Septiembre del 2026
En los momentos complejos es donde se percibe en profundidad el carácter revolucionario de la militancia comunista o de la debilidad del pequeño burgués. Ni los cambios en Cuba son un giro al capitalismo ni el acuerdo de Venezuela con EEUU son una traición al chavismo, porque la vida no es una foto fija como la ve el izquierdista dogmático, donde un hecho lo tratan igual si se da en Cuba, China o Venezuela porque todo lo ven de forma estática, sin movimiento, sin interrelaciones y sin pasado, tanto el hecho en sí como en las condiciones del lugar que sucede y eso no es marxismo es mecanicismo metafísico. Otro ejemplo además de este de Canel. En el debate de la ONU cuando la intervención de Trump pretenciosa y grosera jactándose de lo que realizó en Venezuela, Delcy Rodríguez se quedó sentada, seria y impertérrita, ni aplaudió, ni sonrió, sencillamente cuando acabó la intervención se levanto y saludo a Pedro Sánchez. Lo que el izquierdista aristócrata obrero ve, es que Cuba ante la intervención se levantó y salió del recinto. Si así lo decidieron bien por ello, pero la Encargada de la Presidencia de Venezuela tenía las tareas de sacar el acuerdo con las petroleras de EEUU, sin cuyas inversiones tienen difícil levantar una economía bloqueada por el imperio y difícil, recuperar las propiedades y oro que les tienen retenido y la libertad de Maduro, y lo que no podía era dar motivos y excusas que agravasen las negociaciones, entre otras cosas, porque seguido ¡¡TENÍA LA REUNIÓN CON TRUMP!!. Donde el simplismo del aristócrata obrero izquierdista ve sumisión y rendición, el revolucionario marxista ve a una luchadora fiel a los intereses de su pueblo y de la soberanía de Venezuela. ¡¡CUBA Y VENEZUELA VENCERÁN!!. Nota de Alonso gallardo
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este miércoles que ya comienzan a implementarse más de 158 de las 176 «transformaciones económicas y sociales» aprobadas en julio por la Asamblea Nacional, el Parlamento cubano
Durante el estreno del nuevo espacio radial Criterio Compartido que comenzó a emitirse desde Radio Rebelde, el mandatario abordó el alcance de las medidas, su implementación y las principales preocupaciones expresadas por la población de la isla.
Reconoció que los efectos de las transformaciones no serán inmediatos. Sobre los precios, sostuvo que las medidas contemplan mecanismos de protección para los sectores más vulnerables en el país, incluidos subsidios y un fondo destinado al desarrollo social.
«Las transformaciones no son un ejercicio de escritorio», afirmó el presidente, quien insistió en la necesidad de aumentar la producción nacional y reducir la dependencia de las importaciones.
Díaz-Canel aseguró que las transformaciones no representan «un giro hacia el capitalismo», sino una actualización del modelo económico y social cubano.
Mencionó la introducción de mecanismos de mercado y la flexibilización de regulaciones para productores estatales y no estatales y destacó la posibilidad de que empresas de ambos sectores constituyan empresas mixtas.
«Estamos introduciendo mecanismos de mercado y flexibilizando reglas que ataban las manos de los productores, en todas las formas, tanto estatales como no estatales», explicó.
Según el mandatario, estas modificaciones buscan elevar la producción, generar empleo y obtener los recursos necesarios para sostener servicios y programas sociales. Insistió, sin embargo, en que el Estado mantendrá el control sobre la economía y agregó que el mercado funcionará como un mecanismo que proporcione señales para la planificación.
Entre las prioridades de las 176 transformaciones mencionó el fortalecimiento de la empresa estatal, una mayor entrega de tierras y cambios en la agricultura para incrementar la producción.
El presidente también presentó datos sobre la expansión de las fuentes renovables de energía en el país como parte del programa que impulsan desde hace unos años y que hoy permite contar con una potencia de mil 418 MW instalados mediante parques solares y prevé superar los mil 500 MW al cierre del año.