viernes, 29 de agosto de 2025

El bufón, el imperio y la crisis


Buen análisis que para la izquierda debe ser fundamental analizar: que la crisis de beneficios se genera a partir de los años setenta, como crisis total de un mercado global monopolizado sin posibilidad de regenerarse sin una nueva guerra mundial, la cual la evita una cuestión que curiosamente no toca como la existencia de la URSS y China con paridad nuclear que la impide, tampoco toca quién le da el sorpasso económico, científico y técnico, que agrava la crisis y colapsa el mercado libre monopolizado, que nace del levantamiento en China de la política de bajo perfil, una vez superada la debilidad económica y tecnológica ante el imperialismo yanqui-occidental, lanzando la política de la multipolaridad en un mundo de iguales bajo el derecho internacional de la ONU, como arma contra el monopolio económico del libre mercado yanqui-occidental y sus reglas y de ahí, la estrategia de desastres, caos y guerras que el imperialismo yanqui provoca para recuperar la hegemonía perdida y no rendir nunca cuentas a la humanidad. Las negritas del artículo son mías
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 Nota de Alonso Gallardo


Seis meses de trumpismo 2.0

Por Thomas Hummel | 20/08/2025 | Economía



Han pasado seis meses desde que Trump recuperó el poder en Washington. Si bien en este periodo ha habido muchos signos de resistencia esperanzadores, no sería incorrecto calificar estos seis meses pasados de embestida.

Vale la pena parar un momento para reflexionar sobre la naturaleza del Trumpismo 2.0, ahora que ya tenemos seis meses de experiencia práctica con el mismo. Tomaré como punto de partida la perspectiva de que el trumpismo es la variante estadounidense del nuevo autoritarismo que define la actualidad política mundial. Quiero tratar de entender el trumpismo tanto desde el punto de vista del momento internacional para el capital como del contexto específico de EE UU en que se inserta. Quiero comprenderlo en sus continuidades y fisuras con el periodo previo de capitalismo neoliberal para explorar la relación entre lo que es esencial y necesario para la administración en términos materiales, por un lado, y en qué aspectos sus políticas se derivan de una vinculación ideológica romántica con su base, por otro.

La crisis prolongada, el neoliberalismo y Trump

Para comprender el trumpismo es fundamental referirnos a la larga crisis de rentabilidad del capital, volviendo atrás a comienzos de la década de 1970. Marx explicó que la tasa de ganancia tiende a descender con el tiempo debido a que la competencia lleva a los capitalistas a adoptar nuevas tecnologías que reduzcan la necesidad de trabajo humano. Esto asegura inicialmente una ventaja competitiva y un aumento temporal de la plusvalía para los primeros que las adopten. Sin embargo, a medida que estas innovaciones se propagan a todo el sector, la ventaja desaparece, y la proporción global entre trabajo humano (la única fuente de valor) y capital disminuye. A resultas de ello, la cantidad de beneficio extraída en proporción a la inversión total comienza a reducirse, impulsando la tendencia a largo plazo al descenso de la tasa de ganancia.

Tener presente esta ley de la economía capitalista es fundamental para comprender por qué se producen las crisis. A medida que descienden las tasas de ganancia, los capitalistas tienden a producir más a fin de compensar la disminución de los beneficios, provocando crisis de sobreproducción. Al mismo tiempo, la menguante tasa de ganancia lleva a los capitalistas a buscar otros filones para sus inversiones, a menudo priorizando la especulación arriesgada, generando burbujas que finalmente estallan, como ocurrió en 2007 y 2008.

Los años que siguieron a la segunda guerra mundial trajeron un auge económico sin precedentes. Las dos guerras mundiales y la gran depresión habían causado una enorme destrucción, abriendo nuevas posibilidades para el capital, mientras que se habían gastado enormes inversiones en la producción de armas, con lo que la tasa de ganancia se mantuvo en niveles altos. Esto dio pie a un auge económico que duró hasta comienzos de la década de 1970, cuando la competencia de Japón y Europa Occidental propició nuevas inversiones en tecnologías que permitieran ahorrar en mano de obra, con lo que la tasa de ganancia retomó su tendencia descendente.

Este periodo de auge económico fue el único en la historia de EE UU en que el sueño americano estuvo accesible a amplios sectores de la población. La combinación de las luchas de clases de la década de 1930 y las necesidades del capital durante este periodo concreto permitió que la clase trabajadora gozara de salarios relativamente altos y de estabilidad laboral, particularmente, aunque no en exclusiva, para la clase trabajadora blanca.

Sin embargo, cuando finalizó el auge a finales de la década de 1960 y comienzos de la de 1970, el capital necesitaba una vía para restablecer la rentabilidad. Pudo hacerlo utilizando el Estado como instrumento de guerra de clases, para redefinir las condiciones de trabajo de manera que estas empeoraran junto con los salarios, amplios sectores de la población se vieran excluidas del empleo estable, se recortarían los programas sociales del Estado y el capital pudiera embolsarse la diferencia. Esta fue la revolución neoliberal.

En pocas palabras, el neoliberalismo fue un estrechamiento violento del círculo de la gente que  podía acceder a una vida digna. El orden de posguerra sobrevivió a la crisis de la década de 1970 gracias a este estrechamiento. Entonces el Estado militarizó los lindes alrededor de este círculo menguante mediante la estigmatización de quienes se hallaban fuera, tachándoles de vagos, indignos o peligrosos, mientras disipaba violentamente sus aspiraciones a una vida mejor. Esto lo vimos en Chile en 1973, en la huelga de la minería en el Reino Unido, la militarización de la frontera sur de EE UU y la legislación penal de Clinton, que llevó a prisión a enormes sectores de la juventud trabajadora negra, que volvía a ser superflua.

En este artículo me referiré a este círculo militarizado que se estrecha con la expresión  círculo de bienestar social. No hablo de bienestar en el sentido de Estado de bienestar y sus políticas como Medicaid, Medicare, Seguridad Social y las prestaciones de desempleo (aunque en ocasiones adopta esta forma), sino de bienestar en un sentido más general de acceso a una vida digna, estable y confortable.

Durante este periodo, el papel del Estado no se minimizó, sino que cambió. De la propiedad pública y la inversión directa, el Estado asumió una función de gestión violenta de la implementación de la austeridad. Esta militarización del Estado se profundizó con la Ley Patriota y la creación del Departamento de Seguridad Interior después de 11 de septiembre de 2001, la creación del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) en 2003, la expansión masiva de la maquinaria de deportación durante la presidencia de Obama y, a pesar del descenso de la criminalidad, el fuerte aumento de los presupuestos de la policía de 10.500 millones de dólares a escala nacional en 1975 a 233.000 millones en 2023. Descontando la inflación, este incremento es de más del 400 % durante este periodo.

El neoliberalismo completó su hegemonía al ganar para su causa a los partidos capitalistas de izquierda: el neoliberalismo progresista de los Tony Blair, los Clinton y los Obama, que aceptaron las premisas económicas del neoliberalismo y trataron de compatibilizarlo con cuestiones sociales progresistas como los derechos LGBTQ+, el feminismo y la justicia racial. Conviene destacar que no se trataba de revertir el estrechamiento del círculo de bienestar social, sino que esos gobiernos dieron por hecho el estrechamiento y trataron de ganar credibilidad progresista mediante la defensa de un mejor reparto racial y de género en el interior de dicho círculo.

