sábado, 30 de noviembre de 2019

LA VERGONZOSA MUERTE, A GARROTE VIL, DE SALVADOR PUIG ANTICH


(crónica periodística y breves comentarios del 2 de marzo de 1974)

En España la oficina de prensa de la Capitania General de la IV Region Militar ha difundido la siguiente nota: "Previo el enterado del Gobierno, en la mañana de hoy ha sido ejecutada la sentencia de pena de muerte impuesta a Salvador Puig Antich, por Consejo de Guerra celebrado en esta plaza de Barcelona y que fue confirmada por el Consejo Supremo de Justicia Militar".

Salvador Puig Antich, había nacido en Barcelona el 30 de mayo de 1948, hijo de una familia trabajadora progresista. Los episodios del mayo francés de 1968, y la muerte del estudiante Enrique Ruano, a manos de la policía en Madrid en 1969, fueron decisivos para que Puig Antich, decidiera implicarse activamente en la lucha antifranquista. Su primera militancia sería en 1967, en las Comisiones Obreras del barrio de San Josep Oriol, formando parte de la comisión estudiantil del instituto Maragall, donde hizo amistad con Javier Garriga y los hermanos Sole, Oriol y Jordi, todos ellos futuros compañeros del anarquista MIL ( Movimiento Iberico de Liberacion), y fue haciendo el servicio militar en Ibiza donde se incorporó a dicha organización, integrándose en su lucha armada.

Las acciones del grupo consistían, generalmente, en atracos a bancos. Los botines se destinaban a financiar las publicaciones clandestinas del grupo, y para efectuar viajes a Francia donde se relacionaban con viejos militantes anarquistas.

El 2 de marzo de 1972, un administrativo de una sucursal del banco Hispano-Americano de Barcelona resultó herido de gravedad durante un atraco perpetrado por Salvador Puig Antich, Jean Marc Rouillant, José Luis Pons Llovet y Jordi Sole Sugranyes.

El 15 de septiembre de 1972, en lo que fue el último atraco del MIL, en Bellver de Cerdaña, la Guardia Civil detuvo a Santiago Soler en Barcelona que, al ser interrogado y torturado, acabó confesando que tenía una cita con Xavier Garriga en el bar "El Funicular", en la esquina de las calles Consell de Cent y Girona. La policía preparó un operativo de vigilancia en el, y aunque la presencia de Puig Antich no estaba prevista, los dos anarquistas son abordados. Garriga iba desarmado y no opuso resistencia. Puig Antich se resistía al arresto, por lo que entre los inspectores Bocigas y Santorum y el subinspector Anguas trataron de reducirle mediante golpes en la cabeza. En el forcejeo resultó malherido Puig Antich y muerto el subinspector Francisco Anguas Barragan.

El juicio estuvo lleno de irregularidades. No se dejó declarar a los doctores, alegando una dilatación excesiva del proceso, que por estar de guardia ese día podían haber dictaminado si los disparos fueron tres como recogía la autopsia, que sorprendentemente se llevó a cabo en una comisaría por un médico forense autorizado por el juzgado en vez de realizarse en el Instituto Anatomico Forense, o cinco como dijo el doctor Ramon Barjau Viñals, que examinó el cuerpo inmediatamente después de la muerte. Por si fuera poco, se denegó el informe pericial balístico de la distancia y trayectorias de los posibles tiradores. Asimismo, la sentencia omite los culatazos que sufrió Puig Antich durante su detención, y lo que es más grave, los casquillos de las balas usadas en el tiroteo y las que se extrajeron de los cuerpos de Anguas y Puig Antich desaparecieron, y por tanto no se presentaron nunca ante el juez.

Salvador Puig Antich, ha sido ejecutado a garrote vil a las 09.50 horas en la prisión Provincial de Barcelona. El cadáver fue trasladado, rápidamente, al depósito del cementerio del Suroeste ( Montjuich).

Salvador Puig Antich, es, por ahora, el último eslabón de una cadena anarquista que comenzó su heroica lucha armada contra el franquismo, en Cataluña, a mediados de los años cuarenta.

En la leyenda ya han entrado Marcelino Massana Bancells, quien con su grupo se enfrentó al aparato policial franquista en las comarcas de Bergada, Solsones y Valles, abandonando su lucha en 1950, harto de la incomprensión confederal de Toulouse; José Luis Facerias, luchador innato, con su grupo italo-español, llegó a ocupar, en sus arriesgadisimos golpes, el consulado de España en Genova, cayo finalmente abatido a tiros en una emboscada en la ciudad de Barcelona el 30 de agosto de 1957; Francisco Sabate Llopart, "Quico", intrépido, audaz, muy temido por la dictadura franquista a la que inflingio numerosas bajas, finalmente murió acribillado a manos de un somaten, en la localidad de San Celoni el 5 de enero de 1960, y finalmente, Vila Capdevila, héroe ya en la resistencia francesa y especialista en la voladura de puentes y vías férreas, muerto en un enfrentamiento con la Guardia Civil el 7 de agosto de 1963 en las cercanías de Manresa.

Fuente: Federico Rubio Herrero (Cronologia mundial durante el tardofranquismo y la transicion 1973-1979) Pags. 67 y 68