisiones sobre el futuro de China.

Qinghuangdao es hoy un lugar especial, como toda la cuenca del Mar Amarillo, porque está próximo a las dos Coreas y Japón y, al otro lado de la península coreana, está Vladivostok, la ciudad rusa destinada a desempeñar un papel importantísimo en las nuevas rutas comerciales que se abrirán por el océano Ártico. Además, la gigantesca concentración fabril y económica que articulan Pekín y Tianjin exporta buena parte de su producción por esa bahía de Bohai y las aguas del Mar Amarillo que conectan con las rutas marítimas internacionales. El gran puerto de Tianjin está a solo ciento cincuenta kilómetros de Pekín y toda la región está unida por la eficaz red ferroviaria china de alta velocidad: el trayecto de Pekín a Tianjin apenas dura media hora, y los trenes salen con una frecuencia de diez minutos, y lo mismo ocurre en el trayecto entre Tianjin y Qinghuangdao: el tren recorre los casi trescientos kilómetros en cincuenta y cinco minutos. Más allá, en el estrecho de Bohai, de unos cien kilómetros de ancho, está Dalian (una ciudad fundada por los rusos en el siglo XIX en la península Liaodong de la vieja Manchuria) que fue ocupada por los japoneses en la primera mitad del siglo XX y cuenta ahora con unos ocho millones de habitantes. La vieja Port Arthur rusa que contempló la batalla del mar Amarillo entre la flota zarista y la del imperio nipón en 1904 durante la guerra ruso-japonesa es ahora una parte de Dalian, y en ella existe un centro de exportaciones ruso, calles de arquitectura moscovita, numerosos comercios que ofrecen embutidos y salchichas, vodka, caviar, cosméticos y otros productos, algunos con la efigie de Lenin o de Stalin. Un número creciente de turistas del país de Lenin llega a Dalian, donde admiran el dinamismo y el desarrollo de la ciudad. Al otro lado del estrecho se encuentra Yantai, un importante puerto pesquero de siete millones de habitantes en la península de Shandong.

En el extremo sur de esa península de Shandong se encuentra Qingdao, un gigantesco puerto marítimo de diez millones de habitantes. La ciudad soportó la colonización alemana (con las infames «concesiones» impuestas a China por los países occidentales y Japón) antes de la Primera Guerra Mundial y después la ocupación japonesa. Fue, primero, la principal base naval alemana en Oriente; después, el Tratado de Versalles cedió Qingdao a Japón, en vez de devolverla a China, y fue japonesa hasta 1922: Tokio retiró sus tropas no sin antes cobrar una «indemnización» de China. En 1938, Japón volvió a ocupar Qingdao hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, y en 1945, aprovechando la debilidad del gobierno chino de Chiang Kai-shek, Estados Unidos ocupó la ciudad y estableció en ella el cuartel general de su flota del Pacífico y sede de su Séptima Flota hasta 1949 en que la revolución comunista liberó por fin la ciudad. En ella se aprecian hoy los edificios bávaros, el urbanismo europeo y el gusto por la cerveza. Qingdao ocupa el quinto lugar entre los cinco puertos más importantes del mundo, tras Shanghái, Singapur, Ningbo y Shenzhen: es revelador constatar que de los cinco puertos, cuatro son chinos. Qingdao, junto con Dalian y Tianjin, una ciudad de quince millones de habitantes, las tres urbes configuran una de las mayores redes portuarias y de tráfico marítimo del planeta. Tianjin y Qingdao están entre los diez puertos con más movimiento de contenedores del mundo, y Dalian entre los veinte mayores. Entre las tres ciudades mueven más de sesenta millones de contenedores al año: un contenedor convencional o TEU tiene dimensiones fijas en todos los puertos del planeta y una capacidad de unas veinticuatro toneladas.

Los tres motores económicos que están impulsando la extraordinaria transformación de China son el delta del río de las Perlas, el delta del Yangtsé y la bahía de Bohai en el Mar Amarillo. Esas tres grandes concentraciones urbanas producen más del 40% del Producto Interior Bruto chino. El delta del Río de las Perlas, en el sur de China, abarca la provincia de Guangdong e integra grandes ciudades como Cantón, Shenzhen, Dongguan, Foshan y Hong Kong: es la «fábrica del mundo», cuya producción se exporta a todos los rincones del planeta. En la ultramoderna Shenzen tienen su sede gigantes tecnológicos como Tencent, Huawei, BYD (el mayor fabricante de vehículos del mundo) y ZTE (gran empresa de infraestructura de redes y equipos de telecomunicaciones, que ya compite con Cisco, Ericcson y Nokia), y DJI, el principal fabricante mundial de drones, con casi el 70 % del total. Por su parte, el delta del Yangtsé tiene su centro en Shanghái y se extiende por las prósperas provincias de Jiangsu y Zhejiang (ciudades como Hangzhou, Suzhou y Ningbo): es la región con el mayor PIB combinado de China,el corazón financiero del país y un nodo clave para el comercio y la automoción. La Región Jing-Jin-Ji que se vuelca hacia la Bahía de Bohai del Mar Amarillo, llamada así por las abreviaturas en chino de sus tres centros más importantes: Pekín (o Beijing), Tianjin y la provincia limítrofe de Hebei, experimenta un desarrollo impresionante: en Zhongguancun, en el distrito pekinés de Haidian, está el corazón tecnológico de la región; allí tienen su sed Baidu y Lenovo, y el gobierno impulsa con decisión empresas como Zhipu AI, una compañía de inteligencia artificial surgida en la Universidad de Tsinghua hace apenas seis años que ya compite con las grandes tecnológicas occidentales como OpenAI, Anthropic y Google, y que, además, apuesta por un código abierto que permita la colaboración con todo el mundo en su desarrollo. El corredor económico costero se extiende y conecta con los grandes puertos industriales de Dalian, en Liaoning, y Qingdao, en Shandong. Además de ser el centro del poder político, concentra la innovación tecnológica estatal y de las industrias pesadas: Pekín alberga las sedes de las mayores corporaciones estatales y financieras del país. Sin olvidar otro gran centro económico de nuevas tecnologías e industria automotriz alrededor de Chengdú y Chongqing (cuarta gran ciudad que depende directamente del gobierno central chino, junto a Pekín, Shanghái y Tianjin), que concentra cien millones de habitantes y se ha convertido en el gran foco de desarrollo del oeste de China.

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Mientras el modelo de «democracia liberal» está en crisis en todo el planeta, la apuesta china por el socialismo y su incontestable éxito señalan otro camino. Si el modelo occidental descansa en una democracia liberal tutelada que permite la discrepancia y la existencia de partidos antagónicos (aunque siempre vigilados, infiltrados y sujetos a campañas de destrucción) siempre que no peligre el poder económico de la burguesía, y donde la participación de los ciudadanos se reduce a la emisión del voto cada cuatro o cinco años sin que tengan influencia sobre los planes económicos y sobre las decisiones más importantes, el sistema político chino articula una densa participación popular que discute y decide proyectos reales que posteriormente son aplicados por los organismos gubernamentales. Las encuestas y estudios (muchos, realizados por empresas y universidades occidentales) que exploran el grado de conexión de los ciudadanos chinos con el socialismo y con su gobierno revelan un alto porcentaje de satisfacción que llega a alcanzar más del noventa por ciento. Esa evidencia contrasta con la profunda decepción con el capitalismo y su sistema político de la población de las sociedades occidentales, aunque ese descontento no encuentre vías de intervención política: desde hace décadas, la adopción por la izquierda moderada y socialdemócrata del neoliberalismo (con su inevitable secuela de privatizaciones, recorte de derechos sociales, desregulaciones y utilización de un Estado más reducido para financiar y subvencionar a las multinacionaales y empresas privadas), junto a la marginación de los partidos comunistas, y la aparición de fuertes corrientes xenófobas que reaccionan equivocadamente ante la inmigración y el miedo al futuro, ha llevado al bloqueo político, al fortalecimiento de las corrientes fascistas y de extrema derecha y a la creación de nuevas expresiones políticas que apenas son la constatación del desconcierto, el miedo y la confusión, porque Washington y Bruselas, Berlín, Londres y París, solo ofrecen un horizonte de explotación, guerras y expolios.