Si el neoliberalismo fue una solución temporal a la crisis de comienzos de la década de 1970, entonces el colapso económico de 2007-2008 marcó lo que una publicación del Estado español ha llamado “la crisis de la solución a la crisis”. Aunque la ofensiva neoliberal contra la clase trabajadora había restablecido temporalmente la rentabilidad del sistema, la economía volvió a declinar de forma constante hasta que el capital trató de recuperarla de nuevo mediante el tipo de especulación más arriesgado, generando la burbuja que finalmente estalló.

El papel del Estado ha vuelto ha cambiar una vez más desde 2008. La intervención estatal tras la crisis salvó la economía. Lo que había restablecido la rentabilidad antes de la segunda mitad del siglo XX fue la destrucción masiva del capital no rentable. Ahora, sin embargo, se había acumulado tanto capital que el Estado no tuvo otra opción que intervenir si no quería arriesgarse a un colapsos total del sistema. Fue el llamado fenómeno de “Too Big to Fail” (demasiado grandes para dejar que quiebren). Puesto que no había otra manera de salir de la crisis, el Estado tuvo que asumir una función cada vez mayor para gestionarla.

El resultado ha sido la debilísima recuperación desde 2008, ya que el Estado se ha visto forzado a intervenir cada vez más a menudo y con creciente intensidad para apuntalar el capital no rentable a fin de evitar el colapso. Así se ha disparado la deuda de EE UU, duplicándose con creces de 13,64 billones de dólares en 2007 a 35,64 billones en 2024. En el resto del mundo desarrollado, la deuda pública supera todos los registros desde las guerras napoleónicas. La lucha por las migajas de rentabilidad que quedaron después de 2008 ha dado pie a una creciente tensión interimperialista, que a menudo ha desembocado en guerras por delegación, con la constante amenaza de que estalle un enfrentamiento directo.

Este periodo se caracterizó por una enorme inestabilidad social, ya que la enclenque recuperación y la brecha crítica abierta en la hegemonía de la clase dominante abrieron la puerta a alternativas, tanto de izquierda como de derecha. Occupy, el Tea Party, Black Lives Matter fueron expresión, entre otras, del declive de la hegemonía de la clase dominante en EE UU.

Y llegó Trump, tras ocho años de crisis sin resolver, ocho años de una crisis que probablemente no tiene solución. Llegó Trump en una situación en que la única cuestión es cómo gestionar un sistema que está cada vez más fuera de control, en el que la fe en el sistema se ha desvanecido y la economía solo puede reflotarse temporalmente mediante una mayor desposesión de una clase trabajadora ya exhausta y un salto cualitativo de la violencia estatal. Mientras que la primera presidencia de Trump estuvo limitada por su control incompleto de su partido, el colapso de la resistencia interna y el efecto de radicalización que tuvieron actos como el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 han permitido que en su segundo mandato el trumpismo se haya hecho plenamente con las riendas del Estado.

El One Big Beautiful Bill [proyecto de ley de reforma fiscal firmado por Trump en julio de 2025] (OBBB) es un ejemplo perfecto del neoliberalismo autoritario de la política del trumpismo. Representa ambos lados de la ecuación neoliberal: austeridad y violencia estatal. Supone la mayor transferencia de riqueza de la gente más pobre a la más rica en la historia de este país, mientras que al mismo tiempo adjudica 75.000 millones de dólares al ICE, potenciando masivamente lo que se ha convertido en una verdadera gestapo.

La segunda presidencia de Trump ha marcado una diferencia entre antes y después en la gobernanza neoliberal, cuando unas tendencias graduales dieron a luz finalmente a algo completamente nuevo, y la naturaleza de la gestión del Estado adoptó una nueva forma en una economía en declive y una sociedad fuera de control. Los problemas de la crisis económica y la falta de fe en el sistema se resuelven mediante la violencia estatal. Trump representa un nuevo tipo de política para un sistema que requiere un grado cualitativamente más alto de militarización de la frontera alrededor del círculo de bienestar social, que ya no podía depender de la coerción ideológica para mantener la estabilidad, y ha militarizado a un sector de la población contra el otro para que luchen por hacerse un sitio dentro del círculo menguanteBuild the Wall [levanta el muro] no fue más que la expresión más genuina de esta nueva política.

Trump ha sido capaz de ofrecerse como alternativa atacando el neoliberalismo progresista, que había combinado cuestiones sociales progresistas con una política de austeridad . Este es el origen de un intensa cruzada potra el wokismo, que coloca a sectores de población en el exterior o en la periferia del círculo contra poblaciones que han obtenido supuestamente una ventaja que no merecen debido a sus antecedentes demográficos.

El grotesco romance de Trump

Estas posiciones muestran lo que está haciendo el trumpismo por el capital en estos momentos. Sin embargo, no explica los aspectos grotescos y alucinantes de la ideología y la práctica de Trump. ¿Cómo podemos dar sentido a ocurrencias del trumpismo que parecen ajenas a la realidad, como los aranceles, la confrontación con los aliados más cercanos de EE UU, la amenaza de invadir Groenlandia, el aumento explosivo de la deuda pública debido al OBBB y el secuestro de trabajadores y trabajadoras agrícolas inmigrantes esenciales?

La política de masas cuya base social es la pequeña burguesía, como el trumpismo y el fascismo, siempre son en la práctica real el resultado de una complicada síntesis entre las necesidades de por lo menos un sector de la clase capitalista y la ideología pequeñoburguesa de su base. Esta ideología, que pretende resolver la crisis sin cuestionar el capitalismo, es en cierta medida ajena a la realidad. En suma, siempre tiene un pie en la realidad y otro fuera de ella.

El pie que se halla fuera de la realidad es de naturaleza romántica. Esta corriente artística, concebida a finales del siglo XVIII, ha sido siempre la expresión cultural de la pequeña burguesía alienada, que trata de paliar las tristes realidades del presente capitalista mediante una idealización del pasado nacional. En cierto sentido, Hitler y Mussolini fueron el ideal romántico de la pequeña burguesía en sus respectivos países, y de manera similar, la figura de Trump es de naturaleza romántica casi grotesca, expresada, por supuesto, de la manera más americana posible.

En muchos sentidos, Trump es el ideal romántico de la pequeña burguesía estadounidense. Rudo, deseoso de que todo funcione, dispuesto a “decir las cosas como son”, aparentemente exitoso en los negocios y despiadadamente egoísta de la forma más grosera, siempre ocultando la conciencia reprimida de su propia mediocridad. Ese romance autorreferencial que llamamos megalomanía le define perfectamente. Representa un tipo de megalomanía que ve en la dominación global de EE UU su propio mérito personal y su derecho natural inalienable.

Son precisamente estas cualidades las que han proporcionado a Trump la base de masas que le alzó al poder, pues la pequeña burguesía estadounidense se reconoce en él y lo ve como su campeón. Esas cualidades también explican cómo sus políticas se apartan por completo de la realidad, fruto de una creencia romántica del carácter ilimitado tanto de sus propias capacidades como de las de EE UU, mientras obra en su propio estrecho interés económico.

No obstante, en este terreno hay una diferencia crucial entre el fascismo tradicional y el trumpismo. La fusión del poder del Estado y de las empresas que practicó el fascismo permitió un nuevo auge económico y cierta estabilidad durante un tiempoLa diferencia con la actualidad es que hoy no existe ninguna solución posible para el capital, lo que permite a los elementos románticos del trumpismo zafarse de la disciplina de la necesidad y gozar de un mayor grado de independencia. Lo que queda es una combinación de autoridad brutal y una orgía de robos y violencia a medida que los orígenes lumpencapitalistas y semicriminales de Trump se manifiestan en la jefatura del Estado.

