Alonso Gallardo militante comunista asturiano
Si los núcleos y comités de los distintos niveles tuvieran organicidad estatutaria con sus reuniones ordinarias quizás no fuese necesario comentarlo públicamente, porque lo normal sería que cada comité local o superior tuviera su blog donde se publicaran las resoluciones, acuerdos o debates, en torno a las decisiones adoptadas por los órganos superiores o surgidas en las organizaciones de base partidaria, sindicales y sociales. Pero como no existe ninguna organicidad en el ámbito local que me muevo la única posibilidad es el debate público, cosa que a muchos molesta pero creo que Lenin coincidiría conmigo en que mejor público que secreto, porque a los comunistas solo la verdad nos hace revolucionarios, por eso y porque el debate sincero y desde el respeto por muy fuerte que sea la discrepancia, no nos debilita, al revés, nos hace más fuerte entre los sectores más conscientes de la clase trabajadora, porque son a los que nos dirigimos por ser más libres e independientes en lo político e ideológico de la oligarquía imperialista dominante y del resto de clases sociales.
El primer error que destaco del informe es, que la caracterización del enemigo principal de la clase trabajadora española y de la humanidad no es Trump, no es su personalidad supremacista, racista y misógina, solo es el personaje elegido por un sector de la oligarquía imperialista de EE.UU con un amplio apoyo social, para que ejecute las políticas que modifiquen la tendencia a la decadencia económica, política y tecnológica de los monopolios industriales, comunicacionales, financieros y de servicios hasta ahora fracasadas y que, independientemente de que otros sectores ligados a los demócrata no lo apoyen, solo discrepan de la forma pública de presentación no de las de fondo, porque independientemente de la táctica bipartidista que los diferencia, conforman la oligarquía mundial colonial e imperialista dominante, que viendo la decadencia de su hegemonía política, económica y militar ante China, Rusia y los BRICS+, por el colapso del sistema de capitalismo de mercado monopolizado ante la competencia de China y el Sur Global, han desatado caos y guerras en el planeta para impedir su caída y la rendición de cuentas, mediante la amenaza de su capacidad militar nuclear y en todo esto la oligarquía yanqui está unida frente a su enemigo principal: la China socialista y el Sur Global. Quizás este artículo de Jair de Souza economista y escritor nos ayude un poco: La locura es inherente al capitalismo, no es exclusiva de Trump
Como segundo error sitúo, que la discrepancia con el gobierno iraní por ser teocrático y autoritario, que persigue a la izquierda y restringe libertades y derechos a la mujer, así sin matices, manifiesta de entrada una posición subjetiva construida sobre los supuestos que el imperialismo construye como relato, para el aislamiento internacional y el bloqueo económico de Irán desde su revolución. Todo lo relacionado con su cultura islámica se denuncia sobre la base de la cultura grecorromana católica occidental tan patriarcal y machista como la musulmana, pero lejos de las construcciones modernas fundamentalistas dominantes en las monarquías árabes, construidas bajo el dominio colonial e imperialista de Europa y EE.UU, para el dominio y control del petróleo y sus riquezas naturales y todo lo referente a la figura del ayatolá Alí Jamenei como jefe de un estado burgués, forma parte de la recuperación de su cultura y soberanía como identidad histórica, por el dominio que Gran Bretaña ejerció apoyado por los EE.UU hasta la revolución islamista de 1979, estando reglado el papel del ayatolá como líder supremo, con funciones diferentes a la inviolabilidad de una monarquía como la española que, en estos momentos disfruta de un gobierno progresista en línea occidental como el español, que intentando legislar para combatir el bloqueo yanqui aprobó una subida de tasas e impuestos a las grandes fortunas y empresas, provocando la movilización de los comerciantes de los bazares a los cuales abastecen, sumándose a ella las organizaciones terroristas mercenarias, dirigidas por agentes infiltrados de la CIA, el Mossad y otras agencias europeas para provocar actos terroristas y caos social, explicado y virilizado en los medios serios y profesionales de comunicación y entregada copia a todas las embajadas y a la ONU; y la represión a sectores de la izquierda está ligada por su posición con respecto al imperialismo yanqui-occidental como principal enemigo del pueblo iraní, obviando comunistas y cierta izquierda en su lucha contra la burguesía nacional, la experiencia de leninista de Mao en su lucha contra el imperialismo enemigo principal en defensa de la soberanía nacional. Aquí dejo un artículo reciente de Alberto Cruz, periodista y escritor que desarrolla bien el tema: La trampa estratégica para EEUU en Irán
Y la omisión, se centra en el olvido que se hace dentro de la prioridad de impedir la llegada al gobierno de la derecha y la ultraderecha fascista, fortaleciendo la política de unidad y confluencia de la izquierda, lo que considero de lo más acertado de la estrategia y la táctica del PCE, pero todo queda en un problema de voluntades e inteligencia de cuadros y dirigentes del PCE y de reformistas de izquierda, que siendo sinceros, han necesitado hasta ahora de los medios de comunicación de los sectores liberales del PSOE para salir a la luz públicamente a falta de medios propios. Pero, que es lo que lleva fallando desde el abandono de la batalla electoral por el PCE delegando en las siglas de IU allá por el año 1986; que todo el esfuerzo político de la militancia, cuadros y dirigentes del PCE se dedica a la actividad institucional, continuando de hecho con el abandono de la línea política de masas de trabajo en las organizaciones obreras, iniciada por el eurocomunismo en los años setenta y seis con la consolidación interna de las tesis revisionistas del XX Congreso del PCUS, mediante la conversión de las células en agrupaciones territoriales para dar la batalla electoral. En los estatutos todavía quedan rescoldos de la línea política de trabajo en las organizaciones de masas, al mantener tres condiciones para ser militante del PCE: pagar la cuota, asistir a las reuniones del núcleo donde milita y participar de una organización obrera sindical o vecinal. Para un buen entender, lo que nos dicen los estatutos es que debemos recuperar la línea política de masas, perdida bajo el olvido de la lucha de clases y el pacto social y a la clase trabajadora como principal sujeto transformador.