miércoles, 28 de enero de 2026

¿Quién es la chica de la foto?


Efectivamente, la abuela de Felipe VI.












Ha muerto la hermana de la reina Sofía y tía del actual rey, Felipe VI. No es casualidad que sea una desconocida en España y que la mayoría no tengan referencias de la familia de Sofía, que fue reina durante casi 40 años. La razón, claro está, es que hay mucho que ocultar: Federica de Hannover, abuela de Felipe VI y madre de Sofía (y de la fallecida Irene), tiene, junto a sus hermanos, pasado nazi. Perteneció a las Juventudes Hitlerianas.

Diversos trabajos periodísticos y de divulgación señalan que los padres de Federica la inscribieron en la Liga de Muchachas Alemanas, sección femenina de las Juventudes Hitlerianas. La Liga era una organización oficial del régimen destinada a adoctrinar a las jóvenes en la ideología nazi y en los roles de género del Reich, integrada en la estructura de las Juventudes Hitlerianas. Desde la prensa del corazón hasta la institucional, el relato sobre Sofía en España ha tendido a presentar a su familia como “realeza griega” o “europea” sin entrar en la genealogía política alemana de entre guerras.

Existe, en cambio, abundante literatura periodística y blogs políticos con las fotos de Federica y sus hermanos en uniformes juveniles nacionalsocialistas y habla abiertamente de “familia nazi de la reina Sofía”, algo prácticamente ausente del discurso oficial en España.

Sofía, el propio Felipe VI han perdido a una figura cuya genealogía remite a un linaje que España prefiere olvidar: los Hannover prusianos. No es casual que la Casa Real destaque la “intimidad familiar” en su nota, evitando cualquier mención a la abuela Federica, cuyo apellido evoca los uniformes de la Bund Deutscher Mädel.

Federica, hija de Ernesto Augusto de Brunswick y Victoria Luisa -nieta de Guillermo II- creció en un entorno donde el nazismo era el aire que respiraba la nobleza alemana de los años treinta. Inscrita en la Liga de Muchachas Alemanas, participó en desfiles y actividades que combinaban folklore germánico con la exaltación del Führer, un rito de paso para miles de jóvenes de su clase. Sus hermanos, igualmente fotografiados en uniformes nacionalsocialistas, ilustran a esos aristócratas que vieron en Hitler no un demagogo, sino un restaurador del orden imperial; el duque de Windsor, el propio Mosley o las hermanas Mitford no eran excepciones, sino síntomas de una élite europea que coqueteó con la esvástica hasta que las bombas de Londres la disuadieron.

La propaganda del Tercer Reich usó las imágenes de Federica y su familia para vender la idea de una juventud aria pura. En Grecia, tras su matrimonio con Pablo I, Federica mutó en reina filantrópica, pero el pasado no se evaporó: sus hermanas, casadas con oficiales de la Luftwaffe, y su cuñado, el príncipe Cristóbal, muerto en combate nazi, salpican el árbol genealógico con cruces gamadas. España, sin embargo, ha optado por el olvido quirúrgico: ni libros oficiales ni documentales de TVE aluden a esta herencia, prefiriendo el relato de la “europea Sofía” que encubrió, durante la Transición, cualquier sombra nazi. El pasado nazi de la abuela real se confina a blogs y columnas marginales. Esta opacidad no es un accidente, sino una estrategia: el 48,5% de los españoles , según encuestas recientes, desconfía de las institución real intuye estos silencios sin poder nombrarlos.

Federica de Hannover fue, en su tiempo, un símbolo manufacturado por la maquinaria estética del Tercer Reich. No fue una víctima pasiva del delirio racial, sino pieza ornamental de su propaganda: la arianidad tibia y sonriente con un imaginario de juventud y pureza biológica. Las fotografías de familia, reproducidas por revistas alemanas hasta el cansancio, servían menos para retratar a una mujer que para calibrar la eficacia del mito: cómo el linaje podía disciplinarse en beneficio del Reich.

Cuando el régimen nazi se desplomó, Grecia ofrecio a Federica un segundo nacimiento. Se convirtió en reina filantrópica, en benefactora de huérfanos, y las imágenes -ahora con niños griegos en lugar de niños rubios- inauguraron una nueva etapa del discurso: la reina-madre como mediadora espiritual de una nación devastada. Pero los apellidos, como los archivos, no se desaparecen por decreto.

En España, el relato oficial sobre la descendencia de aquella casa europea ha perfeccionado el arte del silencio. Ni programas de televisión ni manuales escolares se detienen en el parentesco incómodo: hermanas de Federica casadas con oficiales de la Luftwaffe, un cuñado muerto en combate nazi, y una biografía que el relato democrático prefirió reemplazar por el paradigma de la “europea Sofía”, civilizada y apolítica. La Transición, tan eficaz en dotarse de mitos reconciliatorios, tornó este pasado en texto histórico desaparecido.

 

Lucio Martínez Pereda

nuevarevolucion.es 

Vietnam sienta las bases para una etapa de autonomía estratégica

 
Díaz Ballaga
 (Granma) desde Hanói   Enero 19/2026

 Afianzar el rol de la ciencia, la tecnología y la innovación en el desarrollo de la nación será tema del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam

En las calles de ciudades vietnamitas se anuncia la realización del XIV Congreso del PCV. Foto: VNA

Hasta el próximo 25 de enero, esta ciudad será epicentro de una transformación estratégica en la República Socialista de Vietnam, al acoger el xiv Congreso Nacional del Partido Comunista (PCV).

Este encuentro no solo evaluará los 40 años de la política de Renovación (Doi Moi) y el cumplimiento de los acuerdos del xiii Congreso, sino que traza el rumbo para convertir al país en una nación industrializada, moderna y de altos ingresos hacia 2045.