El socialismo chino, aunque innova y busca nuevos caminos para el desarrollo ofreciendo una nueva mirada sobre el mundo, solo recibe desconfianza, diatribas y mentiras. Hace más de diez años que la retórica occidental habla del inminente estancamiento chino, cuando no de una crisis abierta, de la burbuja inmobiliaria, de la deuda de las regiones, del carácter insostenible del modelo de desarrollo chino… sin reparar en el patrón depredador del capitalismo occidental que ha llevado al mundo a una peligrosa crisis ecológica. Y ante la constatación de que China ha conseguido en pocas décadas una revolución económica sin igual en la historia de la humanidad, Estados Unidos y la Unión Europea han vertido la acusación del «exceso de capacidad» industrial china (overcapacity, dicen los estadounidenses) que hace competir en desventaja a la industria occidental… olvidando el largo siglo en que los países capitalistas dominaron el mundo con sus productos. El objetivo occidental de encerrar a China condenándola a la fabricación de productos baratos ha fracasado, porque el desarrollo industrial chino ha conseguido situarse en el ámbito de altas tecnologías tanto en los productos de consumo como en la industria aeroespacial o en el diseño y distribución de artículos destinados a combatir la crisis ecológica gestada por el capitalismo en el mundo. La transición hacia la energía limpia se ha acelerado: China encabeza ese proceso y sus propuestas ecológicas y de conservación del medio ambiente, con impresionantes logros en distintas regiones del país con la reforestación sistemática y la apertura de grandes plantas solares fotovoltaicas de paneles de silicio (de las que funcionan ya más de trescientas) y plantas termosolares con helióstatos (con veinticinco en funcionamiento y con treinta más en fase de construcción), que convierte al país en la vanguardia mundial para hacer frente al cambio climático y la degradación de la naturaleza.

En 2025, China tuvo 1,2 billones de dólares de superávit comercial: nunca un país había superado el billón de dólares de superávit en un año, y ahora lo hace también con productos de alta tecnología: robótica, baterías de litio, vehículos eléctricos, etc. Por el contrario, Estados Unidos tuvo ese año un déficit comercial de 900.000 millones de dólares: sus exportaciones alcanzaron los 3,4 billones pero sus importaciones llegaron a los 4,3 billones de dólares. Pese a la retórica de Trump con los aranceles, Estados Unidos retrocede, y ese temor envenena la mirada y los sueños de la oligarquía occidental.

China no solo ha acabado con la pobreza: ha conseguido un notable incremento del bienestar económico de la población, junto al aumento de la esperanza de vida, que ya llega a los 80 años. Para ponerlo en contexto, en Estados Unidos, la expectativa media de vida es de 78 años. Pero los retos siguen siendo importantes: los organismos gubernamentales, que trabajan con el objetivo de «no dejar nadie atrás», son conscientes de los problemas de desempleo entre los jóvenes, de la desigualdad de ingresos causada por el crecimiento económico, de la disminución de la tasa de nacimientos (5’63 por mil habitantes), con una leve pérdida de población, que se añade a un mayor porcentaje de personas mayores de 65 años, sector que es ya más del 15 % de la población.

La rapidez de la modernización industrial y el gigantesco avance en la innovación y la tecnología ha deparado una sorpresa a Occidente que no esperaba: hoy, China concentra la tercera parte de la industria manufacturera de todo el mundo, ha doblado la inversión en ese sector en la última década y tiene el objetivo de dedicar el 3% del PIB a investigación en 2030. En cuanto a la inversión militar, China dedicará en 2026 el 1,3 % del PIB, mientras Estados Unidos llegará casi al 4 %, sin contar con las nuevas exigencias de Trump que lo elevarán al 5% en 2027, con 1’5 billones de dólares, frente a los 290.000 millones de China. En Paridad de Poder Adquisitivo, PPA, para 2026, se estima que el PIB chino alcanzará los 44’3 billones de dólares, mientras que Estados Unidos llegará a los 32,4 billones.

El XV Plan Quinquenal, 2026-2030, que fue aprobado en marzo de 2026, plantea la «modernización socialista» insistiendo en un desarrollo de alta calidad, innovación tecnológica y seguridad estratégica, en campos como la inteligencia artificial, la robótica, la biofarmacia: China es ya una superpotencia tecnológica, y dedica el 2,80% del PIB a Investigación y Desarrollo (I+D), superando el promedio de las economías desarrolladas de la OCDE, pero debe asignar el conjunto de los recursos públicos con mayor eficiencia, favoreciendo más a los trabajadores y campesinos de menores ingresos. La integración de la Inteligencia Artificial en la industria, la investigación científica y en las entidades educativas, corre paralela a la financiación del esfuerzo de investigación e innovación de las grandes empresas estatales y también de otras empresas privadas consideradas útiles para el desarrollo del país. La capacidad industrial y tecnológica sigue aumentando: además de contar con unos trabajadores industriales cada vez más cualificados, China tiene doctores y licenciados en ingeniería en mucho mayor número que cualquier otro país. Y la innovación, junto a una calidad que no tiene nada que envidiar a otros países desarrollados, explica el extraordinario éxito de sus productos en todo el mundo. El gobierno chino y sus agencias ejercen un control sobre la economía del país, gestionan las grandes empresas públicas, controlan los recursos y regulan la actividad económica. A diferencia de la economía de mercado, el Estado dirige la producción y busca acumular capital, y en ello la función dirigente del Partido Comunista de China es central. Aunque se ha intentado definir al Partido Comunista de China como un partido nacionalista, pese a la evidencia de su programa, sus documentos y su reivindicación de las principales figuras del movimiento obrerista, de Marx a Lenin, pasando por Mao, y puede constatarse que el partido sigue inmerso en la gran corriente de las organizaciones que en todo el mundo han situado como objetivo la creación de una sociedad socialista. El Estado chino es propietario de las grandes industrias, recursos, entidades financieras, fuentes de energía, servicios de transporte, etc, y controla el sector privado, que debe actuar siguiendo los planes quinquenales. No existe la propiedad privada de la tierra, y la Constitución estipula que pertenece al pueblo y es administrada bajo dos categorías: la propiedad del Estado y la propiedad colectiva como en los comités de aldeas. Las empresas estatales trabajan con lógica de mercado, aplicando los planes quinquenales y cuentan con una dirección centralizada. Recurrir a la fórmula de «capitalismo de Estado» para definir a China, como hacen algunos autores, no resuelve gran cosa porque esa definición ha servido históricamente para calificar modelos sociales muy diversos e incluso enfrentados, hasta el punto de que la Unión Soviética, con una economía casi totalmente en manos del Estado también recibió esa calificación.