Posibles futuros

La crisis económica irresoluble junto con la política errática de Trump hacen que el trumpismo sea un sistema extremadamente inestable. Además de gestionar el descontento en las filas de la población general, Trump también ha de manejar la coalición inestable que encabeza, formada por sectores del capital como las grandes tecnológicas y el grupo Project 2025, y el movimiento MAGA, alejado del poder pero crucial para su coalición. El divorcio con Elon Musk y el cisma dentro del MAGA a causa de la lista Epstein son manifestaciones de esta inestabilidad.

Lo que cabe decir con certeza sobre esta política es que sus características alejadas de la realidad tienden a llevarles a la autodestrucción. La cuestión es qué forma adoptará esta autodestrucción y quiénes serán sus víctimas.

Una primera forma de autodestrucción posible sería, a resultas de los daños producidos por las políticas de Trump, que el centrismo del partido Demócrata se recuperara tras las elecciones parciales de 2026 y ganara las elecciones generales de 2028. Esto suponiendo que haya elecciones libres y limpias, desde luego, cosa que por desgracia no podemos dar por descontada. Dada su edad, este podría ser el fin de Trump personalmente, pero puesto que la crisis seguirá y los Demócratas serán como siempre incapaces de ofrecer una solución real, la amenaza de la extrema derecha, tal vez con formas más radicales y coherentes, seguirá en pie.

Una posibilidad terrible, dentro de esta perspectiva, es que de la misma manera que el Partido Laborista en el Reino Unido y el Partido Demócrata en EE UU se adaptaron a la política neoliberal tras su implementación inicial por parte de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, esos partidos puedan adoptar buena parte del autoritarismo y de la política de austeridad de Trump en el futuro. Ya estamos viendo algunos signos de esto con la austeridad brutal impuesta por el Partido Laborista de Keir Starmer mientras hacen calificar legalmente de terroristas a las y los miembros de la organización de solidaridad Palestine Action.

Otra posibilidad es la autodestrucción mediante una guerra. Trump no se ha mostrado reacio a la acción militar, y a medida que crezcan las tensiones imperiales con China y Rusia, la megalomanía de Trump puede llevarle a lanzarse a un conflicto militar directo con trágicas consecuencias para la humanidad.

La escasa posibilidad de que el trumpismo se estabilice como sistema se basaría en la erosión de los derechos democráticos hasta el punto de que pueda mantenerse en el poder usando la fuerza y la violencia. Es una posibilidad real. Por supuesto, el desenmascaramiento completo de la naturaleza del poder del Estado en semejante contexto daría pie probablemente, de una manera u otra, a una inestabilidad social que solo podría contenerse con más fuerza.

Lo más importante que debemos recordar es que el futuro no está escrito. El factor decisivo en la historia sigue siendo, como siempre, lo que haga la gente común, por muy lúgubre que pueda parecer el cuadro. Podemos evitar los desastres provocados por el descarrilamiento del trumpismo si ‒parafraseando a Walter Benjamin‒ la clase trabajadora mundial encuentra la manera de tirar del freno de mano.

Autopsia preliminar de las elecciones en Bolivia


BOLIVIA :: 18/08/2025

SACHA LLORENTI

Las elecciones identifican de manera objetiva dónde se encuentra el movimiento popular boliviano: con las organizaciones sociales indígenas y campesinas, y estas están con Evo

Como todo plazo es fatal, llegó la fecha de las elecciones en Bolivia. Estas se producen 20 años después de la victoria electoral de Evo Morales que llevara al país a transformarse en un Estado Plurinacional y a vivir el periodo de mayor estabilidad política, de mayor crecimiento económico y de mayor justicia social en la bicentenaria historia del país.

El resultado central es que el movimiento político más grande de Bolivia perdió el poder político. La otrora hegemonía electoral que ganara los últimos seis comicios nacionales con un porcentaje mayor o cercano al 50 por ciento ha llegado, en el plano electoral, a su primera gran derrota.

Antes de analizar las causas y las posibles consecuencias, veamos los datos preliminares: Rodrigo Paz Pereira, hijo del expresidente Jaime Paz, sorprende con un porcentaje superior al 32 porciento; Jorge Quiroga, el eterno aliado de la derecha internacional más rancia, llegó al 27; Samuel Doria Medina, con la maldición de la derrota constante, al 20 por ciento; Andrónico Rodríguez, sobre quien escribimos en las siguientes líneas, un poco más del ocho; Manfred Reyes Villa, el exmilitar, sionista, al 6,6 y; E. Del Castillo, con la sigla arrebatada del MAS-IPSP, poco más del tres por ciento y con serio riesgo de perder la personería jurídica.

Evo Morales y las organizaciones sociales indígenas y campesinas que fueron sistemáticamente proscritas y reprimidas violentamente por el gobierno de Luis Arce, decidieron hacer campaña por el voto nulo como una protesta ante la ilegitimidad de las elecciones.

El voto nulo nunca tuvo mucha relevancia en las elecciones pasadas y promediaban alrededor del tres por ciento. En estas elecciones dieron una gran sorpresa y una gran lección, llegaron al 20 por ciento de la totalidad de los votos, sin recursos económicos y bajo el acoso de la mayoría de los medios de comunicación.

Entonces, habrá segunda vuelta entre Paz y Quiroga. Dos candidatos de derecha que buscarán el apoyo de las otras derechas, lo que radicalizará su campaña hacia ese extremo. Las derechas suman aproximadamente el 70 por ciento de los votos válidos. Si se unen, tendrán mayoría calificada en la Asamblea Legislativa e intentarán revertir las transformaciones profundas del periodo presidido por Evo Morales.

¿Y la izquierda?

El gobierno de Luis Arce hizo todo lo que estuvo a su alcance para intentar destruir el liderazgo de Evo Morales: el robo de la sigla del MAS-IPSP, la anulación de toda posibilidad de participación con otra sigla, la toma violenta de las organizaciones sociales, la inhabilitación de Evo Morales, el atentado contra su vida, la persecución y el encarcelamiento de más de cien personas que protestaron contra la proscripción y pagos a jueces y vocales el Tribunal Supremo Electoral para sacarlo del tablero electoral.

En el caso de Andrónico Rodríguez, quien se veía como el heredero político natural del liderazgo de Evo Morales, decidió presentar su candidatura a espaldas y en contra de las decisiones de las organizaciones sociales. El resultado es una prueba evidente e incontrastable de que su decisión terminó legitimando unas elecciones que estaban viciadas por la proscripción del movimiento político más importante de Bolivia.

En los análisis sobre Evo Morales, es un error grave o desconocimiento descalificador intentar reducir su posición a un asunto personal o, peor aún, proveniente de su egoísmo. Son las organizaciones sociales indígenas y campesinas, esencia del Instrumento Político, que, producto de un debate de sus estructuras, decidieron protestar la proscripción, no legitimar las elecciones y anular sus votos.

Evo Morales fue el único que planteó la realización de primarias cerradas o abiertas, o que se realizaran encuestas "a la mexicana" para la elección o selección del candidato del movimiento popular. Arce y Rodríguez decidieron descartar esa posibilidad y levantar sus propuestas electorales sobre lo que suponían eran las cenizas del liderazgo de Evo Morales. Se equivocaron.

Las elecciones permiten identificar de manera objetiva dónde se encuentra el movimiento popular boliviano, los resultados son evidentes: está con las organizaciones sociales indígenas y campesinas, y estas están con Evo Morales.

¿Qué queda por hacer?

El resultado electoral es malo. Las derechas tendrán el control político en medio de una grave crisis económica. Ahora, intentarán aplicar las viejas recetas fallidas de hacer caer el peso de esa crisis sobre los más pobres. Ante ese panorama, y como se hizo durante el golpe de Estado de 2019, es imprescindible la rearticulación en torno a las organizaciones sociales indígenas, campesinas y populares, con el liderazgo de Evo Morales.