Con un crecimiento económico sostenido, una reducción drástica de la pobreza y una posición internacional fortalecida, Vietnam se alista para superar los desafíos de la Cuarta Revolución Industrial con la ciencia, la tecnología y la innovación como nuevos motores.

La cita, descrita por el embajador vietnamita en La Habana, Le Quang Long, como un «punto de inflexión», sienta las bases para una etapa de «autonomía estratégica, autosuficiencia y confianza».

UN BALANCE DE PROGRESO

En un intercambio con la prensa en Cuba, el embajador Le Quang Long destacó los éxitos macroeconómicos y sociales que sirven de plataforma para los nuevos objetivos.

A pesar de un contexto global volátil, Vietnam ha mantenido un crecimiento promedio de 6,3 % anual (2021-2025), situándose entre los más altos de la región. Su PIB alcanzó los 514 000 millones de dólares en 2025 (posición 32 mundial), y el ingreso per cápita superó los 5 000 dólares; lo que la incluye en el grupo de naciones de renta media-alta.

Estos indicadores se deben a una macroeconomía estable, a un superávit comercial sostenido, y a un control riguroso de la deuda pública.

El progreso social es igualmente notable. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) mejoró 14 puestos, alcanzando 0,766 (desarrollo humano alto), y la pobreza multidimensional se redujo a 1,3 % en 2025. «El crecimiento económico está más estrechamente vinculado a la garantía del progreso social y la equidad», subrayó el diplomático.

En el plano externo, Vietnam ha consolidado una red de 42 asociaciones estratégicas integrales, incluyendo a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, y su Partido mantiene lazos con 259 partidos políticos en el mundo.

UN ESTADO MÁS ÁGIL Y CERCANO

Otro aspecto destacable es la profunda reorganización del sistema político-administrativo, una «revolución» interna para ganar eficiencia. En un movimiento audaz, Vietnam redujo el número de sus provincias de 63 a 34, buscando crear núcleos administrativos y económicos más fuertes y racionales.

Paralelamente, se eliminó toda una capa de gobierno intermedio: el nivel municipal. Ahora, la estructura estatal se articula solo en tres instancias: gobierno central, provincial y comunal.

«El objetivo es reducir al máximo los niveles intermedios. Concentrarse en construir y mejorar la capacidad de los gobiernos de base, porque son los más directos y cercanos a la gente», explicó el Embajador. Estas reformas procuran un Estado «refinado, compacto, fuerte, efectivo», un principio que resuena con los esfuerzos de perfeccionamiento institucional en Cuba.

EJES DE UNA ESTRATEGIA DE NUEVA GENERACIÓN

El Congreso, que reunirá a 1 586 delegados, se centrará en tres avances estratégicos para el periodo 2026-2031, con visión a 2045:

Un nuevo modelo de crecimiento: Abandonar la dependencia de los recursos naturales y la mano de obra barata para adoptar un modelo basado en ciencia, tecnología e innovación, con la transformación digital como columna vertebral. Sectores como la inteligencia artificial, el big data, el internet de las cosas y la biología molecular serán prioritarios.

El sector privado como motor fundamental: Se reconoce oficialmente a la economía privada como un motor muy importante de la economía, valorando su flexibilidad y capacidad de innovación en un entorno global competitivo.

La sostenibilidad como compromiso central: Por primera vez, la protección del medio ambiente se eleva al mismo nivel que el desarrollo socioeconómico, como una «tarea central». Es un compromiso estratégico de no sacrificar el futuro por ganancias a corto plazo.

Inversión extranjera selectiva y de calidad: Se dejará atrás la atracción indiscriminada de capital foráneo para priorizar proyectos de alta tecnología, bajas emisiones y que faciliten la transferencia tecnológica y la conexión con la empresa nacional.

El tema del Congreso sintetiza los propósitos: «Unir fuerzas y voluntades para cumplir con éxito los objetivos de desarrollo del país hasta 2030. Afirmar la autonomía estratégica, la resiliencia y la confianza para avanzar con firmeza en la era de ascenso nacional… con pasos firmes hacia el socialismo».

UNA POLÍTICA EXTERIOR DE PAZ, AUTONOMÍA Y PRESTIGIO

En un mundo complejo, Vietnam mantendrá su línea de independencia, autonomía, multilateralización y diversificación de relaciones. «Ser un amigo, un socio confiable y un miembro activo y responsable de la comunidad internacional», recalcó el Embajador.

Un elemento novedoso es la integración explícita de la defensa, la seguridad y la política exterior como una «tarea crucial y regular», buscando siempre preservar el entorno pacífico y estable necesario para el desarrollo.

LAZOS HISTÓRICOS Y MIRADA COMPARTIDA HACIA EL FUTURO

El embajador Le Quang Long resaltó la atención especial que su país concede a los lazos con Cuba, resultado de décadas de lucha común y cooperación fraternal, y que trascienden la geografía. Fueron forjados por los líderes históricos Ho Chi Minh y Fidel Castro Ruz, continuados con el General de Ejército Raúl Castro Ruz, y vigentes en la voluntad de ambos Partidos Comunistas, encabezados por To Lam y Miguel Díaz-Canel.

Hoy, Vietnam y Cuba comparten el desafío de innovar, desarrollar sus economías con soberanía y mejorar el bienestar de sus pueblos, y afianzar el socialismo como proyecto vivo y en constante renovación.

El eje Pekín-Moscú y el fin de la ilusión unipolar

Más allá del plano político, el 2025 consolidó la relación en términos materiales. El comercio bilateral entre Rusia y China alcanzó cifras récord.