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La Cabeza del viejo dragón sigue sumergida en el Mar Amarillo, observando las reiteradas campañas occidentales que presentan a China como una feroz dictadura aunque choquen con la evidencia del enorme apoyo popular que tiene el sistema político y social chino. Agitar mentiras sobre Xinjiang, Tíbet, Hong Kong sigue siendo el quehacer de Estados Unidos y la Unión Europea a través de sus potentes altavoces, pero China sigue empeñada en el «rejuvenecimiento de la nación», que implica la modernización del socialismo, encabezando el desarrollo científico y tecnológico en el mundo, asegurando la prosperidad para toda la población, culminando la unificación del país con el retorno de Taiwán, y velando por el fortalecimiento de la seguridad de China con un Ejército Popular de Liberación que asegure la independencia y bloquee las amenazas externas tanto de Estados Unidos como de sus aliados. A resaltar, la creciente militarización japonesa y la conversión de Filipinas en una punta de lanza desestabilizadora, así como la decisión de Australia de adquirir submarinos nucleares a Estados Unidos en el marco del pacto de seguridad trilateral AUKUS diseñado por el Pentágono para acosar a China. Pero junto a esas sensatas precauciones, China impulsa en el mundo una política de paz y cooperación entre los pueblos, y no descuida su seguridad: su gobierno no ha olvidado las décadas en que Occidente intentó despedazar a China, introduciendo drogas, imponiéndole tratados y «concesiones», y conoce perfectamente las ansias imperialistas estadounidenses de nuestros días que siguen agitando la mentira del «genocidio de Xinjiang», de la «represión en Tíbet», y del «expansionismo chino», mientras los militares de Washington pisotean la vida en muchos países. Por eso, China refuerza su seguridad: en julio de 2026, la Armada china culminó con éxito el lanzamiento desde un submarino de un misil balístico estratégico (que puede llevar ojiva nuclear) hacia el océano Pacífico.

En 1954, Mao contemplaba en Qinhuangdao una tormenta sobre el mar que le inspiró un poema según la melodía Lang Tao Sha, olas barriendo la arena:

Una tormenta azota la tierra de Youyen,
las olas blancas saltan hacia el cielo.
Frente a Qinhuangdao, las barcas de pesca
no se vislumbran en el océano infinito.
¿Hacia dónde habrán ido?

Hace casi dos mil años,
Wu, emperador de Wei, empuñó su látigo,
su poema «al Este de Jieshi» aún sobrevive
y también «el viento del otoño se lamenta»,
¡pero el mundo ha cambiado!

Qinhuangdao recibe ahora la visita de Xi Jinping, donde la Cabeza del viejo dragón sigue mirando el mar Amarillo viendo que, frente a los juegos de agua del puerto de Dalian, en el extenso paseo marítimo de Qingdao ante los rascacielos iluminados; en las riberas del río Hai, que recorre Tianjin a lo largo de setenta kilómetros y en el mercado nocturno del muelle Sanchakou junto a la noria de 120 metros de altura; en el deslumbrante Bund de Shanghái, y en Qianmen o en la calle Guijie pekinesa, llena de centenares de restaurantes, la animación es siempre extraordinaria: se siente la energía, la vitalidad, el empuje de la nueva China, llena de confianza en sí misma y segura de que el futuro del mundo debe ser compartido.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 7 de octubre de 2026

El puente del fosfato: anatomía de una infiltración

José Manuel Rivero, abogado y analista político   2 de octubre de 2026








La única solución justa, legal y duradera exige el estricto respeto al derecho inalienable del  pueblo saharaui a la autodeterminación y a la independencia mediante referéndum, con el  Frente Polisario como su único y legítimo representante. La misma legalidad internacional  que invocamos para Palestina debe ser exigida para el pueblo saharaui.

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Hay nombres que eluden los comunicados oficiales y, sin embargo, sostienen la  arquitectura profunda de una política exterior. Adil El Alami es uno de ellos. El que fue Jefe  de la División de América Latina del Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí, fogueado  como encargado de negocios en Panamá y consejero en México —toda una trayectoria  profesional que consta públicamente y se extrae de su propio perfil en la red LinkedIn—,  aterriza en septiembre de 2023 en Madrid como ministro plenipotenciario, segundo de la  embajada de Karima Benyaich. El dato no es anecdótico. Es la pieza que cierra un circuito. 

Lo que hemos podido documentar en los últimos días —gracias a la luz arrojada por las  recientes filtraciones del grupo de hackers Jabaroot, que han dejado al descubierto las  comunicaciones confidenciales y el modus operandi de la diplomacia marroquí— es el  itinerario de un alto funcionario que ha pasado de gestionar la ofensiva en América Latina a  tejer la hegemonía en el corazón del Estado español. Lo encontramos avalando con su  presencia institucional, en la propia sede del Consejo Económico y Social (CES) de España,  la firma de acuerdos de este órgano con su homólogo marroquí, presidiendo en la  Universidad de Córdoba la Cátedra Fátima Al Fihri, entregando el Premio Ibn Rushd de la  Concordia junto a la Fundación Baleària (brazo marítimo del capital del Estrecho),  inaugurando el Festival de la Escuela Superior de Música de Alto Rendimiento (ESMAR) en  Casa Árabe y bendiciendo premios de periodismo en Casa Mediterráneo. 

Pero la red no se limita al folclore institucional o a la academia. El pasado mes de julio,  como él mismo exhibe con orgullo en su perfil público de Linkedln, El Alami participó en la  inauguración del Cybersecurity Summer BootCamp 2026 en León. Allí se codeó con la  cúpula del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), con el secretario de Estado español de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, y con la plana mayor de la  Organización de los Estados Americanos (OEA). El antiguo jefe para América Latina,  insertado ahora en los foros donde se coordinan las infraestructuras de seguridad digital  hispanoamericanas. El círculo es perfecto. 

No es casual la lista. Casa Mediterráneo, Casa Árabe o el propio Instituto Nacional de  Ciberseguridad (INCIBE) no son espacios neutros; son instrumentos clave del aparato del  Estado español. Cuando un diplomático marroquí se sienta en un Consejo Diplomático,  cuando su embajada celebra la Fiesta del Trono con ministros del Gobierno español y con  fundaciones como la Fundación Universitaria Iberoamericana (FUNIBER) —que teorizan la  Iberofonía como un mercado de 900 millones de personas—, lo que se está produciendo es  una meticulosa construcción de hegemonía en el seno de la sociedad civil y política  española. El dominio no se impone ya de forma coercitiva; se normaliza y se legitima a  través de la cultura, la cátedra universitaria, el premio o el foro tecnológico, forjando un  nuevo sentido común que invisibiliza el conflicto. 

La historia profunda, aquella que exige analizar el movimiento de las estructuras materiales  por debajo de la espuma de los acontecimientos coyunturales, explica esta estrategia. En  1986, Marruecos instaló en Bogotá una de sus tres nuevas embajadas en América Latina.  En 2005, Mohamed VI hizo la primera gira de un monarca alauí por el continente. No era  turismo diplomático. Era la preparación de una infraestructura material: fosfatos,  fertilizantes, puertos atlánticos, acuerdos de pesca y corredores logísticos. La  superestructura política e ideológica vino después. En junio de 2022, la Plataforma  Latinoamericana de Solidaridad con el Pueblo Saharaui alertó al Parlamento Andino. En  2025, ese mismo Parlamento celebra su plenario en Marruecos y presenta al reino como el  «puente natural» entre África, Europa y América Latina. En el intervalo, la cosecha extractiva  da sus frutos políticos: Colombia congela sus relaciones con la República Árabe Saharaui  Democrática (RASD) y reconoce la soberanía marroquí; Ecuador suspende su  reconocimiento en 2024; Bolivia lo hace en 2026, y Honduras y Perú se alinean en la misma  órbita. 