Andrónico Rodríguez tiene la posibilidad y responsabilidad de volver al seno de esas organizaciones y encarar juntos la siguiente batalla: la campaña por el voto nulo en la segunda vuelta electoral.

Diario Red


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/autopsia-preliminar-de-las-elecciones-en-bolivia 

La visión china de lo de Alaska


El Lince  Agosto 20 /2025

Nuevo envío de Meili desde China, en esta ocasión lo que se dice allí de las reuniones de Trump con Putin y la posterior con sus lacayos europeos y el bufón Zelenski. Lo resumo de las varias cosas que ha enviado. No pongo comillas, pero todo es textual. Incluida la referencia a España del punto 13.

1.- Putin resultó ganador. En cierta medida, rompió con el aislamiento internacional de los países occidentales. Al mismo tiempo, no hizo concesiones sustanciales en el campo de batalla y, por lo tanto, no alcanzó un acuerdo sustancial con Estados Unidos.

2.- Las demandas fundamentales de Rusia no se han visto comprometidas. No se trata solo de resolver la cuestión territorial, ni de un alto el fuego formal, sino de resolver las causas profundas del conflicto. Las demandas rusas finalmente se transformaron en requisitos específicos: 1) Estados Unidos y Occidente reconocen efectivamente las reivindicaciones territoriales y de soberanía de Rusia sobre Crimea y los cuatro estados orientales; 2) la desmilitarización de Ucrania; 3) la prohibición de que Ucrania se una a la OTAN; 4) la «desnazificación» de Ucrania: la intención real es impedir que Ucrania establezca un régimen nacionalista antirruso y prooccidental. Desde el comienzo de la guerra hasta la actualidad, las exigencias de Rusia no han cambiado.

3.- Trump tiene una comprensión más clara de la cuestión Rusia-Ucrania. Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha experimentado una transición gradual del desconocimiento al conocimiento del conflicto ruso-ucraniano.

4.- Putin ha tenido durante mucho tiempo la carta de triunfo de Estados Unidos. Incluso antes del arrebato de Trump contra Zelenski en la Casa Blanca, Putin ya comprendía la estrategia subyacente de Trump: Estados Unidos no estaba dispuesto a seguir prestando ayuda a Ucrania y esperaba que este aceptara las condiciones rusas para un alto el fuego basándose en consideraciones prácticas: los territorios conquistados o en proceso y el rechazo a la OTAN.

5.- Rusia ha visto desde hace mucho tiempo el engaño de las sanciones estadounidenses. En cuanto a las diversas sanciones con las que Trump amenazó posteriormente (incluido un alto el fuego contra Rusia y sanciones secundarias contra los países que compran petróleo ruso, como India y China), Putin ya las había visto desde hacía tiempo: Trump solo estaba hablando, esperando a ver cómo reaccionaban Rusia y otros países (incluidos los países de la OTAN, India y China), pero no tenía una voluntad ni capacidad reales para aplicarlas.

6.- Putin tiene más influencia sobre Trump. Sabe que Trump es un hombre de la «vieja era», alguien que cree en el realismo y el pragmatismo, en el poder y la fuerza. A estas alturas, Putin puede estar seguro de que Trump le tiene más respeto que a cualquier otro líder europeo, y de que sus palabras tienen mucho más peso para él. Sin duda, Rusia tendrá que interactuar constantemente con Estados Unidos para guiar a Trump hacia los objetivos rusos, pero Putin tiene mucha más confianza en influir en Trump que los líderes europeos. En cuanto a Zelenski, es un completo payaso. Es simplemente un instrumento de varios partidos —principalmente gobiernos europeos en este momento—, a pesar del descontento de los europeos con el corrupto Zelenski.

7.- La confianza de Rusia en el campo de batalla proviene de su fuerza militar. En materia de reclutamiento de soldados, Rusia ha cambiado completamente su modelo de reclutamiento mediante una política de salarios altos, que ha estabilizado la fuente de soldados (actualmente más del doble que la de Ucrania) y ha resistido eficazmente el descontento social. En términos de producción militar, Rusia nunca ha abandonado su base industrial de defensa (una diferencia fundamental con Estados Unidos y Europa). Ha activado plenamente su red de fábricas militares de la era soviética, aumentando significativamente su capacidad de producción militar. Su presupuesto de defensa es más del triple que el de Ucrania. Rusia también ha logrado avances en la producción de drones, siendo la planta de Yelab la mayor base de producción de drones militares del mundo.

8.- El ganador en el campo de batalla tiene las fichas de negociación. El resultado de la guerra en Ucrania se decidirá en el campo de batalla, no en la mesa de negociaciones, al menos por ahora. Cuanto mayor sea la ventaja en el campo de batalla, mayor será la influencia en la mesa de negociaciones. En definitiva, la fuerza militar lo dice todo.

9.- La guerra obligó al ejército ruso a tomar la iniciativa en la modernización. Aunque Rusia pagó un precio muy alto en la guerra, desde una perspectiva puramente militar, la guerra ruso-ucraniana le aportó algunos beneficios estratégicos: Rusia lideró la transformación de su estrategia, tácticas, tecnología y sistema organizativo militar, convirtiéndose en la fuerza militar a gran escala más adaptable del mundo a la tecnología de drones y la guerra automatizada. Esta nueva ronda de modernización del sistema militar se apoya en el vasto sistema industrial de defensa ruso. En este sentido, el sistema militar ruso está muy por delante del de la OTAN.

10.- Europa teme a Rusia, pero las preocupaciones varían según el país. En la Europa actual, especialmente en los países de la OTAN, ¿cuántos países creen realmente que Rusia seguirá atacando a sus propios países después de la guerra de Ucrania? ¿Que Rusia atacará a Polonia? ¿Que Rusia atacará a Finlandia? ¿Que Rusia atacará a Rumanía? Para la mayoría de las personas con un mínimo de sentido común, esto es pura fantasía. La mayoría de estos países no tienen una población rusa significativa, no pertenecen a la tradición de la «Gran Rusia» y no pueden alcanzar la misma relevancia histórica, cultural y étnica que Ucrania y Bielorrusia.

