lunes, 27 de julio de 2026

«Hay que defender la Ley de Memoria, amenazada por la extrema derecha»

         
                                                                                            

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Francisco Vigueras, periodista y portavoz de la Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación

Homenaje a la resistencia antifranquista a las puertas de la antigua prisión provincial.

Acto unitario del movimiento memorialista en la antigua prisión de Granada, declarada Lugar de Memoria Histórica de Andalucía.

Colectivos memorialistas, sindicatos y partidos políticos han apoyado el homenaje a la resistencia antifranquista, en la puerta de la antigua prisión de Granada, declarada  Lugar de Memoria Histórica en 2014. Y han hecho un llamamiento a la unidad para defender la Ley de Memoria Democrática de Andalucía, amenazada por la extrema derecha: «Pretenden derogar la Ley de Memoria e imponer la Ley de Concordia, dijo un portavoz: ¿Pero cómo pueden hablar de concordia, sin hacer justicia, cuando todavía tenemos miles de desaparecidos en fosas comunes? Es indecente».

90 aniversario del golpe

El acto de este año ha tenido un especial simbolismo, pues se cumple el 90 aniversario del golpe militar contra la Segunda República (1936-2026). Los colectivos han recordado que los militares golpistas violaron su juramento de lealtad constitucional y deshonraron su uniforme, cuando desataron una violencia sin precedentes contra los defensores de la legalidad democrática. 

Sin memoria, no hay democracia

El historiador Juan Francisco Arenas de Soria fue el encargado de leer un manifiesto unitario: «Este manifiesto es un grito en defensa de nuestras libertades civiles y políticas, de nuestros derechos humanos. Un llamamiento a las fuerzas sindicales, políticas, colectivos diversos y al conjunto de nuestra sociedad, ante la amenaza real a nuestra Democracia. Porque sin Memoria no hay Democracia, pero sin Democracia será imposible la Memoria. El aprendizaje de las cunetas, de las fosas comunes, de los años de cárcel… debe de ser claro, o luchamos juntas o acabaran con nosotras por separado. Es Imprescindible la  unidad en la lucha antifascista si queremos un futuro en libertad».

En el homenaje también intervino Nati Bullejos, militante del Partido Comunista que recordó su lucha en la clandestinidad contra la dictadura. Para Nati, la prioridad del movimiento memorialista debe ser hablar con los jóvenes: «Deben saber que la extrema derecha es un peligro para la convivencia democrática y aprender esta lección histórica: Fascismo, nunca más».

Terror en la prisión

Los colectivos promotores del acto han recordado que los golpistas convirtieron la antigua prisión de Granada en un lugar de terror. Los franquista hacían sacas nocturnas de presos, que trasladaban en los camiones de la muerte hasta las tapias del cementerio, donde eran asesinados: «Estuvieron 20 años fusilando sin piedad, dijo un portavoz, y acabaron con la vida de más de 4000 personas: trabajadores y sindicalistas, maestros y profesores, médicos y periodistas, alcaldes y concejales, la flor y nata de la sociedad granadina».

La última carta.

Algunos presos tenían la entereza de escribir una carta de despedida a sus familias, antes de ser fusilados. La lectura de éstas cartas desgarradoras fue uno de los momentos más emotivos del acto.

Carmen Caballos leyó la carta del pediatra Rafael García Duarte:

«Carmen adorada e hijos de mi vida. Después de un día horrible de sufrimiento, nos traen a la cárcel y, sin una declaración ni una pregunta, ni consentirme que hable con nadie, nos comunican a la una y media de la madrugada que nos van a matar a los 25, cobardemente… Miles de besos, muchos besos. Suerte. Arriba el espíritu. No decaer nunca, luchar».

Carmen Caballos, de la Asociación Pro Derechos Humanos, leyendo la desgarradora carta que el pediatra Rafael García Duarte escribió a su familia, antes de ser fusilado.

Inés Barrio leyó la carta de Luis Fajardo, que fue alcalde de Granada:

A mí esposa, mis hijos, y mis hermanos: Escribo estás líneas ante la perenne eventualidad de mi fusilamiento, de día en día más posible….Escribo hoy viernes 7 de agosto de 1936 y son las ocho de la tarde. No sé lo que me sucederá está noche… Al suceder lo que espero, todos los días, tened la seguridad de que mi último recuerdo será para vosotros. Os abraza vuestro esposo, padre y hermano, Luis».

Y Loli Ortiz leyó la carta de un preso no identificado:

«Mi queridísima e inolvidable Carmen: llegó la hora que tanto temíamos los dos. Únicamente lamento que esta gentuza no lo hubiera  hecho antes para haberte evitado tanto sufrimiento como has padecido en estos dos últimos años, porque estaba convencido que yo no tenía salvación, porque un socialista honrado no puede convivir con estos canallas y han tenido que recurrir a todo lo que tu personalmente presenciaste el día que fui juzgado para justificar este crimen que cometen».