Ningún pueblo vende su política exterior por un cargamento de abono, pero ningún gobierno  toma decisiones en el vacío de las relaciones de producción. Lo que Marruecos ofrece no  es un simple contrato comercial, es una inserción en una cadena de valor extractiva global:  yo te garantizo el insumo para tu agroexportación, la conectividad para tu mercancía y la  inversión para tu puerto, y a cambio, tú normalizas el olvido de que existe un pueblo en  espera de descolonización. Chile es el laboratorio perfecto: nunca ha reconocido a la  República Árabe Saharaui Democrática (RASD), pero su intercambio con Rabat ya roza los  80 millones de dólares y negocia el primer acuerdo comercial de su historia con un país  africano, todo ello sostenido sobre la base material del fosfato. 

Traer a Madrid al hombre que tejió esa red es una operación de una racionalidad  implacable. Madrid no es solo la capital del Estado que en 1975 firmó la traición histórica de  los Acuerdos Tripartitos. Es la sede de la comunidad iberoamericana, de la Secretaría  General Iberoamericana (SEGIB), de las universidades que forman a los cuadros  latinoamericanos y, sobre todo, ha sido históricamente la retaguardia de la solidaridad con  el Frente Polisario en Europa. Si se controla el relato en Madrid, se asfixia al movimiento  solidario. Por eso la exhibición de poder e influencia de El Alami en el Consejo Económico y Social (CES), en la cátedra de Córdoba o en los foros de ciberseguridad de León no es una  simple anécdota diplomática. Es la disputa directa por el aparato cultural y tecnológico del  Estado. 

La difusión de las operaciones marroquíes expuestas por los hackers de Jabaroot,  amplificada por medios como El Confidencial Saharaui (ECSaharaui) —un digno ejemplo de  periodismo riguroso y saharaui libre—, ha cumplido una función vital de contrapoder. Han  puesto luz donde la diplomacia opaca imponía la sombra. Estas filtraciones no han revelado  meros secretos de Estado; han desnudado una estructura. Y esa estructura nos dice que  Marruecos no actúa como un país africano más en busca de cooperación, sino como un  Estado subimperialista que, amparado por Washington y París, blindado por la tecnología  de cibervigilancia y la alianza militar estratégica con Israel, por el capital logístico europeo y  por la complicidad de Madrid, pretende convertir el Sáhara Occidental en simple moneda de  cambio mercantil. 

Frente a esta arquitectura del olvido, la respuesta solo puede articularse desde el derecho  internacional y la solidaridad de clase. El Sáhara Occidental sigue siendo, jurídicamente, un  territorio no autónomo pendiente de descolonización. La República Árabe Saharaui  Democrática (RASD) es miembro fundador de la Unión Africana. Ningún plenario en Rabat,  ningún foro empresarial en Alicante, ni ningún congreso en León puede borrar el hecho  material de que un pueblo lleva cincuenta años resistiendo en campamentos de refugiados  y bajo ocupación militar. 

Por eso este artículo no es solo una denuncia; es un posicionamiento en el que afirmo que,  la única solución justa, legal y duradera exige el estricto respeto al derecho inalienable del  pueblo saharaui a la autodeterminación y a la independencia mediante referéndum, con el  Frente Polisario como su único y legítimo representante. La misma legalidad internacional  que invocamos para Palestina debe ser exigida para el pueblo saharaui. No es casualidad  que hoy Rabat y Tel Aviv consoliden un eje al amparo de los Acuerdos de Abraham,  intercambiando reconocimiento diplomático por armamento y software de espionaje  (Pegasus); ambas potencias comparten la misma lógica de ocupación colonial y el mismo  desprecio sistemático por las resoluciones de Naciones Unidas. 

África no empieza ni termina en Rabat. Los recursos naturales y las riquezas marítimas del  Sáhara no pueden ser la coartada para el expolio transnacional. Y el Estado español tiene  una deuda histórica que no se salda con cátedras de relaciones públicas, sino con verdad,  justicia y reparación. Por un Sáhara libre. 

Tras un proceso de reestructuración y división de la compañía canaria Armas, Baleària formalizó la compra y tomó el control efectivo de la operativa de Armas —especialmente en lo que respecta a las conexiones interinsulares de Canarias y las rutas con la Península—, operando bajo la marca Baleària Canarias.

 

Hassan Nasrallah, líder querido por los pueblos

 
Por Ramón Pedregal Casanova | 02/10/2026 | Palestina y Oriente Próximo

Fuentes: Rebelión


“El fundamento del rechazo de Sayyed Hassan Nasrallah a todas las ofertas y tentaciones que se le presentaron fue el temor al enojo y descontento de Dios, glorificado y exaltado sea. Además siempre buscó el bienestar de este país y su pueblo. Nunca habló mal de ninguna secta o denominación religiosa; siempre trabajó por un Líbano unido. A todos aquellos que apuestan por nuestro colapso y nuestra rendición, les decimos: lo que aprendimos del Sayyed es que la muerte de un gran líder, que es el más sagrado entre nuestros mártires y comandantes, significa que llevaremos su espíritu y su camino, y continuaremos su legado.”

Declaración de Zainab Nasrallah, hija del mártir y gran dirigente de la Resistencia Hassan Nasrallah.

Si en su juventud fue capaz de adquirir los conocimientos que la vida le ofrecía con el sello de cada jornada como una oportunidad, quien sería en el caminar de la Historia de Líbano el Sayyed, despuntó en capacidad pedagógica de la experiencia, en afianzamiento profundo de valores que en los pueblos dignos fueron dirección encarnada, por personal se convirtió en acción social, política y filosófica religiosa. Hassan Nasrallah es ejemplo de guía que da sentido a cada paso, facilita al conjunto el mayor conocimiento de cuando, dónde y cómo se resiste y se vence al opresor, imperialista, sionazi.

Nasrallah fue generador y directriz, se hizo verbo y alcanzó el grado de prueba histórica, y hoy se encuentra en el lenguaje diario y forma parte del hacer de la Resistencia. Los imperialistas y sionazis en su creencia del “descabezamiento” operaron sin calcular su peso y su sabia de disciplina y rebelión. Hoy se comprueba más fehacientemente su visión de conjunto sobre los medios a emplear y de manera especial, como advertiría el Comandante Fidel, aquellos referidos a la transmisión en la “batalla de las ideas”, medios que deben transmitir lo profundamente honesto de la causa revolucionaria, la verdad desde su raíz histórica, la muestra permanente de la realidad y el sentido crítico para discernir en la disputa por llegar a las mayorías, hacerlas crecer políticamente, organizarlas y hacerlas protagonistas de la Resistencia antiimperialista. El Sayyed era conocedor de cuánto costaba vencer al enemigo en ese terreno, por eso su exposición permanente y de forma fiel de que la mejor manera de decir es hacer, enseñanza unívoca, la Resistencia solo tiene una palabra y con su práctica debe ser reconocida, esa acción que siempre se encuentra a favor de los desposeídos.

La prueba demostrativa de su palabra siempre se recogió del campo de batalla, la diferentes victorias que le señalan como dirigente máximo devolvieron la libertad a prisioneros en 2004 y en 2008, que sucedieron a las victorias del año 2000 y el 2006, en las que el ejército invasor sionazi fue vencido, expulsado y obligado a negociar.

El Sayyed Nasrallah sabía de la influencia y la fuerza que puede guiar un mensaje dialéctico, que muestra vías y detalles, que parte y confronta, sabía del gran valor operativo del contacto mediante la información de los acontecimientos con transparencia, así eran sus ejemplos de participación, sostenida en conciencia moral, en conducta que enseña la justicia y virtud sociales. Como vemos, es la acción absolutamente contraria al ejercicio del ente colonial sionazi y el imperialismo, que cuenta con los regímenes vasallos apalancados por el colonialismo inglés y europeo.