Síguenos en Hojas de Debate

El año 2025 se inició con una imagen todavía muy presente en la retina: la cumbre de los BRICS celebrada en Kazán en octubre de 2024 y la evidente sintonía entre Vladímir Putin y Xi Jinping. Aquella fotografía fue interpretada por muchos como un gesto simbólico, una puesta en escena destinada a enviar un mensaje al mundo en un contexto de creciente confrontación geopolítica. Sin embargo, visto desde el inicio de 2026, resulta evidente que Kazán no fue una escena aislada ni un punto de llegada, sino el anticipo visible de un proceso que se ha ido consolidando. El año que acaba de cerrarse convirtió aquella imagen —leída entonces como declaración de intenciones— en una realidad política, económica y estratégica.

Para entender la solidez de esta relación es imprescindible partir de un elemento que a menudo se minimiza en el análisis político: la geografía. Rusia y China son países vecinos y comparten una de las fronteras terrestres más extensas del mundo, de más de 4.000 kilómetros, que atraviesa regiones estratégicas de Asia central y del Extremo Oriente. La vecindad no es una opción ideológica, sino una condición permanente. Las fronteras no cambian con sanciones ni con cambios de gobierno, y Moscú y Pekín lo saben bien. En un contexto de inestabilidad global, garantizar una relación de vecindad estable se convierte en una prioridad estratégica de primer orden.

Esa vecindad, sin embargo, no ha estado exenta de conflictos. La ruptura chino-soviética de la segunda mitad del siglo XX marcó profundamente la relación entre ambos países. Las tensiones ideológicas y los enfrentamientos fronterizos deterioraron la confianza mutua y debilitaron a ambos actores en un momento crucial de la Guerra Fría. Aquella fractura fue aprovechada por EE.UU. para desplegar la estrategia de triangulación impulsada por Henry Kissinger, orientada a explotar la rivalidad entre Moscú y Pekín para reforzar su posición global.

Las consecuencias de esa división fueron claras: militarización de las fronteras, pérdida de margen estratégico y una mayor capacidad de intervención externa en el espacio euroasiático. El siglo XX dejó así una lección en Rusia y China: cuando los vecinos se enfrentan, el principal beneficiario suele ser un tercero.

Más allá del plano político, el 2025 consolidó la relación en términos materiales. El comercio bilateral entre Rusia y China alcanzó cifras récord, afianzando una tendencia que venía gestándose en años anteriores y que se aceleró tras la ruptura de los vínculos energéticos y comerciales entre Rusia y Europa. China se consolidó como principal socio comercial de Rusia, mientras que Moscú reforzó su papel como proveedor estratégico de energía para la potencia asiática, situando el ámbito energético en el centro de la relación bilateral.

Ese eje energético explica buena parte de la solidez alcanzada. A través del gasoducto  ‘Power of Siberia‘ (Fuerza de Siberia, en español), en funcionamiento desde 2019, Gazprom suministró en 2025 cerca de 38,8 bcm de gas a China, superando la capacidad contractual prevista e intensificando el flujo de recursos hacia Asia. Esta dinámica no solo refleja una reorientación estructural de los flujos energéticos rusos tras la pérdida del mercado europeo, sino que prepara el terreno para la siguiente fase de cooperación: el memorando firmado en septiembre de 2025 para construir el gasoducto ‘Power of Siberia 2’, que podría transportar hasta 50 bcm anuales a través de Mongolia. Lejos de aislar a Rusia, la política de sanciones occidentales aceleró su giro estratégico y fortaleció una interdependencia basada en infraestructuras, contratos a largo plazo y necesidades mutuas.

En paralelo, 2025 reforzó los marcos institucionales compartidos por ambos países. Los BRICS, ampliados y con mayor peso global tras la cumbre de Kazán, funcionaron como una plataforma de coordinación económica y política frente al orden internacional dominado por Occidente. A ello se suma el papel, menos visible pero clave, de la Organización de Cooperación de Shanghái, un espacio central para la seguridad y la estabilidad en Asia central que aporta continuidad y profundidad a la relación bilateral.

La consolidación del eje ruso-chino no pasó desapercibida para Occidente. EE.UU. y la OTAN dejaron claro que consideran a Rusia y China como sus principales adversarios estratégicos, aunque con enfoques diferenciados: Rusia es presentada como «amenaza» directa e inmediata; mientras que China es señalada como desafío sistémico a largo plazo. De ahí la coexistencia de dos estrategias: la confrontación abierta con ambas y, al mismo tiempo, el intento de separar a Moscú de Pekín mediante ofertas selectivas.

En este contexto reapareció, a lo largo de 2025, un viejo planteamiento bajo nuevas formas. En las propuestas de «plan de paz» para Ucrania impulsadas desde Washington circuló la idea de ofrecer a Rusia una «reintegración» en la economía occidental mediante el alivio gradual de sanciones. La lógica es clara: utilizar el acceso al mercado occidental como incentivo para distanciar a Moscú de Pekín. El problema es que este planteamiento llega tarde. Las sanciones y la ruptura forzada de los vínculos con Europa no solo cerraron puertas, sino que empujaron a Rusia a profundizar alianzas alternativas con una base material difícil de deshacer, como decíamos anteriormente.

Desde este inicio de 2026, el escenario aparece más claro que hace apenas un año. La relación entre Rusia y China ha dejado de ser una variable táctica para convertirse en uno de los pilares del nuevo equilibrio internacional, no solo por su consolidación política y económica, sino porque cumple una función estratégica central: impide que una sola potencia dicte las reglas del sistema global.