11.- Las consideraciones de los políticos del establishment europeo en su estrategia hacia Rusia. Aprovechar a Rusia para fortalecer la unidad europea: Tras la Primera y la Segunda Guerra Mundial, los gobiernos europeos tienen una preocupación fundamental: Europa debe unirse o se arriesga a repetir los errores bélicos de la historia. La mejor herramienta para fortalecer la unidad europea es un enemigo externo —los bárbaros a las puertas— que obliga a las naciones a unirse y formar una sola entidad. Este enemigo externo, ante todo, es Rusia. Naturalmente, Rusia aspira a debilitar las relaciones entre Europa y Estados Unidos, lo que plantea la pregunta: ¿el conflicto entre Rusia y Ucrania sirve para acercar a Europa y Estados Unidos o para debilitarlos? Ya hemos visto los resultados; de hecho, debilita las relaciones entre Europa y Estados Unidos. Así que, por supuesto, el Kremlin está encantado. Sin embargo, los políticos del establishment europeo se están quedando muy atrás en este asunto: limitados por el pensamiento habitual y a la zaga de la percepción pública, les está costando más tiempo ver y reconocer que Ucrania está dañando las relaciones transatlánticas y hacer los cambios necesarios. Ahora la guerra se ha transformado en algo así: los europeos pagan por el equipo militar comprado a Estados Unidos y luego lo envían a Ucrania, dejando que los ucranianos luchen contra los rusos. Si Rusia es vista como los «bárbaros a las puertas», entonces Ucrania es el «mercenario» (o representante) que se defiende de los «bárbaros». Para Europa, esta es una guerra indirecta, que enfrenta a un pequeño ejército soviético contra un gran ejército soviético. ¿Cuántas personas creen que Ucrania y Europa comparten los mismos sistemas y valores? Probablemente no muchas. Ucrania está plagada de políticas de extrema derecha, su gobierno es el más corrupto del mundo y su democracia es una formalidad. Durante décadas, su única función ha sido causar problemas a Europa. Pero si los europeos creen que Rusia es la mayor amenaza, o que mantener la unidad europea requiere mantener la confrontación con Rusia, entonces emplear mercenarios es una estrategia natural. Ucrania y Rusia comparten raíces comunes y, a ojos europeos, son esencialmente el mismo pueblo. Ahora bien, dejemos que estos dos hermanos eslavos orientales «luchen» entre sí. Una Rusia/mundo eslavo oriental de posguerra podría verse debilitada permanentemente, lo que representaría una amenaza menor para Europa. Este es el cálculo de las élites europeas. Con base en esto, esperan que la guerra ruso-ucraniana continúe, costándole a Rusia lo más caro posible; después de todo, son los ucranianos quienes están haciendo el trabajo duro.

12.- Alemania se convirtió «accidentalmente» en el pilar y paraguas de Europa. Una consecuencia inesperada de la insistencia de Europa en enfrentarse a Rusia, sumada a la ausencia de Estados Unidos, ha sido el ascenso de Alemania a una posición más central en los asuntos europeos. Algunos afirman que Alemania resultó vencedora tras la Segunda Guerra Mundial; que los cimientos de la defensa y la industria europeas residen en Alemania; que el euro es esencialmente el marco alemán disfrazado de moneda paneuropea; y que el sistema de defensa europeo, en última instancia, descansa sobre Alemania. Bajo la presión rusa y la retirada estratégica de Estados Unidos, Alemania, mirando a su alrededor, se encuentra, en última instancia, sirviendo como el paraguas protector de Europa.

13.- La expansión militar de Europa podría ser contraproducente para ella misma y para la OTAN. Pero esto no es más que una ilusión de los políticos del establishment europeo. El aumento significativo del gasto militar de los estados europeos miembros de la OTAN, tanto para contrarrestar a Rusia como para complacer a Estados Unidos, ejerce presión sobre muchos países. La mayoría de los países europeos se enfrentan a desafíos económicos y no creen que Rusia los amenace militarmente. Por ejemplo, ¿por qué España cumpliría con el marco pertinente y aumentaría su gasto militar al 5% del PIB? ¿Atacará Rusia a España? ¿Se trata de un caso de «labios y dientes fríos»? ¿Qué altruismo e ideales albergaría la gente común para apoyar tal medida? ¿Por qué el gobierno no invierte recursos en áreas que realmente los necesitan, desde infraestructuras, educación, investigación científica e innovación hasta sistemas de seguridad social?

14.- Todas las partes ajustaron sus expectativas y entraron en un período de estancamiento. En general, tras seis meses de la presidencia de Trump, aunque sus acciones siguen siendo inciertas, la situación se ha aclarado en gran medida. Todas las partes han recalibrado sus expectativas, establecido sus límites y tienen una idea aproximada de cómo podría desenvolverse el futuro. La situación actual se caracteriza por un tira y afloja. A corto plazo, Ucrania, Europa y Rusia esperan influir y persuadir a Trump para evitar un cambio significativo en el equilibrio de poder, con Estados Unidos como la fuerza más importante.

15.- La guerra tendrá un profundo impacto en el destino de Rusia y Ucrania. Es probable que la guerra continúe. Se perderán más vidas en el campo de batalla. La ocupación rusa del este de Ucrania (que abarca gran parte de su base industrial) es inevitable, y Ucrania quedará relegada esencialmente a su estatus agrícola. Tras esta guerra, nunca se recuperará y será olvidada por Europa y el mundo en la posguerra. La victoria de Rusia en el campo de batalla y en el plano militar es clara, pero aún requerirá la inversión de innumerables recursos en la reconstrucción posbélica, sin que se esperen resultados económicos durante décadas, si no siglos. Lo más devastador es que la situación demográfica tanto en Rusia como en Ucrania se deteriorará significativamente. Putin ha enfatizado constantemente que el crecimiento poblacional (específicamente refiriéndose a la población eslava caucásica) es la piedra angular de la supervivencia sostenible de Rusia, y que el envejecimiento de la población y la disminución de la natalidad son las mayores amenazas existenciales que enfrenta Rusia. El Kremlin siempre ha buscado aumentar su población mediante la anexión de Ucrania, sin querer sacrificar cientos de miles de vidas jóvenes en la guerra. Esto también ha llevado a Rusia a prestar mucha atención a la protección de los huérfanos ucranianos encontrados en zonas de guerra, devolviéndolos a familias rusas para su crianza, ya que todos son descendientes del grupo étnico «Gran Ruso». En cuanto a la escalada defensiva y la carrera armamentística en Europa, francamente, carecen de importancia, salvo para generar descontento público en el país.

El Lince

Stalin en la gala de Durham: ¿a qué le teme el DMC?

Partido Comunista de Gran Bretaña (marxista-leninista)

Martes 19 de agosto del 2025

¿Por qué una imagen de Stalin es prohibida por los "custodios del movimiento obrero" mientras se celebra a los líderes laboristas que apoyan el genocidio?

El comité organizador de la gala de los mineros de Durham ha recorrido un largo camino desde los días en que sus predecesores informaban desde la Unión Soviética de la era de Stalin con elogios entusiastas.

Este artículo se incluyó en nuestra hoja gratuita sindical para el verano de 2025. Descargue el mini documento en formato pdf.

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Mientras el Partido Laborista ataca a los trabajadores en Gran Bretaña y en todo el mundo, ¿qué le preocupa al comité de la Gala de los Mineros de Durham (DMC)? Extrañamente: ¡el espectro del comunismo! O para ser más precisos: ¡la imagen de Stalin!

El DMC nos escribió para "instruir al CPGB-ML para que no muestre imágenes de Joseph Stalin en la Gala de los Mineros de Durham" ya que "tales imágenes no están en consonancia con los valores [!] de la Asociación de Mineros de Durham (DMA) o nuestra gala".

Estos "custodios del movimiento obrero" parecen nerviosos de que la sola presencia del retrato de Stalin exponga su débil servidumbre al economicismo y a la socialdemocracia dirigida por los laboristas, es decir, su abyecta traición a la clase trabajadora. [Nos preguntamos: ¿se ha prohibido alguna otra imagen en la gala? ¿Algún partido o pancarta? ¿Alguna ideología burguesa o procapitalista? ¡Ciertamente no los rabiosos representantes del genocidio en el Partido Laborista!]

El DMC agregó, a modo de 'explicación': "Desde 1871, la gala ha expresado la importancia vital del sindicalismo, el deber de cuidarse unos a otros en la comunidad [!] y el deseo de construir una sociedad donde la riqueza se cree para el bien común. Da voz a los oprimidos de todo el mundo. La gala une a la gente en paz".

En cuanto a que "la riqueza se crea para el bien común", eso simplemente no es lo que sucede bajo el capitalismo. El filántropo de pantalones harapientos puede explicarle a esta insignificante "nobleza" sindical que, aunque los trabajadores trabajan poderosamente en condiciones capitalistas, siguen siendo pobres, y se vuelven cada vez más pobres con el tiempo. Su trabajo genera riqueza que enriquece a la clase explotadora. Así es como funciona el capitalismo. Ese es el sistema al que sirven la actual burocracia sindical y el Partido Laborista.

