jueves, 21 de mayo de 2026

Reflexión sobre el XVII pleno del Comité Central y convocatoria del XXII Congreso del PCE


Alonso Gallardo militante comunista … mayo del 2026

Recogido el informe aprobado en el Comité Central del 26/04/2026 sobre la situación geopolítica y la nacional, saludando la entrada en el PSUC de un colectivo catalán de comunistas y convocando el XXII Congreso del PCE. El cual reservo para reflexionar y poder contar lo que hubiera dicho en el debate sobre la actualidad nacional previa a la convocatoria del XXII Congreso del PCE, del cual entiendo que el principal apoyo solidario con los pueblos que luchan por su soberanía y los que construyen socialismo, es un avance en la correlación de fuerzas por la izquierda, también que en todo debate existen jerarquías y prioridades y en este sitúo la estrategia básica y metodología.

El reconocimiento de los avances en la posición del Gobierno progresista con respecto al genocidio en Gaza, del reconocimiento de Palestina, la negativa a la subida del 5% en gasto militar al tiempo, que se limita la compra de material estadounidense se desarrolla el nacional o europeo, prohibir el comercio con Israel o del uso de las bases militares de EE.UU en España para atacar a Irán, es muy correcto, ya que todo se hace confrontando con la oligarquía europea subordinada al imperialismo unipolar yanqui en defensa de la soberanía. Pero parece un error de falta de humildad el exagerar el papel del partido en el gobierno, que si bien obviamente algo debió aportar, el grueso del éxito es fruto de la amplia movilización popular de base plural y movimentista, lo cual implica su fácil utilización por el oportunismo neoliberal de amplios sectores socialdemócratas y reformistas.

Llama la atención la sobreatención a la violencia de género por encima de otras violencias que en España, debido a la ocultación mediática están minusvaloradas como son los accidentes laborales, que muchos de ellos son asesinatos por la responsabilidad empresarial que para obtener mayores beneficios, desmantelan medidas de seguridad obligatorias y precarizan el empleo y de un gobierno, que no generaliza las inspecciones de trabajo ni acomete campañas de fuertes sanciones y lo que es más grave, por la falta de sindicatos de clase en los centros de trabajo y ramas de producción, cuya responsabilidad es de la propia clase trabajadora y en especial, de su vanguardia de comunistas y revolucionarios. Cosa con la que volveremos más adelante.

Veamos algunas estadísticas con respecto a muertes y asesinatos bajo el sistema capitalista en su crisis global por colapso: file:///D:/VMujeres_2012_act_15_10_2025.pdf que definen un descenso desde en el año 2010 que se superaban los setenta asesinatos, con respecto al año 2024 situados en los cincuenta lo cual no quita gravedad al hecho, pero mediáticamente por el poder económico y el feminismo burgués, se desvía hacia una confrontación de géneros y no contra el sistema capitalista perpetuador del machismo patriarcal. Lo mismo sucede con los accidentes laborales con muerte ocultadas mediáticamente por el poder, para no desacreditar el sistema capitalista pero que son su responsabilidad. También nuestra por falta de sindicatos de clase en los centros de trabajo y sectores para denunciar a las empresas y a la inspección cuando no funciona, teniendo 735 muertes el año 2025 https://www.rtve.es/noticias/20260213/accidentes-laborales-735-muertes-2025-61-menos-2024/16936884.shtml, menor a otros años. Lo mismo con los suicidios, que no son por capricho o por una vida sin sentido, es por la opresión laboral y falta de perspectivas ante una realidad laboral que impide formar o mantener una familia tal como vivió sumada la presión social ante el fracaso, a la que podemos añadir el acoso de nuestros jóvenes en el estudio bajo criterios individualistas y competitivos al servicio del sistema opresor y explotador capitalista, con 3953 muertes por suicidio con un leve descenso sobre 2023: https://www.sanidad.gob.es/en/gabinete/notasPrensa.do?id=6822. Se trata de que no caer en la trampa populista que nos tienden para salir mediáticamente a cambio de desviar la lucha contra el sistema genocida, explotador y represor capitalista.

Sitúa plácidamente como crítica la racanería de la patronal por no pagar mejores salarios, lo cual implica ideológicamente el olvido, seguro que inconsciente, de que vivimos bajo una democracia limitada del capital o de dictadura limitada, que se rige por la norma de la correlación de fuerzas que marca la lucha de clases, la cual obviamente la patronal y la derecha que si parten de ellas y conscientes de que la están ganando, imponen sus reglas por debajo de la legalidad pagando menos salarios, precarizando y subcontratando de forma ilegal el empleo y lo que es peor; aprovechándose de la mentalidad economicista y reformista de muchos dirigentes y cuadros de los sindicatos de clase, más pendientes de generar una democracia delegada y burocrática en la vida sindical, que la participativa y asamblearia del poder de decisión a las asambleas de centro de trabajo o rama en la problemática laboral y especialmente en la negociación colectiva, priorizándola sobre la individual de empresa y subordinada a la provincial o nacional.

Todo lo que se expresa como tarea fundamental en el movimiento obrero, conforman un principio de la estrategia política comunista sin la cual no se reconoce la lucha de clases, ni correlaciones de fuerzas ni la posibilidad de recuperar la hegemonía política y cultural en la clase trabajadora perdida en los años setenta y prueba de ello, es la penosa lamentación sobre el abandono de diez millones de trabajadores, que a pesar de que algunos trabajan numerosas horas al día sufren de estancamiento de ingresos. Este pensamiento dócil se ratifica en las conclusiones mezclando las tareas políticas del trabajo de masas del partido, con las políticas institucionales que se generan en IU y confluencias, por eso urge aclarar y definir prioridades en la táctica de intervención social como línea política de masas ante la claridad de la intervención institucional, quedando claro que el organizar, organizar y organizar la clase trabajadora es la principal tarea del partido, incluso por encima de la institucional.

Como reflexión final solo cabe entender los resultados electorales de IU-SUMAR como gestores del gobierno progresista, que no cabe dejar para última hora que el voto de izquierda reaccione para parar una victoria nacional de la derecha fascista, conscientes de que si ahora fuera del gobierno los poderes fácticos policiales y judiciales juegan las cartas golpistas sin consecuencias, mañana en el gobierno los Milei, Bolsonaro como discípulos de Trump, es posible que se queden cortos ante una imprevisible y adoctrinada supremacista como Ayuso. El XXII Congreso del PCE debe resituarse ante la nueva situación geopolítica internacional de caos y guerras, ante la crisis global por colapso del capitalismo imperialista de mercado monopolizado, recuperando la lucha de clase como motor de la sociedad para organizar a la clase trabajadora donde trabaja, vive y estudia, con el objetivo de ganar la mayoría cultural y política en su seno, consolidando con la movilización las correlaciones de fuerza y los derechos del estado de bienestar, en la lucha por un futuro republicano, socialista y soberano, conquistado mediante la participación y movilización de la clase trabajadora, única forma de avanzar, consolidar posiciones y defender la paz ante el caos y guerras del imperialismo yanqui: a esto debe dar respuesta el XXII Congreso del PCE.