No estamos ante una convergencia ideológica ni ante la reedición de un bloque homogéneo como en la Guerra Fría. Los sistemas económicos y políticos de Rusia y China son muy diferentes. La multipolaridad que emerge no se define por la oposición entre modelos antagónicos, sino por la crisis de un capitalismo internacionalizado que impuso durante décadas una lógica rígida de centro y periferia y que hoy muestra contradicciones cada vez más profundas. En ese contexto, la alianza ruso-china no actúa como proyecto ideológico exportable, sino como una estructura de contención. Precisamente por ello resulta legible —y en muchos casos útil— para otros países periféricos o semiperiféricos que enfrentan presiones similares. La multipolaridad no aparece así como una promesa abstracta, sino como una respuesta práctica a un sistema en descomposición. Y la consolidación del eje ruso-chino lo constatan.

Fuente: *RT* 

martes, 27 de enero de 2026

China: IA, involución y plan quinquenal


Michael Roberts 

04/01/2026


En la transmisión de su discurso de Nochevieja, el líder comunista de China, Xi Jinping, elogió los avances del país en sectores clave. En la pantalla se sucedían Imágenes mientras hablaba de robots humanoides que hacían kung fu hasta nuevos proyectos de energía hidroeléctrica. También anunció que el Congreso Nacional del Pueblo discutiría el nuevo plan quinquenal del país en su próxima sesión legislativa en marzo.

El decimoquinto plan quinquenal de China tiene que ver con la IA. El 14o Plan (2021-2025), que acaba de finalizar, se centró en la estrategia de "doble circulación" (comercio nacional + extranjero), es decir, impulsar el crecimiento económico no solo a través de las exportaciones, sino también a través de la inversión en la economía nacional, particularmente con el objetivo de la autonomía tecnológica. El nuevo plan continuará ese impulso hacia la independencia tecnológica, pero esta vez a través de la difusión de la IA en los procesos industriales, los productos de consumo, la sanidad, la educación y la gobernanza digital. El plan es que la IA esté tan extendida en 2030 como la electricidad o el Internet y, por lo tanto, sea una gran impulsora del crecimiento económico. El gobierno planea que China se convierta en una "sociedad inteligente" para 2035.

Parece que los dirigentes de China están aún más comprometidos con el éxito de la IA que las principales economías de Occidente, donde hay voces escépticas sobre lo que puede ofrecer en nuevos descubrimientos, mayor productividad y rentabilidad. Para mí, la diferencia clave es que en China hay un plan para alcanzar los principales objetivos en tecnología que impulsarán toda la economía, etc., mientras que en las principales economías capitalistas, todos los huevos de la IA están en una cesta propiedad de los hiperescaladores de IA de propiedad privada y los Siete Magníficos tecnológicos, y para ellos, la clave es la rentabilidad, no los resultados tecnológicos.

China entra en el Año del Caballo en 2026 y comienza un nuevo plan quinquenal habiendo logrado la mayoría de los objetivos que se propuso en el plan anterior. China parece que está preparada para lograr un crecimiento real del 5 % del PIB en 2025, y aunque su crecimiento anual del PIB real ya no es de dos dígitos, sigue creciendo dos veces más rápido que la economía estadounidense, que logró el 2,5 % del PIB en 2025, en el mejor de los casos, mientras que el resto de las economías del G7 lucharon para crecer más del 1 %.

Según el South China Morning Post, a menudo muy crítico con éxito de China, el 86% de los 250 objetivos establecidos en el plan nacional anterior se alcanzaron o superaron.  Dependiendo de cómo se mida, el PIB de China está cerca de superar al de los Estados Unidos y, a las tasas actuales de crecimiento, lo hará al final de este nuevo plan quinquenal.

Los críticos occidentales de China dicen que si se compara el crecimiento nominal del PIB, que incluye la inflación, el PIB nominal de Estados Unidos aumentó un 5 % en 2025, tanto como la tasa nominal de China. Ello muestra que China se está en una espiral deflacionaria que está debilitando el gasto de los consumidores y reduciendo el crecimiento de la inversión. Muchos economistas occidentales argumentan que la inflación "moderada" es buena para la economía. Pero si hay deflación (caída de precios), entonces los consumidores pueden gastar menos en bienes y servicios y ahorrar dinero con la esperanza de que los precios caigan aún más, y el crecimiento económico se ralentiza.

Claro, la hiper o la inflación acelerada son malas noticias porque los niveles de vida de las personas se desplomarán, según el argumento. Pero lo que es bueno es una inflación "moderada y constante" para que las empresas capitalistas tengan margen para aumentar los precios para mantener las ganancias. Este argumento también debería aplicarse a China. Pero no se aplica a los hogares promedio en los Estados Unidos, Europa y ahora Japón, que enfrentan aumentos interminables en los precios de los bienes esenciales, mientras que en China los precios son constantes e incluso bajan.

¿Por qué los precios no están subiendo en China? Aparentemente, todo tiene que ver con la "involución". El veterano "observador de China", el economista estadounidense Stephen Roach, explica que la persistente deflación de los precios en China refleja una involución (en chino, "neijuan" (内卷), refiriéndose a las caídas de precios derivadas de la competencia desordenada y demasiado agresiva en varias industrias clave. ¡Los precios están cayendo porque la competencia entre los productores de vehículos, paneles solares, baterías, etc. es demasiado fuerte! Y, sin embargo, la teoría economía convencional siempre nos dice que la competencia es buena.

