martes, 7 de abril de 2026

Dispositivos biopolíticos la guerra por otros medios


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En el ejercicio de la dominación sobre las poblaciones los gobiernos, se valen de lo que el filósofo Michel Foucault denomina biopolítica.

Este fenómeno, propio de los Estados modernos, es la manera de gestionar, regular y controlar la vida de la población en cuanto a la salud, natalidad, mortalidad, longevidad.

Es decir que los macropoderes no solo ejercen soberanía sobre la muerte sino que se jactan de su «arte de hacer vivir y gestionar la biología colectiva».

M.Foucault asocia estas prácticas gubernamentales al capitalismo en su etapa liberal y neoliberal.

En su reciente libro De matar a dejar morir, biopolíticas de selección de la vida, la Doctora en Ciencias Políticas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Pilar Calveiro plantea una serie de cuestiones inquietantes.

Afirma P.Calveiro: «Los campos de concentración nazis o las dictaduras de los setenta en América Latina mostraron los extremos a los que llegó el poder para controlar vida, seleccionando personas que debían ser exterminadas para evitar la ‘contaminación racial’ o la disidencia política.» ¿Por qué importa volver sobre estos dispositivos del siglo XX?

Porque, en nuestro contexto de crecimiento de las derechas autoritarias y Estados cada vez más permeables a las corporaciones Calveiro encuentra las claves y las pistas que permiten comprender cómo a partir de la pandemia global del Covid 19 comenzaron a expresarse en diversas latitudes formas de ejercicio del poder que no matan directamente pero eligen qué vidas proteger y qué vidas desechar y dejar morir. Señala que el exterminio masivo dio paso a modalidades más difusas de desaparición de personas, como las redes de explotación laboral o sexual. Y esto no significa que los Estados hayan abandonado sus políticas represivas y punitivas, sino que ahora las ponen al servicio de una estrategia más ‘sutil’ aunque igual de letal: librar a su suerte a cientos de millones de personas pobres, quienes morirán de hambre, enfermedades curables o víctimas del tráfico o extenuación de sus cuerpos.

Pensemos en las múltiples violencias cotidianas a las que somos sometidos en nuestras vidas por las corporaciones de servicios y el Estado que nos acechan con tarifazos y sus burócratas.

Pensemos en la violencia de cada día contra los seres más vulnerables.

Nos han declarado la guerra.

Biopolítica capitalista una estrategia mas de dominación.

Carlos A. Solero

Jueves 26 de marzo de 2026