Y como no vacilamos en señalar estas verdades incómodas, los dignos de la autoidentificación "izquierda" proclaman sin cesar que nuestro partido es "antisindical". No, camaradas, no estamos en contra de los sindicatos, pero nos oponemos implacablemente a todo lo que ata a los trabajadores a sus condiciones actuales de esclavitud asalariada y empobrecimiento.

De lo que estamos totalmente a favor es de ayudar a la clase obrera a organizarse como clase y en sus propios intereses.

Sin duda, los sindicatos tendrán un papel vital que desempeñar en este proceso, pero para hacerlo deben romper todos los vínculos organizativos, ideológicos y políticos con el Partido Laborista imperialista (un sirviente de nuestra clase enemiga) y ser fusilados por los serviles burócratas aliados del Partido Laborista que actualmente los controlan.

Uno difícilmente pensaría que es necesario señalar que todos esos líderes sindicales que son recompensados al jubilarse con un escaño en la Cámara de los Lores no están recibiendo una palmadita en la espalda y una gran cuenta de gastos porque la clase dominante está agradecida de pasar décadas luchando por los intereses de sus miembros (o de nuestra clase) contra los intereses de los patrones.

Bajo las condiciones del imperialismo capitalista, se puede servir al sistema o se puede servir a la clase obrera luchando por el derrocamiento del sistema. No hay una "tercera vía".

Lejos de defender los derechos de los trabajadores, el DMC quiere preservar el vínculo con el Partido Laborista imperialista y mantener las actividades de los trabajadores dentro de los límites de la explotación capitalista, manteniendo así a los trabajadores sometidos a esta banda criminal.

La hermosa pancarta que no quieren que los trabajadores vean lleva palabras poderosas de la conocida obra de Stalin Los fundamentos del leninismo, un libro que educó a millones de guerreros de clase, trabajadores y socialistas de todo el mundo:

"O te pones a merced del capital, te ganas una existencia miserable como la de antaño y te hundes cada vez más, o adoptas una nueva arma: esta es la alternativa que el imperialismo presenta a las vastas masas del proletariado. El imperialismo lleva a la clase obrera a la revolución".

Las palabras de Stalin, junto con las enseñanzas de LeninMarx y Engels, nunca han sido más relevantes y más necesarias para los trabajadores. ¿Quizás es por eso que el DMC está tan obsesionado por ellos?

Mineros de Durham en la URSS

Es interesante observar hasta qué punto se han transformado los "valores de los mineros de Durham" a lo largo de las décadas. Invitamos a nuestros llorones servidores del capital, Guy y Mardghum, a leer el informe de un ex secretario general de la Gala de los Mineros de Durham, John E. Swan, escrito a su regreso de un viaje a la Unión Soviética en febrero de 1937:

"A diferencia de Gran Bretaña, la introducción de la ciencia y la maquinaria en la industria [en la URSS, en un momento en que nada menos que Josef Stalin era el secretario general del Partido Comunista y líder del país] es bienvenida por los trabajadores porque las cargas del trabajo se reducen y el progreso industrial se refleja en un mejor estatus para todos en lugar de que el aumento de la riqueza se desvíe en beneficio de un pocos".

El informe de Swan señaló que la economía de la URSS todavía estaba en plena transición, pero describió cómo los trabajadores soviéticos avanzaban con valentía. El transporte estaba mejorando, y todo el estado se estaba organizando con la fe y la seguridad de que la pobreza pronto sería desterrada. De especial interés para los mineros fueron las partes del informe que tratan de los sindicatos, las vacaciones pagadas, las pensiones, la indemnización por trabajo, las horas de trabajo, la seguridad en las minas y la inspección de las minas.

Durante su visita, los mineros de Durham visitaron una planta que producía tractores, material rodante y maquinaria pesada, que empleaba a 32.000 trabajadores, 16.000 de los cuales eran mujeres. Informaron que la jornada laboral soviética consistía en solo ocho horas (totalmente pagadas), una de ellas para comidas. Los salarios eran más altos para los trabajadores calificados que para los no calificados, pero a todos se les pagaba por sus días libres.

"Nos informaron que había 900 mujeres embarazadas, a quienes se les brindaría atención especial durante la etapa prenatal y durante algún tiempo después del nacimiento de sus bebés. A las mujeres embarazadas se les da trabajo ligero durante cuatro meses antes del parto, sin reducción en su nivel de salario, mientras que durante dos antes y después del nacimiento del niño, se les paga el salario completo y no se les permite trabajar en absoluto. Si así lo desea, una madre también puede ser enviada a un hogar de reposo".

El informe describía el catering en el comedor de la fábrica, que era de alta calidad y muy bajo precio. Todo se describió como un alimento decente que contribuiría a mantener a los trabajadores sanos y bien alimentados. Las guarderías para los hijos de los trabajadores fueron financiadas en su totalidad por el sindicato.

Los mineros de Durham también informaron sobre un viaje al teatro Bolshoi en Moscú:

"Todos los miembros importantes del Presidium, incluido Stalin, estaban presentes. Stalin estaba vestido con una túnica de color caqui y se veía notablemente en forma y bien. Recibió una gran recepción, y no había duda del afecto que la gente tenía por él. Los periódicos que informaron que era un hombre enfermo se habrían llevado una gran sorpresa si hubieran visto lo bien y en forma que se veía".

Los visitantes de Durham escucharon un gran discurso del presidente soviético Mikhail Kalinin, en el que habló sobre la peligrosa marcha del fascismo en España y describió el apoyo de la URSS a la heroica batalla internacional de los trabajadores contra ella. También describió las traiciones del contrarrevolucionario Trotsky y sus seguidores traidores.

Entonces, ¿qué es exactamente lo que tiene que la DMC está tan nerviosa?

Claramente, el comité no está pensando en cómo servir a los trabajadores británicos y llevar el socialismo. Ni sobre cómo exponer y destruir al traicionero Partido Laborista, el más insidioso de los enemigos dentro de nuestras filas.

Como demasiados en las burocracias sindicales y del movimiento obrero alineadas con el Partido Laborista, parecería que los miembros del DMC están demasiado preocupados por defender los pequeños privilegios que conlleva ser un sindicato digno de tener energía para considerar el destino de la clase trabajadora o el futuro de la humanidad.

Estos privilegios son insignificantes cuando se ven en el contexto de los grandes objetivos de nuestro movimiento, pero entre otras ventajas incluyen la capacidad de controlar la "sociedad limitada DMC2021", que posee 4,5 millones de libras esterlinas en activos (1,7 millones de libras esterlinas en efectivo).

¿Los miembros del comité DMC se preocupan por los millones de trabajadores que languidecen en la pobreza y el desempleo? ¿O por los millones de personas que están siendo blanco de las bombas y sanciones británicas?

¿O simplemente saben de qué lado está untado su pan con mantequilla?

jueves, 28 de agosto de 2025

“Sin la toma de Kidal en Malí hoy no podríamos hablar de la Alianza de Estados del Sahel” – Dossier Sahel (1/3)


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En septiembre del 2024 fue presentado en Ciudad de México el libro colectivo El Mundo en Llamas, presentado por el Partido del Trabajo de México. Este libro incluye un Dossier especial sobre el Sahel con 2 artículos y una entrevista, un contenido inédito redactado y coordinado por Alex Anfruns. Este es el primero de los tres textos incluidos en el libro.