Según Roach y otros observadores occidentales, incluidos muchos de izquierda, sin una mayor demanda de consumo, la economía china sigue en riesgo de caer en una pesadilla japonesa de caida de precios y aumento de la deuda. Al igual que Japón a finales de la década de 1980 y principios de 1990, las crecientes deudas de China sugieren la posibilidad de una recesión prolongada de balance. Aparece el espectro de la "japonificación". En un  nuevo estudio del Banco de la Reserva Federal de Dallas, los economistas Scott Davis y Brendan Kelly argumentan que "hay crecientes evidencia de 'préstamos zombis' en China, los bancos están reembolsando préstamos incobrables a empresas no rentables y permitiendo que el status quo continúe en lugar de reconocer sus pérdidas". Afirman que "la experiencia actual en China refleja la de Japón en las décadas de 1980 y 1990. El rápido crecimiento de la deuda del sector privado, también impulsada por los ahorros de los hogares, fue seguido de la aparición de préstamos zombis. En Japón, esos préstamos zombis llevaron a la asignación ineficiente del capital y a una disminución de la productividad, especialmente en sectores protegidos de la competencia extranjera".

Y la jefa del FMI, Georgieva, gira hacia el riesgo de la "japonificación", instando a Beijing a dejar que los promotores inmobiliarios no viables quiebren, si es necesario. "Hemos estado instando a que se preste más atención al cierre de este problema", explicó Georgieva. "Las llamamos 'empresas zombis'. Dejemos que los zombis se vayan". Esta es una propuesta de política interesante para China, teniendo en cuenta que en la crisis financiera mundial de 2008, el FMI y los gobiernos occidentales optaron por rescatar a los bancos y mantener la "flexibilización cuantitativa" para alimentar con cuentagotas a las empresas "zombi" no rentables que todavía se arrastran hasta hoy. Aparentemente, hay una política para las economías capitalistas de Occidente y otra para China.

La crisis inmobiliaria ha sido severa en China. Sin embargo, no es malo que los precios de las propiedades caigan bruscamente para que la vivienda se vuelva más asequible. La solución a partir de aquí debe ser una expansión de la vivienda pública, no más promoción privada. Es cierto que los ratios de apalancamiento de la deuda de China han crecido en las últimas décadas, pero son manejables, especialmente porque la mayor parte de la deuda se concentra en los sectores ligados a los gobiernos locales y, por lo tanto, el gobierno central puede rescatarlos. Y China tiene un sistema bancario estatal, empresas estatales y enormes reservas de divisas para cubrir cualquier pérdida.

China no está estancada como Japón. Tomese el crecimiento de la productividad. Aunque el crecimiento de la productividad laboral de China se ha ralentizado en las últimas dos décadas, sigue siendo más de cuatro veces mayor que el de Estados Unidos y seis veces más alto que Japón. ¿Por qué China ha logrado evitar las crisis, incluida la Gran Recesión y la de la pandemia? ¿Por qué ha avanzado con tasas de crecimiento sin precedentes en una economía tan grande, mientras que otras grandes economías llamadas emergentes, como Brasil o incluso la India, no han logrado cerrar la brecha con las principales economías capitalistas avanzadas?

Es porque China, aunque tiene un gran sector capitalista, basado principalmente en los sectores de bienes de consumo y servicios, también tiene el sector estatal más grande de cualquier economía importante, que abarca las finanzas y los sectores esenciales manufactureros e industrial, con un plan nacional que guía y dirige tanto a las empresas estatales como al sector privado sobre dónde invertir y qué producir. Cualquier caída en su sector privado se compensa con el aumento de la inversión y la producción en el sector estatal: el beneficio no gobierna, los objetivos sociales sí. El estado chino posee una ligera mayoría (55%) del capital total de todas las empresas.

Pero el argumento de la teoría económica occidental convencional, del que se hacen eco algunos sectores de la izquierda marxista, viene a decir: China debe poner fin a su estrategia de inversión alta, reducir su expansión de las exportaciones y volver a impulsar el consumo interno, al igual que lo han hecho las principales economías de Occidente. Sonali Jain-Chandra, un importante economista del FMI especializado en China, argumenta que la clave es acelerar "las reformas para reequilibrar la demanda hacia el consumo y abrir aún más el sector de servicios, lo que puede promover el crecimiento sostenible y ayudar a crear empleo". Si bien "el desarrollo económico de China en las últimas décadas ha sido notable", "ha confiado demasiado en la inversión en lugar de el consumo", dice Jain-Chandra.

Pero, ¿ha funcionado la estrategia hacia el consumidor en las principales economías occidentales? De todos modos, no es cierto que la economía de China esté creciendo a expensas del consumo de los hogares. Una baja relación consumo-PIB no significa necesariamente un bajo crecimiento del consumo. El crecimiento del consumo de China ha sido mucho más rápido que el de las economías occidentales orientadas a los consumidores. Un estudio reciente de Richard Baldwin, demuestra que China puede haber seguido un modelo orientado a las exportaciones hasta 2006, pero desde entonces, las ventas nacionales han crecido, de modo que la relación de las exportaciones con el PIB de China en realidad ha disminuido. "El consumo chino de productos manufacturados chinos ha crecido más rápido que la producción china durante casi dos décadas. Lejos de no poder absorber la producción, el consumo nacional chino de productos fabricados en China ha crecido MUCHO más rápido que la producción del sector manufacturero de China". En eso queda la  "sobrecapacidad" o la "involución". El crecimiento del consumo privado en China ha sido mucho más rápido que en las principales economías, precisamente debido a un crecimiento económico más rápido impulsado por un crecimiento más rápido de la inversión. Repito de nuevo lo escrito en notas anteriores: la inversión lidera el consumo a largo plazo, no al revés, como la teoría económica dominante cree.