Este año, el homenaje en la prisión ha contado con la investigadora Pura Sánchez, que recordó la dura represión del franquismo contra las mujeres republicanas y cómo ellas organizaron la resistencia, desde la cárcel:

«Miguel Hernández llamó a las cárceles fábricas de llanto. En esta cárcel, detrás de los muros que ya no están, esta puerta debe recordarnos qué caro cuesta conseguir y mantener la libertad. Pero también, que no hay muro, barrote ni alambrada que pueda aprisionar el pensamiento libre… La cárcel fue asimismo un lugar de solidaridad, donde las presas enseñaban a leer y escribir a las que no sabían, donde se turnaban para cuidar a las enfermas, donde se repartía lo poco que había y, en cuyo patio, se cantaban canciones en voz baja para demostrar que el encierro, el castigo y la disciplina física no lograban acabar con la libertad de pensamiento…»

La investigadora y escritora Pura Sánchez habló sobre la dura represión del régimen franquista contra las mujeres republicanas..

Poesía desde la cárcel 

Y en este homenaje a la resistencia antifranquista, no podía faltar la poesía de Miguel Hernández. El poeta del pueblo, que murió enfermo y abandonado por sus verdugos.

Nadege Palma leyó «Nanas de la cebolla», un poema trágico pero lleno de ternura, escrito en la cárcel, que convierte la miseria de la posguerra en un canto de resistencia y esperanza para el futuro de su hijo:

«Tu risa me hace libre,

me pone alas.

Soledades me quita,

cárcel me arranca.

Boca que vuela,

corazón que en tus labios

relampaguea…»

Nadege Palma, leyendo «Nanas de la cebolla», el poema que Miguel Hernández escribió para su hijo desde la cárcel. 

Y Encarni Fernández Ruiz siguió leyendo a Miguel Hernández.

«Para la libertad sangro, lucho, pervivo…

Para la libertad me desprendo a balazos

de los que han revolcado su estatua por el lodo.

Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos, de mi casa, de todo».

 Encarna Fernández Ruiz, leyendo el mítico poema de Miguel Hernández: Para la Libertad. 

Gemma González continuó la lectura poética con los versos de Marcos Ana, el poeta que estuvo 22 años en las cárceles franquistas:

«Decidme cómo es un árbol,

contadme el canto de un río

cuando se cubre de pájaros,

habladme del mar…

Decidme como es el beso de una mujer

dadme el nombre del amor; no lo recuerdo.

¿Aún las noches se perfuman de enamorados

que tiemblan de pasión bajo la luna

o sólo queda esta fosa?».

Gemma González, leyendo un poema de Marcos Ana, que estuvo 22 años en cárceles franquistas.

El poeta Pepe Gilabert, leyendo un poema de Blas de Otero.

Solidaridad con los presos palestinos  

Natalia García Caballos y Eva Cárdenas García leyeron un poema de Mahmud Darwish, en solidaridad con los presos palestinos que sufren torturas en las cárceles del régimen sionista de Israel:

«Tengo la sabiduría del condenado a muerte.

No tengo cosas que me posean.

He escrito mi testamento con mi sangre:

¡Confiad en el agua, moradores de mis canciones!»

Tras la lectura del poema, el público coreó el lema: ¡Palestina Libre, desde el río hasta el mar!

Natalia García Caballos y Eva Cárdenas García, leyendo un poema de Mahmud Darwish en solidaridad con los presos palestinos, que sufren torturas en lo as cárceles del régimen sionista de Israel.

Durante el acto, Paco Vigueras recordó que hoy el fascismo golpea brutalmente al pueblo palestino y el público gritó: ¡Palestina Libre, desde el río hasta el mar!

Canciones contra la dictadura y claveles rojos 

Un emotivo concierto de Beatriz Alcaraz, con Pepe Agudo a la guitarra, puso el broche de oro al acto, con canciones de resistencia, como «A galopar’. El poema de Rafael Alberti que musicalizó el cantautor Paco Ibáñez, convertido en un himno contra la dictadura. Y «Al alba», canción compuesta por Luis Eduardo Aute, que se convirtió en un himno contra la pena de muerte y los últimos fusilamientos del régimen franquista.

Beatriz Alcaraz cantando «A galopar», el poema de Rafael Alberti que musicalizó el mítico cantautor Paco Ibáñez.

El homenaje a la resistencia antifranquista terminó con una ofrenda floral y con el público cantando la «Verde, blanca y verde» de Carlos Cano y La Internacional.

El público terminó coreando la «Verde, blanca y verde» de Carlos Cano y «La Internacional», mientras llenaba de claveles rojos la puerta de la antigua prisión de Granada, una ofrenda floral para rendir homenaje a la heroica resistencia antifranquista.








18 DE JULIO, Granada. Memoria de la Resistencia antifranquista en la antigua prisión.

Fuente: El Independiente de Granada