miércoles, 28 de octubre de 2026

Fragmento del discurso del Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov


Octubre 28 de 2026


Fragmento del discurso del Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, durante el encuentro con graduados universitarios que ingresan al Servicio Diplomático (Moscú, 20 de octubre de 2026)




Una de las lecciones que nos dejaron los fundadores de la ONU es que el nazismo que fue derrotado, no debe resurgir.

Parecía una cuestión superada y que todos habían reconocido sus errores… ¡Pero no! El nazismo vuelve a extenderse con rapidez. En gran medida, esto fue posible gracias a la llegada al poder del régimen nazi en Ucrania.

La Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y otros dirigentes afirman ahora que están "obligados a apoyar a Ucrania hasta el final" porque "defiende los valores europeos".

Esto significa que entre los "valores europeos" se incluye la prohibición total del ruso en la enseñanza, los medios de comunicación, la cultura e incluso la vida cotidiana.

Se trata de prohibir por ley una lengua que, además, es uno de los idiomas oficiales de la ONU. Y, sin embargo, prácticamente todos siguen hablándola, incluso quienes pretenden prohibirla.

Esta hipocresía demuestra que estas prohibiciones no buscan erradicar el ruso, algo impensable, sino debilitar al máximo los intereses de Rusia y dividir el mundo ruso.

No hay ningún otro país donde esté prohibida una lengua por completo.

Ayer, durante la rueda de prensa en Teherán, me preguntaron hasta qué punto los factores ideológicos y religiosos influyen en el conflicto ucraniano. Respondí que la prohibición de una lengua no tiene precedentes y que resulta muy revelador que Occidente guarde silencio al respecto. Más aún, califica a los ucranianos de "defensores de los valores europeos".

En Irán, donde ayer participé en la rueda de prensa conjunta con el Ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, el hebreo no está prohibido. La comunidad judía vive allí con plena normalidad y las sinagogas siguen abiertas. En Israel tampoco están prohibidos el árabe ni el persa. Hay muchos ejemplos más. La connivencia de Occidente con esta política de Kiev y su encubrimiento resultan muy reveladores.

Por no hablar de la prohibición de facto de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana, de la creación de la denominada "Iglesia Ortodoxa de Ucrania" hace unos diez años y los intentos de clausurar por la fuerza los templos de la Iglesia canónica, — las acciones que Occidente alienta.

Tampoco me refiero a las marchas con antorchas, incluidas las celebradas en la actual Kiev, Leópolis y otras ciudades (que seguramente habrán visto), ni a la exhibición de símbolos nazis, ni a la reinhumación de los restos mortales de criminales y verdugos banderistas en el suelo sagrado de la Laura de las Cuevas de Kiev,  donde se proyecta crear un "Panteón de Héroes".

Zelenski se arrodilla ante los restos mortales de esos individuos, mientras Occidente los aclama.

No veo ningún indicio de que Occidente desapruebe esta situación. Al contrario, en Alemania, Italia y Japón están resurgiendo las tendencias militaristas.

Finlandia, nuestro país vecino, al que creíamos amigo, cambió de actitud en cuanto el péndulo empezó a oscilar en sentido contrario y volvió a mostrar la misma faceta que en su día llevó a los finlandeses, como a muchos otros europeos, a aliarse con Hitler y participar en el bloqueo de Leningrado.

Por eso, esta cuestión será una prioridad para nuestra política.

Este año se celebró por primera vez el Día de Conmemoración de las Víctimas del Genocidio del Pueblo Soviético, instituido por la Ley Federal nº 523, de 29 de diciembre de 2025. Rusia trabajará para que esta tragedia obtenga un amplio reconocimiento internacional y tendrá en cuenta este nuevo factor en sus esfuerzos por impedir el resurgimiento de la ideología nazi.

Cada año, los países occidentales votan en contra de la Resolución, iniciada por Rusia, para impedir la glorificación del nazismo.

Este hecho es igualmente revelador.

*Traducción no oficial

Leer por completo (en inglés)


Enviado desde Outlook para Android