Sí, el superávit comercial de bienes de China con el resto del mundo es grande, alcanzando 1 billón de dólares. Pero también tiene un déficit de 100 millones de dólares en el comercio de servicios, y su superávit general por cuenta corriente como porcentaje del PIB no es mayor que el de Japón y Alemania, alrededor del 4-5% del PIB. Contrariamente a las acusaciones contra China de su "determinación mercantilista de vender pero no comprar", el país ha seguido siendo el segundo mayor importador del mundo durante 16 años consecutivos.

El verdadero problema para las principales economías de Occidente es que China las está superando cada vez más en los sectores industriales avanzados.

Entre 2005 y 2025, el crecimiento de la producción china por hora trabajada ha eclipsado a cualquier otra, aunque todavía está por detrás de los Estados Unidos y las principales economías capitalistas a nivel de productividad.

La ironía es que los economistas convencionales en Occidente nos dicen continuamente que la economía de China se está desacelerando y se dirige hacia el estancamiento al estilo japonés e incluso puede colapsar en una espiral alimentada por la deuda. Y, sin embargo, también nos dicen que China tiene "demasiada" capacidad y está sufriendo una "involución", lo que provoca la caída de los precios y la inundación de los mercados mundiales con bienes baratos que amenazan las cuotas de mercado de las principales economías. Así que China debe revertir su política de alta inversión en la manufactura y convertirse en una economía dirigida por el consumo. Pero si China se dirige al estancamiento y/o al colapso, entonces seguramente el modelo económico occidental triunfará, ¿verdad?

 
habitual colaborador de Sin Permiso, es un economista marxista británico que ha trabajado 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2026/01/04/china-ai-involution-and-the-national-plan/
Traducción:
G. Buster

 

¿Cómo Mossad y CIA sabotean protestas económicas en Irán para generar caos, pero fracasaron?

                                                                                        
Enero 2026 
15Jan

Mossad y la CIA intentaron desestabilizar las protestas económicas en Irán, pero fueron desbaratados por la rápida respuesta de las autoridades y el pueblo.

Por: Yousef Ramazani

Las protestas pacíficas por agravios económicos que comenzaron en el Gran Bazar de Teherán el mes pasado se convirtieron, durante la última semana, en violentos disturbios en medio de una campaña pre-orquestada y dirigida desde el exterior, diseñada para convertir el descontento genuino en una insurrección violenta a gran escala. Las manifestaciones pacíficas de los comerciantes, basadas en sus quejas económicas por la fluctuación de la moneda y la creciente inflación, fueron secuestradas por agencias extranjeras con la intención de sembrar el caos.

Los altos líderes políticos de Irán, incluido el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyyed Ali Jamenei, el presidente Masud Pezeshkian y el presidente del Parlamento Mohamad Baqer Qalibaf, fueron rápidos en diferenciar entre la legítima asamblea pública y las acciones de los alborotadores dirigidos desde el extranjero.

Esta evaluación fue confirmada con la detención de numerosos operativos del Mossad (servicio de espionaje del régimen israelí) y la CIA (Agencia Central de Inteligencia) en todo el país, el descubrimiento judicial de informes falsificados sobre víctimas, y los análisis forenses que expusieron una campaña coordinada de desinformación digital alimentada por contenido generado por IA y grabaciones de audio manipuladas.

El patrón se asemeja estrechamente a la interferencia extranjera meticulosamente documentada durante los disturbios de 2022, cuando las agencias de inteligencia revelaron la participación de más de 20 agencias de inteligencia occidentales.

Génesis doméstica: los agravios económicos como una realidad

Las protestas que estallaron a fines de diciembre de 2025 surgieron de presiones económicas genuinas.

Los tenderos y comerciantes del bazar, a quienes el Ayatolá Jamenei ha descrito como “algunos de los segmentos más leales del país a la Revolución Islámica”, iniciaron cierres en respuesta a la fuerte y desestabilizadora caída del valor de la moneda nacional.

El presidente Pezeshkian, el presidente del Parlamento Qalibaf y el propio Líder reconocieron públicamente la legitimidad de estos agravios económicos y prometieron abordar las preocupaciones de los comerciantes.

El ayatolá Jamenei afirmó que un comerciante que dice, “no puedo hacer negocios” bajo tales condiciones volátiles, está diciendo la verdad, ya que ellos cargan con la incertidumbre del mercado.

Desde el principio, la postura constante del gobierno había sido defender el derecho a la asamblea pacífica, mientras instruía a los funcionarios a entablar un diálogo para resolver estos desafíos económicos.

Informes de algunas ciudades describieron a miles de manifestantes pacíficos que marchaban con consignas económicas, acompañados por la policía, con enfrentamientos que estallaron solo después de que un grupo disidente recurriera al vandalismo.

Las protestas inicialmente fueron fundamentalmente domésticas y socioeconómicas en origen antes de ser explotadas por fuerzas externas, que encontraron el momento oportuno para impulsar su proyecto de “cambio de régimen”.

Plano del pasado: el manual de interferencia multianual de 2022

El aparato de seguridad iraní interpreta los eventos actuales a través de la clara lente de la historia reciente, específicamente los disturbios generalizados tras la trágica muerte de Mahsa Amini en 2022.En junio de 2023, el General de Brigada Mohammad Kazemi, jefe de la Organización de Inteligencia del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), ofreció una cuenta pública exhaustiva de ese período.

La investigación reveló que hasta 20 agencias de inteligencia extranjeras jugaron un papel “activo” en los disturbios de 2022 que sacudieron el país. La lista de países incluía Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, algunos países árabes y el régimen israelí.