Pero ¿cómo sostener el valor de la lucha colectiva, de la unidad necesaria para conseguir la victoria? El significado de ese propósito sabemos que solo se obtiene de la fuente que es la unidad popular, la participación como fuerza en camino del objetivo liberador, por encima de obstáculos de cualquier especie, al nivel en el que se aporte, haciendo con ello que el cauce de lucha sea torrente irresistible para el enemigo, tomar la iniciativa y dar respuesta siempre mediante la difusión en medios y organización creativa de combate desde todas las voces prácticas, como hechos que son. No dejar que el enemigo esté descansado, alterarle, aterrarle y enterrarle en tanto se le encuentre y en el medio que esté, pues en la constancia se aprende operatividad, y cada situación en que se opera debe llevar el objetivo principal, táctica para la estrategia. ¿Y cuál es el objetivo sino descomponer el orden sionazi imperialista?: toda tarea para el Sayyed Nasrallah tenía un valor que se sumaba al combate general, la palabra transmitida, la escritura enviada, la confianza organizativa, la tarea movilizadora entre y de las y los comunes, la creación de dirigentes de base en trabajos de propaganda, de agitación, de acción que sume y estimule, el aprendizaje político y la asunción de responsabilidades, la dirección, en resumen la totalidad de los frentes, pero acentuando el golpe sobre las grietas del enemigo, sus debilidades, sus inestabilidades, para buscar con ello la ganancia de la Resistencia y la pérdida que aumente la quiebra del enemigo. La permanente fuerza hiriente lanzada sobre la grieta del sionazismo y el imperialismo, a través de la información impulsa siempre el espíritu de resistencia y la práctica acertada creciente.

Aquí tienen su ejemplo comunicativo de lucha contra el enemigo al comenzar la rebelión palestina nombrada como La Batalla de Al Aqsa: “Quien hoy permanezca en silencio debe reconsiderar su humanidad, su sentir y honor.”

El gran dirigente de la Resistencia nació en 1960, su familia era pobre y debió irse a Irak para sobrevivir en el estallido de la guerra civil en 1975, para volver 3 años después, habiéndose formado en escuela religiosa de grandísimo valor moral, ético y de combate que celebraba el triunfo de la Revolución iraní, su vuelta a Líbano fue debida a la persecución que Sadam Hussein emprendió contra los defensores de la Revolución. En Líbano retomaría su militancia en Amal, tenía entonces 18 años. Estando en Irak formó parte de Amal, y en Líbano continuaría su militancia en Amalor, organización de la que salió por considerar que su dirección había resultado muy moderada ante la invasión al país por el ente colonial, y unidos militantes de Amal y al-Daawa crean Hezbola, entonces se le encargó de la Bekaa como responsable de masas, tenía 22 años de edad.

Durante 32 años dirigió Hezbola. En las guerras contra el ente colonial sionazi venció siempre y lo expulsó y lo retuvo entre 1993 y 1996. En 1997 su hijo mayor, Hadi, murió en un enfrentamiento con el ejército invasor, y en el 2000 derrotó al ejército invasor y en el 2006 lo volvió a derrotar de la manera más resuelta que nunca se había conseguido. Su imagen victoriosa transmitía orgullo y confianza entre los pueblos de la región, tanto entre chiitas como entre sunitas, por eso era tan odiado y temido por los regímenes colaboracionistas del sionazismo y el imperialismo. Pero el imperialismo ante el peligro que representaba emprendió una gigantesca campaña de desprestigio para la que gastó cientos y más cientos de millones de dólares, según declaró en el congreso de EEUU su ex diplomático David Satterfield, y como es tradición en el imperialismo empleó para ello todos sus mercenarios escribientes y charlatanes de sus medios de difusión acusando a El Sayyed Nasrallah de tráfico de drogas, de terrorismo (ya vemos que hoy con esa acusación han basado su ataque al Presidente de Venezuela), y llenaron sus medios de influencia psicológica y con otra acusación, la de que “Hezbola es un Estado dentro del Estado de Líbano”, nadie más que los sionazis y sus patrocinadores sostuvieron tales vergüenzas, igual que nadie más como ellos ha habido criminales de lesa humanidad, una semana antes de asesinar a Nasrallah habían hecho estallar los buscapersonas con las que causaron decenas de muertos y cientos de heridos., buscapersonas como el que mostró el criminal Netanyahu en la ONU estos días atrás, siendo tildado de criminal y dejándole solo gritando de rabia porque nadie quería escucharle, y mientras se iban los representantes de 77 países gritaban ¡Palestina libre!

Nasrallah fue un gran internacionalista, unió a los pueblos contra el imperialismo y lo combatió en todos los frentes que sostuvo, fue solidario con Siria, las fuerzas de Hezbollah se unieron a las defensas sirias, al tiempo que denunciaba que el ataque a Siria formaba parte de “un vasto complot occidental destinado a inclinar a Siria al campo occidental y proisraelí”, fue defensor a ultranza de la causa palestina y respondió al ataque genocida israelí tras el 7 de octubre, defendió la causa iraní y a todos los componentes del Eje de la Resistencia, y como declaró su hija Zainab Nasrallah “Siempre buscó el bienestar de este país y su pueblo. Nunca habló mal de ninguna secta o denominación religiosa; siempre trabajó por un Líbano unido. A todos aquellos que apuestan por nuestro colapso y nuestra rendición, les decimos: lo que aprendimos de El Sayyed es que la muerte de un gran líder, que es el más sagrado entre nuestros mártires y comandantes, significa que llevaremos su espíritu y su camino, y continuaremos su legado.”

El gran dirigente fue asesinado con bombas lanzadas contra la sede de Hezbola en la zona de Dahiya, próxima a Beirut, el 27 de septiembre de 2024.

Tenemos presente cómo el Eje de la Resistencia continúa en sus victorias sobre el sionazismo y el imperialismo se ven próximas.  

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

De Blackstone a los Botín: quien te roba el techo y por qué hace falta organizarte

                          
                                                                                                             
Oct 3, 2026
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De Blackstone a los Botín:

quien te roba el techo y por qué hace falta organizarte

Patro Anaya

2/10/2026

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Compañero, compañera: llevas años oyendo hablar de «los fondos buitre», de «la burbuja del alquiler», de que «el mercado está imposible». Te dicen que es la ley de la oferta y la demanda, que es globalización, que no hay alternativas. Mienten. Detrás de cada subida de alquiler, de cada desahucio, de cada edificio entero comprado por una sociedad fantasma, hay nombres, apellidos, familias concretas y una estrategia deliberada de clase para exprimirte hasta el último euro. Vamos a desenmascararlos.

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1.- De la burbuja al saqueo: cómo empezó todo

En 2008 estalló la burbuja inmobiliaria. Millones de trabajadores perdieron sus casas por desahucios masivos. ¿Y qué hizo el Estado? Rescató a los bancos con dinero público y les permitió vender los activos tóxicos -tus viviendas, tus hipotecas- a fondos de inversión extranjeros a precio de saldo. La Sareb, el llamado «banco malo», se creó precisamente para absorber esos activos y traspasarlos a fondos buitre como Cerberus y Blackstone.

El resultado: Blackstone llegó a controlar casi 30.000 viviendas en alquiler en España, Cerberus 4.000, y entre los grandes fondos sumaban más de 25.000 viviendas puestas a la venta. En total, los fondos de inversión poseen el 8% del parque de alquiler en España, unas 124.000 viviendas.

