viernes, 19 de junio de 2020

Expropiación de Vicentin y continuar con la nacionalización del comercio exterior

Partido de la Liberación de Argentina          14 de junio de 2020



Publicamos esta resolución del Partido de la Liberación de Argentina como un buen ejemplo de actuación comunista ante las contradicciones del sistema: apoya una actuación de su gobierno, la nacionalización de una empresa multinacional, al mismo tiempo que critica su insuficiencia y su condescendencia con la derecha imperialista. (Comentario de Unión Proletaria al que nos sumamos desde los círculos comunistas)

Expropiación de Vicentin y continuar con la nacionalización del comercio exterior
La medida anunciada por el presidente Alberto Fernández, de intervenir la empresa Vicentin, comercializadora y exportadora de granos, con extensiones en el rubro oleaginoso, textil y otros, es positiva y desde el Partido de la Liberación (PL) la apoyamos. Se conoció el proyecto de ley que ingresará al Congreso de la Nación por la Cámara de Senadores, habrá que ver si luego ese proyecto es aprobado tal como está o tiene modificaciones.
La iniciativa afecta intereses de un monopolio del agronegocio, que además ha sido fugador de divisas y que ha estafado al Estado con créditos millonarios que le dio el Banco Nación durante el gobierno de Mauricio Macri. En consecuencia, todo golpe, sea pequeño, mediano o grande, hacia ese sector es positivo para los intereses nacionales.
Denunciamos a toda la derecha política, empresaria, mediática y judicial, en particular la Sociedad Rural, Clarín, La Nación, la dirigencia del PRO y Cambiemos, etc., que han salido a defender a Vicentin y lamentamos que algunos sectores del pueblo de Avellaneda y Reconquista -provincia de Santa Fe-, se hayan movilizado para defender a una empresa como si fuera “propia”. Esos sectores han sido utilizados como carne de cañón por parte de los monopolios, que no quieren ninguna intervención del Estado, salvo cuando se trate de otorgarles beneficios. Esa supuesta “pueblada” fue fogoneada por los medios hegemónicos de (des)información como Clarín, La Nación e Infobae; todo lo cual hace más necesaria que nunca la sanción de una nueva Ley de Medios.
También vemos como positivo que se haya nombrado interventor a Gabriel Delgado, hombre que proviene del INTA, no así que se haya puesto como fiduciante del fondo fiduciario que crea la ley, a la empresa YPF S.A. a través de YPF Agro, pues si bien se trata de una empresa nacionalizada, tiene al frente a un hombre de la derecha económica, un neoliberal del establishment como Guillermo Nielsen.
Como PL decimos que, en esta nueva situación que se abre en Vicentin, deben jugar un rol fundamental sus trabajadores, y también otros sectores populares como los trabajadores de la economía popular. En la propuesta que 103 movimientos sociales le entregaron al presidente hace unos días, figuraba como un punto muy importante la soberanía alimentaria, concepto al que se refirió tanto Alberto Fernández como la senadora Anabel Fernández Sagasti en el anuncio de la medida.
Es positivo también que en el proyecto de ley se prevea que la suma que eventualmente se deba abonar por la expropiación se pagará con la deuda que mantiene Vicentin con el Banco de la Nación Argentina y la AFIP. Sería necesario que la expropiación sea para todo el holding y no sólo para la cerealera; además, tal como lo ha pedido el economista Claudio Lozano, se deben investigar todas las operaciones del grupo y eventualmente denunciarla por fraude y evasión.
El presidente ha declarado que lo de Vicentin es una “excepción” y que él no está de acuerdo en que el Estado se quede con empresas privadas. El PL piensa lo opuesto: que la expropiación en el sector agroexportador debería ser una política de Estado, porque se trata de los grandes pooles de siembra, exportadores, que se benefician con el precio del dólar y no liquidan sus cosechas en clara actitud especuladora. Además, son las formadoras de precios en el rubro alimentos, que han aumentado de manera escandalosa en los últimos meses.
Soberanía alimentaria implica que el Estado fije las reglas para que los alimentos sean accesibles para todo el pueblo, que en la mesa de los argentinos y las argentinas pueda volver a servirse el pan, la leche y comida decente. ¡No puede haber hambre en un país que produce alimentos para 400 millones de personas!
Por ello, lejos de ser “excepcional”, el PL reclama que, además expropiar Vicentin, se vuelva al Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI), entidad creada durante el primer peronismo, así como a la Junta Nacional de Granos y Carnes, para que esta medida se extienda a todo el conjunto de producción y exportación de granos, oleginosas y de alimentos en general. Eso es soberanía alimentaria!
Si vamos a sostener la soberanía alimentaria las medidas como esta expropiación deben ser profundizadas, rechazando el modelo de agrobusiness de Clarín, Expoagro, los Grobo y Monsanto Bayer, defendiendo el medioambiente y terminando con los desmonte, la contaminación y el glifosato.
La soberanía alimentaria se relaciona de manera indisoluble con la tenencia de la tierra para pequeños y medianos productores, pueblos originarios y granjas y empresas estatales. Por ello, es necesaria una reforma agraria. Y también precisa de que quienes siembran la tierra puedan acceder a las semillas que necesitan. Por eso, la soberanía alimentaria también implica rechazar los proyectos de “ley semillas” que impulsan los monopolios agroindustriales para convertirse en dueños de todo tipo de semilla.
Como en los programas históricos del movimiento obrero -Huerta Grande, La Falda, CGT de los Argentinos y Sitrac-Sitram-, hay que nacionalizar el comercio exterior. Si éste sigue en manos de pulpos monopólicos como Vicentin, sólo seguirán ganando ellos, mientras el pueblo argentino padece el hambre y la pobreza.
(Acompañamos esta resolución del Partido de la Liberación de Argentina con un artículo de su Secretario General Sergio Ortiz, en donde se profundiza el mensaje ideológico-político. El enlace es el siguiente: http://www.laarena.com.ar/opinion-el-primer-paso-de-una-larga-marcha-nacionalizadora-2116497-111.html)

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