Las actividades expuestas formaron un plano detallado: diplomáticos europeos reunieron inteligencia en tiempo real sobre las respuestas de seguridad; la CIA y el Mossad colaboraron en la creación y gestión de plataformas en el ciberespacio para difundir noticias de las protestas e incluso revivieron proyectos conjuntos para asesinar a científicos iraníes; y reuniones periódicas entre los servicios de inteligencia del régimen israelí y los Emiratos Árabes Unidos coordinaron el apoyo a los disturbios.

Este marco de 2022 establece el precedente de una guerra híbrida patrocinada por el estado, multifacética, dirigida a la desestabilización interna de Irán.

Respaldo político inmediato y escalatorio de EEUU

Un componente crítico del patrón de interferencia, consistente entre 2022 y 2026, es el respaldo inmediato y cargado políticamente por parte de altos funcionarios del gobierno estadounidense.

En el reciente episodio, las declaraciones de EE.UU. surgieron casi simultáneamente con los primeros videos de protesta. El embajador de EE.UU. ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, declaró el 29 de diciembre de 2025:“El pueblo de Irán quiere libertad... Estamos con los iraníes en las calles”, un enfoque que deliberadamente cambió la narrativa de agravios económicos a revolución política.

El exsecretario de Estado Mike Pompeo culpó al gobierno iraní por el colapso económico.

La retórica más escalatoria vino del presidente Donald Trump, quien emitió una serie de declaraciones inflamatorias a través de sus redes sociales diciendo que EE.UU. intervendría si se mataba a “manifestantes”, culminando en una declaración de que el país estaba “listo para actuar”.

Más recientemente, el martes, pidió a los iraníes que “tomaran el control” de las instituciones gubernamentales y dijo que “la ayuda está en camino”, lo que provocó fuertes reacciones de los funcionarios iraníes.

En respuesta, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, rechazó las amenazas de Trump, describiéndolo como uno de los principales asesinos de iraníes.

“Declaramos los nombres de los principales asesinos del pueblo de Irán: 1- Trump, 2- Netanyahu”, dijo Larijani en una publicación en X el martes.

El ministro de Defensa, el general de brigada Aziz Nasirzade, advirtió que la República Islámica responderá de manera más decidida ante cualquier nuevo acto de agresión de EE.UU. o el régimen israelí. “Si estas amenazas se convierten en acción, defenderemos el país con toda nuestra fuerza y hasta la última gota de sangre, y nuestra defensa será dolorosa para ellos”, dijo.Ali Shamjani, asesor principal del Líder y exalto funcionario de seguridad, identificó esto como una “línea roja” y presentó quejas formales ante las Naciones Unidas.

La rapidez y naturaleza de estas declaraciones constituyeron un elemento preescrito de presión, diseñado para internacionalizar el asunto, envalentonar a los actores violentos en el terreno y proporcionar una fachada diplomática para la subversión, reflejando la resolución de la Cámara de Representantes de EE. UU. de 2022 que respaldó a los alborotadores de ese año.

Fábrica de propaganda digital

La arena en línea ha servido como el principal campo de batalla para el control de la narrativa sobre Irán, con tácticas que se han vuelto más sofisticadas desde los disturbios de 2022.Una operación de desinformación generalizada involucró el caso de Saqar Etemadi, quien fue falsamente presentada a través de las redes sociales como una “mártir” asesinada por las fuerzas del estado durante los disturbios.

El poder judicial iraní emitió desmentidos formales, confirmando que ella fue herida, hospitalizada y se encontraba en condición estable. Su madre y su hermano hicieron públicos llamados, con su madre declarando: “Mi hija está viva. No nos molesten con sus mentiras”. El análisis forense confirmó que las imágenes de Etemadi fueron generadas o manipuladas usando inteligencia artificial, parte de la creación de "falsos mártires" para generar combustible emocional para su narrativa.

Esta táctica fue comparada directamente con fabricaciones similares durante los disturbios de 2022. Más allá de esto, la forensía digital expuso el reciclaje sistemático de viejos vídeos. Clips de las protestas de 2022, e incluso de eventos no relacionados en países como Grecia, Francia y Estados Unidos, fueron reempacados como disturbios actuales en Irán. Una técnica más avanzada involucró la sincronización de audios falsificados sobre escenas de protestas, insertando consignas a favor de Reza Pahlavi, el hijo del dictador derrocado por la Revolución Islámica de 1979. La campaña digital fue rastreada hasta redes de bots israelíes y propagandistas antiraníes, con el fin de construir artificialmente una revolución liderada por monárquicos en la percepción digital global.

Infiltración en el terreno y agitación pagada

Las fuerzas de seguridad iraníes presentaron pruebas físicas de subversión dirigida desde el extranjero dentro de las multitudes de manifestantes. A principios de enero de 2026, la policía divulgó la detención de un operativo de la agencia del régimen israelí, el Mossad.

En una confesión televisada, el detenido detalló un proceso de reclutamiento y comando a distancia realizado a través de las redes sociales por operadores con base en Alemania, que incluía instrucciones para comprar equipos, asistir a reuniones, corear consignas específicas y enviar grabaciones al extranjero.

El jefe de Policía, el general de brigada Ahmadreza Radan, confirmó que las fuerzas de seguridad habían apuntado a los cabecillas que “recibían pagos en dólares desde fuera del país a cambio de provocar al público”. Posteriores redadas en casas de seguridad en Teherán descubrieron armas, municiones y materiales para la fabricación de bombas, lo que indicaba un plan para escalar los disturbios hacia la violencia armada.

El Ministerio de Inteligencia de Irán anunció el miércoles que logró identificar y arrestar a los cabecillas terroristas en Teherán gracias a la efectiva cooperación del pueblo.

El jefe de la Fundación de Mártires, Ahmad Musavi, dijo que los mártires, incluyendo tanto a civiles como a miembros de las fuerzas de seguridad, fueron asesinados con diversos tipos de armas, como fusiles de combate y caza, cuchillos, hachas, etc.