Por Alex Anfruns Millán, Periodista e investigador independiente, Casablanca

Desde 2013 una región inmensa de Malí (⅔ partes del país) estuvo ocupada por varios contingentes de tropas extranjeras en lucha oficial contra el terrorismo. El joven presidente de Malí, el coronel Assimi Goita, pertenece a una generación de militares malienses que experimentó la frustración y la humillación de no poder recuperar el control de buena parte del territorio al norte del país. En los diez años transcurridos durante este conflicto bélico, Malí no había podido superar militarmente el complejo fenómeno del terrorismo. Hizo falta que Goita llegase al poder mediante un golpe de estado militar contra el presidente Ibrahim Boubakar Keita realizado por el Comité Nacional para la Salvación del Pueblo (CNSP) el 19 de agosto del 2020, para que el ejército maliense lograse un hito recuperando Kidal el 15 de noviembre del 2023.

La expulsión de los soldados franceses y de otras nacionalidades europeas (misiones Barkhane, Minusma y Takouba) aparece así como una decisión estratégica y necesaria para el alcance de la soberanía maliense. Hoy, esa victoria ha permitido a Goita sacar importantes lecciones que comparte con el pueblo. Según él, hay tres tipos de terrorismo: “el terrorismo de los grupos armados, el terrorismo económico y el terrorismo comunicacional”. Esta nueva visión, que rechaza la visión euro-céntrica y dominante de la “lucha anti-terrorista”, es parte del proceso de descolonización cultural que demuestra un ejército del Sur africano en lucha por la verdadera independencia.

El 6 de julio del 2024, el gobierno de Malí obtuvo la presidencia por un año de la nueva Confederación de la Alianza de Estados del Sahel. Para comprender mejor la reciente historia del gobierno militar de Malí, sus logros, perspectivas y objetivos mas allá de la esfera puramente militar, hemos entrevistado aDiakaridia Diakité, profesor universitario y militante político maliense.

Alex Anfruns : ¿Cuáles fueron las causas del golpe de estado que condujeron al poder al coronel Assimi Goita?

Diakaridia Diakité: La primera causa del golpe de estado de Malí, sobre todo el del 18 de agosto del 2020, fue la mala gobernanza del régimen de Ibrahim Boubakar Keita1. La segunda causa fue la trampa de las elecciones legislativas – donde yo mismo fui electo en mi comuna- porque la Corte Constitucional cambió el resultado. En mi comuna2  empezaron todas las manifestaciones de la coalición M5-RFP3 contra el presidente, desde el 21 de abril hasta el 18 de agosto del 2020, fecha en la cual tuvo lugar el golpe de estado militar. El M5-RFP era una agrupación de varios actores sociopolíticos que no participaban en nombre de sus propios partidos sino a título personal. Durante las protestas se atacaron varios lugares que simbolizaban el poder, como la Asamblea Nacional o la sede de la televisión nacional ORTM. El gobierno de Keita respondió con represión, y según las cifras oficiales hubo 11 víctimas mortales4.

Malí ya tenía muchos problemas, y de entre ellos el más grave fue aquel conflicto post electoral, después de la elección parlamentaria de marzo del 2020. Aquello fue lo que desbordó el resto, al añadirse a los demás problemas que ya tenía el país como la mala gobernanza, la corrupción de las elites, y la incapacidad de los dirigentes políticos. Eran políticos del pasado que no tenían conexión con la época. El presidente Keita tenía más de 70 años y no sabía lo que pasaba en el país. Estaba fuera de contexto y la juventud maliense no le apoyaba.

¿Cuál fue la actitud de la Cedeao hacia el golpe en Malí ?

La actitud de la Cedeao fue agresiva, imponiendo sanciones para que el pueblo se arreche contra la junta y forzar a los dirigentes militares a la rendición. La Cedeao trabaja siempre en función de los intereses de la metrópolis colonial, Francia. Si bien pretenden hablar en nombre de la Cedeao, en realidad trabajan a favor de Occidente. Una parte de su presupuesto proviene de Occidente y de la Unión Europea.

¿Qué efectos han tenido las sanciones ?

Las consecuencias de las sanciones han sido sociales y sobre todo económicas. En aquel momento nos hizo sufrir mucho, porque los bancos fueron cerrados y luego durante un tiempo se limito la cantidad de francos CFA que se podían sacar de la BCEAO. Fue una consecuencia grave.

¿Cómo analiza el giro de orientación en materia de cooperación en la defensa y la seguridad por parte del gobierno militar de transición del coronel Goita?

Respecto al giro de orientación y el camino actual del gobierno de Malí, hay que saber que de todos los problemas que Malí ha tenido, el mayor es la seguridad. Yo mismo perdí a mi hermano mayor, que era miembro de los cuerpos policiales que luchaban contra el terrorismo y lo mataron. Es muy dificil encontrar a una familia en Malí que no haya perdido a un ser querido en el conflicto desde el 2012 hasta el 2024. Es una crisis permanente, multidimensional y que vivimos a diario. Nos dimos cuenta de que mientras el imperialismo francés siguiera siendo el árbitro ese problema seguiría, por lo tanto había que sacarlo de nuestro territorio nacional. Solo un régimen militar podía tomar decisiones que nadie antes pudo imaginar. Por ejemplo, sacar al embajador de Francia por primera vez en la historia de Malí. Pero también decirle la verdad al imperio, y escoger en términos de cooperación un acuerdo en el que ganásemos ambos socios, una cooperación equilibrada y de respeto mutuo.

Después de tantos años viviendo bajo la amenaza de Francia, era hora de que nuestra juventud fuese escuchada. Los militares que están en el poder y nuestra organización politica somos de la misma generación, nos entendemos y nos repartimos las tareas. Estamos orientando nuestro trabajo para alcanzar lo que existe en Venezuela con la unión civico-militar. Decidimos romper con el anterior sistema porque el gobierno de Malí quería comprar armamento y no podía. Siempre se le negaba. Así que decidimos romper esas cadenas y escoger Rusia como aliado estratégico en materia de defensa y seguridad para adquirir todo lo que le faltaba a nuestras fuerzas de defensa. Por eso este giro ha sido una decisión crucial, comparable a salir de una prisión y romper las cadenas.

¿Cuál es el nivel de respaldo popular al gobierno nacionalista en Malí y cuál es la implicación de los diferentes sectores de la población?

Francamente, desde el corazón diría que el nivel de apoyo popular es del 60 al 70 % de la población. La mayoría de la población está de acuerdo con el gobierno militar porque es un gobierno militar patriótico. Los sectores de la sociedad que lo apoyan son los más vulnerables : sobre todo los campesinos pobres, los agricultores, los comerciantes y también los funcionarios públicos. A parte de las elites – a las que no les gustan los dirigentes militares-, diría que los sectores de la sociedad civil en su mayoría muestran su apoyo al gobierno de Assimi Goita.

A menudo los grandes medios acusan a los gobiernos de la Alianza de Estados del Sahel de ser « populistas », « demagogos », etc. ¿Qué le parece?

Ante las acusaciones del imperio cuando dice que los dirigentes son populistas, mi respuesta como maliense que vive en el Sahel es que no creo que sean verdad. Porque en diez años de presencia militar (sobre todo con las Operaciones Serval y Barkhane), el resultado es que no lograron lo que los militares de Malí sí han hecho realidad en uno o dos años. Para mi no son populistas, sino militares patrioticos que quieren sacar el país adelante. Quieren romper con las cadenas, y afirmar la soberanía del país. Por eso necesitan apoyo político y el apoyo del pueblo. Para mi es una acusación falsa y que no tiene sentido. El poder de Assimi Goita es el poder del pueblo. Fue el pueblo el que se lo dio, y si el pueblo se arrechase un día, lo podría sacar. Pero hasta ahora tiene el respaldo popular. Es un régimen o una junta patriótica que trata de sacar el país ‘palante y para siempre.

