Publicado el 14 de septiembre de 2026 / Por
En el debate sobre Venezuela, la explicación más repetida es que el Estado nacionalizó empresas y estas, por «mala gestión», quebraron. Sin embargo, si analizamos los números y la estructura del sistema-mundo, descubrimos que la historia es distinta: las empresas no murieron por ser públicas, sino por la asfixia de un modelo que dependía totalmente del dólar y de las decisiones de los centros de poder internacional.
La trampa del petrodólar
Para entender a Venezuela hay que entender que no era un país industrializado, sino una economía que «compraba» su industria con petróleo. El 95% de los dólares que entraban al país venían de la venta de crudo a través de la estatal PDVSA.
El resto de las empresas (especialmente las medianas y pequeñas) no producían dólares; los recibían del Estado a precios subsidiados para comprar maquinaria y materia prima en el extranjero. Era una «industria de ensamblaje» que funcionaba mientras el chorro de dólares estuviera abierto.
El caso AVIDOCA: Crónica de un colapso previo
Usemos un ejemplo real: AVIDOCA y el sector avícola. Se suele decir que la escasez de pollo y huevos fue culpa de las intervenciones estatales, pero los datos cuentan otra historia.
Entre 2013 y 2017, la producción de pollo cayó un 77% y la de huevos un 68%. Esta caída en picado ocurrió antes de que muchas de estas plantas fueran nacionalizadas «in extremis». ¿Por qué? Porque para criar pollos se necesita maíz amarillo y soja, productos que Venezuela importaba masivamente.
Cuando el precio del petróleo cayó de 100 dólares a menos de 35 entre 2014 y 2016, el Estado perdió el 65% de sus ingresos. El «grifo» de los dólares se cerró. Las empresas, que no tenían ahorros propios ni capacidad de exportar, se quedaron sin alimento para las aves. El Estado intervino empresas que ya eran «cascarones vacíos», en quiebra técnica y con maquinaria obsoleta que no se podía reparar por falta de divisas.
¿Comer o pagar a los bancos?
Aquí entra el factor de la deuda externa y la presión de los mercados financieros controlados por EEUU. Con poquísimos dólares en la caja, el Gobierno venezolano se enfrentó a un dilema cruel:
Usar los dólares para importar comida e insumos industriales.
Usar los dólares para pagar la deuda externa a los bancos internacionales y evitar que embargaran los activos del país (como la empresa CITGO).
Durante años, el Gobierno priorizó el pago de la deuda antes que la inversión industrial (más de 60.000 millones de dólares pagados puntualmente hasta 2017). Esto, sumado al bloqueo económico de Estados Unidos que dificultó cualquier operación bancaria legal, terminó de asfixiar a la pequeña y mediana empresa que no tenía el «músculo» financiero de las grandes corporaciones para sobrevivir a esta travesía por el desierto económico.
¿Por qué otros países petroleros no se hundieron?
Es común comparar a Venezuela con los países árabes. ¿Por qué ellos no colapsaron? La respuesta es estructural:
El ahorro (Fondos Soberanos): Países como Arabia Saudita o Kuwait ahorraron masivamente durante los años de petróleo caro. Cuando el precio bajó, usaron sus fondos. Venezuela, por el contrario, gastó sus ingresos y se endeudó durante la bonanza, llegando a la crisis sin colchón financiero.
Coste de producción: Sacar un barril de petróleo en el Golfo Pérsico cuesta entre 3 y 8 dólares. En Venezuela por el tipo de crudo (extrapesado) el coste sube hasta los 20 o 30 dólares. Con el barril a 30, Arabia Saudita sigue ganando dinero; Venezuela apenas cubre gastos.
Acceso al crédito: Mientras los países árabes están integrados y son aliados del sistema financiero liderado por EEUU, Venezuela fue progresivamente excluida, lo que impidió que sus empresas pudieran pedir créditos internacionales para sobrevivir.
Conclusión
El fracaso de muchas industrias nacionalizadas no fue la causa de la crisis, sino el síntoma de una economía monodependiente que se quedó sin oxígeno. Un país que depende de una sola moneda (el dólar) y de un solo producto (el petróleo) es un país vulnerable. Cuando los centros de poder financiero cierran el acceso al crédito y el precio del recurso cae, la industria nacional (sea pública o privada) queda sentenciada si no tiene soberanía productiva.
Enlaces y fuentes para verificar los datos:
AviNews (Portal especializado): Crisis de Venezuela afecta a la industria avícola y consumidores
Desde esos años en la cúspide, la producción de carne de pollo y huevos ha caído dramáticamente, cayendo en picada a 77% y 68%, respectivamente.
Sobre el desplome de los precios del petróleo (2014-2016):
Histórico de precios de la cesta OPEP (Se observa la caída de $100 a menos de $30).Sobre el pago de la deuda externa frente a la crisis:
Medios como el diario paraguayo ABC Color publicaron despachos de agencias bajo el título «Ahogada por el desabastecimiento, Venezuela pagará parte de su deuda«Sobre los costos de extracción de petróleo:
Comparativa de costos de producción por paísSobre el impacto de las sanciones financieras de 2017:
Orden Ejecutiva de EE.UU. que prohíbe negociar deuda venezolana (El inicio del bloqueo financiero formal).