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2.- Los apellidos del saqueo: quién está detrás

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– La familia Aznar-Botella

José María Aznar Botella, hijo del expresidente, estuvo al frente de Haya Real Estate, la filial española de Cerberus Capital, y fue el introductor del fondo en España. Desde ese puesto, participó en operaciones de desahucio masivo, como el intento de expulsar a vecinos de Paterna para revender sus casas por hasta diez veces su valor original.

Pero la conexión va más allá. Ana Botella, exalcaldesa de Madrid y esposa de José María Aznar, vendió 1.860 viviendas públicas protegidas a sociedades de Blackstone en 2013 por 25 millones de euros menos que el precio legalmente exigible. El Tribunal de Cuentas la condenó inicialmente a pagar 25,7 millones, aunque fue absuelta posteriormente por el Tribunal Supremo en una controvertida decisión. La familia que gobernó España entregó vivienda pública a un fondo buitre, y años después el hijo trabajó para otro fondo buitre que desahuciaba a trabajadores.

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– La familia Botín

Felipe Morenés Botín, hijo de Ana Patricia Botín (presidenta del Santander), cofundó Stoneshield Capital en 2018, un fondo inmobiliario con más de 8.000 millones de euros en activos bajo gestión, que abarca desde vivienda y residencias de estudiantes hasta hoteles e infraestructuras digitales. En 2026, Franklin Templeton adquirió una participación mayoritaria de Stoneshield por unos 600 millones de euros.

David Botín Cociña, también miembro de la dinastía bancaria, es consejero delegado y director general de vivienda asequible en AEDAS Homes, una de las mayores promotoras residenciales de España. La CNMV lo registra como persona con responsabilidad de dirección.

Y el Santander traspasó el riesgo inmobiliario del Banco Popular a Blackstone a través de la sociedad Quasar. La familia Botín no solo controla el banco que financia la especulación: sus hijos están en las cúpulas de las empresas que se lucran de ella.

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– La familia March

Corporación Financiera Alba, el brazo inversor de la familia March, se dedica al «alquiler de bienes inmobiliarios» a través de sociedades como March Patrimonios, S.A. (100% del grupo fiscal) y March Inmuebles. Alba Patrimonio Inmobiliario gestiona unos 100.000 metros cuadrados de superficie patrimonial en zonas de primer nivel.

Banca March, fundada por Juan March Ordinas -el banquero que financió económicamente al ejército franquista durante la Guerra Civil- ha comprometido más de 3.300 millones de euros en activos ilíquidos junto a más de 3.100 coinversores desde 2008, incluyendo proyectos con Azora. La dinastía March no solo acumuló poder durante el franquismo: sus herederos siguen en el negocio del ladrillo, gestionando alquileres y coinvirtiendo con los mismos fondos que exprimen a los trabajadores.

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– La familia Entrecanales

Acciona, propiedad de la familia Entrecanales, ha reconvertido su negocio inmobiliario hacia el alquiler. Vendió 395 viviendas en Valdebebas a Hines para que las destinara al alquiler, con precios que parten desde 1.190 hasta los 2.056 euros al mes. También vendió 455 pisos en Méndez Álvaro a Greystar por 120 millones de euros. Y tiene previsto promover viviendas de alquiler junto a la sede del PP en la calle Génova de Madrid.

Los Entrecanales no construyen para que la gente compre: construyen para que los fondos alquilen a precios que ellos mismos contribuyen a inflar.

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3.- La máquina de extraer renta: SOCIMI, banca y desahucios

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Las SOCIMI: el paraíso fiscal del rentista

Las SOCIMI (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria) tributan al 0% en el Impuesto sobre Sociedades, según el régimen fiscal especial confirmado por la Agencia Tributaria. Mientras tú pagas IRPF por cada euro que ganas, los fondos que te alquilan tu propia casa no pagan nada por los beneficios que extraen de ti. Además, disfrutan de una bonificación del 95% en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales.

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La banca: el eslabón necesario

Unicaja vendió 100 millones en activos inmobiliarios a Cerberus en 2025. CaixaBank y Banco Santander disponen en Catalunya de un parque de más de 10.000 viviendas que están vendiendo a fondos al no obtener la rentabilidad deseada con los topes al alquiler. La Sareb ha seleccionado a Haya Inmobiliaria de Cerberus para comercializar 52.168 propiedades y vender préstamos por valor de 18.000 millones en los próximos cinco años.

 

Desahucios: la cara más cruel

En 2025 se practicaron 25.540 desahucios, de los cuales el 71% fueron por impago del alquiler. Además, las ejecuciones hipotecarias iniciadas se dispararon un 35,6%, alcanzando las 31.416. Cada uno de esos números es una familia expulsada de su casa, un trabajador arrojado a la calle mientras los fondos buitre siguen acumulando beneficios.

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4.- La raíz marxista: la vivienda como capital ficticio

Para entenderlo con claridad: la vivienda, bajo el capitalismo financiero, se ha convertido en un capital ficticio. No produce valor nuevo -no se experimenta ninguna transformación material -, pero se capitaliza: se compra para extraer una renta de quien la necesita para vivir. Esa renta no sale de ningún proceso productivo; sale directamente de tu salario, de tu tiempo de vida, de tu capacidad de trabajar.

Marx ya lo señaló: el capitalismo tiende a convertir todas las condiciones de existencia en mercancías. La vivienda no es una excepción. Y cuando el capital productivo entra en crisis -como en 2008-, el capital se refugia en la renta: en lugar de invertir en fábricas que producen plusvalía, invierte en ladrillo que produce renta extraída del trabajador. Esto no resuelve la crisis: la traslada a tu bolsillo.

No hay escasez natural: hay acaparamiento deliberado.

 

5.- La conexión con el resto de los problemas de la clase trabajadora

Compañero, compañera: esto no es un problema aislado. Es la misma lógica que te precariza el trabajo, que te congela el salario, que te obliga a aceptar contratos basura.

El salario mediano en España en 2025 fue de 2.041 euros mensuales en 12 pagas, con una subida real de apenas el 0,7% tras descontar la inflación. El precio del alquiler subió un 7% en 2025, situándose en 14,7 euros por metro cuadrado. Los españoles que viven de alquiler gastan de media el 50% de su salario en la vivienda, el porcentaje más alto desde 2019.

En el 20% de los hogares de rentas bajas, el gasto en vivienda y suministros supone el 61,5% de los ingresos.

La tasa de temporalidad en el empleo se sitúa en el 15,1%, y el 21,5% de los contratos firmados en 2025 duró menos de una semana. Uno de cada cinco contratos es basura. Y mientras tanto, la inversión pública en vivienda apenas roza el 0,1% del PIB, uno de los niveles más bajos de la UE. El parque de vivienda pública en España representa menos del 2% del total, frente al 8% de media en la Unión Europea.

Es la misma clase, con los mismos intereses, en todos los frentes. Si el alquiler se come el 50% de tu salario, te quedan menos fuerzas para organizarte, para luchar, para resistir. Los fondos buitre son el eslabón inmobiliario de una misma cadena de explotación: la que convierte tu vida entera en su activo financiero.

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6.- ¿Qué hacer? Expropiar y nacionalizar

Compañero, compañera: no basta con regular. Regular no ha funcionado. La Ley de Vivienda de 2023 no ha impedido que los alquileres sigan subiendo. Las SOCIMI siguen sin pagar impuestos. Los desahucios continúan. Los fondos buitre siguen comprando.