¿Qué transformaciones económicas se están dando a través de las medidas de la nueva política de desarrollo adoptadas por el gobierno de Malí?

El gobierno está tratando de recuperar las materias primas y negociar los contratos de oro, litio… todos los contratos que Malí habia suscrito. También hicieron una relectura del Código minero de Malí para adueñarse de los recursos naturales. Antes Malí recuperaba el 20 % del ingreso del petróleo que se extraía del subsuelo nacional, y ahora hemos alcanzado el 30 %. Son transformaciones y reformas a nivel administrativo y técnico, y el resultado necesita tiempo para que el pueblo sienta los efectos en su vida cotidiana.

Por ahora es difícil ver el cambio económico, porque la prioridad es la defensa y la seguridad. Todos los recursos del país se están inyectando en ese sector, que es estratégico y vital. Por eso el pueblo está aguantando, dando su tiempo y su paciencia para que terminemos con la prioridad n°1. Ha habido algunos acuerdos con países como Turquía, con la que firmamos un acuerdo estratégico en materia energética, en compra de drones y otros armamentos. También firmamos un acuerdo con Irán. Hay proyectos en algunos sectores, pero la transformación económica por ahora es casi nula, porque no se puede hacer todo al mismo tiempo. En ese sentido, no hemos tenido resultados todavía. Nuestro país ha sido empobrecido, y aún tiene el franco CFA. En tales condiciones es difícil lograr éxito en todos los ámbitos tan rápidamente. Hace falta levantar la economía para que el país sea estable económicamente.

¿Qué significación histórica tuvo la victoria del ejército maliense en la batalla de Kidal a finales del 2023 ?

La toma de Kidal es un orgullo para el pueblo maliense, porque desde hacía casi 12 años estaba presente la misión militar francesa Serval, que dijo acudir a Malí para ayudar al ejército. Pero es sabido que cuando llegaron a Kidal impidieron a los militares de Malí acceder a esa región. Los franceses se quedaron solos junto con los terroristas y los grupos armados. 10 años después, la junta patriótica tenía un objetivo estratégico militar : recuperar ese territorio. Su recuperación es el objetivo primero de la transición militar en nuestro país. Para el pueblo es una alegría y una satisfacción total. Es la reconquista integral del territorio de Malí. La batalla de Kidal fue histórica y decisiva. A partir de esa victoria ahora podemos hablar de la soberanía y de la reconquista total del territorio de Malí. Gracias a esa batalla podemos hablar hoy de la soberanía y de la verdadera independencia de Malí. Sin ella tampoco podríamos hablar de la Alianza de Estados del Sahel.

A finales del mes de julio del 2024 tuvieron lugar duros enfrentamientos en Tinzawaten, en la frontera con Argelia, durante los cuales el ejército maliense y tropas rusas tuvieron una importante cantidad de bajas. ¿Cómo analiza la permanencia del conflicto en esa frontera?

Malí debe seguir batallando para tener la integridad territorial y mantener la conquista total de su territorio5, porque el norte de Malí coincide con el sur de Argelia, donde hay muchos recursos, sobre todo petróleo. La estabilidad en el norte de Malí molesta a algunos vecinos como Argelia. Hay una guerra por procuración contra la soberanía de Malí, porque los rebeldes tuareg de Malí han recibido apoyo de Argelia de manera solapada6. Esos grupos tuareg actuan a ambos lados de la frontera.

¿Cómo se percibe en Malí la creación de la Confederación-Alianza de Estados del Sahel?

La creación de la AES es vista como una alianza salvadora, porque a partir de esa Alianza se puede crear una nueva y diferente Cedeao. Recordemos que la Cedeao fue creada en 1975 por tres militares también. De hecho Malí fue miembro precursor de la Cedeao. Para nosotros es una Alianza de supervivencia, y pensamos que muchos otros países se van a sumar.

¿Qué papel puede jugar la presidencia de Malí en el primer año de la Confederación-Alianza de Estados del Sahel?

La presidencia de Malí de nuestra nueva organización regional entre julio del 2024 y julio del 2025 es estratégica. El liderazgo proviene de Malí, puesto que fue donde aquí donde empezó todo este proceso de lucha de liberación. Darle la presidencia a Malí es una forma de darle garantía, continuidad y seguridad al proceso. El pueblo de Malí es un pueblo digno, decidido y que quiere llevar adelante su desarrollo. Níger y Burkina Faso están empezando, mientras que Malí ya lleva cuatro años y está suficientemente preparado. La gente también está mentalmente dispuesta a acompañar este proceso. La presidencia de Mali servirá para darle contenido a la Alianza, preparando los instrumentos administrativos y jurídicos que hagan realidad el objetivo de la Federación.

 

Notas:

1Ibrahim Boubakar Keita, el presidente de Malí desde el 4/9/2013 hasta el 18/8/2020, era popularmente conocido bajo las siglas de IBK. Su predecesor Amadou Amani Touré, cuyo mandato duró del 8/6/2002 hasta el 22/3/2012, también era conocido por sus siglas, ATT.

2La capital de Malí, Bamako, estádividida en 6 comunas.

3M5-RFP son las siglas que responden al Movimiento 5 de junio–Unión de las Fuerzas Patrióticas.

4« Onze morts et plus de cent blessés au Mali dans des manifestations contre le pouvoir », Le Monde, 13/7/2020. Disponible en: https://www.lemonde.fr/afrique/article/2020/07/13/au-mali-le-pouvoir-face-a-l-extension-de-la-contestation_6046061_3212.html. En el informe de investigación presentado por la Minusma sobre las violaciones de derechos humanos entre el 10 y el 13 de julio del 2020, se citó la cifra de 14 muertes y 40 heridos.
Léase aquí en inglés: https://minusma.unmissions.org/sites/default/files/report_10-13_july_demonstration.pdf

5 Esta entrevista fue realizada en el contexto de la emboscada de Tinzawaten (en la frontera con Argelia), que supuso importantes bajas en el contingente de fuerzas rusas y malienses frente a grupos touareg y terroristas del JNIM. Ambos grupos reivindicaron separadamente su responsabilidad en el ataque. Lo cual no hizo sino confirmar que siguen actuando de forma complementaria, algo que diferentes actores implicados en la guerra de Malí ya habían observado desde el 2013. Sobre las causas del conflicto de Malí, véase el primer capítulo del libro Níger ¿Otro golpe de Estado o la Revolucion Panafricana?” (Alex Anfruns, El Viejo Topo, Barcelona, 2023)

6 Como consecuencia de las declaraciones del embajador ucraniano en Senegal reivindicando su apoyo a los terroristas que tendieron una emboscada al ejército maliense en Tinzawaten, a inicios de agosto del 2024 se produjo la ruptura de relaciones diplomáticas entre los países de la Alianza de Estados del Sahel y el régimen de Ucrania. Esa declaración parece poner en evidencia que las fuerzas pro OTAN siguen activas, apoyando clandestinamente la parte adversa en la guerra del Estado maliense para alcanzar la paz y la soberanía nacional. Véase el comunicado del Ministerio de Exteriores de Senegal : https://diplomatie.gouv.sn/sortie-de-lambassade-dukraine-a-dakar-communique-du-ministere-de-lintegration-africaine-et-des-affaires-etrangeres

Fuente: Mundo en Llamas, Ediciones del PT, México, 2024.