Estas acciones fueron golpes quirúrgicos contra lo que el presidente del Parlamento, Qalibaf, denominó “individuos vinculados a servicios de espionaje extranjeros que buscan secuestrar las protestas y convertirlas en disturbios”. Este modelo de reclutamiento a distancia y pago por agitación es un método escalable y negable de interferencia en el terreno, que ha evolucionado a partir de las actividades de inteligencia más amplias expuestas en 2022.

Objetivo geopolítico: Socavar el Eje de Resistencia

Las figuras iraníes de alto rango conectan explícitamente los disturbios internos con enfrentamientos internacionales más amplios, demostrando que el objetivo final de la interferencia es geopolítico, no humanitario.

El presidente del Parlamento, Qalibaf, en un discurso público el lunes, trazó una línea directa entre el tratamiento de Irán, la guerra israelí contra Gaza y el secuestro por parte de EE.UU. del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Demostró que EE.UU., percibiendo su declive en la dominancia, ha recurrido al “poder duro” y al “comportamiento de un loco”, abandonando el derecho internacional por una “ley de la selva”.

Desde esta perspectiva, los disturbios mortales respaldados desde el extranjero en Irán son un punto de presión en una campaña más amplia destinada a debilitar el Eje de Resistencia.

El objetivo, tal como lo articulan funcionarios como el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el general de división Abdolrahim Musavi, es compensar la derrota del enemigo en confrontaciones militares directas fomentando el caos interno, forzando así un cambio en las políticas regionales de Irán y su apoyo a la resistencia palestina.

El respaldo inmediato del régimen israelí a la operación de EE.UU. en Venezuela sirve como evidencia de una estrategia cohesionada dirigida a los estados independientes en diferentes continentes.

Evolución de las tácticas: del catalizador emocional de 2022 al pretexto económico de 2025

Un análisis comparativo clave documenta la evolución del catalizador de la interferencia.

Los disturbios de 2022 fueron desencadenados por un incidente social, que las agencias extranjeras explotaron a través de una campaña orquestada para crear una "atmósfera emocional", transformar las protestas en disturbios mediante llamados a huelgas y finalmente intentar convertir esos disturbios en un movimiento armado.

En contraste, las protestas de 2025-2026 surgieron de un desencadenante puramente económico: el colapso de la moneda y la inflación. El manual de interferencia extranjera permaneció esencialmente igual, pero el punto de entrada cambió. El respaldo político inmediato de EE.UU., la ráfaga de propaganda digital y el reclutamiento y pago en el terreno siguieron una secuencia casi idéntica.

Esta consistencia demuestra que el objetivo es sembrar las semillas de la desestabilización en sí misma, siendo la queja pública específica intercambiable.

Ya sea que la chispa sea social o económica, la respuesta de los estados adversarios y sus redes afiliadas es un conjunto estandarizado de herramientas subversivas listas para su despliegue.

Batalla por la percepción: asimetría mediática y ofensivas diplomáticas

La batalla se extiende hacia la diplomacia internacional y una red global de medios, donde los medios occidentales practican una profunda asimetría.

Mientras que las imágenes de disturbios limitados son amplificadas, las masivas concentraciones pro-gubernamentales, como las que conmemoran el martirio del principal comandante anti-terrorista Qasem Soleimani, que atrajeron a cientos de miles de personas, reciben una cobertura mínima.

Las masivas manifestaciones a nivel nacional en Irán el lunes, con la participación de millones de iraníes, fueron pasadas por alto por los medios occidentales porque no se ajustaban a su narrativa, según expertos.

Esta visibilidad selectiva es una herramienta narrativa deliberada para retratar a Irán como perpetuamente al borde de la “revolución”, legitimando así una mayor presión y sanciones extranjeras.

En respuesta, Irán ha lanzado sus propias medidas diplomáticas, presentando protestas formales ante las Naciones Unidas contra las amenazas de EE.UU. como violaciones del derecho internacional.

Los medios iraníes contrarrestaron con éxito la desinformación con hechos, destacando la detención de agentes extranjeros, desmintiendo información errónea y mostrando la resolución pacífica de muchas protestas.

La batalla no es solo sobre los eventos en el terreno, sino sobre qué interpretación de esos eventos domina el espacio global de la información, una lucha contra medios extranjeros bien financiados y políticamente motivados, así como sus redes de amplificación en línea.

Escalada tecnológica: IA y las nuevas fronteras de la guerra de la información

Un desarrollo significativo en las protestas de 2025-2026 es el papel avanzado de la tecnología en la campaña de interferencia.

Las investigaciones forenses apuntan al uso de imágenes generadas por la inteligencia artificial (IA) para crear “falsos mártires”, la implementación de audios doblados para fabricar consignas de protesta y el uso sofisticado de redes de bots para amplificación.

Esto representa una evolución técnica desde 2022, donde el video reciclado era más común que el contenido generado por procedimientos

.Esta escalada se ajusta dentro del contexto de la agresión militar del régimen israelí a mediados de 2025, durante la cual se desplegaron herramientas similares de engaño digital a gran escala.

Por lo tanto, el entorno de protestas se convirtió en un campo de pruebas y zona de implementación para estas nuevas herramientas de gestión de la percepción.

La barrera reducida para crear contenido falso convincente presenta un nuevo desafío, ya que las narrativas falsificadas logran una difusión viral global antes de que los mecanismos tradicionales de verificación puedan ponerse al día, moldeando permanentemente las percepciones incluso después de ser desmentidas.

Texto recogido de un artículo publicado en Press TV