La única solución real es la expropiación y la nacionalización.

La expropiación tiene cobertura constitucional. El artículo 33.3 de la Constitución Española establece que «nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social». La vivienda es, sin duda, interés social.

La nacionalización es el paso siguiente. No basta con expropiar casos individuales: hay que nacionalizar las carteras de los fondos buitre y de los grandes tenedores para incorporarlas de forma masiva al parque público de vivienda. Hay que nacionalizar las SOCIMI y eliminar sus privilegios fiscales. Hay que convertir la vivienda en un servicio público, no en un activo financiero.

El Gobierno ya ha paralizado las ventas de viviendas de la Sareb a fondos de inversión, según ha confirmado la ministra de Vivienda, y ha anunciado que las más de 30.000 viviendas de la Sareb pasarán a la nueva empresa estatal de vivienda. Es un paso, pero no basta: hay que ir mucho más allá.

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7.- La vivienda no es una mercancía: es un derecho

Los buitres tienen nombres, apellidos y cuentas corrientes. Blackstone. Cerberus. Ares. Azora. Brookfield. Madison. Y detrás de ellos, los bancos que los financian: BBVA, Santander, CaixaBank, Unicaja. Y detrás de los bancos, las familias que han convertido tu necesidad de techo en su fuente de renta: los Aznar-Botella, los Botín, los March, los Entrecanales.

No son «inversores institucionales». Son buitres que se alimentan de tu necesidad de vivir bajo un techo. No son «el mercado». Son una minoría organizada que ha capturado el Estado para que les proteja mientras te exprimen.

La vivienda no es un activo financiero. No es una línea en el balance de Blackstone ni en el de Santander. Es el techo bajo el que vives, donde crías a tus hijos, donde descansas después de vender tu fuerza de trabajo.

La vivienda no es una mercancía. Es un derecho. Y los derechos se conquistan, no se piden.

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Sin partido no hay victoria: la necesidad de un partido comunista fuerte y unitario

Compañero, compañera: hasta aquí hemos desenmascarado al enemigo. Pero desenmascarar no basta. Saber quién te roba no te devuelve la casa. Y aquí está la lección más dura que la clase trabajadora española ha aprendido a golpes durante un siglo: sin organización propia, sin dirección política propia, toda revuelta acaba reabsorbida, dividida o vendida.

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8.1. La lección de los clásicos

Marx y Engels lo dejaron escrito en el Manifiesto del Partido Comunista (1848): los comunistas «no tienen intereses separados de los del conjunto del proletariado», son «la fracción más resuelta de los partidos obreros de todos los países», y su tarea no es predicar moral, sino organizar la lucha de la clase obrera hasta la conquista del poder político.

Lenin lo desarrolló en ¿Qué hacer? (1902): sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario; y la clase obrera, dejada a la pura espontaneidad, solo llega a la conciencia tradeunionista (sindicalista), es decir, a pedir mejores condiciones dentro del sistema que la explota, no a derribarlo. La lucha por el alquiler, la lucha por el salario, la lucha por la sanidad -cada una por separado- solo alcanza migajas si no existe una dirección política que las una y las eleve a cuestión de poder.

Y en Un paso adelante, dos atrás (1904), Lenin fijó el instrumento: un partido de vanguardia, disciplinado, con centralismo democrático, enraizado en los centros de trabajo y en los barrios, no una máquina electoral ni un club de debates. Porque el enemigo no está desorganizado: Blackstone, Cerberus, Santander y el BBVA tienen sus consejos de administración, sus bufetes, sus lobbies, sus ministerios y sus medios. Tú, para enfrentarte a eso, necesitas un Estado Mayor propio.

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8.2. Por qué hoy, en España, es urgente

Hoy la clase trabajadora española está dividida, atomizada y sin dirección política propia:

  • En el trabajo, los principales dirigentes sindicales pactan la paz social mientras la temporalidad y los salarios de miseria siguen creciendo. La negociación colectiva se convierte, demasiadas veces, en gestión del deterioro.
  • En el barrio, las plataformas por la vivienda, los sindicatos de inquilinas y las asambleas vecinales son valientes y crecen, pero están aisladas entre sí y desconectadas de la lucha en los centros de trabajo.
  • En lo electoral, los partidos que dicen representar a los trabajadores todavía están demasiado divididos, y algunos terminan administrando el sistema en lugar de combatirlo.
  • En las calles, las manifestaciones multitudinarias por la vivienda o la sanidad se suceden, pero se disuelven sin acumular fuerza organizada.

El capital está unido. La clase trabajadora está dispersa. Esa es la desproporción que explica por qué, tras décadas de protestas, los alquileres siguen subiendo y los desahucios continúan.

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8.3. Qué significa unir todas las luchas

No se trata de sumar siglas ni de hacer un frente electoral más. Se trata de construir un partido comunista fuerte, implantado en los centros de trabajo y en los barrios, que:

  1. Una la lucha por la vivienda con la lucha por el salario, por la sanidad, por la educación y contra la precariedad. Porque son la misma explotación y el mismo enemigo: el capital financiero y la oligarquía que lo encarna.
  2. Coordine en la práctica a los sindicatos de inquilinas, a las plataformas vecinales, a las secciones sindicales combativas, al movimiento estudiantil, a los pensionistas y a los colectivos antifascistas, sin disolverlos ni suplantarlos, sino articulándolos en un proyecto común.
  3. Forme políticamente a los trabajadores. Sin cuadros formados, sin lectura colectiva, sin debate político en las asambleas, la clase solo reacciona; no dirige.
  4. Luche por las reivindicaciones inmediatas -expropiación de los fondos buitre, nacionalización de las carteras, congelación de alquileres, salario mínimo suficiente, sanidad y educación públicas- sin renunciar al objetivo estratégico: la conquista del poder político por la clase trabajadora.
  5. Rompa con la lógica del régimen del 78 y con la alternancia entre partidos que administran los intereses del capital. La experiencia demuestra que no se sale de esta crisis dentro del marco que la produjo.

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8.4. Contra el sectarismo y contra la ilusión electoral

Dos advertencias, compañero, compañera:

Primera: contra el sectarismo. Los partidos que se encierran en sí mismos, que se pelean por siglas y purezas ideológicas mientras los desahucios siguen, sin quererlo ayudan al enemigo. La unidad se construye en la lucha concreta: en la puerta del desahucio, en la asamblea del barrio, en la huelga de la fábrica.

Segunda: contra el electoralismo. Ganar escaños no es ganar poder. La experiencia de la izquierda en las instituciones demuestra que sin fuerza organizada en la calle y en el centro de trabajo, cualquier victoria electoral se revierte, se diluye o se corrompe. El partido no debe de ser una máquina de conseguir actas, sino una herramienta de lucha de clase.

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8.5. La tarea

El enemigo tiene nombre y apellidos y está organizado. Ahora la clase trabajadora necesita tener dirección que empiece por decirle la dura verdad.

Cada centro de trabajo, cada barrio, cada facultad, cada ambulatorio debe tener su núcleo organizado. De ahí, de abajo arriba, hay que levantar el partido que coordine, forme, dirija y una todas las luchas.

No hay victoria sin organización. No hay organización sin partido. No hay partido sin militantes que lo construyan, hoy, aquí, en tu barrio y en tu puesto de trabajo.

Organízate. Movilízate. Lucha. Porque tu casa no está en venta, y los apellidos de los buitres tienen que dejar de ser intocables.

Por la expropiación de los buitres y de la banca. Por la nacionalización de sus viviendas. Por un partido comunista fuerte, unitario y enraizado en la clase trabajadora.

 ¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Organízate, construye el partido!

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Fuentes

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Blackstone y fondos buitre:

EjePrime, «Blackstone convoca junta para vender a Brookfield 5.400 viviendas en alquiler en España» (2026) https://www.ejeprime.com/empresa/blackstone-convoca-junta-para-vender-a-brookfield-5400-viviendas-en-alquiler-en-espana;

Expansión, «Blackstone, Cerberus, Ares y Azora ponen a la venta 25.000 viviendas de alquiler en España» (2025) https://amp.expansion.com/inmobiliario/mercado/2025/10/13/68ebe348468aebd96d8b45b4.html;

Infobae, «Desinversión masiva en vivienda de los fondos buitre» (2025) https://www.infobae.com/espana/2025/10/20/desinversion-masiva-en-vivienda-de-los-fondos-buitre-es-una-oportunidad-historica-para-miles-de-familias-el-precio-toca-techo/?outputType=amp-type

Cerberus y Haya Real Estate: El Plural, «Los fondos buitre y sus hilos en España: Los apellidos clave del fraude inmobiliario» (2025) https://www.elplural.com/economia/fondos-buitre-hilos-espana-apellidos-clave-fraude-inmobiliario_347018102_amp

El Confidencial, «Aznar Jr. amplía su imperio inmobiliario» (2018) https://www.elconfidencial.com/empresas/2018-06-18/aznar-jr-administradores-fincas-imperio-inmobiliairio-siroco-cerberus_1579610/

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Ana Botella y la venta a Blackstone:

Maldita.es, «Qué sabemos de la condena a la exalcaldesa de Madrid Ana Botella» (2026) https://maldita.es/desinfo/20260901/ana-botella-condenados-viviendas-publicas-blackstone/

El Confidencial, «Ana Botella, condenada a pagar 25 M por vender pisos sociales a fondos buitre» (2018) https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2018-12-28/ana-botella-concejales-fondos-buitre_1731166/

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Familia Botín y Stoneshield:

Cinco Días, «Pepa y Morenés venden el 75% de Stoneshield a Franklin Templeton por alrededor de 600 millones» (2026) https://cincodias.elpais.com/companias/2026-09-09/pepa-y-morenes-venden-el-75-de-stoneshield-a-franklin-templeton-por-alrededor-de-600-millones.html

EjePrime, «Franklin Templeton toma una participación mayoritaria de Stoneshield» (2026) https://www.ejeprime.com/empresa/clarion-partners-toma-una-participacion-mayoritaria-de-stoneshield

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Familia March:

Ultima Hora, «Corporación Financiera Alba segrega su patrimonio inmobiliario» (2025) https://www.ultimahora.es/etiqueta/Alba+Patrimonio+Inmobiliario.html

Banca March, «Anexos» (Informe Anual 2022) https://www.bancamarch.es/informe-anual-2022/es/downloads/BancaMarch22_anexos.pd

Corporación Financiera Alba, «Información General» https://www.corporacionalba.es/informacion-corporativa

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Familia Entrecanales:

El Confidencial, «Los Entrecanales harán pisos de alquiler en el edificio junto a la sede del PP en Génova» (2021) https://www.elconfidencial.com/vivienda/2021-09-23/pisos-alquiler-entrecanales-copenav-vivienda-mercado-residencial_3293324/

EjePrime, «Acciona vende a Greystar 455 pisos para alquiler por 120 millones» (2021) https://www.ejeprime.com/residencial/acciona-vende-a-greystar-455-pisos-para-alquiler-en-madrid-por-120-millones

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SOCIMI:

Agencia Tributaria, «Manual práctico de Sociedades 2025: Especialidades del régimen fiscal» https://sede.agenciatributaria.gob.es/Sede/procedimientoini/GE02.shtml

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Desahucios y ejecuciones hipotecarias:

Poder Judicial, «Las ejecuciones hipotecarias y los concursos registrados en los órganos judiciales crecieron en 2025 un 30%» (2026) https://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Poder-Judicial/Consejo-General-del-Poder-Judicial/Oficina-de-Comunicacion/Notas-de-prensa/Las-ejecuciones-hipotecarias-y-los-concursos-registrados-en-los-organos-judiciales-crecieron-en-2025-un-30—respecto-al-ano-anterior

RTVE, «Los datos de los desahucios en España» (2026) https://www.rtve.es/noticias/20260929/datos-desahucios-espana-tres-cada-cuatro-alquileres/17244517.shtml

Confilegal, «Más concursos, más ejecuciones de hipotecas y menos desahucios» (2026) https://confilegal.com/20260320-mas-concursos-mas-ejecuciones-de-hipotecas-y-menos-desahucios-la-actividad-de-los-tribunales-en-2025-segun-el-cgpj/

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Salarios y alquileres: INE, Encuesta Trimestral de Coste Laboral 2025 https://www.ine.es/dyngs/Prensa/ETCL4T25.htm

La Razón, «Los salarios suben un 3,4% en España, pero la inflación se come la subida» (2026) https://www.larazon.es/economia/salarios-suben-34-espana-pero-inflacion-come-subida-deja-mejora-real-solo-07_202609166aaa9186250a3a7556fb1054.htm

EFE, «El alquiler en España subió un 7 % en 2025» (2026) https://efe.com/economia/precio-alquiler-espana-sube-7-fotocasa/

El Economista, «El pago del alquiler ya consume el 50% del salario» (2026) https://www.eleconomista.es/vivienda-inmobiliario/noticias/13947109/06/26/el-pago-del-alquiler-ya-consume-el-50-del-salario-de-los-espanoles-el-porcentaje-mas-alto-registrado-desde-2019.html

Salario mediano: https://www.ine.es/dyngs/IOE/es/operacion.htm?numinv=30189

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Gasto en vivienda:

ADICAE, «El gasto en vivienda y suministros básicos de las familias se incrementó en 636 euros en 2025» (2026) https://www.adicae.es/incremento-suministros-basicos-familias/  Forbes, «Los gastos del hogar suponen el 43,6% de los ingresos de las familias» (2026) https://forbes.es/economia/856020/los-gastos-del-hogar-suponen-el-436-de-los-ingresos-de-las-familias-maximos-de-los-ultimos-tres-anos/

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Vivienda pública:

BBVA Research, «Análisis Macroeconómico» https://www.bbva.com/es/economia-y-finanzas/economia/analisis-economico/macroeconomico/

Economía Digital, «Clamor inmobiliario contra los 1.600 millones en vivienda pública en España» (2026) https://www.economiadigital.es/empresas/vivienda-publica-inversion.html

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Precariedad laboral:

CCOO, «EPA 2025: más empleo de mejor calidad» https://estudios.ccoo.es/noticia:748012–EPA_2025_mas_empleo_de_mejor_calidad_menos_paro_y_precariedad&opc_id=cb464e72b6c2dc1850ba72403edba326

USO, «USO denuncia que la contratación indefinida precaria triplica a la de jornada completa» (2025) https://www.uso.es/wp-content/uploads/2025/12/021225-NdP-USO-valoracio%CC%81n-paro-noviembre-2025.pdf

EFE, «Uno de cada cinco contratos firmados en España en 2025 duró menos de una semana» (2026) https://efe.com/economia/2026-01-16/uno-cada-cinco-contratos-espana-2025-duro-menos-una-semana-uso/

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Sareb:

ABC, «El Gobierno asegura que ya están paradas las ventas de pisos de la Sareb a fondos buitre» (2025) https://www.abc.es/economia/gobierno-asegura-paradas-ventas-pisos-sareb-fondos-20250610195926-vi.html